La Luna como un sol


                  Feliz Navidad y Año Nuevo a toda la comunidad del Alminar de Melilla   

                         Hay imágenes que no se buscan, que aparecen solas. Hay veces que se va tras una imagen y se desvanece, o llegados hasta lugar nada resulta como se esperaba o parecía. Buscaba una imagen para la Navidad del 2013 y la encontré en la tarde del 16 de diciembre  en la Plaza de Las Culturas. La Luna salía pasadas las seis de la tarde y se elevaba sobre las murallas de Melilla. Aparecía teñida de naranja, casi como un sol . Un instante después una nube negra la cortó en dos mitades, casi parecía un eclipse. Nada de lo que estaba viendo era lo que parecía. No hay eclipses provocados por nubes, no era el Sol, sino la Luna. La vista nos engaña o vemos lo que queremos ver. Sin embargo, la imagen ofrecía algunas interpretaciones: la luz del Sol da paso a la de la Luna, la oscuridad no reina siempre, aunque acecha. Una cosa da siempre paso a otra. La sombra se abalanzó sobre la luz lunar, pero solo durante un instante, porque el satélite terrestre sigue ascendiendo en el cielo. A veces solo hay que esperar a que la amenaza desaparezca. Hay que tener la voluntad, la ocasión  y las fuerzas para resistir, aunque no siempre el que resiste vence. No siempre vencer es lo que se busca.

                        Quedan dos semanas para el final del año y estamos ya muy cerca de las 250.000 visitas. Las cifras del año pasado se han alcanzado de nuevo. No parecía fácil ni casi posible. Todo se ha conseguido gracias a cada visita realizada al Alminar. Cada uno/a ha colaborado como ha querido y deseado hacerlo. Queremos agradecer a todos los comentaristas, tanto a los recientes como a los más antiguos, a los que siguen manteniéndose con nosotros,  a los que se ausentaron hace tiempo: Uno de Melilla, Cruz de Malta, Ego, Isa, Dolores, Yatedigodiego,  Amanda, Laura, Jose, JL Navarro, Angel, Atila, Esquembri, Manuel, Corona71, Lely, Javier Angosto, Imparcial, Igueriben,  Alcazaba, Isidoro, Castelar, Busian, Nadorense, Miguel Angel Roldán, Padeciéndolasincompetencias, Vanesa Vicedo  y a tantos y tantas otros que han dado forma y son parte de la Comunidad del Alminar. Solo podemos recordar estos de los cientos que han pasado o dejado algún escrito entre los más de 9000 comentarios. Sin embargo  hay otra parte  muy importante de este blog, y que son sus lectores y lectoras ocultos y silenciosos. Esa es nuestra base más sólida, porque sin todas esas visitas que no se manifiestan, nada de lo que escribimos tendría sentido. A todas y todos y a los que no hemos nombrado: Feliz Navidad y Año Nuevo 2014. En esta ocasión dejamos la cita para el final. Esta es la eterna lucha.

                  La Tierra, empero, estaba informe y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo; y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas.. y vio Dios que la luz era buena  y dividió la luz de las tinieblas, y al día lo llamó día y a las tinieblas noche. Génesis I, 1-3

Pateras en Melilla


  A las 10h 30´de la mañana arribaba a nuestras costas una nueva patera, con al menos doce inmigrantes. El desembarco se produjo en la playa de San Lorenzo, junto al Paseo Marítimo Francisco Mir Merlanga. Es la zona de desembarco habitual. En la misma acera les estaban esperando los servicios de emergencias y efectivos de las Fuerzas de Seguridad del Estado. No se ha producido incidente alguno. Los inmigrantes desembarcaron con total normalidad y al advertir la presencia de las ambulancias  y de las fuerzas policiales, fueron directamente hacia ellos, para ser atendidos e identificados. Todos se tendieron en el suelo y fueron cubiertos con mantas térmicas.

    Las fotografías hablan por sí solas y desmienten muchas cosas. El desembarco ha sido completamente pacífico y no se ha producido incidente alguno. Ninguno se ha resistido a la identificación y se han dirigido voluntariamente hacia donde les esperaban, para ser atendidos de los síntomas de hipotermia, y posteriormente trasladados al Centro de Estancia de Inmigrantes (CETI).

    El año 2013, que está a punto de cerrarse, marca un cenit en cuanto a la entrada de inmigrantes en nuestra ciudad, con una cifra próxima a los 3000, rebasando ampliamente las cifras de la otrora famosa crisis del año 2005, cuando el Partido Popular, entonces en la oposición, consideró insoportable e insostenible la situación de Melilla. Los hechos demuestran que cualquier situación siempre se puede rebasar, y que no ocurre absolutamente nada con la ciudad.

Hotel Puerta Alafía


               La Puerta de La Alafía o Baluarte de las cinco palabras está a escasos 200 mts. de la Plaza de Las Culturas, tiene un mirador frente a Melilla La Vieja. Es un punto de referencia turístico, que sin embargo no ha conseguido nunca estar en estado óptimo, ni siquiera visitable. El túnel del baluarte no ha estado nunca abierto. El problema que hemos escrito en la entrada anterior se hubiese evitado poniendo la verja por delante del acceso a la parte baja. Una colaboradora del Alminar nos envía estas dos fotos que completan la entrada y que muestran de manera definitiva en qué estado de abandono se encuentra este emblemático lugar. No hay mucho más que decir, salvo ver y asombrarse de esta incomprensible situación. Un gobierno «cargado de cargos» (36 entre consejeros, viceconsejeros y directores generales), que muestran una incapacidad absoluta para la gestión y el mantenimiento de sus propias obras.

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El paraíso homeless de la Puerta de La Alafía

                La vieja puerta de La Alafía, la única puerta de la Melilla musulmana que sobrevivió a las constantes remodelaciones y derrumbes que sufrieron las murallas de la ciudad, fue rehabilitada en 2007  por «siendo presidente Imbroda», que es el texto introductorio de cualquier placa. Resulta curioso como en todas las placas resulta más importante mencionar bajo que advocación fue remodelado o rehabilitado el lugar, que el propio objeto en sí. Siempre se menciona a «siendo presidente» y al consejero de oficio.

                 En el mes de mayo de 2011, el incipiente Alminar de Melilla, visitó el lugar y dimos cuenta, noticia y testimonio del lamentable estado del lugar, y de su estado de manifiesto deterioro. Solamente dos años después, repitiendo la visita con un grupo de amigos, no solo hemos podido comprobar que no se ha hecho nada, sino que el deterioro es ya absoluto, la situación es de cochambre sin paliativos, y del terreno y de la puerta, se han adueñado los sin techo y los merodeadores. Hay una constelación de entidades, altamente remuneradas, que deben velar para que estas cosas no ocurran o al menos, advertir de su situación: Consejería de Cultura, Fundación Melilla Monumental, Consejerías de Medio Ambiente y Obras, Amigos de los Museos, Defensores del Patrimonio e Historia Militar, Protectores de todos Los Recintos fortificados, y así hasta el infinito.

                Está claro que una vez hecha la foto inaugural, publicado y editado el correspondiente folleto o libro en donde no falta nombre alguno de «los rehabilitadores», todo el mundo se olvida del lugar y de volver a pasar por el mismo. Las reclamaciones deben presentarse al «maestro armero» o lo que es lo mismo, en el Centro de Interpretación de Melilla La Vieja.

                                                      Baluarte de la única palabra: Cochambre

             En la década de 1960, cuando se reinventó la historia de Melilla, de la que ahora intentan renegar, se bautizó a esta puerta como «baluarte de las cinco palabras», de las que ni siquiera me voy a molestar en buscar cuales eran, porque jamás se ha llamado así. Todo era un invento. Hoy, a sólo 6 años de haber sido rehabilitado y falsificado históricamente el lugar, solo se el conoce por una palabra, la de cochambre, que una vez pronunciada o escrita, hace que sobren todas las demás. La Melilla real es esta, el resto es solo propaganda y mentira.

           Todo ha desaparecido, incluido la malla de la barandilla. El lugar es una vivienda homeless y la reja de acceso al túnel es el inodoro al aire libre. Las deposiciones y excrementos humanos dan buena cuenta de ello. Algo de vergüenza sintieron cuando publiqué el resultado de mi primera visita en 2011, porque una mano amiga retiró la placa conmemorativa de «siendo presidente».

Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/05/19/238/

La palabra y el verbo


Rendir culto a la palabra y al verbo es tanto como rendirle culto a Dios, y nosotros no pretendemos tanto; pero la palabra y el verbo son utilizados por todos y con fines totalmente opuestos, por tanto, hay que tener mucho cuidado cuando se defiende a la palabra y al verbo, por encima de cualquier cosa. El significado de una palabra es su uso en el lenguaje, como dijera Wittgenstein, y las palabras también sirven para ocultar cosas. Por encima de todo están las personas, mujeres y hombres, y las palabras y el verbo se utilizan para la comunicación, pero hay mucha gente que no pretende comunicar nada sino buscar el enfrentamiento, la discordia. La palabra es la que utilizó el diablo, para engañar a la mujer y al hombre y esto, aunque se una fábula es también cierto. La cizaña crece junto al trigo y separar ambas cosas es harto difícil, porque muchas veces los perfiles de las cosas no están definidos. El mundo tiene colores pero también muchos matices y tonos. No todos ven lo mismo y no hay más ciego que el que no quiere ver, o aquel que solo ve lo que él quiere ver.  Nadie tiene obligación de escribir aquí, ni siquiera yo mismo.

El Alminar es un templo de la palabra y del verbo y aquí no buscamos crear pensadores de ningún tipo, ni tampoco desterrar a los que se han sometido, solo mostrar las cosas tal cual las vemos, o contar de otro modo lo que vemos todos y todas. En un templo se pueden encender velas, pero no prenderle fuego. Solo bastar salir a la calle y observar el desierto en el que se ha convertido la libertad de expresión, para darse cuenta de que tipo de refugio y amparo ofrecen blogs como éste. En cualquier caso, se es muy libre para rechazar tanto El Alminar, como cualquier otro blog. Si hay algo que nunca permitiremos es que se defienda aquí aquello a lo que combatimos, aunque siempre con la palabra y el verbo. Hay gente que no busca confrontar las ideas o abrirse a otras percepciones, sino justamente lo contrario, o sea: reafirmar sus posturas independientemente de que lo que vea sea justo lo contrario de lo que afirma.

Los poderosos, las élites financieras, el Poder, tienen muchos medios para defenderse, de hecho lo hacen constantemente, mientras que nosotros contamos con muy poco, y muy pocos lugares para defendernos de ellos. Esto es algo que ya formulara Engels, la lucha de los pobres lucharan contra los pobres, la de los trabajadores contra los trabajadores y que acabará dejando expedito el camino a los «amos del mundo y de las ciudades».

Esto es solo una modesta puerta entreabierta, un poco de luz que se abre paso con dificultad entre las nubes.

Los Talleres Montes


El derribo de un edificio de Enrique Nieto, con placa firmada en la fachada y la construcción de un aparcamiento subterráneo en la plaza de  La Goleta, vuelve a poner sobre la mesa la cuestión de los Talleres Montes, objeto de un litigio judicial para la procedencia o no, de la declaración de ruina. Han pasado ya tres años desde que se iniciara el expediente de ruina y dos desde el cercado de la mayor parte del edificio, sin que se haya tomado una decisión definitiva al respecto.  En el año 201o escribí un artículo defendiendo la necesidad de conservar la fachada y hoy, tres años después, someto el asunto al debate público. ¿Debe conservarse la fachada o solo ciertos aspectos ornamentales en la futura construcción?. ¿Debe autorizarse una nueva edificación o se debería aprovechar el solar para uso público?. En su momento escribí que el Ayuntamiento no estuvo diligente cuando el solar o el edifico salió a la venta pública. Debería haber intervenido y hacer uso de sus prerrogativas sobre el terreno. El antiguo barrio del Industrial tiene saturación de viviendas y escaso uso del suelo en utilidades públicas. Era y es un solar ideal para un nuevo colegio, parque o aparcamientos públicos.

Lo que resulta a todas luces incomprensible es que se siga permitiendo una actividad comercial parcial en una parte del edificio, mientras que el resto está cercado y cerrado. Allí había unos garajes, que han cerrado por las malas condiciones de la cubierta.  Sin embargo, todavía continúan su actividad comercial un negocio de restauración, una tienda de repuestos y un comercio de alimentación, sin salida de emergencia conocida, algo obligado según la Ley.

¿Si ocurriese algún accidente o derrumbe allí dentro, de quién sería la responsabilidad?. No es una cuestión que no deba ser tenida en cuenta. La fachada es de bloques de asperón (el material más endeble existente), ya muestra síntomas de agotamiento del material. La fachada se sostiene por el entramado de columnas  de ladrillo a lo largo de toda la fachada con apariencia sólida. La cubierta es de uralita,  sostenida por un entramado de vigas de hierro, que podrían encontrarse en un estado crítico. Los tabiques de los antiguos talleres, son de escasa calidad y no aportan solidez al edificio.

El inmueble presenta un aspecto lamentable y de poca salubridad. Han pasado tres años y no se ha buscado solución alguna, ni a la conservación de la fachada, ni al futuro del edificio, ni respecto al de la actividad comercial residual que allí continua. Cualquier día podría surgir un problema serio. Ahora ya solo queda decidir qué hacer con este inmueble. Ya da igual que sea una obra de Enrique Nieto.

C7, tocado. D7, hundido.


Era una casa con firma de Enrique Nieto. Si se autoriza el derribo total ya deja de ser una casa de Enrique Nieto. Que se obligue al propietario del inmueble a rehacerlo dándole un aire similar tampoco se entiende, porque se le ha autorizado el derribo total. Lo que surja de aquí ya me da igual, porque no será Enrique Nieto. Si no se conserva la fachada, el resto no vale nada. ¿por qué no se derribó la fachada del Cine Nacional, que no valía nada y se permitió el vaciado de su interior?. Este es un buen precedente que podría utilizar la familia propietaria de los Talleres Montes, un edificio en ruinas del que no se entiende que se permita albergar actividad comercial en su interior.  Los Talleres Montes también se pueden derribar, dándole un «airecillo niestista» a lo que construyan. Si El Modernismo es una farsa, que lo sea por entero. Lo que tiene valor en el centro de la ciudad lo tiene en la periferia, o a la inversa. Lo que no tiene valor en los suburbios, tampoco lo tiene en el interior de la urbe.

Antes pensaba de otra forma con respecto a los Talleres Montes. Tras ver esto he cambiado de opinión y creo que debe seguir el camino de la piqueta y la demoledora.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/12/04/melilla-se-cae-y-la-tiran/