El orgulloso enero


Enero es el mes que abre el año, dedicado al dios Jano (el de los principios y fines), por los romanos y que siempre se representaba con dos caras, una amable y otra agria. Enero, el januarius romano, abre el año y la luz, por en este mes la luz solar aumenta en casi 46 minutos a lo largo del mes. Pese a su apariencia festiva, es un mes duro, tanto que muchos refranes aluden a este carácter: quién pasa enero para el año entero, y el de «siempre los labradores están llorando, unas veces por duro y otras por blando». La luz de enero siempre es engañosa.

Buscaba una imagen para reiniciar esta tarea, no un tema porque hay muchos pendientes. Buscaba el modo de arrancar y paseando por el Belén de Melilla, encontré la imagen de un orgulloso pavo real y el de un gallo peleón. Ambos posaron para El Alminar. Ninguno eludió nuestro objetivo. El orgullo es la perdición del poderoso y también de la de cualquiera. Fue el orgullo lo que llevó a Lucifer a la rebelión.  Es por este motivo por el que de  todas las actitudes del ser humano, la del orgullo es la que se considera como de inspiración luciferina.

El año es muy largo y todo acaba de empezar. Las calles del Belén del Hornabeque estaban vacías y el ángel se encontraba en una posición, en la que no se sabe si protege o está presto a echársele encima  a alguien que se acerque al Belén de modo indebido. Este es el motivo por el todavía tanta gente se resiste a ver lo que está pasando. Intuyen o quizá ya ven que no nos están protegiendo, pero tienen temor, y eso ya se percibe en cualquier parte. Han mordido incluso a la Lotería Nacional. Ha habido fiesta pero no alegría.

  

Alminares en el horizonte


             El Alminar de Melilla desea a todos un Feliz Año Nuevo

       Son las últimas luces del año 2013 y con ellas queremos desear a todos nuestros lectores, colaboradores y comentaristas una Feliz Año Nuevo. A un año le sucede otro, a cada 31 de diciembre le sigue un 1 de enero. Todo se sucede de modo continuo sin que podamos evitarlo. El ritmo del tiempo no se detiene ante nada.  Así es y ha sido desde el principio de los tiempos. Diciembre es el mes en el que la penumbra comienza a detenerse, tras el solsticio de invierno. La luz solo se reduce en once minutos a lo largo del mes.  Son paradojas porque el solsticio del mes de diciembre marca el inicio del invierno astronómico en el hemisferio norte, y aun así desde el 21 de diciembre la luz del día está empezando a imponerse sobre la tiniebla nocturna. Es un atisbo de ilusión, de esperanza, en una año que va a ser también muy duro. Estamos ante una involución social en toda regla decretada por el neoliberalismo y los años del mundo.

       La cuestión es resistir y cómo hacerlo, pero para eso trabajamos desde El Alminar, al que algunos ya quieren talar: Por mucho que la luz decrezca, por más que quieran intentar oscurecerla, en el horizonte siempre se verá El Alminar y se escuchará la llamada del almuédano, eso sí, para quien quiera verla y escuchar su llamada.  Nosotros, D.m., seguiremos aquí, para todos aquellos/as que se tomen el trabajo y la molestia de seguir con nosotros.

El Día de Almería o del Pendón


 

                            No estamos solos

El 26 de diciembre de 1489 Los Reyes Católicos entraron en la ciudad de Almería, para dar cumplimiento a los acuerdos de la rendición de la ciudad,  firmados en el castillo de Tabernas. Cuando la conquista se obtenía por rendición se respetaban murallas, edificios y personas. Los Reyes Católicos celebraron la misa de Navidad en la hasta días anteriores mezquita mayor de la ciudad, recién consagrada como catedral.  Ese acontecimiento, pasados 524 años ya tiene poca trascendencia sobre la vida de la ciudad. Ocurre lo mismo en Melilla y su día de la conquista, conmemorado cada 17 de septiembre, desde 1497. Tal y como sucede en nuestra ciudad, a la tremolación del Pendón Real de los Reyes Católicos, que se realiza sobre el balcón del  Ayuntamiento, acuden todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas, pero muy escaso público.

En Almería el Día de la conquista era festivo, luego dejo de serlo, luego lo volvió a ser y ahora lo es de modo intermitente y no ocurre nada. Ya nadie se rasga las vestiduras porque el 26 de diciembre, o Día del Pendón no sea festivo. pasado mas de medio milenio desde la efeméride, ésta ya no significa nada para la ciudadanía, que no suele acudir a los actos, independientemente del carácter festivo o laboral del día. Es obvio que la historia no puede cambiarse, pero sí el modo de conmemorarla.

En el caso de Almería es un hecho histórico que la ciudad pasó a manos cristianas un 26 de diciembre tras un pacto de rendición. En el caso de Melilla no. El intento de rendición o entrega de la ciudad por parte de los «alguaciles traidores fracasó», y fueron expulsados de Melilla por sus habitantes. Ese es el motivo por el que hubo que conquistar la ciudad, aunque no se sabe si un 17 de septiembre u otro día.

PD: En la década de 1980, el grupo Nación Andaluza se manifestaba siempre en contra de la celebración de este día. En la ciudad de Granada sucede otro tanto con el 2 de enero, fecha de la celebración de su conquista.

Los velos de Cristo


                                                                      Las calmas de Navidad

        El día de Navidad siempre lo recuerdo como de calma absoluta. Pasada la cena de Nochebuena y la situación de tensión para que todo salga bien, la comida del día 25 es de absoluta calma. Tras ella ya no hay nada que hacer ni donde ir. Aunque cada vez menos , por que los tiempos y las influencias externas imponen cambios en las costumbres, todo está cerrado. No hay periódicos y si se consigue no encender la televisión o alejarse de los nuevos sistemas de comunicación, se consigue el silencio absoluto. Las charlas familiares se imponen sobre cualquier otro tipo de ruido moderno y sus sistemas de conexión permanente. Nadie quiere o pretender luchar contra esas tendencias porque son mareas lo anegan todo y a las que es imposible resistirse.

        Pese a todo esto, hay quien en medio de nosotros consigue aislarse de todo: son las monjas de clausura. En la ciudad de Almería hay dos conventos, uno es el de las Clarisas, conocidas como «las claras», y el de las Concepcionistas, denominadas «las puras». Resulta curioso que ambos conventos estén emplazados sobre los solares de lo que antaño fueron mezquitas de las Almería musulmana. Ambos fueron constituidos con Reales Cédulas de Los Reyes Católicos, tras la oficialización de la conquista el 26 de diciembre de 1489. Las religiosas Concepcionistas custodian desde principios del siglo XVI la imagen de la Virgen del Mar, aparecida en la costa almeriense en 1502 junto a la localidad de Torregarcía.

            Cristianismo e Islam han ido siempre a la par,  atravesando la historia como antagonistas, pero también  evolucionado con influencias mutuas. Tanto el convento de Las Puras como el de Las Claras ofrecen una misa diaria a las que acuden un cierto número de personas. En la mañana de Nochebuena pasaba junto al de Las Puras, el último que me quedaba por visitar, cuando acaba el oficio religioso matinal. Puede verlas y fotografriarlas con el velo blanco, el de la pureza,  que las cubre de modo íntegro. Es una escena llamativa que no había contemplado en otras ocasiones. Se tardan muchos años en descubrir una parte amplia de los secretos de cualquier ciudad. Es igual el número de años que lleve uno en ella, pues siempre habrá una última cosa que no conozcamos. En la cristiandad también hay velos que cubren a las mujeres de modo completo.  También existen velos en la cristiandad, como puede verse no solo es un hábito del Islam. Lo que también es común es que sean solas las mujeres las que deben cubrirse de modo completo. Algunos nos dirán que estas religiosas escogen esta vida de clausura de modo voluntario, pero es que es esa también la respuesta que escuchamos en el otro lado de la frontera. ¿Tiene sentido y utilidad una vida así?.

Lo que está en entredicho es el papel al que se relega la religiosidad de las mujeres, y es la gran cuestión que debe afrontar, si quiere sobrevivir como tal, la Santa Madre Iglesia. La cúspide de La Iglesia intenta renovarse, pero en España, el clericalismo del Ministro de Justicia y del Partido Gobernante, han vuelto a arrojar a las mujeres a la caverna, con la contrarreforma de la Ley del Aborto.

Lo que desaparece con el año


El fin de la vieja estación marítima de Melilla

  Hace apenas unos días dí por finalizado cualquier comentario sobre la desaparición de la antigua estación marítima, esa que se empeñaron en tirar abajo y que al final han lo han llevado a cabo. Es absolutamente cierto que no podemos pretender nunca decir la última palabra de algo, porque siempre hay o encontraremos una imagen más, o podremos ofrecer una explicación nueva, desde una posición o punto de vista distinto. Eso ha sucedido esta mañana, cuando a bordo del barco he podido ver los instantes finales del que fuera uno de los edificios emblemáticos de Melilla. Nadie avisó del inicio de la demolición, no se han ofrecido alternativas. Hemos tenido que estar pendientes de casa movimiento. La imagen «Puerto de Melilla» desaparecerá para siempre. Cuando acabe el año ya no quedará nada. Tenemos las imágenes anteriores y las actuales, las últimas, las de lo ya irremediable. Al menos hemos sido testigos de todo. La mañana se abrió nítida y transparente. La luz era espléndida.

Estampas de Navidad


 El espíritu de La Navidad

    El espíritu de La Navidad existe, al menos en el mundo cristiano. Se supone que cuando llegan estas fechas se entierran las hachas de guerra y se dejan a un lado las diferencias para disfrutar del contacto entre familiares y amigos. Mucha gente se ha ido de la ciudad en busca de sus familiares. Las personas viajan y se reencuentran en muchos lugares distintos. Todo sigue ahí, problemas y dificultades, pero parece concederse una tregua en todo. Es solo una actitud psíquica porque nada deja de pasar o suceder. Esta mañana, después de varios días de temporales de agua y frio, el Sol ha brillado con intensidad y se ha dejado caer sobre la Plaza de Las Culturas, más vacía que en años pasados. Se nota algo desangelado el Belén del Hornabeque con respecto a años pasados. Sobre el ambiente navideño flota una sensación de resignación y cansancio ante las dificultades sufridas durante el año 2013. No se vislumbra ningún horizonte de optimismo para el año 2014 y la gente está retraída tanto en su ánimo como en el gasto. Todo está más vacío que de costumbre, el Belén presenta un aspecto poco atractivo, pese a la presencia de romanos, azafatas y figurantes.

     En la mañana de hoy, estaban, como cada año, los integrantes del Coro Rociero de Jesús Cautivo y Mª Santísima de La Victoria, que animaron algo el deprimido ambiente del Belén. El presidente de Melilla Juan José Imbroda y se dejaba ver por el lugar acompañado de su esposa Francisca Conde, diputada también de la Asamblea de Melilla. Realizaron algunas compras, visitaron el Belén y se fueron de allí. Juan José Imbroda acaba de anunciar que volverá a presentarse a las elecciones de 2015, cuando en 2011 anunció que aquellas serían las últimas. Hay algo de precipitación en ese anuncio. Nada está claro para el 2014, y mucho menos para algo tan lejano como el 2015. Es una anuncio que resulta extemporáneo y extraño, realizado además en las tranquilas aguas de La Navidad. Solo dejamos constancia de lo que hemos visto y oído en esta última semana.