Gestión y desesperación en las colas en Melilla
Alguien, algunos, han decidido, en no se sabe qué alturas, que los ciudadanos pueden perder una hora diaria de media en las colas, desesperantes, para realizar cualquier gestión, ya sea en Correos, en el Banco, en los centros de salud, en el Registro Civil, o en cualquier otra parte.
Alguien, algunos, han decidido que reduciendo recursos humanos y presupuestarios, se puede atender a más gente, en el mismo tiempo. Todo en aras del rendimiento y de la reducción de los costes de producción. La realidad demuestra todo lo contrario y las colas han proliferado en cualquier parte de la ciudad hasta tal punto, que ya existe el tráfico de números. Hay quienes se dedican a recoger decenas de números y a repartirlos después entre amigos, o para especular con ellos, que de todo he oído en estos últimos días.
El problema surge cuando se toca o se intenta reorganizar lo que ya funcionaba bien, como es el caso del Centro de Salud de la calle Polavieja, en donde las pocas trabajadoras de atención al público conseguían repartir ordenadamente cientos de números y de citas para los distintos médicos del Centro. Ahora han implantado un nuevo sistema que ha multiplicado por 1o el tiempo de espera, y que además ha conseguido que no se consiga visitar al médico de cabecera en el día.
Uno de los sistemas más desesperantes sistemas de reparto de números y de citas es el de las oficinas del BBVA, que consigue hacer esperar un tiempo eterno, para operaciones sencillas, mientras un solo cajero se ve en la obligación de atender a todas las personas de la sala. Los Bancos siguen aumentando sus beneficios, optimizando los recursos, o sea, reduciendo el personal de atención al público. A cambio ofrecen la modalidad de atiéndase vd. mismo, en sus cómodos cajeros automáticos.
Si de algo se estaba orgulloso en España era del servicio de Correos, hoy casi totalmente demolido por la mezcla de gestión privada y pública. De la hora 1/2 hora de espera en la sala de la calle Montemar para enviar un certificado no te libra nadie. Si Correos sigue funcionando, es porque los trabajadores, siguen sintiendo el organismo como algo propio, y lo sacan adelante pese a la pésima gestión.
Las colas en el Registro Civil de Melilla, que tiene las peores instalaciones del país, son a la intemperie, con lo que los días de temporal se dejan notar en los huesos. provocan el mal funcionamiento para luego justificar la privatización.
En el Hospital Comarcal se ha intentado de todo, y cada vez que cambian el sistema de reparto de números provocan un mayor atasco, aunque es verdad que solo dos trabajadores son los encargados de dar las citas a los centenares de personas que acuden a diario a solicitar las consultas de las especialidades médicas. En solo una hora, conseguí tres números de turno diferentes y que me iban haciendo adelantar en la cola, sin moverse de mi punto de espera.
Todavía me acuerdo cuando existía en mundo de los países socialistas y destacaban todos, de modo invariable, las interminables colas de ciudadanos en cualquier lugar, como sello característico del socialismo. Por contra se oponía al mundo occidental en el cual todo se obtenía al instante. Ahora las colas también están entre nosotros.
Si todavía algo funciona, es por los funcionarios y empleados públicos, que son conscientes de su labor y de su trabajo.





¡Nadie comenta nada, será que nadie sufre las colas!.
No te quejes Hospitalario, que es así. Se comenta hasta la saciedad una fruslería y luego llegan los temas en donde todo el mundo tendría algo que decir y se hace el silencio absoluto.
Atila, gracias por considerar fruslería a nuestros comentarios y aportaciones a este foro.
No sé a qué te refieres.
Todavía no me he encontrado con este problema (de momento, ya sabes por qué), pero fijate que te cuento.En Zaragoza, Ciudad a la que voy de vez en cuándo (más tarde que pronto), se hace cola, hasta para comprar el pan.La primera vez quedé sorprendida y además metí la pata por que no me dí cuenta y me colé a comprar el pan.Todos los que estaban allí guardaban cola! en silencio, con respeto.También en las Administraciones de Lotería.Y nadie se quejaba(insisto), además no se escuchaba una palabra más alta que otra.Estoy en total desacuerdo con guardar cola, sobre todo en el Regristo Civil, que es inhumano ver como las personas tienen que aguardar como tú bien dices a la interperie haga frio o calor, llueva o haga viento.Pero lo que te cuento es como acnedota.
No consigo entender, Atila, a que te refieres con fruslerías. No será a la entrada anterior ¿no?
A mi se me ocurre algo parecido a lo de siempre, no nos aguantemos, levantemos la voz, (no digo el puño para que no parezca la guerra) Después de hacer una de esas colas, hagamos otra delante del libro de reclamaciones para que conste lo que hemos esperado y en que condiciones. Al menos que no puedan decir que todo va bien, que nadie se queja.
En Andalucía, hay un programa que se llama Salud Responde, que lleva muchos años instaurado, en el que por internet sacas el número para tu médico de familia en Centro de Salud. Muy fácilmente. Para quién no tenga internet, hay una alternativa, llamar por telefono. Un número gratuito y centralizado. No sé si esto existe en Melilla.
Andalucía, mal que les pese a muchos/as, es un modelo de Sanidad Pública, con todos los defectos e imperfecciones que se le quieran achacar.
El programa de Salud Reaponde elimina mucho «trámite de ventanilla», pero no te quepa duda que el modelo funciona gracias a los profesionales sanitarios no al sistema en sí. Ya sabes que la sanidad está castigada al máximo. Es un colectivo trabajador y responsable pese a estar trabajando en condiciones pésimas. La plantilla de médicos y enfermeras está disminuida a la mitad con la misma carga de trabajo. Les han reducido los días de asuntos propios y aumentado la jornada laboral además de suprimirles la paga extra. Algunos todavía dicen que además deberían quitarle la productividad.
Luego todos queremos llegar a urgencias y ser atendidos de momento, sin demora, Y estamos en todo el derecho a ello, por supuesto. Tenemos una sanidad ejemplar, pero también hay que recompensarla.
He dicho que se comenta hasta la saciedad «una fruslería» (una entrada banal), y que se dejan sin comentar otras que sí tienen contenido. No he calificado los comentarios pero sí algunas entradas, como por ejemplo la del «mal aparcamiento».
Productividades: son arbitrarias y discrecionales. No se cobran por el desempeño del puesto de trabajo, sino por categoría, de modo que a más categoría más productividad, sin importar qué tipo de trabajo se lleve a cabo.
He visto cobrar productividades casi superiores a los salarios, además de horas extras y complementos diversos.
He visto sortear los recortes salariales mediante el incremento de la productividad, de modo que mientras a algunos nos pelaban el sueldo, a otros les daba igual porque les subían este complemento que no está unido a la masa salarial.
El jefe de departamento o de área cobra cantidades 10 veces superiores, aunque no se mueva de su despacho, que el que se lo curra en planta, en oficina, en atención al público, o en la calle, de reparto, como los carteros, por ejemplo.
Hay que planificar hasta las enfermedades y accidentes. Solo dan 10 citas para el día. A las 08h 15, ya había médicos de cabecera que tenían la agenda completa y con cita previa no daban número hasta el día 30 de enero. Están empeorando todo, para conseguir que cada vez menos gente aparezca por los recursos públicos y los utilice, o para convocar al fantasma de la privatización.
Se deja empeorar todo, se da una apariencia de mala gestión, de que lo público no funciona y se abre la puerta a la aparición de empresas privadas de salud, que solo van a hacer negocio.
Estos temas son muy importantes y suelen ser obviados.
Eso es exactamente lo que quise decir cuando aludí a lo de «fruslerías». Sin olvidar a los profesionales en la desviación de temas.