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La represión sobre la comunidad hebrea en Melilla (1936-1939)


             

 

                                         Pagar por la vida                  

        En julio de 1936 los escuadrones negros de Falange se abatieron sobre la ciudad de Melilla. Falange, organización hermanada con las SS de Heinrich Himmler, inició su ajuste de cuentas con la Comunidad Judía de Melilla. En total abatieron a 10 ciudadanos de la comunidad hebrea de Melilla, 9 de ellos en 1936 y solo uno en 1938. Todos eran militantes socialistas y afiliados a la masonería, lo que daba cuerpo a la singular obsesión de los falangistas por “la conspiración judeo-masónica”.

   Fecha de ejecución        Nombre                              Lugar de la muerte

1-      20/07/1936…………… Fortunato Mafoda Serfaty………….Vía pública

2-      20/07/1936…………… David Bittan……………………………..Rostrogordo

3-      21/07/1936…………….Moisés Chocrón Benaim…………….Rostrogordo

4-      28/07/1936…………….Sadia Cohen Cohen……………………Rostrogordo

5-      28/07/1936…………….Simón Ruas Serfaty……………………Rostrogordo

6-      28/07/1936…………….sin identificar…………………………….Rostrogordo

7-      14/08/1936…………….Jacobo Chocrón Morely……………..Rostrogordo

8-      15/08/1936…………….Abraham Benarroch Benarroch…..Rostrogordo

9-      28/08/1936…………….Alberto Benaim Benaim……………..Rostrogordo

10-  04/07/1938…………….Moisés Botebal Benaim……………..Rostrogordo 

   Esto es todo lo que publiqué el domingo 16 de mayo de 1999 en las páginas centrales de El Telegrama del Rif. Si todo lo sucedido en Melilla durante la represión franquista sigue sin ser reconocido por las autoridades de La Democracia, la represión específica sobre la comunidad hebrea de Melilla, sigue guardado bajo siete llaves.   

    Resulta extraño, porque incluso un escritos comprometido con la historia de esta comunidad en Melilla, como es Severiano Gil, no ha podido o no ha sido autorizado a desvelar qué ocurrió y qué alcance tuvo esta represión, mas allá de los nombres de los asesinados y eso que el nombre de Fortunato Mafoda, muestra  toda la carga de salvajismo y criminalidad psicópata  a la que llegaron   los escuadrones de “de la muerte negra” de Falange. El relato, fijado por el último Delegado de Gobierno republicano, en un libro escrito con pseudónimo ( Juan de Lanuza) resulta pavoroso:  El muchacho vivía solo con su madre, que era viuda. Tras entrar en su casa violentamente lo llevaron a un lugar indeterminado y le dispararon a quemarropa. Unas mujeres lo recogieron moribundo y lo llevaron a su casa. Enterados los miembros de Falange, y con la complicidad de un enfermero, acudieron a la casa con una ambulancia de Cruz Roja y lo sacaron con la promesa de hacerles “unas curas”.  La cura consistió en darle un tiro en la sien dentro de la misma ambulancia y arrojarlo a un acantilado.

     El Colegio Hebreo fue incautado y convertido en sede de Falange. Ahí dentro realizaban los interrogatorios y lo utilizaban como cuartel. Desde allí, iniciaban sus “paseíllos de la muerte”. Los presos que iban a ser ejecutados ese día, iniciaban un siniestro recorrido hacia la avenida de La Democracia, Plaza de España, Avenida y subía hacia Rostrogordo por la carretera del Rastro y de Tiro Nacional. Todo esto sucedió durante el infame mes de julio y parte del de agosto, bajo el mandato de Luis Soláns Lavedán en la Comandancia de Melilla, que ocupó el puesto de mando de modo ilegal, puesto que no era General, y cuyo retrato debería estar fuera de la galería de Comandantes Generales de Melilla.

  Nota: El mal llamado monumento a los Héroes de España, situado en la plaza homónima, en el lugar en el que estaba el Café La Peña, es en realidad un monumento a La Falange, organización hermana de las SS.  Es un monumento que debería ser demolido, sin miramientos de ningún tipo, salvando el conjunto escultórico del artista melillense Vicente Maeso. Heinrich Himmler visitó España en 1937, mi padre pudo verlo en Toledo, cuando suspendieron las clases para que los niños de colegio acudieran a ver a tan ilustre presonaje . Las águilas del monumento reproducen la Sigma hitleriana. 

       Falange y el Ejército abrieron una infame taquilla denominada: “Donación voluntaria y Patriótica en favor del Ejército”. Cientos de melillenses tuvieron que dejar allí sus ahorros, porque la lista se publicaba diáriamente en El Telegrama. La comunidad hebrea de Melilla pagó cantidades absolutamente escandalosas. También se recogió oro y joyas y algunos hicieron fortunas personales de aquella infamia.