Las mejores aceras de Melilla V


                         El bordillo de los gigantes

     La espectacularidad de este bordillo de la calle de Orán, en el Barrio de La Victoria, sorprende desde el primer momento. Es muy difícil adivinar el sentido de un bordillo de este tamaño y calibre. Parece un despeñadero o incluso un acantilado urbano.  Impide el aparcamiento junto al mismo, los coches deben retirarse de su proximidad, si es que alguien quiere salir por el lateral derecho de su vehículo. La único explicación posible es que cuando se construyó la casa y la acera, el suelo no estuviese a ese nivel, y que la diferencia de altura proceda de un rebaje posterior del terreno. Tampoco perderemos más tiempo en buscarle explicación a este despropósito. Lo que debe solventarse es su existencia.

              Nadie puede caminar por esa acera y si se utiliza como zona de juegos por los niños, entonces resulta peligroso, pues carece de barandillas que impidan la caída al precipicio. Es una acera que va desde ningún sitio, a ninguna parte. No es útil mantenerla en esa situación.

La fuente y el jardín de Trara


        Melilla sigue siendo un pueblo en algunos aspectos, y eso es bueno, porque quiere decir que el proceso de aculturación y de desvinculación de los habitantes con sus raíces, no ha sido eliminado del todo. Uno de esos referentes, es el trasiego de los melillenses hacia las fuentes públicas, que siguen en el punto de mira de la Consejería de Medio Ambiente. La presión ciudadana y algunas denuncia públicas, han conseguido aparcar, de momento, estos funestos planes.

               Una de los más emblemáticos e  históricos espacios ciudadanos, es el de la fuente de Trata. su aspecto resulta desolador. El mármol está cubierto de humedad  y de hongos y solo hay tres grifos activos. Todo adolece de una absoluta falta de mantenimiento, pese a que es un lugar céntrico y eso que a pocos metros se encuentra la sede del Ministerio de Defensa. El descuido es absoluto y la suciedad se ha hecho dueña de la zona.

             El jardincillo de la fuente de Trara

          Sin embargo, el motivo para traer hasta El Alminar el desolador aspecto de la fuente y sus inmediaciones, junto con la horrible barandilla de madera y la rampa de accesibilidad, no es solamente el de la propia fuente, sino además el del jardincillo que debía embellecer la zona, y que mas que podado, ha sido arrasado. Mucho se ha escrito y denunciado, en todos los medios posibles y por parte de infinidad de grupos y de ciudadanos,  sobre la brutalidad de las podas en nuestra ciudad, en estado de poda permanente; pero pocas veces se consigue obtener una imagen que evidencie de un modo tan claro, el paso de los podadores por un lugar, como este del jardín/erial de Trara. Poca más hay que decir, cuando se puede mostrar algo así. Hace un año estaba descuidado, ahora ya ni siquiera existe.

Roedores en las calles de Melilla


             Las cloacas de cualquier  ciudad tienen mucha vida. Eso lo sabe todo el mundo, sin embargo, no es fácil saber qué ocurre dentro de ellas. Casi nadie entra allí dentro. También suele ser muy difícil que la vida de las cloacas se manifieste en superficie. Cuando esto ocurre suele ser un síntoma de que las cosas no van bien. No hay un mantenimiento adecuado, no hay un efectivo control de plagas. El año pasado, en fechas próximas al verano, la Consejería de Medio ambiente informó de que se iban a cambiar los productos plaguicidas, pues los anteriores no estaban resultando efectivos. También dijeron, y eso sí resultó sorprendente, que se había producido un aumento de las colonias de insectos (cucarachas), por causas que desconocían.  El que desde el organismo encargado de evitar estas plagas, se reconociese desconocer las causas del aumento de las mismas, resultó sorprendente y desconcertante. ¿Si no lo saben ellos, quién puede saberlo?

                Si hay un animal que simbolice la vida en las cloacas es la rata. No es fácil verlas, mucho menos a plena luz del día. Resulta todavía más difícil fotografiarlas, pues es un animal muy escurridizo y que huye con facilidad. Esta de la fotografía deambulaba tranquila por la calle Valencia. Había intentado meterse en la alcantarilla, pero otra rata, dos veces mayor se lo había impedido. Si su presencia a la luz del día es un síntoma, debería empezar a actuarse desde este mismo momento. El otro día hablábamos de las aves rapaces y hoy de su principal sustento.

         Nota: el recorte de prensa demuestra que no es una plaga, si no una colonización, presente desde el año 2004.

La arboleda perdida del ferrocarril


Escalones centenarios de madera

                    Hace mucho tiempo que algunos ciudadanos interesados en conservar las zonas verdes, y la historia de esta ciudad, llevan denunciando la situación de dejadez y abandono de esta zona de Melilla, contigua a la aulas infantiles del Colegio Reyes Católicos. Debería ser acondicionada y convertida en un parque urbano, y también en un parque infantil. Con un proyecto adecuado, se podría rehabilitar la zona sin necesidad de hacer uno de los desembolsos millonarios, a los que no tiene acostumbrados el dilapidador Gobierno de Melilla.

              En días pasados, un amigo y colaborador de este blog, Carlos Esquembri, me informaba DE que la asociación Mem Guimel, que preside el melillense Mordejay Guahnich, estaba empeñadA en la conservación de estos escalones de madera, que pudieran ser centenarios, o camino de serlo. Por esta zona estaba la estación de ferrocarril del Hipódromo, y un poco más allá se encuentra el «pseudo monumento» al ferrocarril, del que hemos hablado en la entrada anterior. No sería difícil unir ambas entradas y proponer que esta zona, una vez rehabilitada, se convierta en «el parque del ferrocarril», en el que se podría instalar la locomotora que el Gobierno de Melilla piensa traer a la ciudad. También se podría reubicar aquí el monumento antes mencionado, y crear una pequeña biblioteca o centro de recuperación de la memoria del ferrocarril.

       No puedo precisar cuál es la antigüedad de esos escalones de madera, pero en 1980 yo realizaba el servicio militar en el cuartel que estaba justo encima, el de la Policía Militar, y recuerdo que ya estaban esos escalones, pues una de nuestras misiones era vigilar esa zona, que entonces no era de libre acceso. durante el mandato de Ignacio Velázquez (1991-1998), se acondicionó como zona verde, y se decidió conservar esos escalones de madera, porque ya entonces se determinó que su antigüedad lo merecía. Las fotografías, realizadas hace un año, muestran el deterioro irreversible de algunos de los escalones.

      Nota: Aprovecho la entrada para incluir en la lista de blogs recomendados del Alminar, el de Mordejay Guahnich: http://mem-guimel.blogspot.com.es/ .

Parques infantiles en Melilla


                     Cuando el peligro está en el suelo

    El Parque infantil del Barrio de La Victoria está absolutamente vetusto. Hace más de un año lo escribimos en El Alminar. Las atracciones infantiles son metálicas, algo ya absolutamente prohibido. Sin embargo, son de buena calidad, porque pese a los años, no presentan signos claros de oxidación. Todo lo contrario de la ferralla con la que se realiza el mobiliario urbano melillense, que pese a su reciente instalación, menos de 5 años, se deteriora y oxida con gran rapidez.

        Sin embargo, el peligro de este parque infantil está en el suelo. Esta niña, llamada Nour, se cayó el pasado lunes y se ha dañado el brazo, presentando una fisura ósea que precisó de atención medica hospitalaria. Las baldosas de goma, de más de 20 años de antigüedad, están totalmente endurecidas y deformadas, formando salientes y escalones con los que tropiezan los niños y se caen. La dureza del suelo y su mal estado, provocan tremendas erosiones en la piel, y en algunos casos, como el presente, fisuras óseas.

                         ¿Seguros de usuarios de los parque infantiles?

        Cualquier contingencia que le ocurra a un ciudadano en las vías públicas, y cuyas causas  sean el deficiente estado de mantenimiento y conservación de las mismas, tiene al Gobierno de Melilla como responsable civil subsidiario. Eso sí, las reclamaciones a las que se tengan derechos deben ser presentadas en los plazos y formas exigidos por la Ley vigente. Ya hemos escrito 70 veces 7 veces, que inaugurar es muy bonito, pero que la verdadera batalla se encuentra en el día a día, en el mantenimiento de las cosas, que es lo que no parece hacerse en nuestra ciudad, en el modo en el que la abundante cantidad de dinero de nuestras arcas públicas, lo exigirían.

     Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2011/09/25/parque-infantil-arcaico/; (2) https://elalminardemelilla.com/2012/01/11/la-torre-herida-por-el-rayo/

 

El misterio de los árboles tapados


       ¿Acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos?. Así, todo árbol sano da frutos buenos; pero el árbol dañado da frutos malos.  El árbol que no da fruto bueno, se le tala y se le echa al fuego.  Marcos 7, 16-20

       Parece que volvemos siempre a lo mismo, pero no es así. Es que los problemas permanecen y no parecen resolverse nunca. En febrero de año pasado, paseamos por la plaza del Callao, y por las calles de Méndez Núñez y Cervera, y nos fijamos en estos árboles tapados. Lo escribimos e intentamos explicar la causa. Nadie respondió y todo siguió igual. Algunos meses después, en verano, los vimos destapados, pero solo fue un hecho fugaz, pues en septiembre volvían a tener su caperuza y así hasta ahora, en que la situación sigue manteniéndose. Dicen algunos que está afectados por algún mal o plaga. Quizá sea así. Los árboles de la plaza están destapados, parecen de la misma especie arbórea y tienen unas significativas manchas amarillas en el centro de la hojas. El amarillo, en la naturaleza, es sinónimo de enfermedad o muerte y el rojo de peligro.

       Esta podría ser la causa, pero el mal está en la política de árboles ornamentales. Hay especies tropicales, que por muy coloridas que resulten, no pueden sobrevivir en un ambiente tan húmedo y salobre como el de las inmediaciones del Paseo Marítimo de Melilla. Que cada cual saque sus conclusiones. Nosotros volvemos a dejar constancia de la situación.

      Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/02/03/los-arboles-tapados-del-hipodromo/

La casa del capellán del cementerio


 

                                 En poder de «los sin techo»

        ¿Cómo pueden acabar propiedades públicas en manos privadas?, ¿por qué tenemos que ser los ciudadanos los que denunciemos este estado de abandono?. Hay que mover muchos contactos para conseguir que una propiedad pública acabe en manos privadas. En este caso, la antigua vivienda del capellán de cementerio, la titularidad correspondía a la Junta de Arbitrios, que la construyó, y que heredó el Ayuntamiento de Melilla. Entre la décadas de 1980 y 1990, esta propiedad pasó manos de una familia melillense, que la habitó durante un corto número de años. Desde hace más de 10 años, el inmueble está abandonado y vacío y solo desde hace unas pocas semanas, la puerta ha sido reventada y es utilizada como alojamiento por personas sin techo.

          Hemos hablado de esta vivienda, pero en el apartado de la Melilla esotérica, pues al parecer, la familia residente abandonó esta casa por los extraños fenómenos que se producían en ella, o al menos eso se dice en los círculos esotéricos de la ciudad. El caso es que sigue vacía, en constante deterioro, pese a ser un edificio histórico, y en lamentable estado de abandono. Todo muestra claramente la dejadez o la incapacidad de un gobierno, el melillense, para controlar de manera eficaz el estado de la ciudad.

             Se caen los edificios. El aspecto de la ciudad resulta muy descuidado y sucio, pese a las elevadísimas cifras invertidas en su mantenimiento. Casi nada se conserva, se prefiere la demolición a cualquier actuación previa para su conservación. No parece respetarse ley o reglamento urbano alguno y la sensación de un gobierno anquilosado y paralizado aumenta constantemente. Lo peor de toda esta situación, es que todavía queda mucho para las siguientes elecciones municipales, 2015.

                 La disyuntiva es ya clara, o se produce un golpe de timón rápido y enérgico (que no de timonel), o la situación social melillense puede volverse insostenible en los próximos dos años. Es un gobierno sobredimensionado, cada vez más, y cuya eficacia no se corresponde con el tamaño y coste del mismo. Ha pasado y pasa mucho dinero por sus manos, y algún día la situación económica podría invertirse. Si se ve este descuido y deterioro en épocas de abundancia, ¿qué sucederá cuando el dinero esté ajustado?.

               Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/01/16/cuarto-milenio-planea-rodar-un-programa-en-melilla/