Catilina, el ejemplo de la corrupción


               Lucio Sergio Catilina, senador romano del siglo I aC., se convirtió en el paradigma de la corrupción, gracias al relato de Salustio, que detalló no solo la magnitud de su ambición y corrupciones, sino también el caldo de cultivo social que amparó e hizo crecer la corrupción. No hay corruptores sin corrompidos, no estaban solos la clase senatoria en aquellas tramas, sino que también fue necesario el concurso de los magistrados.

                    En España existió un juez, ya olvidado, Joaquín Navarro, que luchó contra la corrupción en la década de 1990, porque todo este océano de corrupción es un legado de la dictadura de Franco, en la que los favores se convirtieron en derechos, y estos últimos se solicitaban como favores. El Poder empezó a invadir la esfera de la Justicia y empezó a intervenir en todos los ámbitos. No solo murió Montesquieu, también la separación de Poderes del Estado. El Ejecutivo se adueñó del Legislativo y empezó la lenta carrera para desactivar el Judicial y así pasamos de la separación de Poderes, al funcionamiento independiente, que no es lo mismo. La anulación de la prensa libre y el sometimiento de las empresas de comunicación a intereses de todo tipo, contribuyó mucho a la situación de impunidad vivida en las últimas décadas.

                   Todavía queda una parte de la Justica sana, y del Poder político y del Legislativo, pero esta Legislatura, la número XII, la iniciada el 19 de julio de 2016, es una legislatura perdida. Se inició con la irrupción de dos partidos nuevos (Podemos y Ciudadanos), e iba a ser la de la lucha contra la corrupción, la del fin de los privilegios de La Casta, la definición que ya nadie utiliza. La Legislatura XII es una legislatura perdida, y con ese nombre debería pasar a la historia, porque se permitió seguir gobernando a quienes eran los principales responsables de la actual situación de colapso democrático en España. El PP es ya un partido condenado por prácticas corruptas. Ministros del Estado, Vicepresidentes del gobierno, máximos mandatarios autonómicos condenados o señalados por la corrupción, diputados y comisarios europeos, aparecen ya como condenados o señalados por prácticas corruptas. La situación ya ha rebasado la línea de flotación del Estado. La situación es límite y ya no admite más justificación el prolongarla.

                  Lucio Sergio Catilina sigue siendo muy reconocible. No solo es un nombre del pasado. Él prefirió llevarse a todo el Estado romano antes que caer solo. La situación actual se le asemeja mucho. En la República romana la alternativa solo era la guerra civil, en una democracia, no hay otra opción que «la censura» y la convocatoria de elecciones. No hay otra alternativa. Luego legislar y mucho, para que centenares de prácticas corruptas (fraccionamiento de contratos públicos, enchufismo, nepotismo, clientelismo, asignaciones presupuestarias a dedo, nombramientos de libre designación), desaparezcan de la vida española.

                                              La época de Catilina

                    Creció primero la avidez de dinero, después la de poder. Esta fue, la fuente de todos los males. Pues la avaricia destruyó la lealtad, la honradez y las demás virtudes; y en su lugar enseñó la soberbia y la crueldad. La ambición forzó a muchos hombres a hacerse falsos, a tener una cosa guardada en el corazón y otra en la boca. Después, cuando el contagio se extendió como una peste, la ciudad se transformó, y el poder, de ser el más justo y el mejor, se convirtió en cruel e intolerable.

                      La avaricia conlleva el afán de dinero y es ilimitada e insaciable, y no disminuye ni con la riqueza ni con la pobreza. Lucio Sila, tras tomar el poder por la fuerza, terminó con malos resultados sus buenos comienzos. Todos robaban, todos saqueaban, uno codiciaba una casa y el otro unas tierras.

                     Las riquezas empezaron a convertirse en un honor y a ser tenida la pobreza como un oprobio y a considerarse la honradez como malevolencia. Robaban, gastaban, daban poco valor a lo suyo, ansiaban lo ajeno. Tenían confundidos el pudor, la vergüenza y todo lo divino y humano y carecían de escrúpulos y de mesura. El espíritu, acostumbrado a las malas artes, no podía prescindir fácilmente de los placeres, y por ellos se entregaban más desenfrenadamente a ganar y a gastar. En un a ciudad tan grande y corrompida, Catilina agrupaba en torno a sí, a un tropel de hombres disolutos a modo de escolta. Luego denostaba con injurias a todos los hombres de bien, mientras que elogiaba a cada uno de los suyos llamándolos por su nombre.

                   Catilina, preparado como estaba para disimularlo todo, empezó a rogar a los senadores que no formasen juicio sobre él sin pruebas. Al añadir a estos otros despropósitos, lo abucheaban todos y lo llamaban enemigo. Entonces, fuera de sí dijo:< puesto que , cercado por mis enemigos, soy llevado al precipicio, apagaré con ruinas mi incendio>.

                                                La pertenencia al clan

                    ¿Cómo puede explicarse la falta de sentimientos de culpa en individuos que han cometido graves delitos?. Según Roberto Scarpinato, magistrado italiano: «El reino de la ética se agota en el círculo de sangre y de la familia adquirida por matrimonio o compadrazgo, o mejor, la ética es adaptada a las lógicas de la familia. Fuera de ese ámbito hay una total discrecionalidad ética»(1). Aquí habría que añadir el concepto de tribu que aporta el partido político, o la pertenencia al círculo íntimo del poder, sea este cual sea. El familismo amoral, y la teología del clientelismo, han anidado en todos los sectores sociales, de modo que muchas prácticas corruptas, ni siquiera son percibidas como tales. No crean el más mínimo problema de conciencia. Si se enfrentasen a muchas personas ante ciertas prácticas que vemos a diario, la reacción sería de sorpresa absoluta.

   Nota:(1) Los curas y la mafia, Isaia Sales. Ediciones destino

7º aniversario del Alminar


 

               Como cada año, desde hace 7, la plataforma WordPress nos manda un saludo y felicitación, y nos anima a seguir en la misma línea y tarea con el blog. El Alminar de Melilla fue registrado como tal un 3 de mayo de 2011. La primera publicación apareció dos días después el 5 de mayo.

                El nombre ya existía y eso resultó fundamental para su creación, porque antes de que existiera El Alminar, ya era. Abrir el blog, inscribirlo y los dos días de prácticas previos a su salida a la luz fue un proceso gradual. Un nombre es todo y por eso, cuando el tutorial me preguntó si tenía un nombre para el blog, no dudé un solo instante y escribí El Alminar de Melilla.

                La aventura era absolutamente incierta. En ningún caso, en ninguna previsión se contaba con seguir aquí 7 años después. El Alminar se creó en la soledad y el anonimato, pero con el firme propósito de ser abanderado de «la libertad de expresión y opinión», en un entorno que ya entonces se intuía como hostil. El espacio que hemos creado, se lo hemos arrancado a la oscuridad y a la cerrazón. Ha costado y cuesta mucho mantenerlo, porque la lucha contra el pensamiento único no admite tregua. Enfrentarse a la comodidad que proporciona la mentira acarrea muchos problemas, porque hay que mostrar y demostrar lo que se dice. Lo importante no es que te crean, sino ser creíbles.

               El valor de algo se consigue por el contraste con el entorno. Un lingote de oro en una isla desierta no tiene valor alguno. Lo que pone en valor algo es el entorno en el que se desarrolla y en el que vive. El Alminar está sujeto tanto a las influencias como a las turbulencias. Nada existe por sí mismo.

           La más poderosa influencia del Alminar han sido sus «comentaristas», que a lo largo de todo este tiempo han dejado escritos 18.000 comentarios. Es en esta faceta en donde los servidores de lo oscuro han librado su principal batalla, espantando, rastreando a los comentaristas, para disuadirlos de escribir aquí. Esa labor de vigilancia y amedrentamiento constante, día y noche, a lo largo de los 365 días del año ha conseguido reducir los comentarios en 2/3 partes. Los lectores del Alminar ahora no escriben, tampoco lo hacen en los medios escritos, pero siguen leyendo, de modo igualmente constante. En los últimos 5 años la cifra de lectores/as nunca ha estado por debajo de los 220.000 anuales, y esto nos ofrece un dato muy importante. La fidelidad del apoyo silencioso y oculto de la comunidad «alminariense».

           No es posible destacar una noticia, un artículo entre los 2068 escritos a lo largo de estos 7 años, ni resaltar una imagen de las más de 5000 publicadas. El Alminar de Melilla ya es un testimonio de la ciudad en la que surge y a la que pertenece.

          A todas y todos los que están aquí ahora, a los que siguen desde el principio, a los que estuvieron en algún momento, a los que entran y salen, en el absoluto ejercicio de La Libertad: ¡Gracias, siempre gracias!

 

 

 

 

 

 

Las bandas nazarenas de Melilla


                               Desacordes e inciensos cofrades

            La Santa Madre Iglesia respira aliviada tras cada semana santa, no por la resurrección del Nazareno, sino por salir indemne de las rencillas que suceden entre los varales o bajo el palio, y que por lo general no transcienden a la luz pública.

                  La procesión oficial de la ciudad es la del viernes santo, la de la Cofradía del Nazareno y también la de su banda, la de Jesús Nazareno en su Dulce Nombre, que acompañó también al Cristo de la Paz en el jueves santo. Esta es la razón por la cual las autoridades de la villa y corte de Melilla, desfilan justo a esta cofradía, la más antigua de la ciudad. En la procesión del Cristo, parece que no todo transcurrió en la necesaria paz, pues  la designación del portaestandarte de la cofradía, algo arbitraria y no consensuada, provocó el abandono de algunos hermanos cofrades de los varales del trono, lo que dejó sentir algunos huecos en su interior.

                  En la Procesión Oficial, la del viernes santo, no contó con los acordes de  la Banda de la Escuela Municipal de Música, como sería lógico, ya que esta agrupación, tras los repetidas dificultades para cobrar sus sueldos en los últimos años, exige un convenio extraordinario por acompañar a esta procesión, y a la de la Patrona de la ciudad, con la que ya no desfiló en 2017. En Melilla, la ciudad que tan generosamente subvenciona algunas actividades y asociaciones absurdas, ya nadie hace nada por amor al arte o a la Fe.

         Todas estas ausencias son suplidas por tres meritorias y muy lucidas bandas de música de la ciudad, de carácter amateur, la ya citada, la de Jesús Cautivo de Medinaceli y la de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación. Hay composiciones de música de semana santa de gran calidad, pequeñas joyas de gran calidad artística, como la marcha de La Virgen del Valle o Caridad del Guadalquivir. Las bandas de música de las cofradías melillenses reciben muy poca atención y nulo apoyo por parte del Poder Local, pese a que son una parte fundamental de los desfiles procesionales.

         Históricos, aunque contados, son los desencuentros de las dos cofradías que protagonizan el Domingo de Resurrección en Melilla. Sin embargo, este año ha sido la Banda de la Flagelación, o alguno de sus directivos, los que han protagonizado el incidente más desafortunado, al echar de las inmediaciones de la Banda de la Medalla Milagrosa, a algunos componentes de la de Jesús Cautivo, que acudieron a saludar a sus compañeros musicales cofrades, al término de la Semana Santa melillense. El incidente enfrió el Encuentro, algo que fue notado por muchos melillenses.

                                     La tamborrada y otras cuestiones

           Solo escribimos de aquello que hemos podido confirmar, en un año de muchos cambios, algunos de ellos muy sensatos; como el de impedir el regreso del Cautivo y del Rocío, a su sede de Hermandad. Las imágenes quedaron alojadas en la carpa levantada en la Plaza de Toros, hasta el lunes de Pascua de Resurrección. El regreso se produjo en la tarde del lunes, y en vez de hacerlo en silencio y con los rezos del Rosario como única música, al llegar a su Casa de Hermandad, casi a la media noche, fueron recibidos con una intensa «tamborrada» que despertó a todo el Hospital Comarcal. Fue un exceso.

           La única forma de evitar estas situaciones, es la elaboración de un  reglamento de desfiles procesionales, a remedo de los existentes en Málaga, Córdoba o Sevilla, de obligado cumplimiento para todas las cofradías. Esta es la única manera de evitar ciertos desórdenes e irregularidades en las procesiones de Semana Santa.

           Como colofón es necesario resaltar la labor de estas tres bandas de música, que bien merecerían la edición de un disco de marchas procesionales, ya que no obtienen ningún tipo de compensación por su voluntaria aportación a la Semana Santa de Melilla. No solo estas tres, también hay otros grupos y bandas de música en el resto de cofradías.

 

El cinturón poblacional de Melilla


           Melilla está rodeada de un cinturón poblacional de 1 millón de personas. Cualquier previsión o plan de futuro para la ciudad tiene que tener en cuenta esta circunstancia. Lo que ocurre es que ni siquiera pueden imaginar ese futuro. Quien mire desde un punto alto, el entorno físico que rodea a Melilla, puede comprobar que la urbanización va ganando terreno a lo que antes solo era campo, y para apreciar este cambio basta con comparar fotografías de las dos últimas décadas. El futuro de la ciudad pasa, de modo ineludible por afianzar una relación estable con un  entorno cada vez más poblado.

          Melilla seguirá existiendo  a lo largo del presente siglo, pero nadie puede siquiera imaginar cómo será la ciudad en su Sexto Centenario, en el año 2097. Tampoco lo intentan. La política cortoplacista se ha asentado en la ciudad y la gestión autonómica está solo enfocada a salir del paso. El hospital universitario tendría que estar ya inaugurado, al menos en sus áreas básicas, porque la población propia de la ciudad sigue creciendo, y también la del entorno. Cuando se ponga en marcha, dentro de otros cinco años, ya irá por detrás de la situación social en la que se inaugure. Al menos quedan dos años para concluir la obra física.

         Lo mismo podría decirse de la quimérica y propagandística ampliación del puerto, que sería una realidad durante el gobierno de Rajoy, según decía la falaz promesa electoral de 2011. La realidad es que a Mariano Rajoy ya solo le queda el presente año en el gobierno, y no ha visitado la ciudad como Presidente, tal y como prometió. Esto es lo que habría que recordarle en una visita. La tan importante política de gestos ha quedado evaporada.

          La frontera de Melilla está en una situación inadmisible, y la carretera de circunvalación cerrada tres días a la semana. Desde Farhana a Mari Guari hay dos kms de coches pegados parachoques contra parachoques, a razón de 200 vehículos por cada kilómetro. Los ciudadanos de Melilla estamos encerrados sin posibilidad de salir ni de tener una comunicación normal con nuestro entorno.

                Mientras tanto, Marruecos no deja pasar una oportunidad para desarrollar, dentro de sus posibilidades, el entorno que rodea a la ciudad, desde el aeropuerto de Monte Arruit, hasta la nueva zona portuaria de Bouyafar. Sobre la meseta de Zoco el Had, destacan dos enormes depósitos,  visibles desde Melilla, y que parecen ser de agua. El predominio de las rocas calcáreas y volcánicas del Cabo Tres Forcas no permiten la construcción de embalses, y el rápido aumento de la población obliga a atender la demanda de agua. Los viejos pozos y manantiales ya no son suficientes, y no pueden atender las crecientes necesidades de una población en constante aumento.

 

 

 

Cuando nadie fue Madrid


            En recuerdo de las víctimas del atentado de Madrid-Alcalá

     El 11 de marzo de 2004, a partir de las 7h 37´, tres trenes de cercanías procedentes de Alcalá de Henares y otras ciudades del area metropolitana de Madrid, empiezan a estallar en las estaciones de las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia. Los muertos ascienden a 191 y los heridos sobrepasan los 1500. Es el mayor atentado de la historia contemporánea en suelo europeo. España vive los últimos días de la campaña electoral, con el presidente más hosco de la historia del país.

    España había quedado señalada en el mapa mundial por su apoyo a la segunda y definitiva Guerra del Golfo en 2001. José María Aznar secundó junto a Tony Blair Y George Bush junior, en la injustificada agresión de la Comunidad Internacional contra Iraq, aunque contase con el aval y beneplácito de la ONU, y que contó con un amplio y casi unánime rechazo social en España y en el mundo enter.

     El brutal atentando arruinaba las expectativas electorales del Partido Popular y por eso decidieron no contar la verdad a los españoles, e instalarse en la mentira. Una organización o grupo terrorista, al igual que un asesino en serie, siguen unos patrones que permiten identificar o atribuir un asesinato mucho antes de que lo reivindiquen o sean detenidos. El 6 de febrero de 2004 cuarenta y nueve personas murieron y casi 300 resultaron heridas en un atentado perpetrado por «bandidos independentistas chechenos», al explotar una bomba dentro de un vagón del metro que se acercaba a la estación Pavelétskaya.

    Era un atentado de claro tipo «checheno» y aunque en un primer momento había que barajar todas las posibilidades, muy pronto quedó claro para los expertos y analistas del terrorismo nacional e internacional, que la organización terrorista ETA no estaba relacionada con el atentado. Pese a que todo conducía hacia el «terrorismo islamista», el gobierno de José Mª Aznar insistió en la doble vía y vinculación de los atentados de Madrid. En la era de internet ya no se puede mentir y ocultar la información sin ser descubierto y quedar en evidencia, que es lo que ocurrió con el entonces gobierno de España. Por este motivo pagaron su actitud con una clamorosa derrota electoral, sin que ha día de hoy hayan sido capaces de reconocer su error, o pedir perdón, como queda claro en el todavía muy resentido José Mª Aznar.

      La teoría de la colaboración conjunta de los islamistas, ETA e incluso de algunos elementos del Ministerio del Interior es una prueba de hasta dónde puede llegar la indignidad argumental en la política española, antes que asumir un error, o una dirección equivocada de la política Exterior de España. Un asesino en serie, un grupo terrorista nunca comparte un asesinato o un atentado. Una colaboración así resulta imposible.

        Esta idea cobró forma en un libro titulado Yo acuso, publicado en 2009, del periodista Pedro José Ramírez, ex director de Diario 16 y El Mundo, que también muestra hasta qué simas puede caer el ejercicio del periodismo,  cuando se pone al servicio de un partido o del poder político, sea cual sea su cariz.

          El caso es que las 191 víctimas mortales y los mas de 1500 heridos quedaron sin un reconocimiento adecuado y colectivo. Todavía hoy persiste la división entre los grupos de víctimas. El sindicato ultraderechista y luego movimiento Manos Limpias ejerció una influencia funesta en toda esta teoría de la supuesta conspiración  múlltiple entre grupos terroristas que nada tenía que ver entre sí.

        Nadie ha dudado de la autoría de los atentados de París, Londres, Bruselas, Estambul, o Barcelona, todas sacudidas por el terrorismo islamista. Todo el mundo ha sido París o cualquiera otra de esas ciudades, pero nadie fue Madrid.  Eso irá siempre en el debe del gobierno de José Mª Aznar.

 

Aeropuerto internacional de Melilla


                           Hacia la ciudad aislada

            Un aeropuerto sin tráfico aéreo cae. Una ciudad aislada no puede crecer o  si quiera mantenerse. Un fin de semana la posibilidad de salir o entrar a Melilla no existe. La apuesta económica de la ciudad ha sido la del comercio fronterizo, la del transporte de mercancías que luego pasan a Marruecos, y eso ha provocado también el aislamiento terrestre. Durante una década se subvencionó a Air Nostrum con más de 1 millón de euros anuales de contrato publicitario que de nada ha servido. En la última década se ha pasado de los 24 vuelos diarios que salían y entraban de la ciudad (Málaga, Madrid, Almería y Granada), a menos de la mitad. Solo estamos conectados con Málaga y Madrid, y la mitad de esta última frecuencia la cubre Air Europa. No hay nada más.

        Hace ya un año que se perdieron de modo completo los enlaces con Almería y Granada, que ya se habían ido deteriorando. Estaban instalados en horarios imposibles para la salida de la ciudad, e inservibles para el retorno, al menos en los fines de semana, que es cuando podría haber mayor demanda. Una gestión adecuada y correcta al menos hubiese mantenido la situación heredada, tanto en destinos como en frecuencias. Si se ha perdido la mitad de los enlaces y reducido a la mitad los todavía existentes, entonces solo puede calificarse como negativa esa gestión.

          Nada queda de Helitt,  de Melilla Airlines, de Ryjet, del barco rápido, de los cruceros y por el camino que vamos antes de finales de año no existirá Armas o Trasmediterránea. La apuesta comercial, como dice el capitán de marina mercante Rafael Rosselló* que denuncia en solitario, sin el apoyo del gobierno de la ciudad, la presunta venta fraudulenta de Trasmediterránea, «la apuesta es por la carga», por el transporte de carga, no por los pasajeros. La quimérica, fantasiosa e irrealizable ampliación del puerto de Melilla estaría enfocada a un megapuerto de transporte de mercancías (que sí dejan dinero), pero no a un superpuerto de pasajeros. A la ciudad no volverán, ni han vuelto lo cruceros.

          Las Islas Canarias dependen de sus comunicaciones y allí el gobierno insular canario sí consiguió seguir manteniendo la existencias de Binter, la filial de Iberia que operaba en Melilla (https://www.bintercanarias.com/).

 Notas:(1) https://elalminardemelilla.com/2016/12/07/de-melilla-al-mundo/ *https://www.elestrechodigital.com/destacado/denuncia-una-presunta-alteracion-las-cotizaciones-acciona/.

 

La guerra del Estrecho: Armas y Acciona


       Estuvieron muchos años convenciéndonos de las bondades de la economía de mercado y de la  libre competencia, pero nos estaban engañando. Nos hacen caminar sin remedio hacia los monopolios, ya sea en el sector bancario, en el de la alimentación, en el sanitario, o en el de los transportes.  La desaparición del control del Estado sobre importantes sectores económicos solo trae la pérdida de calidad, la desregulación, y el lucro privado, pero no a cambio de calidad.

                  Cuando José Mª Aznar liquidó Trasmediterránea

     La etapa del gobierno de José Mª Aznar fue una de las más corruptas de nuestra reciente historia democrática. Su tan repetido milagro económico no fue otra cosa que «hacer caja» a base de vender o privatizar empresas que hasta ese momento eran estatales, como Telefónica, Iberia, Argentaria o la propia Trasmediterránea, cuya titularidad acabó en manos de empresas o amigos del círculo íntimo del Poder. Todos los grandes escándalos de corrupción que ahora se investigan y juzgan, se fraguaron en la casi década de 1996-2004 (Valencia, Madrid). Se vendieron las joyas de la corona.

      Trasmediterránea fue privatizada en 2002 en medio del escándalo político, ya que la oposición acusó al Gobierno de Aznar de favorece a «amigos» del Poder. El consorcio de Acciona estaba participado entre otros por el ministro Abel Matutes o incluso la naviera Armar. El pago total, según la cifras de la época fue de 260 millones de euros (1). En el momento de su privatización, Trasmediterránea generaba unos beneficios de explotación de 25 millones de euros. Los sindicatos UGT y CCOO estuvieron de acuerdo en el proceso, porque se «mantenía el volumen de empleo», algo que a la postre no resulto cierto.

                            La extraña venta de Trasmediterránea

    Armas es un naviera que opera en las Islas Canarias, con un capital social de 28 millones de euros y según el capitán de marina mercante Rafael Roselló, tiene 700 millones de euros de deuda en hipotecas marítimas, por lo que difícilmente podría hacer frente a la compra de una compañía como Trasmediterránea. Se trataría pues de una maniobra especulativa y presuntamente fraudulenta. La oferta de 0€ por el contrato marítimo de las líneas de Melilla con la península por parte de Acciona, debió hacer saltar las alarmas, sin embargo todo fue dado por bueno por el Ministerio de Fomento.

    El capitán de marina mercante Rafael Roselló ha dirigido y presentado escritos denunciando toda esta situación en la Fiscalía Anticorrupción, en la Comisión Nacional del Mercado de Valores, en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia y en el Ministerio de Fomento. También ha dirigido una carta al Presidente del Gobierno Mariano Rajoy, dándole cuenta de todas sus averiguaciones, y se le ha respondido agradeciéndole sus averiguaciones, de las que se informará al presidente del Gobierno.

   La primera pregunta que surgiría es la de porqué es un ciudadano común el que realiza todas estas averiguaciones y denuncias, y no el propio gobierno de la ciudad. En este caso sería porque o no se enteran de las maniobras o están fuera de los circuitos de información. En el caso del Gobierno de la Nación y de sus  entidades de vigilancia, en opinión del capitán Roselló, sería porque los intereses son tantos y tan fuertes, que simplemente dejan hacer, cuando en realidad deberían intervenir. Lo que no dejan dudas son sus escritos a todos los organismos en instituciones mencionadas y que se han publicados en medios de comunicación independientes (2).

   Tras anunciar la venta de Trasmediterránea, la cotización de Acciona se disparó en Bolsa, a la vez que la naviera Armas lanzaba una ampliación de capital por valor de 300 millones de euros (3).

              Las consecuencias de la compra de Trasmediterránea para Melilla

    Trasmediterránea ha estado mal gestionada por Acciona, en opinión de Roselló, pese a lo cual el último ejercicio se saldó con un unos beneficios de 16 millones de euros. Se han perdido empleos y se ha perdido calidad de los mismos. Si el Estado no impide la compra de la naviera Trasmediterránea por Armas, se perderán líneas y enlaces con la península (de momento ya se han perdido todos los barcos rápidos); y lo que sería más preocupante, la posible entrada en el puerto de Melilla de la naviera marroquí AML (https://www.aml.ma/es/).

      En opinión de Rafael Roselló, el Estado debe impedir esta venta o compra fraudulenta, y permitir que una nueva operadora marítima, que ya está en formación, se haga con Trasmediterránea, cuyo valor real apenas supera los 50 millones de euros, y no los 260 que Armas va a pagar por hacerse con la naviera más clásica del Estrecho. Este nuevo consorcio marítimo cuenta con la participación de armadores, marinos profesionales y navieras. Su objetivo es salvar Trasmediterránea como marca, reflotarla y modernizarla.  Todo está en juego en este momento, desde el cabotaje nacional, hasta la propia marina mercante española, en opinión del capitán Roselló.

Notas:

(1)https://cincodias.elpais.com/cincodias/2002/08/02/empresas/1028295587_850215.html

(2)https://www.elestrechodigital.com/destacado/denuncia-una-presunta-alteracion-las-cotizaciones-acciona/

(3)https://www.elconfidencial.com/empresas/2017-10-25/acciona-trasmediterranea-naviera-armas-venta_1466454/