La carretera verde del Tiro Nacional


 

¿Qué es una carretera verde?. Quizá tengamos la vaga idea de una carretera ecológica, o sea, realizada con materiales naturales y no agresivos con el medio ambiente. También podemos pensar que se trata de unas carreteras instaladas dentro de entornos naturales, o de rutas en donde no se permita el tránsito de vehículos que emitan gases contaminantes. Estas respuestas serían las adecuadas y lógicas.  Lo que nadie respondería  es que una carretera verde es  aquella en la que el pavimento de cemento está tan degradado y fracturado, que el césped crece entre sus grietas. Ya solo quedan cinco meses para las elecciones Europeas de mayo de 2014.

 

Las brigadillas de parcheo, alquitranado y repintado de calles recorren toda la ciudad buscando cosas que reparar,  para ofrecer así una idílica imagen de gestión y normalidad.  Esta es la carretera del Tiro Nacional, cuyo pavimento lleva años agrietado y fracturado; tanto que crece la hierba dentro de la carretera. Nunca había visto cosa semejante. Los que trabajan por estas zonas de la ciudad, y los que viven estos barrios lo ven todos los días. Los encargados de evitar que esto suceda y de repararlo, no, pero es que ellos no vienen a estas zonas para nada, ni siquiera en época electoral.

Voy a hacer una predicción: esto estará reparado antes del mes de mayo de 2014.

Carros de combate en las calles


Por alguna razón, el paso de los carros de combate y los vehículos blindados ejerce una influencia hipnótica sobre la población. El inmenso ruido y la potente vibración que provocan sobre el pavimento produce una sensación de aturdimiento de la que es imposible abstraerse. Si uno mira fijamente las orugas de un carro de combate, parecen no moverse y solo se ve girar las ruedas dentro de ellas. Cada vez se ven menos porque los recortes presupuestarios están reduciendo al mínimo los desplazamientos. La llamada pista de carros ve pasar cada vez más corredores y menos carros de combate, hasta tal punto que ya se está pensando en asfaltar algunos tramos.

El otro día se podía leer en algún periódico local una protesta ciudadana por los cortes de tráfico que ocasionan los desplazamientos de «los tanques». Hoy se ha producido uno de esos cortes de tráfico, pero el desplazamiento se ha realizado fuera de las horas puntas en la circulación de la ciudad. Los carros de combate venían desde el Puerto hasta su base del Regimiento Acorazado de Caballería, que muy pronto será desplazado del lugar, para ser alojados en la Base Militar Alfonso XIII. Los carros de combate han desaparecido muy pronto de la vía pública, que no ha estado cortada más de 1/2 hora.

Lo único que no entiendo de todo esto, es el empeño en seguir denominando con el nombre de Alfonso XIII, a acuartelamientos modernos. Es un Rey excesivamente homenajeado, para sus méritos reales (me ha salido un doble sentido en las palabras).

Melilla se cae y la tiran


 

          Se inicia el derribo de la antigua estación marítima

Están acabando con cualquier referencia anterior de la ciudad de Melilla. El pasado anterior a ellos les molesta. Este gobierno local empieza a parecerse a una plaga bíblica, o a los caballos de Atila, que por donde pasaban no volvía a crecer la hierba.  Les da lo mismo que se trate del mercado de Cabrerizas, que una estación marítima con apenas 40 años de antigüedad,  o un edificio de Enrique Nieto en el Barrio del Real, del que ya hemos hablado. Acaban con todo como las termitas. La desfiguración de la ciudad que hemos conocido es absoluta.

La antigua estación marítima de Melilla, situada en el muelle de Villanueva, era un edificio de 1670 m² de planta y constaba de dos pisos, que fue inaugurado en 1970. El interior constaba de mosaicos murales de los que ignoramos el paradero o su destino final. Da igual todo, pues según nos han comentado fuentes autorizadas, el forjado estaba en perfectas condiciones. Simplemente sale más barato tirar que conservar o rehabilitar para otros fines. Una vez más dejamos constancia de que las entidades y personas que deberían decir algo en estas cuestiones, siguen manteniendo un silencio cómplice en todas estas demoliciones. La política de hechos consumados se impone una vez más.

En el barrio del Real, en la calle Valencia, existe un edificio con firma de Enrique Nieto que también está próximo a desaparecer. Hace ya tiempo que se retiró el cableado y se cerraron las llaves de paso de las conducciones de agua. En los primeros días de esta semana se ha iniciado el proceso de retirada de marcos de puertas interiores y exteriores, así como de los elementos de forjado. Cualquier día llegará la excavadora y procederá a la demolición del edificio, uno de los últimos representantes del modernismo obrero del Barrio del Real.  La diferencia estriba en que en este caso, en la fachada principal, está colocado el sello con la firma de Enrique Nieto, pero ya sabemos, que esto ya no preserva de nada. Es más bien un estorbo y más si se trata de barrios periféricos, en donde nadie ve nada.

PD: Si comparan con el enlace de junio, se aprecia como se ha intentado borrar,  de modo grosero la firma de Enrique Nieto.

Nota: ya habíamos escrito sobre esto, en el mes de junio.  

(1)      https://elalminardemelilla.com/2013/06/05/el-modernismo-en-el-barrio-del-real/

(2) https://elalminardemelilla.com/2013/07/16/la-antigua-estacion-maritima-de-melilla/

Melilla será zona azul


                    ¡ Más rotondas !

Toda Melilla será azul, pero de la zona de pago. La otra opción es la verde, la ecológica, pero esa tardará en llegar porque solo es un lema propagandístico. Lo que nos espera, y muy pocos se están dando cuenta, es pagar por aparcar en la zona centro. ¿Cual es el sentido último de esta desaforada construcción de rotondas?. La respuesta es muy simple: la eliminación de aparcamientos públicos gratuitos. Con  las dos rotondas de la avenida de la Duquesa de La Victoria, se eliminarán al menos 50 plazas de aparcamientos gratuitos, de los de toda la vida. El por qué también es muy fácil de responder, pues muy cerca, en el antiguo patio trasero de Cruz Roja está a punto de abrirse al público un parking público de pago, y la única manera de forzar al automovilista a aparcar allí, es eliminando plazas de aparcamiento en las calles, en la vía pública.

Luego, en una segunda fase, se extenderán los vados, se ampliarán las zonas de exclusión de aparcamientos y se será muy exigente con los vehículos mal aparcados. Los aparcamientos estarán operativos en el primer trimestre del año que viene, justo cuando vuelvan a las calles los «retirados» agentes de movilidad. ¿Casualidades?, ninguna.

Esto es lo que nos viene encima en 2014. El Ayuntamiento ha invertido 12 millones de euros en plazas de aparcamiento públicos, que de algún modo tenemos que pagar los melillenses. Lo de menos es que hayan iniciado las obras de la segunda rotonda en un lunes, sin avisos de ningún tipo, en las primeras horas de la mañana, que se hayan encadenados dos obras juntas en el mismo sector, o el aumento de los atascos y de las dificultades de circulación. Las molestias ocasionadas ya no le importan a nadie. Todo se está preparando para que empecemos a pagar por aparcar. Se acabó el gratis total en el centro de la ciudad para los melillenses. La zona azul era muy querida y perseguida por la Asociación de Comerciantes de Melilla (Acome), sus justificadores ideológicos.

El dilema sobre El Alminar


Ocaso o salida del Sol

Ocaso o salida del Sol

Salvo que alguien conozca dónde esta tomada esta imagen, no podrá decir si se trata de la salida del Sol o de su ocaso. Cualquier cosa es en relación con algo o por oposición a algo. Comparamos, relacionamos, oponemos y por eso sabemos. Hay que establecer coordenadas y ejes de simetría para poder ubicar las cosas. En el Universo no hay derecha ni izquierda, ni Este ni Oeste, ni Norte ni Sur. Si un ser humano fuese criado hasta la edad adulta proporcionándole conocimientos, pero ninguno de nuestros marcos de referencia, e inmediatamente lanzado al espacio, nunca podría saber en qué lugar está, o qué es arriba o abajo de nada. Jamás sería capaz de orientarse, aunque viviría igual.

Izquierda y derecha, pero en el Cosmos                                                

Solo en el Cosmos, en el Universo, izquierda y derecha son lo mismo, o sea, nada. En La Tierra y dada la evolución de la Historia, por más que algunos se empeñen, no son lo mismo. No es igual ser un pastor, aunque malo,  que un lobo, no es lo mismo no poder evitar las feroces mordidas del Capitalismo y aplicar alguna de sus directrices; que propiciar sus políticas, imponerlas todas y fomentar el darwinismo social. No es lo mismo representar a los pobres y desfavorecidos, que ser parte de los ricos y de sus intereses de clase.

El dilema

El dilema en el que nos debatimos desde hace mucho tiempo es el de discernir cuál es la respuesta correcta. Si se abandonan todos los rediles, el lobo no dejar ninguno sin ocupar. Mantener una red de ellos a salvo de este uniforme asalto de los lobos del capitalismo es treméndamente difícil, porque hay una extraña tendencia suicida en algunas  ovejas que al sentir miedo, se arrojan  solas al precipicio,  o escapan de la protección del aprisco,  arrastrando a muchas detrás de ellas, y propiciando el encuentro con el lobo.

Temporales y vuelcos


        Días de temporales, frío y lluvias. Mejor quedar se casa que salir a la calle. En estos días la ciudad parece desierta. Casi todo el mundo prefiere quedarse en casa.  No está el tiempo, ni climatológico ni social, para demasiadas euforias. Si hay que salir, debe hacerse con precaución y cautela. Cualquier descuido o distracción es ocasión para el accidente, como éste, que se ha producido esta tarde en el Paseo Marítimo de Horcas Coloradas. En una sola semanas de inclemencias climatológicas se han producido tres accidentes de circulación, aparatosos y espectaculares, pero con no demasiado graves consecuencias personales. El mundo sigue su curso y los acontecimientos se siguen produciendo, tanto con nuestra participación como sin ella. A menudo suceden cosas que nadie ve, ni escribe, pero que no por eso dejan de ser menos reales.

Nos acostumbramos a pensar que todo lo que vemos es lo que existe, pero nada  más lejos de la realidad que esa idea. Hay sucesos y acontecimientos que jamás tendrán un observador o un redactor. Ocurre que esto también lo saben los dueños de las grandes cadenas mediáticas. Así influyen en la realidad y la alteran a su gusto, manipulando también nuestras voluntades e intenciones.

Casi todo lo que vemos, es lo que «ellos» quieren que veamos. Es su realidad pero no la nuestra. El invierno se aproxima, su avance es imparable. Debemos buscar refugio.

Un visión diferente de Melilla


Melilla desde Reina Regente

En un día de poniente, como hoy, las más espectaculares vistas de Melilla se obtienen desde el cerro de Reina Regente, al otro lado del Barranco de Cabrerizas. No es un lugar por el que una parte de los melillenses suela pasar, y menos detenerse para hacer fotografías, sin embargo, con días de ambiente tan claro y nítido merece la pena hacerlo, y observar lo mismo, pero de modo diferente. Hacia mucho tiempo que no seleccionaba una foto del día tan merecedora de serlo. Este es un de los lugares más altos de Melilla. Pon encima solo está el acuartelamiento de La Legión, emplazado en el lugar más alto de la ciudad. La mezquita de Reina Regente está muy cerca del lugar desde donde está tomada la fotografía.

Reina Regente está dentro de «la otra Melilla», más allá de la frontera no visible que divide a la ciudad en dos mitades con muy poco contacto. Parecen y son dos mundos diferentes, con desarrollos y evoluciones completamente distintas. Pasando del puente de la urbanización Las Palmeras (avenida ciudad de Barcelona), nos internamos en una ciudad diferente, pero tan Melilla como la otra, con la misma antigüedad. En esta zona se refugiaban los habitantes bereberes durante los periodos de asaltos de piratas o invasiones de distinto signo. Desde los cerros se dominaba y vigilaba cualquier movimiento en la costa. Siempre ha sido así, en cualquier época histórica.

La profundidad de campo es inmensa. Se divisa perfectamente La Bocana, la Mar Chica, una parte no habitual de nuestra ciudad e incluso la población marroquí de Karia.