El lugar y el sitio de la religión


 

                  El retorno al pasado y la religión evaluable

        No puede negarse el hecho religioso, porque casi toda la humanidad, en algún momento de su vida, ha recibido algún tipo de enseñanza religiosa. El problema radica en qué lugar buscarle o decidir cuál es su sitio. Educar en valores religiosos confiere un notable poder, y por ese mismo motivo La Iglesia es tan reticente a cederlo de manera voluntaria. Italia necesitó una guerra para confinar al Papa en el Estado Vaticano y Francia llevó a cabo un revolución para sacar al Estado del abrazo y del largo brazo de La Iglesia. España lo intentó con la II República y todos sabemos como acabó el proyecto.    

         La religiones, sean cuales sean, siempre se han reservado para sí el acrisolar los valores humanos y morales, de modo que parece difícil encontrarlos fuera de ellas, o gente que se atreva a buscarlos sin el amparo de lo religioso. Sin embargo no solo es claramente posible, sino que debería constituir un deber. Ser bueno, cumplir con determinados preceptos, hacer lo que una religión determina como bien,  para alcanzar el premio del paraíso, es jugar con las cartas marcadas. Lo recomendable sería hacer todo eso por sí mismo, sin buscar un determinado premio. ¿Convierte la observancia religiosa  a un individuo en una buena persona?.  En absoluto, incluso suele observarse lo contrario, que bajo el amparo de las religiones se cometen las mayores atrocidades, y que incluso personas indudablemente malvadas, mueren en perfecto confort espiritual, gracias a ellas y a su conjunto de reglas y prácticas.  Podríamos encontrar decenas de ejemplos para cualquiera de las religiones existentes.

       Por tanto debemos concluir que la respuesta a esta pregunta no está ahí, o no está solo ahí . La religión debería ser una parte más de la formación humana y moral de la persona, pero circunscrita al ámbito individual. Los Estados, no pueden ni deben ser los encargados de formar a las personas en valores religiosos. Los Estados deben formar en valores culturales y sociales. La doble moral y la moral paralela, surge de esta mezcla de esferas.

                                       El atraso de evaluar la religión

      Pedirle a los representantes de una creencia religiosa determinada que renuncie a ese poder de influencia es un esfuerzo baldío. Es lo mismo que pedirle a los partidos políticos que elabores leyes eficaces para luchar contra la corrupción política. Sin la clientelización y  fidelización del voto, la personas votarían en libertad y  lo que ellas quisieran, con que se se acabaría su poder. Lo mismo ocurriría con la enseñanza religiosa. Si la gente se formase en educación religiosa fuera del ámbito del Estado, las religiones perderían influencia de modo rápido, y vivirían únicamente de sus fieles, por ello no resulta fácil que renuncien al adoctrinamiento religioso.

     Lo que sí debemos pedir y exigirle a un Estado o a un gobierno, es que la doctrina religiosa está al margen de la educación pública, que no influya con sus valoraciones morales en el conjunto de la sociedad, de la que solo es una parte más, y que en caso de que por culpa o causa de un Concordato con El Vaticano (que data de la época de Franco), la enseñanza religiosa sea una materia impartida en las escuelas públicas; deben ponerse algunos límites, y es que esta sea voluntaria y por supuesto, no evaluable.

La reforma del callejero de Melilla


       Si una ciudad pretende ser patrimonio de La Humanidad, no solo debe estar en perfecto estado de revista, cosa que no sucede con la nuestra, sino que además, debe mostrar un contenido real de aquello de lo que pretende ser modelo, en sus calles:  su política monumental, los nombres del callejero, la existencia de nombres de mujeres en sus calles. En estos últimos apartados, por mencionar solamente tres, no llegamos ni siquiera a la nota de «insuficiente», y eso siendo generosos con Melilla, que lo somos.

        Sólo del centro de la ciudad, se me ocurren media docena de nombres que deberían saltar del callejero: Tte. Coronel Emperador (asaltador de la base del Atalayón), José Antonio Primo de Rivera (ideólogo del golpe de 1936), Teniente Sánchez Suárez (repartidor de armas a los sublevados en 1936), Cardenal Cisneros (el mayor quemador de libros de la historia de España), plaza Héroes de España (por razones evidentes), calle General Pareja ( de los primeros en secundar la sublevación de 1936). Esto en cuanto a la vinculación franquista de los nombres.  En todo el centro de la ciudad, salvo el de la monja Sor Alegría, no hay un solo nombre de mujer.

    La reforma debe acometerse y consensuarse con todos los grupos políticos, porque la imagen de una ciudad es algo que compete a todos, y el único mérito establecido para entrar en el callejero no deber ser «morirse», y además ser propuesto por el entorno del equipo de gobierno. Hay nombres de la etapa republicana que merecen estar en el callejero, pero no en calles del fin del mundo, o en calle sin casas, para que nadie se tome jamás la molestia de enviar allí una carta (medio de comunicación antidiluviano). Los nombres con significados deben estar a la vista de todos y en lugares en los que inciten a la reflexión, aunque sea por un solo momento, o sea, en el centro de Melilla. Y por supuesto, con nombre de mujeres. Hay dos espléndidos: Aurelia Gutierrez Blanchard (fundadora de la Escuela de Magisterio y asesinada en Valladolid y Carmen Gómez Galindo (joven socialista ejecutada en las calles de Melilla en 1936)*, ambas biografiadas y sacadas del olvido en el libro «Mujeres en Melilla», de Mª A. Sánchez.

          Nombres de falangistas

     El el último recuento que hiciera el Cocissfra (Colectivo Ciudadano por la Supresión de los Símbolos Franquistas), existían 56 nombres de personas vinculadas al Régimen de Franco. Sería cuestión de estudiar si todavía tienen familiares en la ciudad, y de preguntarles  si aceptarían o no el ser removidos del callejero.

     Sin entrar en ese espinoso tema, aunque los represaliados por Franco también tienen sus descendientes en la ciudad, hay calles con nombres como Auxilio Social, Matías Montero, Julio Ruiz de Alda, General Moscardó, Onésimo Redondo, que podrían caer sin más en el próximo Pleno, pero no para colocar a «amiganchos» y ocurrencias varias, del equipo de gobierno reinante. Los nombres deben ser una cuestión de todos.

     Nota: El Cocissfra, nunca incluyó la calle del aviador García Morato, entre las destinadas a ser removidas.

         PD: Enlace al libro Mujeres en Melilla, de MªA. Sánchez.

http://www.stes.es/melilla/revista/mujer_melilla.pdf

Cuestiones sobre el Parque Forestal


            El Parque Forestal era algo necesario en Melilla, pero con haber hecho una reforma que conservase las edificaciones y el suelo de terraza de la antigua Granja Agrícola, se hubiesen ahorrado varios millones de euros. El Parque Forestal es una obra carísima, con estampas e imágenes bellas, pero es solo un decorado. Todo en él es artificial. El proyecto se llevó a cabo con una atomización del proyecto, para poder llevarlo a cabo sin incumplir la legislación vigente, dado su elevado coste. En un año han vaciado dos veces la laguna, pero tanto la misma, como los arroyos artificiales, están llenos de espuma y de materia orgánica. Han acabado varias veces con la fauna del parque, como las ranas, tortugas y carpas. El suelo se ondula, la vigilancia se ha reducido (de dos vigilantes a uno) y ahora el deterioro es mayor en la zona de juegos. La tirolina ha desaparecido, probablemente reventada.

                         Cambio en la gestión del Quiosco

             Sin embargo, lo que más llamó mi atención el otro día, es el cambio en la gestión del quiosco, que hasta hace una semana estaba a cargo de Pepe, hombre amable, de exquisito trato, y que se llevaba muy bien con los niños. Se ha producido un cambio en solo una semana, y no parece haber explicación alguna. Pepe, al que conocían todos los niños y niñas, llevaba la gestión con una profesionalidad impecable. Todo resulta muy extraño y por ello lo damos a conocer desde El Alminar, por si alguien pudiera tener alguna explicación, que no sea la que imaginamos.

Trabajadores del servicio de la limpieza


                   La realidad de los costes laborales

        Todos los días, a la misma hora, los trabajadores del servicio de la limpieza, descienden la dura rampa de la calle «Auxilio Social», para cambiar de zona de trabajo o para iniciar su turno laboral. Es un trabajo penoso e ingrato, y muy mal remunerado.

        Constantemente oímos la mentira de los costes laborales, y lo repiten tantas veces, que algunos se lo llegan a creer, pero en general, el problema o la causa de la crisis que arruina el mundo, no son los costes laborales de los trabajadores, sino los beneficios empresariales, sin tasa y sin medida. Los beneficios empresariales aumentan, también las subvenciones directas y exenciones fiscales a los empresarios, mientras que los sueldos de los trabajadores disminuyen, a la par que se reducen sus derechos laborales y la protección social.

         Muchos creen todavía, que Melilla es algo parecido a Jauja, o el Reino del rey Midas, aunque no descarto que los sea para algunos, y de hecho lo es. Sin embargo, la realidad laboral suele ser bastante dura e ingrata para muchos colectivos, como el de la limpieza de las vías públicas. La jornada oscila entre los trabajadores de media jornada y los de jornada completa, y los salarios se sitúan entre los 400€ y los 1100€ en los mejores casos.

        Hace casi décadas, los trabajadores del servicio de limpieza eran de carácter municipal, y fueron privatizados por el gobierno del regidor socialista Gonzalo Hernández, en medio de un clamor popular sobre la ausencia de calidad del mismo.  Lo escribo y digo para demostrar que la privatización de los servicios públicos no conduce a ningún buen lugar. Los trabajadores han perdido derechos y salarios, mientras que el contrato de prestación de servicios sigue aumentando de modo constante. La diferencia de calidad entre el ayer y el hoy no es tanta, o no está en relación con el aumento del coste de la adjudicación del servicio de limpieza a una empresa privada.

           Para averiguar esto, solo hay que saber unas pocas cuestiones: el coste total del contrato de limpieza pública, el número de trabajadores empleados en el mismo, qué parte de ese dinero se emplea en salarios y cotizaciones sociales, cuál es el coste y mantenimiento del material empleado, y cuál es el montante del beneficio empresarial. Parte de ese coste, también repercute directamente sobre los  melillenses, pues cada hogar está pagando una media de 40€ anuales por el servicio de recogida de basuras. Los costes recaen siempre sobre el lado público y los beneficios en la ladera, siempre voraz, privada.

         Nota: Aquellos privatizaron, pero desde entonces, tras más de 20 años de gobiernos del Partido Popular en la ciudad, nadie ha dado marcha atrás, pese a la evidencia del fracaso. Lo peor es que ahora viene la definitiva oleada privatizadora, de lo poco que todavía está en manos del Estado. La mayor etapa de privatizaciones se llevó a cabo durante el gobierno de José Mª Aznar.

¿Ruptura o revolución?


 

         Los sindicatos son centros de resistencia útiles contras las usurpaciones del capital. Fracasan en lo concreto debido al uso poco sensato de su poder. Fracasan en lo general al limitarse a sí mismos a una guerra de guerrillas contra los efectos del sistema existente, en lugar de tratar de modificarlo, en lugar de utilizar sus fuerzas organizadas como un instrumento para la emancipación de la clase obrera. Karl Marx

    Durante La Transición española, entre los numerosos partidos y sindicatos de izquierdas, se hicieron interminables debates acerca de acordar la ruptura  con los herederos del Régimen de Franco, o decidirse por una revolución. Lo segundo era inviable y al final también se renunció a la ruptura. Se acabó aceptando la reforma y al final, a tan solo 35 años de la aprobación de La Constitución, la endeblez del sistema democrático «pactado» es tan notoria, que se encuentra minado desde su misma base. La corrupción es generalizada, el capital sigue concentrado en casi las mismas manos y familias que constituyeron el motor económico del franquismo, y los recursos públicos del Estado se han transferido y se siguen transfiriendo al sector privado. La propiedad de la tierra, los latifundios siguen perteneciendo a quienes ya pertenecían. La banca pública desapareció y todo se dejó en manos de la banca privada, cuya voracidad y afán de lucro ha sido tan extremo, que han tenido que ser rescatados.

       Dicho de una manera más clara: El Gobierno de España ha tenido que solicitar una ayuda o rescate público (al Banco Central Europeo), para pagar las deudas del sector bancario español provocadas por el latrocinio. Los ciudadanos españoles y sus recursos públicos, deben hacer frente a las deudas del sector privado bancario español.

                                          La resistencia de los sindicatos

           Si queda alguna capacidad de resistencia todavía frente a las políticas económicas neoliberales, no se encuentra en otro lugar que no sea en los sindicatos, y en su capacidad de influencia y transformación. Donde no existen, y son muchas las grandes empresas que exigen la «no afiliación» a sindicatos de clase, las condiciones laborales son esclavistas, y la defensa del trabajador nula.

        En estos tiempos y en los que vienen, la gente debería intentar hacer un frente común frente al destrozo del Estado Social y del Bienestar. Los que todavía trabajamos, no podemos calcular en este momento el daño que se ha hecho a nuestras pensiones futuras y ya no tan lejanas. Los que trabajadores que se han quedado sin empleo, han sido sacados del sistema a la fuerza, y los que vuelvan a recuperar el trabajo, lo harán en condiciones laborales y salarios medievales. Los jóvenes, hombres y mujeres, que todavía no han accedido al mercado laboral, deben saber que aunque encuentren trabajo en un futuro próximo, no alcanzarán una vida laboral lo suficientemente larga, como para tener una pensión suficiente y digna, allá por el año 2050.

                           ¿Qué hacer?

        Lo pactado en 1978 y años posteriores, Constitución y Pactos de La Moncloa, ha sido dinamitado, volado desde arriba vía Reales Decretos y Decretos Leyes. No habría ya pues ningún freno para seguir manteniendo este sistema político, completamente carcomido por la corrupción, y empezar a buscar alternativas diferentes. Una nueva Constitución, una nueva forma de Estado, o la vuelta de los sectores energéticos y productivos a manos del Estado. Incluso una nueva Banca Pública. La situación política y social de España, demanda visiones completamente diferentes y totales. La salida a esta situación no puede ser solo para unos pocos.

       De todo lo obtenido nos quedaban tres cosas: educación, sanidad y servicios públicos, y eso es contra lo que van ahora.

El trabajo y la necesidad de podar


           La mayor parte del tiempo, El Alminar navega tranquilo, atravesando tempestades, épocas de calma, mares procelosos o pacíficos lagos. Estamos en donde nuestro trabajo, los colaboradores, y los lectores nos han colocado. Nos hemos erguido como una atalaya, como prefieren llamarle algunos, o como un alminar, como prefiero llamarle yo, y que es el nombre del elemento arquitectónico escogido para el blog. Aun así, cada cual puede llamarlo como desee.

        Cuento esto, porque en los últimos días se han recrudecido las acusaciones por «podar demasiado», o por no publicar determinados comentarios, o por no permitir determinadas expresiones. Cuando la situación social y política se complica, es una tentación fácil caer en la simplificación de la realidad, y alinearse con posiciones extremas. Mantener la independencia y un criterio equilibrado en situaciones difíciles, suele provocar la ira de tirios y de troyanos. Léase del Poder y sus acólitos y de sus enemigos y detractores. Todos al unísono, arremeten contra el que permanece sin inclinarse en medio de la ventisca.

         Hay un comentarista al que no hemos publicado dos comentarios, Pelayo, y le hemos explicado el porqué. Hay otro que está en lista de espera y cuyo Nick ya es malicioso. Hemos «podado» algunos comentarios porque contenían frases que incitaban al choque entre comentaristas. No es un trabajo fácil, pero cuando se llega a esta altura de visibilidad, hay que vigilar cada detalle. Cada vez hay más problemas legales con expresiones en redes sociales y en blogs, porque la gente piensa que no son medios de comunicación.

           Todo se lee, todo es público, y todo puede tener consecuencias. ¿Preferirían que El Alminar no existiese?. Sin duda. Ocurre que quien intenta ofender lo hace amparado en el anonimato, y desde aquí escribimos a cara descubierta. La vigilancia debe ser permanente. La sombra siempre acecha.

             San Bernardo y la necesidad de podar

            «Creedme: Lo que se ha podado retoña; lo ahuyentado vuelve, lo extinguido se enciende; lo adormecido despierta otra vez. Poco es , pues, podar una sola vez; es necesario podar muchas veces, continuamente, si es posible; porque, si bien te examinas, siempre hallarás alguna cosa que podar».

Mesa Interconfesional de Melilla


 

                          Todos pasan por La Vicaría

      Lunes, 19h 30´de la tarde. Los miembros de la Mesa Interconfesional de Melilla, empiezan a llegar a su cita en la Iglesia Arciprestal de Melilla, la parroquia del Sagrado Corazón. El anfitrión es el Vicario Episcopal de Melilla, D. Roberto Rojo. Llegan todos:  D. Francisco Calderón, Consejero de Seguridad Ciudadana, Francisco Guijo en representación de la Agrupación de Cofradías, Abderrahman Benyaya por la Asociación Musulmana, y todos los Hermanos Mayores de las cofradías melillenses, como Gregorio Castillo, Marcelo Nogales, Juan Miguel Martín Aranda, Francisco Andrés López, de los que conozcamos y hayamos podido ver.

                                         La Semana Santa de Melilla

        Todavía no hay emitida ninguna nota oficial, de autoridad alguna, sobre lo ocurrido en el Viernes Santo. No sabemos de qué tipo de incidente se trata. Mientras tanto, las imágenes de lo sucedido en Melilla, recorren de nuevo el mundo. Los ánimos están muy caldeados y la verdad,  ya no parece importarle a nadie.

          La Semana Santa de Melilla tiene problemas, y la Vicaría Episcopal de Melilla, a la que recordamos que tiene abiertas las puertas del Alminar, debe imponer su autoridad, y provocar algunos cambios en el desarrollo de las procesiones. Hemos recogido algunas sugerencias de ciudadanos y de fieles, que deben ser tenidas en cuenta. La primera es la del propio Presidente de Melilla, Juan José Imbroda, quien ha sugerido que «las procesiones no puede acabar a la una de la madrugada, para lo que deben adelantar sus horarios» . Se trata de una observación lógica.

             Las procesiones tienen poco ritmo, son demasiado lentas. La del Viernes Santo, la que presiden la autoridades cívico-militares, tardó más de una hora en recorrer la calle Luis de Sotomayor, desde su salida en la plaza de toros.

               La virgen del Rocio, un trono de gloria, no puede salir dos veces, una el Jueves Santo, como si fuese una dolorosa, y otra el domingo. Habría que obligar a la Cofradía del Rocío, a alojar las imágenes en la Plaza de Toros, como el resto de las Hermandades. Es inhumano someter a los sufridos costaleros, a realizar 4 veces el trayecto entre el Barrio de La Victoria y el centro de la ciudad,  más el recorrido procesional.

               Hay que imponer unos horarios a todas las cofradías, en las que se marquen claramente las horas de inicio, las de cierre, y el tiempo de paso por la carrera oficial.  Si la Agrupación de cofradías no ha sabido controlar todas estas cosas, debe ser la Vicaría Episcopal la que imponga un criterio obligatorio. O se respeta, o no se deja salir el paso o el trono, como en cualquier ciudad de España. La gente no puede estar tres o cuatro horas en la calle, sin saber quién va a pasar, a qué hora, ni por dónde, ni en qué orden.

                   La Semana Santa melillense debe concentrarse en tres días, del miércoles al viernes. Cortar el tráfico y realizar el despliegue de seguridad, para un solo paso, como sucedió el Lunes y Martes Santo, no es admisible. Son procesiones dignas y con derecho a procesionar, pero el Miércoles Santo y agrupadas.

                      El despropósito de las guías y programas oficiales

           El lujoso programa oficial no ha sido visto por nadie, salvo por los acaparadores de la nomenclatura correspondiente. No han existido los programas de mano, salvo unas voluntariosas fotocopias realizadas por los trabajadores de los puntos informativos de Turismo, que luego no coincidían con los horarios de las procesiones. Los horarios de esas fotocopias informativas, no coincidían con los anuncios publicados en la prensa. Es un cúmulo de despropósitos y de derroche.

               No queríamos llegar hasta este punto, pero nos han obligado a hacerlo. Y estamos a la espera de la versión oficial de los sucedido el Viernes Santo.