Los amigos del Alminar de Melilla


                               A la derecha del Padre

       ¡Cuidado no nos acontezca esa ignorancia rayana en la demencia, no infrecuente, en nuestra mísera condición, que llega a tomar a un enemigo por amigo y viceversa! ¿Qué consuelo nos queda en una sociedad humana como ésta, plagada de errores y de penalidades, sino la lealtad no fingida y el mutuo afecto de los buenos y auténticos amigos?. San Agustín

      Dicho por cualquier otra persona, podrían añadirse matices a esta cita, pero habiendo salido de la boca de San Agustín, el santo de pasado crápula, no cabe discrepancia alguna. San Agustín es uno de  los más grandes padres de la Iglesia, porque hablaba desde la experiencia y desde el conocimiento de la causa. Sus Confesiones, es uno de los más grandes libros jamás escritos, dicho por una mente brillante como la de Ludwig Wittgenstein. Sabemos que los amigos del Alminar son numerosos y sus apoyos ocultos también. Hace ya mucho que buscábamos esta foto, porque con ella podemos decir más de lo que somos capaces de expresar.

         José Luis Blasco, Imparcial, no es solo un amigo personal, desde hace exactamente 30 años, sino que además es uno de las más leales y firmes comentaristas del Alminar. Junto a Uno de Melilla, presentes en el blog desde sus orígenes. Su primer comentario se remonta al mes de agosto del año 2011.

        Cuando conocí a José Luis Blasco, era Presidente de la Asociación de Estudios Melillenses, el único al que nunca han entregado la medalla de oro de una asociación a la que sacó de las cenizas. Pese a ser un hombre de Fe, de la verdadera, de la agustiniana, y antigua fraile capuchino, jamás le han designado para ser pregonero de la Semana Santa de Melilla. Es el mayor conocedor de la historia religiosa cristiana de Melilla, sin dudas de ningún tipo, y jamás ha recibido distinción alguna de una Iglesia, de la que jamás ha discrepado, pese a algunas ofensas y desdenes recibidos. Hombres sin fe ni obras,  han recibido honores y distinciones, sin otro mérito que el de la cercanía al poder político y eclesial reinante. Su papel, en este modesto blog, es semejante al  del Cirineo, por voluntad propia.

           En 2013, dígito de persecuciones,  al igual que la Orden del Temple, me acompañó en el camino que conduce a la hoguera inquisitorial, y al banquillo de los acusados de la querella civil con la que quisieron achicharrarnos, por el simple motivo de haber dicho y escrito una verdad como un templo, a saber, que la Santa Madre Iglesia solo admite en las juntas de gobierno de las cofradías, asociaciones públicas de fieles sometidas al Código de Derecho Canónico, a personas solteras, viudas o unidas bajo el matrimonio canónico. Se cuentan por centenares los casos de personas destituidas, u obligadas a renunciar a sus cargos en cofradías, por no estar en concordancia su estado civil con lo exigido por la Iglesia. Una absurda norma jurídica permite la vigencia del anuncio de una querella por cuatro años, por lo que hasta el 2017 no nos veremos libres de la amenaza de ser procesados.

          Jose Luis Blasco recogió en la sede de la Asociación de Estudios Melillenses, la imagen de la Patrona de Melilla, Virgen de La Victoria, y al Santo Sepulcro, en las obras realizadas por el Ministerio de Cultura en 1993, bajo la dirección de José Luis Fernández de La Torre. Nada de esto figura en las efemérides religiosas de la ciudad, ni existen fotografías que lo inmortalicen y acrediten. Aquella restauración del Templo Patronal lo salvó del hundimiento y de la desaparición física. Las misas se celebran durante meses en el almacén de San Juan. En aquellos años, la iglesia patronal era una ruina casi desierta, atendida solo por José Luis Blasco, fray Jesús Cortijosa y los pocos capuchinos que ya quedaban en la ciudad.

      He aprendido al lado de José Luis Blasco más acerca de la Fe y de la religiosidad común, que de muchos de los que copan los pasillos de la Iglesia, e incluso de algunos de sus representantes. Por él sé que la historia real y no narrada, es mucho mas abundante e interesante, que la reflejada de modo oficial. Para entender esto hay que leer la parábola del fariseo y del publicano, escrita únicamente por Lucas en su capítulo 18.

         «Cuando el Hijo del hombre llegué en su gloria, se sentará en el trono real, y reunirá ante sí a todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras, y pondrá a las ovejas a su derecha, y a las cabras a su izquierda». Mateo 25, 33

Cuatro años de paralización hospitalaria


 Todo se detuvo en abril

         En este mes de abril, pero del año 2012, el recién estrenado gobierno del Partido Popular, paralizaba las obras de nuevo hospital civil de Melilla. La realidad que plasmaron las fotografías, desmintió al nuevo gobierno de España, porque hasta ese momento eran incapaces de asumir la paralización, cuando ya se llevaban 2/3 de la obra construida. Dos años de construcción frente a cuatro de paralización. Una modificación en la obra original, sirvió la excusa en bandeja de plata para justificar la detención de la obra, que aun así, tardaron más de un año en reconocer. Solo basta mirar la prensa del momento para ver, que una vez tras otra, prometían su reanudación. Todo era falso. Luego siguieron dos años de silencio absoluto. La paralización fue decidida por el gobierno popular. Era una inversión que no estaban dispuestos a continuar. En Melilla, los recortes empezaron por la sanidad. El Hospital Comarcal está obsoleto, saturado y resulta insuficiente para la demanda sanitaria actual. Han pasado ya 20 años desde su inauguración. Resulta desolador acudir allí a las consultas, o a recibir un tratamiento médico o una intervencion quirúrgica. Las incomodidades son casi insufribles, tanto para pacientes como para el personal sanitario.

         El daño hecho a la ciudad es inmenso, porque era una infraestructura absolutamente necesaria. La obra civil ya podía estar concluida, y parte de la atención hospitalaria derivada a las nuevas instalaciones. La detención de la obras ha provocado ya un retraso de 4 años, más otros tantos que serán necesarios, caso de retomarse el proyecto. para que empiece a funcionar en sus áreas básicas. La proximidad de nuevas elecciones hará que volvamos a oír la cansina salmodia de que: «las obras podrán reiniciarse de modo inmediato». Era una letania, un mantra falso todas las veces que se ha dicho hasta ahora, y será igualmente falso cada vez que lo vuelvan a repetir.

          Han pasado 4 años, es lo único de lo que podemos dar cuenta. De abril a abril. Luego, cuando emitan su voto, los votantes lo harán pensado en las fiestas, en las culturas, o  bajo influencia de las redes clientelares, único modo de garantizar amplias y permanentes mayorías (Madrid, Valencia, Andalucía). Cuando las personas se sacuden el yugo y vota en libertad, ocurre lo que hemos visto, que el voto se reparte por afinidad, y los grandes partidos quedan paralizados por la nueva situación social.

           Repiten las elecciones pensando en que deben volver a salirles las cuentas pasadas, las del bipartidismo más la bisagra. Esperemos que no sea así. Mientras tanto, la sanidad privada sigue siendo un negocio muy rentable en Melilla.

      Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/04/18/hospital-universitario-de-melilla-2/

El año de la Misericordia en Melilla


                La Iglesia de Melilla atraviesa tiempos y momentos difíciles. La falta de sacerdotes está obligando a cerrar templos y a comprimir los horarios de los oficios religiosos. Se esperaba que el obispo de la Diócesis impusiese un cambio de orientación en la dirección de la iglesia melillense, tras su última visita pastoral de noviembre, en la que entre otras cosas, reinstauró el culto al Cristo de Limpias en la Iglesia de San Agustín. Sin embargo, no se cumplió ninguna de las expectativas. La marcha de sacerdotes ha sido superior a la de las llegadas, con lo que se han tenido que reducir los oficios religiosos o misas. Esta última Semana Santa el obispo malacitano ha sido criticado por no acudir a la visita que El Cautivo realiza al Hospital Civil de Málaga, y le recordaron públicamente, su obligación de estar al lado de los afligidos. La exhortación del Papa Francisco en el  año de La Misericordia, obliga a abandonar la mesa y la compañía de los poderosos, para trasladarse junto a los pobres y a las periferias. Los nombramientos diocesanos se producen por goteo y todo parece estar paralizado. No solo el mundo político parece no saber qué camino tomar.

             A esta difícil situación de la que todos hablan, pese a la férrea doctrina de silencio impuesta, se unieron las daños de la naturaleza, con él gran terremoto de Melilla del pasado 25 de enero. La parroquia castrense que estaba remontando y ocupando un lugar preponderante en la comunidad cristiana de la ciudad, resultó la más afectada por el movimiento sísmico, lo que cercenó su evolución, debida en gran medida a la labor de su párroco, Francisco Sierra, al que se conoce como el peregrino, dada su gran afición a los viajes de peregrinación a distintos lugares del mundo, entre los que destaca Tierra Santa, a donde ya ha acudido más de 50 veces. Ha formado una de las comunidades más activas y participativas de la ciudad, y cuenta con un amplio grupo de peregrinación. El último viaje se ha realizado a Irlanda, en donde visitaron la catedral de San Patricio. Cada año realiza al menos dos peregrinaciones. Mientras unos llenan sus iglesias, otros las vacían, o las mantienen a duras penas.

                  La iglesia del Sagrado Corazón, ante el vacío de fieles y la falta de sacerdotes, suspendió su misa de las ocho de la mañana, y también la última de los domingos, la vespertina. Parte de ese vacío se ha suplido con el traslado de la misa mayor de la parroquia Castrense al templo Arciprestal. La iglesia de Batería Jota ha quedado reducida a un oficio semanal, y también ha reducido su actividad la de San Francisco Javier, la antigua capilla del hospital de Cruz Roja. Sta. Mª Micaela, al pertenecer a la comunidad Paúl, no sufre esas restricciones. Los no muy numerosos fieles de diario, van de un lugar a otro para poder oír una misa. Oficiar una misa al día es una obligación es una obligación para todo sacerdote. La situación está algo paliada por la actividad del obispo emérito monseñor Buxarrais, que oficia una misa diaria desde noviembre de 2011. La parroquia castrense, tuvo que suspender su tradicional misa matinal, y esos fieles han migrado hacia la parroquia del Centro Asistencial. La Iglesia Patronal está ya casi fuera de la ruta de culto, salvo los actos oficiales.

                                San Agustín pierde una campana

        Mientras tanto, la iglesia de San Agustín, la que ha perdido la campana, por corrosión o viento, se ha convertido en una superparroquia, que ha tenido que unificar los archivos propios y los de Santa Mª Micaela, mientras que su único sacerdote, ejerce la también la labor de vicario parroquial de las iglesias Arciprestal y de la Patronal. Los colaboradores laicos de los archivos parroquiales escasean y por eso permanece cerrados la mayor parte de la semana. No hay comunicación entre la Iglesia y sus fieles, porque no existen encargados de difundir las noticias, encuentros o actividades que pudieran ser de interés. La Cofradía del Rocío sigue en manos de una gestora 14 años después de su intervención, no reconocida, y la de La Divina Pastora no consigue obtener su rango de Hermandad.

                                              Año de La Misericordia

                 El presente año 2016, ha sido declarado Jubilar por el Papa Francisco, única persona que puede hacerlo. Al menos tres iglesias deben colaborar en el Jubileo extraordinario, pero en Melilla solo una lo lleva  a cabo, la del Sagrado Corazón, que abrió una puerta que jamás fue santa o del perdón, para el inicio del año jubilar, y que luego cerró para siempre. En todas las ciudades, las iglesias jubilares aparecen ornadas con estelas, salvo en nuestra ciudad. El abatimiento parece dominarlo todo. Es justo lo contrario lo que pretendía el Papa Francisco, con su exhortación Evangelii Gaudium.

                     El Papa Francisco I no quiere iglesias cerradas ni vacías, situaciones ambas demoledoras para la fe, la poca que queda y que todavía resiste. No quiere caras largas, ni acedia egoísta, ni pesimismo estéril, ni grupos apropiándose de las iglesias, que deben ser de todos. No quiere arribistas que hagan carrera en los pasillos eclesiales y que arrebatan y se apropian de una gloria, que solo pertenece a Dios. Quiere cercanía al necesitado, abandonar el centro de las ciudades y dirigirse a las periferias, alejándose de la mesa y compañía de los poderosos, para compartir todo con los que menos tienen. Quiere alegría, culto a la verdad y el anuncio del evangelio. Hay que decir basta a las recompensas a los prebostes, para obtener luego influencias y posiciones con ellas. El evangelio es palabra y hechos, huyendo de la mundanidad y de sus dulces trampas.

Fernando Arrabal en Melilla


                                          La promesa incumplida 

       Fernando Arrabal Terán, el melillense más insigne de todos los tiempos, estuvo por última vez en su ciudad natal en enero de 2011, cuando todavía no existía El Alminar. Llegó traído de la mano de Ignacio Velézquez, que presentaba la fundación FEDESME (Estudio y Desarrollo de Melilla). Fue un importante respaldo al que fuera primer presidente de la ciudad de Melilla. Entorchado con galones, como Napoleón, el dramaturgo y emperador melillense de las letras Fernando Arrabal,  ofreció una conferencia en la que lanzó este gran mensaje: «No tengan miedo, atrévanse a ser ustedes mismos». Dicho por el hijo del Teniente Arrabal, un oficial republicano represaliado y encarcelado por el franquismo, era una gran consejo. La esperanza pareció volverse a abrir en la ciudad de Melilla.

        Ha pasado ya un lustro y todo ha quedado en nada. Melilla sigue envuelta en tinieblas, el miedo está presente en cada parcela ciudadana y  lo que es peor, casi nadie se atreve a ser él o ella misma.

        Tras el espectacular lanzamiento, a los pocos meses se presentó el Partido Populares en Libertad, que se ha convertido en el símbolo del incumplimiento en sí mismo. De todas las promesas políticas de este partido no me interesa nada, salvo una, la de crear la Fundación Fernando Arrabal, y la de otorgar su nombre al remodelado Teatro Nacional- Kursaal.

         En Melilla impera la censura de prensa pese a estar prohibida por La Constitución, o lo que es más grave, rige la autocensura, que es el peor de los estados posibles. La noticia fue tratada de modo lamentable en los medios de comunicación. Era imposible censurar la presencia del melillense más insigne e inmortal, pero sí se eliminó la compañía de Ignacio Velázquez en la mesa de la conferencia. Si se relee la información del momento, parece que Fernando Arrabal hubiese venido solo.

         En la Historia Interminable de Michael Ende, la nada devora el país de La Fantasía, hasta que a un niño, Bastian;  se le ocurre un nuevo nombre y todo vuelve a empezar de nuevo. La nada está devorando Melilla y a nadie se atreve a pronunciar un nombre nuevo para que vuelva a renacer la esperanza y la imaginación.

            Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/02/11/existe-censura-en-melilla/

Reflexiones de Semana Santa


                                     Una semana de imágenes

      Siempre hemos escrito sobre la semana santa. El rito es tan necesario como el argumento a una novela, o la espina dorsal al esqueleto, como los raíles para las vías del tren. El rito unifica y mantiene. Hay rituales en cualquier acontecimiento del mundo que se escoja y al que se mire, pero el rito debe tener contenido.

         Esta imagen de la Soledad pertenece a la parroquia de Santiago en Almería, un templo reconstruido en la década de 1940, tras su incendio. Es una procesión muy sobria. No lleva acompañamiento musical, ni palio, solo un sencillo trono de plata, iluminado por  grandes velones. La imagen de la Soledad de Santiago no busca efecto adicional alguno, salvo la devoción, el rezo del rosario y el dulce y embriagante aroma del incienso. Hay otras imágenes y pasos que buscan más efectismo, van más recargadas y las acompañan bandas musicales. Tanto en un caso, como en el otro, es demasiada la sensación de estar frente a tronos o pasos muy desasistidos. Solo en las grandes capitales, de población populosa, se obtiene la sensación de un masivo seguimiento. La impresión que yace bajo toda esta apariencia es que el porcentaje de personas que vive o lleva a cabo estas conmemoraciones, las de semana santa es reducido, en número estable en el mejor de los casos, o con tendencia a reducirse, aunque lentamente.

      ¿Estamos frente a un mundo que agoniza, pervivirán estas imágenes en el futuro, podrán seguir amparando las creencias de las personas frente a toda la incertidumbre que las rodea?. Es imposible decirlo, aunque alguna intuición si podemos tener. Todo pervivirá, en un modo u otro, mientras exista esa intención, pero habrá que transformar todo y haya voluntad de hacerlo. Son imágenes y un modo de religiosidad que ha atravesado los siglos, pero que es parte del pasado. El mundo que viene necesita algo nuevo y muy renovado. Hay que atreverse a hacer «un gran salto adelante» y a transformar todo. Los ejemplos que se ven a diario, y que rodean todo este mundo de las imágenes, de las cofradías, y de la propia Iglesia, no invitan precisamente a la creencia, sino a todo lo contrario. La Iglesia jerárquica, masculina, sin democracia, sin participación de mujeres en sus estructuras orgánicas, no ofrece una alternativa a estos tiempos. El gran paso es la incorporación de mujeres al sacerdocio. Muchas procesiones se están salvando por la presencia de mujeres como nazarenos, como portaestandartes, o incluso como costaleras (que son las menos). En Almería ya hay una mujer como presidenta de la Agrupación de Cofradías. Pese a ello, es un mundo de escasa renovación, demasiado inmovilista. Hay más mujeres, pero en aspectos ceremoniales y poco representativos.

     Compórtate como si tuvieses fe, y tendrás fe. El viento parece siempre soplar en contra, y las pendientes parecen solo ascender. En esta semana santa, como otras, todo parece estar lleno, pero tras sus pasos, los templos permanecerán vacíos el resto del año. La semana santa deja muchas imágenes. Hay mucho esfuerzo, pero poco fruto. El rito unifica, pero solo es rito y tampoco puede sustituir a la creencia. Esto también vale para todo. No deja de ser un símbolo que la imagen de la Soledad cierre la semana santa.

Un plan para la ciudad de Melilla


                     La vida entre cascotes y grietas

      No se puede dejar de escribir y de hablar de algo que todavía no ha acabado, grupo de seísmos de Melilla, y cuyo final dista todavía de poder anunciarse. Melilla sigue viviendo nuevos terremotos con sus réplicas diferenciadas, y todavía hay quien insiste en decir que solo hubo uno, el día 25 de enero y que todos los demás, hasta 1600, son su consecuencia. De aceptarse esta tesis, dejaría sin explicación posible, el terremoto del día 21 de enero, con su magnitud de 5,1. Todo es liberación de energía en los bordes y placas tectónicas, por lo que el que cuatro días después se produzca una mayor, entra difícilmente en cualquier previsión, como tampoco encaja el que justo un mes después, se produzca un movimiento igual, al que inició la serie. Si sumamos la energía contenida en esos 1600 movimientos, de los cuales más de medio centenar supera la magnitud 3, la cantidad de energía liberada resulta astronómica.

                      El estado de la ciudad y la gestión de las ayudas  

         La Ciudad de Melilla, a través de su Consejería de Fomento, ofrece un único expediente de solicitud de inspección, que ya informan que tardará en producirse, si se solicita de manera ordinaria sin aviso previo a emergencias. Además informan que las ayudas se conceden de modo preferente a edificios sin seguro, por lo que serán derivados al Consorcio de Compensación de Seguros. La Delegación del Gobierno solo ofrece ayudas a los propietarios que residan en los edificios, o ayuda para enseres de primera necesidad. En realidad, no hay ninguna ayuda inmediata, salvo los hoteles de segunda fila y pensiones, para familias desalojadas. El parque de viviendas en alquiler está cerrado para esta situación de emergencia, de la que no se sabe su final.

          Sin embargo, como si hubiera habido un único terremoto y la situación crisis sísmica ya estuviese zanjada, las Autoridades ya han informado de que el viernes  26 de febrero finaliza el plazo para la solicitud de ayudas, cuando es imposible que se hayan inspeccionado todos los edificios dañados, agrietados o afectados por el grupo de seísmos de Alborán.  Así pues, nada se sabe de cómo se van a gestionar los 12 millones de euros solicitados, ni si esa evaluación de daños será suficiente, habida cuenta del estado en el que se encuentra la ciudad. Como si fuese un dato de gestión, se ofrece la cifra de 1300 expedientes de ayudas solicitadas, sin saber siquiera si ese número, resulta un indicador de la realidad de la ciudad.

                                     El terremoto de Lorca

                La ciudad de Lorca, casi destruida por un terremoto en mayo de 2011, creó enseguida una comisión de seguimiento, y se formó una plataforma de afectados, que periódicamente se reúne con los partidos políticos, y realiza un seguimiento de la gestión de esas ayudas. Pasados cinco años, de los 78 millones de euros concedidos al municipio murciano, que tramitó 18.000 expedientes, solo se han recibido  y resulto el 80% de las ayudas solicitadas. Este hecho indica que no se entra en un camino fácil, sino sinuoso y prolongado. Casi mil personas todavía no han podido volver a sus hogares, y casi un centenar ni siquiera han visto iniciada la reconstrucción de sus casas, y todavía se adeudan 15 millones de euros en ayudas al alquiler. Si con transparencia y a la vista de todos la solución es complicada, en la opacidad pretendida en Melilla, puede resultar todavía un camino más tortuoso. Un mes después, y en plena reproducción de los movimientos sísmicos, no hay plan alguno para el realojo de las familias afectadas, procedentes en su mayor parte del distrito Centro  y del barrio del Tesorillo.

                       Una forma diferente de construir y de mantener la ciudad

          Casi la mayoría de los desprendimientos se han producido en elementos ornamentales, en cornisas, en balcones y en otros elementos no estructurales, pero sobre todo en inmuebles muy viejos, que no se sabe cómo, tenían en vigor sus cédulas de habitabilidad, y en un deficiente estado de conservación. La parte ornamental de la fachada del edificio de la calle Prim, que tuvo que ser demolida, era un puro escombro desde hace muchos años. Los mastodónticos y feos adornos de la plaza de toros, echados abajo en su mayor parte, se encontraban en un pésimo estado desde más tiempo del que puede recordarse. Los muros y azoteas que se construyen en la ciudad, incluso en edificios nuevos, con pocos o nulos anclajes, son candidatos adecuados para el derrumbe por sí mismo. Las pantallas de ladrillos, para hipotéticos locales comerciales, de los bajos de edificios nuevos, pueden tirarse años así, sin que nadie los inspeccione, hasta que alguna fuerza de la naturaleza los echa al suelo.

                     En Melilla debe construirse  de otra manera, y mantenerse de una manera eficaz y constante. El chapú o el apaño, deben ser desterrados de nuestro vocabulario arquitectónico. Muros nuevos, como el del Club Marítimo, ampliado hace no mucho, presenta un estado muy amenazante. Ahora mismo, da miedo caminar por muchas zonas de la ciudad. Hasta la fecha, el viento ha producido más destrozos en la urbe, que cualquiera de los asedios a los que ha sido sometida en el pasado.

          Nota: http://www.eldiario.es/murcia/politica/terremotos-Lorca-reivindicaciones-Asamblea-Regional_0_407359263.html

     

Febrero en año bisiesto


      Febrero es el mes central del invierno, también el mes más corto. Febrero tiene muchos misterios y siempre es diferente. Febrero es mes de carnavales y de candelarias. El día 24, San Matías, se iguala la noche con el día. La luz lleva remontado desde el día 24 de diciembre, hasta que vuelva a imponerse sobre la oscuridad en el equinocio de primavera. Todo es cíclico, todo se repite pero nada es igual. Hace cuatro años El Alminar atravesó su primer año bisiesto. Nada es lo mismo desde entonces. Febrero ofrece una imagen distinta cada día, ya que en este mes puede hacer todos los tiempos posibles a la vez. En Melilla es mes de temporales. Suele ser un mes frío y de grandes nevadas: En febrero, siete capas y un sombrero. También se dice que su aire es limpio y su luz clara, aunque no hay que dejarse engañar, pues en cuanto se deja el sol, se nota el frío: en febrero un rato al sol y otro al humero. En febrero busca la sombra el perro, a últimos pero no a primeros, dice el refranero, muy antitético en ocasiones. Queda claro que este mes es imprevisible, con un día malo y otro bueno. Con todo, la ausencia de cigüeñas en la ciudad, es una de las cuestiones más intrigantes y todavía no resuelta. No tenemos explicación a eso.

      Los años bisiestos, 29 días de febrero, fueron establecidos en la reforma del calendario realizada en tiempos de Julio César. Sin embargo, esa reforma no era perfecta y se dejaba fuera 11 minutos cada año, por lo que en 1582 el Papa astrónomo Gregorio XIII introdujo la conocida como reforma gregoriana. Aquel año se añadieron diez días de un solo golpe, pasándose del día 4 al 15 de octubre. La reforma no fue aceptada en Europa oriental hasta bien entrado el siglo XX  , por lo que la revolución rusa del día 25 de octubre, se correspondía con el 7 de noviembre  en occidente. Los bolcheviques, tras la toma del poder, adoptaron la reforma gregoriana, no así la iglesia ortodoxa, que sigue manteniendo esos días de diferencia en su calendario litúrgico, con respecto al calendario latino. Esta reforma corrigió errores de cálculo, y por lo que hoy es posible saber los próximos mil años bisiestos. La fórmula de calculo es sencilla. Los años centenarios (acabados en 00), serán bisiestos siempre y cuando sus dos primeras cifras sean divisibles por cuatro. El 2000 fue bisiesto, pero el 2100 no lo será. En los restantes serán bisiestos aquellos cuyas dos últimas cifran sean divisibles también por cuatro.

    Febrero empezó luminoso y en calma en una ciudad todavía bajo el impacto del gran seísmo del 25 de enero. Los daños, pese a no ser demasiado espectaculares (salvo la torre del ayuntamiento y la de la iglesia castrense), están están muy extendidos por casi todos sus barrios y edificios más representativos. Las huellas del zarpazo tectónico pueden apreciarse por todas partes.