Archivo diario: 3 enero, 2014

Frente a la Gran Involución


    A veces no hay más que encontrar la palabra adecuada para que todos podamos entender y hablar de lo mismos. Hemos perdido fuerzas en la lucha dialéctica entre derecha e izquierda, que por más que algunos se empeñen, no son ni han sido lo mismo. La izquierda o los movimientos socialistas y comunistas surgen como una necesidad defensiva de los trabajadores frente a los excesos del capitalismo. Antes de la formulación teórica del socialismo, la clase trabajadora se agrupaba en gremios. Los modos de producción siempre han estado en manos de los poderosos y luego de la burguesía. El Alminar de Melilla tiene un Consejo de Redacción (CREA), y también un consejo consultor. Leemos todo lo que podemos, consultamos, escuchamos opiniones y también nos dejamos influir. Todo esto sirve para decir que una persona muy cercana al Alminar, perteneciente a su Consejo de Redacción, hace mucho que nos decía que debíamos sumergirnos en la información económica y en sus entresijos. Hicimos caso de la propuesta y elaboramos entradas económicas, algunas de las cuales han sido muy populares y comentadas.

     Los intereses económicos dominantes, cada vez más poderosos, son transversales y transnacionales.  Para ellos no existen derecha o izquierda, aunque la primera les representa y a la segunda la combaten. Aun así, si necesitasen acabar con las dos lo harían, pero que quede claro que no son los mismo.  Ese cerebro gris y oculto del Alminar, nos advertía que pensamos en clave de países, naciones, de lucha de clases o de partidos, pero que eso constituía un error, porque eran armas muy exiguas comparadas con la magnitud de lo que se nos venía encima. Todo esto es lo que ha ocurrido y está ocurriendo. Seguimos empeñados en el debate de  izquierda o derecha, o incluso en el de parámetros nacionales, cuando cualquiera de estos grupos económicos dominantes, que son más poderosos incluso que los países más poderosos, podrían acabar con cualquiera, en cualquier momento. Están extendidos a lo largo y ancho del planeta y dominan y son dueños de cualquier campo económico en el que necesiten defender sus intereses.

       Como saben que la batalla de la opinión pública mundial todavía es muy importante, también son dueños o tienen intereses en los medios de comunicación,  o en los grupos de distribución de noticias más importantes del mundo. Modelan nuestra opinión, nos mediatizan y silencian todo lo que no les interesa. Casi toda la información pública distribuida a lo largo y ancho del mundo está contaminada, seleccionada con fines muy concretos.

           Sin embargo hay algo en lo que no cree el potente cerebro consejero del Alminar, y es en la teoría mundial de la conspiración de los poderosos, los amos del mundo, contra el resto de la  humanidad. Yo creo firmemente en ello, pero con fundamento. La mayor parte del capital planetario está en muy pocas manos, no mas de mil, y no resulta muy descabellado pensar que 400 personas, de las más influyentes, conspiren para provocar la ruina de países y economías, con tal de hacerse más inmensamente ricos y aumentar su poder político.

        Están vaciando las democracias de contenido. Por primera vez estamos en regresión de derechos, libertades, y protección social. Hasta ahora las clases populares, los trabajadores, habían logrando conquistas a lo largo de los siglos. Ahora todo eso se está perdiendo en apenas tres decenas de años.

     Algún comentarista quería leer que las cosas estaban mal y que iban a ir peor.  Aquí está la entrada. Estamos mal, estamos en un proceso regresivo de derechos y libertades del que ni siquiera atisbamos el final. Como decían los bolcheviques: las cosas están mal, pero no tanto como para que no puedan empeorar aún. Ahora que venga alguien y nos cuente que derecha e izquierda son iguales. Puedo aceptar que la izquierda está a punto de ser liquidada, pero el fascismo es un movimiento político criminal, y el comunismo no, aunque ya esté desaparecido, aunque nunca llegara a realizarse, pese a que solo degenerara en dictaduras, unas más estrambóticas que otras.  Nunca han sido la mismo cosa.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/01/27/los-nuevos-amos-del-mundo/