El trabajo y la necesidad de podar


           La mayor parte del tiempo, El Alminar navega tranquilo, atravesando tempestades, épocas de calma, mares procelosos o pacíficos lagos. Estamos en donde nuestro trabajo, los colaboradores, y los lectores nos han colocado. Nos hemos erguido como una atalaya, como prefieren llamarle algunos, o como un alminar, como prefiero llamarle yo, y que es el nombre del elemento arquitectónico escogido para el blog. Aun así, cada cual puede llamarlo como desee.

        Cuento esto, porque en los últimos días se han recrudecido las acusaciones por «podar demasiado», o por no publicar determinados comentarios, o por no permitir determinadas expresiones. Cuando la situación social y política se complica, es una tentación fácil caer en la simplificación de la realidad, y alinearse con posiciones extremas. Mantener la independencia y un criterio equilibrado en situaciones difíciles, suele provocar la ira de tirios y de troyanos. Léase del Poder y sus acólitos y de sus enemigos y detractores. Todos al unísono, arremeten contra el que permanece sin inclinarse en medio de la ventisca.

         Hay un comentarista al que no hemos publicado dos comentarios, Pelayo, y le hemos explicado el porqué. Hay otro que está en lista de espera y cuyo Nick ya es malicioso. Hemos «podado» algunos comentarios porque contenían frases que incitaban al choque entre comentaristas. No es un trabajo fácil, pero cuando se llega a esta altura de visibilidad, hay que vigilar cada detalle. Cada vez hay más problemas legales con expresiones en redes sociales y en blogs, porque la gente piensa que no son medios de comunicación.

           Todo se lee, todo es público, y todo puede tener consecuencias. ¿Preferirían que El Alminar no existiese?. Sin duda. Ocurre que quien intenta ofender lo hace amparado en el anonimato, y desde aquí escribimos a cara descubierta. La vigilancia debe ser permanente. La sombra siempre acecha.

             San Bernardo y la necesidad de podar

            «Creedme: Lo que se ha podado retoña; lo ahuyentado vuelve, lo extinguido se enciende; lo adormecido despierta otra vez. Poco es , pues, podar una sola vez; es necesario podar muchas veces, continuamente, si es posible; porque, si bien te examinas, siempre hallarás alguna cosa que podar».

Mesa Interconfesional de Melilla


 

                          Todos pasan por La Vicaría

      Lunes, 19h 30´de la tarde. Los miembros de la Mesa Interconfesional de Melilla, empiezan a llegar a su cita en la Iglesia Arciprestal de Melilla, la parroquia del Sagrado Corazón. El anfitrión es el Vicario Episcopal de Melilla, D. Roberto Rojo. Llegan todos:  D. Francisco Calderón, Consejero de Seguridad Ciudadana, Francisco Guijo en representación de la Agrupación de Cofradías, Abderrahman Benyaya por la Asociación Musulmana, y todos los Hermanos Mayores de las cofradías melillenses, como Gregorio Castillo, Marcelo Nogales, Juan Miguel Martín Aranda, Francisco Andrés López, de los que conozcamos y hayamos podido ver.

                                         La Semana Santa de Melilla

        Todavía no hay emitida ninguna nota oficial, de autoridad alguna, sobre lo ocurrido en el Viernes Santo. No sabemos de qué tipo de incidente se trata. Mientras tanto, las imágenes de lo sucedido en Melilla, recorren de nuevo el mundo. Los ánimos están muy caldeados y la verdad,  ya no parece importarle a nadie.

          La Semana Santa de Melilla tiene problemas, y la Vicaría Episcopal de Melilla, a la que recordamos que tiene abiertas las puertas del Alminar, debe imponer su autoridad, y provocar algunos cambios en el desarrollo de las procesiones. Hemos recogido algunas sugerencias de ciudadanos y de fieles, que deben ser tenidas en cuenta. La primera es la del propio Presidente de Melilla, Juan José Imbroda, quien ha sugerido que «las procesiones no puede acabar a la una de la madrugada, para lo que deben adelantar sus horarios» . Se trata de una observación lógica.

             Las procesiones tienen poco ritmo, son demasiado lentas. La del Viernes Santo, la que presiden la autoridades cívico-militares, tardó más de una hora en recorrer la calle Luis de Sotomayor, desde su salida en la plaza de toros.

               La virgen del Rocio, un trono de gloria, no puede salir dos veces, una el Jueves Santo, como si fuese una dolorosa, y otra el domingo. Habría que obligar a la Cofradía del Rocío, a alojar las imágenes en la Plaza de Toros, como el resto de las Hermandades. Es inhumano someter a los sufridos costaleros, a realizar 4 veces el trayecto entre el Barrio de La Victoria y el centro de la ciudad,  más el recorrido procesional.

               Hay que imponer unos horarios a todas las cofradías, en las que se marquen claramente las horas de inicio, las de cierre, y el tiempo de paso por la carrera oficial.  Si la Agrupación de cofradías no ha sabido controlar todas estas cosas, debe ser la Vicaría Episcopal la que imponga un criterio obligatorio. O se respeta, o no se deja salir el paso o el trono, como en cualquier ciudad de España. La gente no puede estar tres o cuatro horas en la calle, sin saber quién va a pasar, a qué hora, ni por dónde, ni en qué orden.

                   La Semana Santa melillense debe concentrarse en tres días, del miércoles al viernes. Cortar el tráfico y realizar el despliegue de seguridad, para un solo paso, como sucedió el Lunes y Martes Santo, no es admisible. Son procesiones dignas y con derecho a procesionar, pero el Miércoles Santo y agrupadas.

                      El despropósito de las guías y programas oficiales

           El lujoso programa oficial no ha sido visto por nadie, salvo por los acaparadores de la nomenclatura correspondiente. No han existido los programas de mano, salvo unas voluntariosas fotocopias realizadas por los trabajadores de los puntos informativos de Turismo, que luego no coincidían con los horarios de las procesiones. Los horarios de esas fotocopias informativas, no coincidían con los anuncios publicados en la prensa. Es un cúmulo de despropósitos y de derroche.

               No queríamos llegar hasta este punto, pero nos han obligado a hacerlo. Y estamos a la espera de la versión oficial de los sucedido el Viernes Santo.

Los atentados del 11 de marzo en Madrid


 

                    Los recuerdos de un atentado

          A las 8 de la mañana del 11 de marzo de 2004, todas las emisoras de marzo empezaron  a emitir noticias sobre los gravísimos atentados de esa mañana. Todo era confusión. Varios trenes estallando en distintos lugares de Madrid (Atocha, El Pozo y Santa Eugenia).  La primera imagen que se me vino a la cabeza era la de un atentado similar, el de los trenes del metro de Moscú, perpetrados por terroristas chechenos, en marzo de 2010. «Son atentados de tipo checheno», recuerdo perfectamente que pensé y dije a todo el que me preguntó aquel día. Aunque todo el mundo estaba convencido de la autoría de ETA. El Minisrtro del Interior Ángel Acebes, sostuvo incansablemente que había dos líneas de investigación, y que una de ella conducía a la organización terrorista vasca.

        Los desmentidos de la propia organización terrorista, y de los que entonces eran los portavoces de la izquierda abertzale, como Arnaldo Otegui, no fueron creídos en un primer momento, pero cuando el aturdimiento del shock por lo sucedido, dejó paso a la razón, la gente empezó a tener claro y a asumir, que aquellos atentados estaban relacionados con la Guerra de Irak, en la que nos había implicado de alguna manera, el gobierno de José Mª Aznar. Así, de la conmoción se pasó a la indignación, expresadas en las manifestaciones masivas del día 12 de marzo. Mientras tanto, el gobierno del Partido Popular, completamente sobrepasado por los sucesos, seguía insistiendo en la línea de investigación que conducía a los terroristas de ETA. Dos días después recibieron un justo castigo electoral. Ángel Acebes quedó quemado para siempre.

                            El 11 de marzo, siete años después.

          El Partido Popular no asimiló nunca la pésima gestión que realizaron, como gobierno, de los atentados, ni tampoco que el origen del mismo se encontraba en la famosa foto de la Azores (Bush, Blair, Aznar), y que colocó a España en donde nunca debió estar. Por supuesto que la autoría de un atentado recae únicamente sobre quien lo comete.

           A lo largo de todo el gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, grupos de extrema derecha, de derecha, e incluso desde el propio Partido Popular, se extendió la gran infamia de que detrás de aquellos atentados, podría haber estado parte de la cúpula socialista del Ministerio de Interior, de la etapa de los GAL, que habría animado a la organización terrorista vasca a cometer los atentados, y descabalgar así al Partido Popular del Gobierno. Se publicaron libros, se hicieron concentraciones cada viernes, y desde los medios de derecha se propalaron las más grandes y delirantes teorías acerca de la implicación de un determinado sector del PSOE, en los bárbaros atentados del 11 de marzo. Resulta increíble que 7 años después, algunas asociaciones de víctimas, pidan esclarecer la verdad, que por otro lado ya ha sido juzgada y determinada.

                  Manos Limpias

    El sindicato Manos Limpias se personó como acusación particular en el juicio de los atentados del 11 de marzo, buscando la posible relación de determinado sector del PSOE con los mismos. Manos Limpias denunció a Los Lunnies por apología de la homosexualidad. Manos Limpias también estuvo personado como acusación en la causa contra el Juez Garzón, en la que se le apartó de la carrera judicial. Manos Limpias también denunció a Baltasar Garzón cuando investigaba los crímenes de Augusto Pinochet.

   Notas: http://elpais.com/diario/2009/05/31/espana/1243720812_850215.html.

http://www.20minutos.es/noticia/190652/0/investigacion/manos/limpias/

PD: http://www.elmundo.es/documentos/2004/03/espana/atentados11m/hechos.html

La Consejera de Cultura frente a La Justicia


                      La Consejera Simi Chocrón y un error de libro

               Nunca me gustó el ejemplo escrito en La Biblia sobre cómo resolvió el Rey Salomón el conflicto sobre el hijo que se atribuían dos mujeres, porque la decisión de Salomón fue absolutamente injusta y desquiciada. Si el asunto se resolvió bien, fue porque la victima, la verdadera madre del niño, ofreció la renuncia de sus derechos, antes que perder la vida de su hijo. La justicia nunca puede buscar la equidistancia entre la víctima y el agresor, o buscar una posición intermedia entre el Poder y la Ciudadanía, cosa que hace muchas veces. Decía Trasímaco en los «Diálogos de Platón», que: la Justicia era el interés del poderoso frente al débil», y muchas veces  ocurre, que los débiles, o sea, casi toda la ciudadanía, tiene inferiores medios de defensa, sencillamente porque no tiene a su alcance los recursos económicos de los poderosos, para sostener su defensa, por lo que no puede hacer resplandecer la justicia.

             El tercer Poder del Estado, debe actuar ya como tal y empezar realizar una labor ejemplarizante, con los políticos que exceden el mandato delegado por los ciudadanos/as, y apartarlos de la vida política con sus sentencias. Suele suceder que en una vida política de dislates y de excesos en la acción de gobierno, se cae por lo más tonto, por algo que ni siquiera estaba destinado a convertirse en la piedra que hace tropezar. Hemos visto cómo se ha apartado a los tres últimos alcaldes de Melilla, por errores ridículos, sobre todo el del socialista Gonzalo Hernández. Los otros dos fueron Ignacio Velázquez (cuya condena resulta desproporcionada) y Enrique Palacios (víctima de los que buscaban el poder a toda costa.

             Ocurre también, aunque no siempre, que de la misma manera en que se llega o accede al Poder, se sale de él y quizá, quienes buscaron entre los pasillos de la justicia, el modo de deshacerse del adversario político, encuentra en esos mismos lugares, la misma respuesta y el mismo camino de salida. Como se dice en la obra de El Perro del Hortelano, de Lope de Vega, sobre los pasillos de La Corte: «Tapices tienen oídos y paredes tienen lengua».

                                              Melilla y su Judaísmo

                 El error de un libro y un error de libro. El libro es un error, porque es un burdo recorta y pega de uno anterior elaborado durante el mandato de Ignacio Velázquez, del que se modificaron fotografías y nombres no deseados (en la inmortal técnica del camarada Stalin), para sustituirlos por los de la nueva Corte Imperial de Melilla.

                En cuanto al aspecto administrativo y judicial, creo que se trata de un «error de libro», de los llamados también de manual.  Si todo pinta como nos lo ha contado el diputado socialista Dionisio Muñoz, parte denunciante, la Consejera de Cultura de Melilla, Simi Chocrón, tiene de tiempo en la política, lo que se tarde en dictar sentencia. Si esto sucede así, Dionisio Muñoz se habrá convertido en el nuevo David de la política melillense.  Me reitero, es un error de libro.

        Notas: (1) https://elalminardemelilla.com/2012/05/11/el-misterio-de-los-libros-perdidos/. (2) https://elalminardemelilla.com/2012/05/18/stalin-el-regreso-2/

El antiguo cuartel de Automóviles


      

             La cesión del terreno de los antiguos cuarteles (I)   

       Desde hace ya muchos años ya es solo una sombra fantasmal, generalmente solo vemos los muros blancos al pasar. Casi nadie se detiene a mirar o a recordar que fue. Miles de jovenes procedentes de todas las parte de España pasaron por sus dependencias, dejando una media de 14 meses de su vida en ellos. La piqueta acabará con todo esto en breve. La Ciudad Autónoma tiene miles de metros cuadrados, en zonas urbanas de gran valor, a su disposición. Esperemos que los convenios para la cesión del suelo de estos cuarteles sea lo suficientemente exigentes, como para evitar «pelotazos» como el del Cuartel de Valenzuela, en donde se movieron grandes cantidades de dinero y la zona sigue siendo un erial.

          Estas areas urbanas están muy bien situadas y deberían aprovecharse para la edificación de equipamientos urbanos. Espacios para el ocio, nuevos colegios, alguna piscina pública, zonas lúdicas y deportivas, aparcamientos e incluso algún centro comercial . Viviendas ya sabemos que se van a hacer y mucho nos tenemos que desaparecerá la pequeña pero freca zona verde de las inmediaciones. El proyecto de edificación de las micro viviendas, debería llevar aparejado la conservación de estos árboles, que hemos comprobado que en los días duros del verano, mantienen una temperatura sensiblemente inferior a la de la zona circundante.

        PD: https://elalminardemelilla.com/2012/06/16/el-imperio-del-cemento-en-melilla/

Día de Melilla, 2012


        La maldición de la conquista de Melilla

                         Un Consejero honesto,  Martín Galindo, dice a los Reyes Católicos aquello que debe decir y no lo que esperan oír, formuló la maldición de Melilla de una manera precisa en 1494: Melilla es una ciudad rodeada de moros alárabes, que antes será carnicería de cristianos  que población de ellos. La contundencia de la afirmación hace desistir a Los Católicos del empeño de conquistar la ciudad, tal y como había sido establecido en el Tratado de Tordesillas en ese mismo año. Martín Galindo dijo esto tras visitar la ciudad y su entorno en el año 1494. Será el único que escapará a la maldición por negarse a participar en la conquista de la ciudad. No ocurrirá lo mismo con todos aquellos que de una manera u otra participasen en el hecho de la Conquista o la propiciasen en algún modo, como los alguaciles traidores. A todos les alcanzará la muerte en un plazo no superior a diez años.

            En 1504 fallecerá la propia Reina Isabel, que felicitó al III Duque de Medina Sidonia por la conquista de Melilla, calificándola como “muy querida”. Tres años antes, en 1501 murió en combate en la Serranía de Ronda el insigne Secretario Real Francisco Ramírez de Madrid, apodado “el artillero”, quien viajó a Melilla en uno de los viajes de reconocimiento junto a Pedro de Estopiñan, y del que dicen diseñó el operativo de la conquista militar. En 1505 morirá de extraña y no aclarado manera el propio conquistador de Melilla, Pedro de Estopiñán. Juan de Guzmán, III Duque de Medina Sidonia y de quien se dice que pudo comandar la expedición de conquista, falleció en 1507. Cristóbal Colón, el almirante de la Mar Océana, murió en Valladolid en 1506. Cristóbal Colón opinó y desaconsejó la conquista de la ciudad, añadiendo que retrasaría los viajes a América. Al final se plegó a los deseos de la Reina Católica y accedió a que parte de la flota española participase en la conquista de la ciudad norteafricana.

        El fin de los alguaciles traidores y de su linaje en España

               Un grupo de pobladores de Melilla, entre los que estaba el propio caíd de la ciudad,  entabló contacto con las autoridades de Castilla para ceder o facilitar la conquista de la antigua ciudad omeya. Enterados los habitantes de este intento de traición, se sublevaron y expulsaron de la ciudad a los alguaciles traidores. Pese a todo, ellos se presentaron a Los Reyes Católicos y pidieron lo suyo, que se les entregó en forma de terrenos en las inmediaciones de Torrox y de La Axarquía. Tras la primera sublevación de La Alpujarra y de todos los territorios moriscos a principios del siglo XVI (1501-1505), los alguaciles traidores y sus familias, que adoptaron el apellido de Melila o Melulo (los de Melilla), fueron despojados de sus tierras. Algunos prefirieron el regreso voluntario a Marruecos, otros fueron directamente expulsados. Los que quedaron en España perdieron todas las propiedades que habían obtenido por “su traición”. El fin total del linaje de los Melila se produciría en la última y definitiva sublevación de la población morisca, a finales del siglo XVI. Allí destacó entre todos, según el relato de Hurtado de Mendoza, el general Melulo, quien al final no tuvo más remedio que acabar defendiendo a los de su Fe y los de su etnia.

            2012, de Pedro de Estopiñán a Juan José Imbroda

            La legitimidad histórica y política asiste al Presidente Imbroda, 515 años después de la conquista de Melilla, tanto a él, como a todos los que le han precedido en el cargo. La línea de soberanía histórica de España no ha sido interrumpida desde entonces. Sin embargo, la historia de Melilla es esta, la que hemos contado en estos dos días. La conmemoración de la conquista es un invento histórico del franquismo. Melilla no va a dejar de ser española porque se traslade la celebración de día. Tampoco vamos a perder un ápice de los derechos  históricos que Melilla ha consolidado a lo largo de los siglos.

        Hay otra fecha, la del 7 de junio de 1556, que comienza a abrirse paso, fecha en que Melilla de modo real y efectivo se incorporó a la Corona de España. Llevo reivindicándola en solitario desde hace una década. Buscar una fecha que sirva para el futuro de Melilla exige el consenso y el debate de todos. El 17 de septiembre es una fecha del pasado. Mientras se mantenga, Coalición por Melilla no puede asistir a la misma, pues han hecho de esa postura una cuestión de identidad,  y mientras CpM no acuda, el 17 de septiembre pierde casi todo su sentido. Siempre hay otro modo de ver las cosas, siempre hay dos caminos a seguir. Veremos si se deciden por el que suponga un futuro amplio para todos. Si piensan más en el porvenir de los melillenses que en el futuro propio.

La paga y el Día de Melilla


                       Todo por la……….paga

      El gobierno de Mariano Rajoy está descargando todos sus hachazos sobre los funcionarios y trabajadores del Estado, mientras ayuntamientos y autonomías burlan de una manera u otra los recortes salariales y la austeridad, camuflando retribuciones extraordinarias y casi ilegales, bajo el disfraz de «productividades» u otras zarandajas administrativas. Me da igual el concepto bajo el que se haga.

      Para escapar a cualquier recorte o control, La Ciudad Autónoma de Melilla acude a las reuniones de las Autonómicas o a las de los Ayuntamientos, según le interesen unas u otras. El resultado es un gobierno estilo «taifa nazarí» que  escapa mes tras mes a los controles de los Ministerios de Economía y de Hacienda. Casi todas las Autonomías van a acudir a los fondos de rescate del Estado y la mayor parte de los ayunntamientos de este País tiene problemas incluso para pagar las nóminas de sus funcionarios. 

       Melilla escapa a todo eso, siendo un ayuntamiento con más de 100 millones de deuda bruta, con una deuda a proveedores que desconocemos, que paga casi un millón de euros anuales en interese de demora en los pagos y que el año pasado, en noviembre de 2011, necesitó pedir un crédito de 9 millones de euros para poder pagar las nóminas municipales.

                                         La paga extra de septiembre

      Melilla tiene un índice de paro que ronda el 25%, un índice pobreza que alcanza al 30% de su población y aun así, se permite el lujo de entregar, camuflado bajo cualquier conceptoretributivo,  una cantidad de 600€ (casi el salario mínimo interprofesional), a cada uno de sus casi 2000 empleados, lo que crea una cifra de 1, 2 millones de euros. Todo un disparate en cualquier tiempo, e inadmisible en tiempos de crisis. La anomalía es tan grande, injustificable  y tan grave, que exige el pronunciamiento de partidos políticos y de sindicatos de Melilla. Los funcioanarios y trabajadores locales de Melilla, dependientes de la Ciudad Autónoma, cobran una cantidad sensiblemente superior a los de los trabajadores de la Administración del Estado en su misma categoria.

            La paga es lineal, lo que quiere decir que la cobra igual, tanto el que tiene el salario más bajo, como el que  cobra el salario máximo. Lo que antes era una intuición ahora es una realidad. Las consecuencias de esta crisis solo las estamos pagando los trabajadores y funcionarios del Estado, incluidos los despilfarros de las Autonomías y Ayuntamientos.