¿Cuándo acaba un año?


El 31 de diciembre es la fecha oficial del fin de año, no solo es un convencionalismo, aunque hay otros muchos fines de año repartidos por el mundo.  Los años acaban en ese momento, pero eso es únicamente en el calendario. Para cada persona el año acaba en un instante distinto. En El Alminar los años suele acabar en el grupo de días que median entre el 20 y el 22 de diciembre, por razones diversas. He buscado el final de años anteriores y siempre han sido distintos. Solo hay tres donde escoger (2011, 2012 y el presente 2013). En el primero de ellos no hubo interrupción navideña, se escribió casi todos los días y hasta el mismo día 31. El año pasado fue distinto y todo se interrumpió el día 22, aunque sí hubo entrada el día final del año. La tendencia marcada en 2012 va a continuar, en una forma parecida en el 2013. Todo cambia aunque no lo parezca, pese a que en apariencia todo permanezca igual. Hay cosas que no concluyen en el día marcado como fin de año y continúan en el año entrante. Todo es una gran cadena en donde los eslabones siguen entrelazados. Melilla y sus cosas, nosotros y nuestras vidas van a continuar aun cuando no haya nadie para ser testigo de esos acontecimiento o aunque nadie los describa y cuente. El Alminar está cubriendo un vacío durante un periodo de tiempo, desde un momento concreto, pero algún día aunque ya no esté, las cosas seguirán sucediendo.

                                                  Balances,  cifras y otras cosas

El año 2012 se cerró con 244.00o visitas. En el año todavía en curso, ya se han rebasado las 246.000 visitas. La semana que concluye este domingo ha registrado uno de los mayores índices de visitas de la trayectoria del blog. Es la segunda mejor semana de nuestra  historia con más de 8000 visitas y cuatro días por encima de las 1200 entradas, rebasado uno de ellos las 2000. Se han consolidado y conseguido mantener un blog difícil, compuesto por un diverso mosaico de entradas, con cifras de visitas que lo han colocado como un punto de referencia en la ciudad. Es difícil ocuparse de todo,  hacer atractiva una entrada que hable de una acera o de una papelera rota. Como siempre, es mucho más lo que queda sin mostrar que lo que se consigue sacar a la luz, pero todo ha sido así siempre. La misma Historia solo refleja los acontecimientos mayores. La parte de la realidad que reflejamos es aquella que nos rodea y de la que somos testigos. Algún comentarista nos preguntaba sobre qué es la realidad, a lo que respondemos que la realidad es aquello que nos sucede, lo que ocurre en nuestro entorno. Lo que les sucede a otros es la realidad de otros, aunque existan partes que sean comunes. Pese a todo, aunque dos personas vivan o presencie un hecho, su interpretación puede ser completamente diferente. Nada tiene por qué significar lo mismo para distintos observadores. Nosotros miramos, pero lo hacemos desde todas nuestras experiencias y conocimientos. También la realidad precisa de ser interpretada, porque casi nunca se muestra de modo claro. Habrá quien sienta y vea reflejada la vida en la ciudad desde El Alminar, y habrá quienes piensen que todo es fruto de nuestras ensoñaciones.

                                                   Imágenes de agua

Leía el otro día que lo que más amenaza a la vida humana es el agua, y es verdad. Quizá por eso nos inquieta tanto un mar embravecido, o nos atemoriza tanto una tormenta de agua. Frente al agua desbordada no hay defensa. Por eso también resultan tan relajantes las imágenes de agua en calma. El fin de año es también momento de buscar en los archivos de imágenes perdidas del Alminar. Hay cientos que fueron hechas con algún motivo y que luego nunca llegaron a formar parte de entradas, sin embargo, están ahí, y en cualquier momento pueden servirnos, como es el caso.

El año pasado, una de las últimas entradas fueron sobre imágenes de agua. Solo tuvo un comentario. Este año acabamos también con agua.

El gran fiasco de la rotonda


       

Hoy hemos recorrido por primera vez la rotonda de la calle Duquesa de La Victoria en su intersección con la avenida de La Democracia. La ventaja de una rotonda es que los que circulan por ella tienen preferencia sobre cualquiera de las salidas laterales. Antes de su construcción aquí no había ningún problema de embotellamiento, salvo el del cruce frontal desde la avenida de La Democracia hacia la calle Duquesa de La Victoria. En ocasiones costaba un poco más de tiempo hacerlo, el cruce, pero no resultaba problema alguno. Los accidentes eran mínimos en la zona. Lo único que estaba muy mal situado era el paso de peatones del inicio de la calle Luis de Sotomayor, que al estar emplazado en la misma esquina, obligaba a los vehículos a detenerse, casi sobre la misma intersección.

Esto que han hecho no es una rotonda, aunque sea redonda. Ha originado un problema nuevo, que antes no existía, y es que ha cortado la prioridad de una de las calles con más densidad de tráfico, la avenida Duquesa de La Victoria. Al llegar a la rotonda hay que tener en cuenta a los vehículos que estén cambiando el sentido de la circulación sobre la misma rotonda, posibilidad que antes no existía. Esto solo, provocará retenciones y espesará la fluidez del tráfico en ese punto.

Sin embargo, lo incomprensible está un poco más allá, cuando los perpetradores de la rotonda obligan a reducir y estrangulan los dos carriles de Duquesa de La Victoria a uno solo, pues de manera irracional, han otorgado prioridad al carril de avenida de La Democracia, en su giro hacia Luis de Sotomayor, cuando antes solo había un ceda el paso.

Hay que pensar que aquí debe girar la COA (autobús de Melilla), y que para realizar su giro debe hacerlo desde el carril derecho o exterior, lo que provocará que se eche encima de los vehículos que circulen por el carril izquierdo o interior. Va a haber más de un accidente por esta incomprensible actuación de La Consejería de Seguridad Ciudadana. La prioridad en una rotonda es para el vehículo que circula por ella. Además de todo, hay salientes en los bordillos de la rotonda que obligan forzar el giro en la misma. Es un despropósito absoluto. Deben rectificar de manera obligatoria.

PD: Es mejor que cada uno/a  vea las cosas por sí mismo/a, por eso hemos grabado este vídeo.

Sin presupuesto para un parque infantil


         Parque de Marcelino

                 Cerrado el parque infantil del Barrio de La Victoria

El parque infantil del Barrio de La Victoria está cerrado desde el mes de noviembre. Se canceló o expiró el anterior contrato de mantenimiento y no lo han renovado. Dejaron de pagar al encargado de mantenerlo abierto, que pertenecía a la misma empresa que gestiona el aparcamiento del Mercado Central, y desde entonces permanece cerrado. Hemos escrito mucho sobre este parque, sobre el mal estado del suelo de goma, sobre la condición obsoleta de los columpios y atracciones, sobre la falta de sombra. Todo lo que se consiguió fue que colocasen una marquesina de madera. Algo es algo. También habíamos denunciado la frecuentes caídas de los niños y niñas por el mal estado del suelo, y las fuertes heridas que se hacían por el mal estado de los endurecidos ladrillos de goma. Se ha escrito de todo, pero la gestión de lo sencillo no existe. Despues de inaugurar solo existe el vacío. Esto es lo que está sucediendo en la ciudad. Son las cosas que no escribe nadie.

PD: El parque está cerrado, pero no es para arreglarlo. Han rescindido el anterior contrato y ahora le adjudicarán el mantenimiento a una empresa sumisa y clientelar, por el doble o el triple de lo que pagaban hasta ahora. Todo se verá.

Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2013/04/16/parque-infantiles-en-melilla/. (2) https://elalminardemelilla.com/2013/04/18/inminente-cierre-del-parque-del-bo-de-la-victoria/

El tráfico envilecido de Melilla


En determinadas horas es imposible circular en Melilla, sin desesperarse en atascos y cuellos de botella para salir de determinados barrios. Se anuncian magnas obras para comunicar el polígono industrial con el espacio exterior, en zonas por donde el ciudadano no pasará casi nunca, mientras que debe sufrir en con su coche en las calles, jugándose la vida en cruces sin visibilidad, entre coches mal aparcados y en lugares de pésima iluminación. A menudo hay que sortear contenedores y todo tipo de obstáculos para poder circular. La desesperación llega al límite en algunos puntos, en donde la espera se hace interminable para salir de ellos. A veces hay que arriesgarse, pillar el hueco y normalmente no ocurre nada. Sin embargo, otras veces se produce el accidente. Llevamos una semana de accidentes graves, con lesiones fuertes para los conductores. Es este caso, la conductora del vehículo que sufrió mayores daños, fue trasladada al Hospital Comarcal por los servicios de emergencias, tras ser estabilizada sobre la acera.

Esta es la situación que nos encontramos los melillenses a diario, con pavimentos y calles en pésimo estado, escasa visibilidad,  saturación de tráfico y caos en las horas en las que se necesita usar el coche. Como siempre escribimos, ninguna queja hacia la labor de la Policía Local, que bastante hace con el actual estado de cosas y con quienes la dirigen. No hay regulación ninguna del tráfico en Melilla. La señalización es pésima y el rotondismo no soluciona nada. Como siempre, todo ya lo habíamos escrito en alguna ocasión.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/02/06/jugarsela-a-diario-en-los-cruces/

Sobre el inmovilismo en las cofradías


Las cofradías son una expresión de fe, no hay duda, pero también un problema para La Iglesia. Se cuentan por miles los desencuentros entre las cofradías y los obispos titulares de sus diócesis, porque al final el medio acaba siendo el fin, o sea, que la cofradía se convierte en la iglesia de los cofrades, hecha a su imagen y semejanza.

El Arzobisbo de Sevilla Juan José Asenjo Pelegrina, en el boletín diocesano del mes de novimebre les dedica este párrafo a las cofadías hispalenses: «De poco servirán, queridos cofrades, vuestros cultos esplendorosos y la belleza de vuestras procesiones, sin en vuestra vida asociativa la primera preocupación no es la santificación, el amor a Jesucristo y a su santa Iglesia, la comunidad fraterna, la unidad en el seno de la Hermandad y la comunión con los pobres. Estaríamos ante un enorme tinglado de cartón piedra, detrás del cual solo existe el vacío». La contundencia del párrafo es evidente para cualquiera, otra cosa es que luego se hagan oídos sordos y nadie se de por aludido, como pasa siempre.

Las cofradías son un mundo muy hermético y rara vez trasciende fuera lo que pasa dentro, aunque en muchas ciudades ciertos pasos procesionales cambian su recorrido y hora para no coincidir con tal o cual otro. Las relaciones entre hermandades procesionales no suele existir más allá de los aspectos protocolarios. Si en el mundo político la renovación es dificil y hay que hacer años de pasillos, de clanes y de camarillas, para a menudo no conseguir nada, en el mundo cofrade todo eso se supera con creces. Ya lo dijo un gran Papa, Urbano II: el buen cristiano matará a su hermano hereje con las entrañas abrasadas de amor a Dios.

                    Dimisión del presidente de La Agrupación de Cofradías en Melilla

        Existe un canon en el Código de Derecho Canónico que impide compatibilizar los cargos de representación cofrade o eclesial, con los de representación política o pública. Cuando Francisco Javier Calderón fue designado como Consejero de Seguridad Ciudadana, esta posible incompatibilidad saltó al debate público, y el entonces Vicario Episcopal (el melillense Jose Manuel Barreiros López), intervino aclarando que el canon se refiere solo a los «cargos electos». La ley o norma siempre tiene su jurisprudencia, incluída la eclesiástica. No sería difícil establecer una relación entre la nueva dimisión de Calderón como presidente de la Agrupación de Cofradías, antes había dimitido como Hermano Mayor de La Soledad, y la última visita del Obispo de Málaga Monseñor Catalá Ibañez. Este dimisión y abandono de todos los cargos eclesiales puede interpretarse como una recomendación sugerida por el Episcopado malacitano.

También podría ser indicio de un  futuro político más prometedor para el actual Consejero de Seguridad Ciudadana, tal y como se rumorea en la ciudad. Francisco Javier Calderón podría ser el futuro nº 2 , solo por detrás de Imbroda, en las listas municipales de mayo de 2015, o incluso el próximo presidente del PP melillense. Todo esto sí daría luz a  estos movimientos sin explicación pública.

                                  Situación cofrade en Melilla

La Cofradía del Rocío lleva más de 10 años en situación de «intervención episcopal», sin celebrar elecciones y sin rendir cuentas al cabildo. Carece de Hermano Mayor y el actual delegado episcopal, Gregorio Castillo, vuelve a asumir el papel de presidente de la Agrupación de Cofradías, mandato que ya ostentara durante ocho años aunque de modo interirno. En la Cofradía de La Victoria sigue sin saberse si dos años después de celebradas las elecciones, se ha producido la ratificación episcopal, algo obligado para todas las entidades incardinadas en La Iglesia y sujetas a los cánones y normas del Código de Derecho Canónico. Si se quiere estar y actuar dentro de La Iglesia, se deben cumplir sus normas. En la Cofradía de La Flagelación, en donde se han celebrado elecciones recientemente, ha salido ganadora la candidatura de José Francisco Ramos, hermano mayor del anterior Hermano Mayor, frente a la candidatura renovadora de Roberto Vargas.

Nadie se arriesga a perder el poder en las cofradías, ni los componentes de las juntas de gobierno se resignan a renunciar a la parte de lustre social que conllevan. El acceso de los jóvenes a las juntas de gobierno y la renovación de sus estructuras, en una ciudad de poca población de confesión católica, es lo único que puede salvar o retardar el declive de la Semana Santa de la ciudad. La designación del pregonero de casa Semana Santa es también otro proceso realizado en las cumbres y sin participación directa de la feligresía de base.

Hay muy poca participación de los fieles de a pie en las estructuras de La Iglesia. Si se quiere conseguir algo es a base de pasillo y de muchos años de espera, en la mayor parte ineficaces y frustrantes. En todos los lugares y desde hace muchos años, se siguen viendo casi los mismos nombres. Todo ha variado muy poco. En la Iglesia corren vientos de cambio desde la parte alta, Papa Francisco, a la vez que en los pisos bajos todo sigue cerrado a cal y canto. El Concilio Vaticano II previó la creación de los consejos parroquiales, para que no todo dependiese de la voluntad o del carácter del párroco, pero nada de eso se llevó a cabo.

Nota: http://semanasantamelilla.wordpress.com/2013/11/29/jose-francisco-ramos-vidal-gana-las-elecciones-de-la-cofradia-del-flagelado/

La torre sin reloj


Torre sin reloj

Muy pronto dejará de verse esta estampa. La vieja estación marítima de Melilla desaparecerá para siempre. Melilla tiene un emperador y un virrey:  el singular D. Arturo. El primero reina sobre la tierra y los cielos, el segundo sobre las aguas, siempre turbias, del Puerto de Melilla. A D. Arturo no le gustaba nuestra vieja estación y se empeñó en tirarla, y contra el parecer de todos,  lo está llevando a cabo, solo para dar más cabida a los contenedores de carga, que al fin y al cabo es el maná del que subsiste, y bastante bien,  nuestra ciudad.  Fluyendo ese dinero a chorros, todo lo demás sobra. Nadie puede parar a las termitas. Muchos hemos intentado evitarlo, pero no se ha podido. Aquí despedimos el tema, la torre y su reloj.

PD: Para algunos, y no lo decimos en sentido físico, ese reloj vacío, que ya no marcará más horas, equivaldrá a su principio del fin. Aquellos que no pueden ser derrotados por otros, solo pueden derrotarse a sí mismos. El orgullo y la vanidad pueden jugar muy malas pasadas. Dentro de poco más de un año, recordaremos esto. La gente no puede cerrar los ojos por más tiempo.

Normalidad en la costa melillense


Fragata Marina Real de Marruecos

      Ayer entró una patera en la bahía melillense a la vista de todos.  Las fotografías han dado la vuelta al mundo. El testimonio está ya ahí para siempre. La política de ocultación de hecho por parte de las autoridades, queda anulada por la actividad de los teléfonos inteligentes y de las redes sociales. Alguien ve algo, lo fotografía y lo comparte de modo inmediato. Negar los hechos resulta luego ridículo. Hoy la ciudad estaba llena de rumores. A media mañana recibí varios mensajes alertando de la supuesta entrada de otra patera y de que esta vez las Fuerzas de Seguridad del Estado impedía hacer fotos. Me resultó extraño, porque nadie puede impedir a la gente hacer fotos desde sus casas o puestos de trabajo. La playa de San Lorenzo, muelle de atraque de pateras está rodeada de viviendas y oficinas. Al recibir el mensaje me encontraba en la ciudad vieja y las aguas parecían en calma. Aun así, pude ver entrar a una fragata de la Marina Real de Marruecos atravesar el mar entre los dos faros y dirigirse al puerto de Beni Enzar. La normalidad parecía absoluta. Los contraluces y la bruma de levante impedían obtener una mayor precisión en la fotografía.