Archivo diario: 26 enero, 2014

Los silencios del Alminar


                                                        Ángel del silencio                                        

El silencio es ausencia  de ruido o de cualquier otro sonido. En El Alminar hay días de silencio, días en los que no hay nada que decir, o en los que la saturación es tanta, que cuesta decidirse por un tema. Hay veces que tras la tempestad se busca la calma, días en los que se hace necesario enmudecer, no decir ni escribir nada. Algunos de esos días son productivos, porque permiten observar cosas nuevas, repasar las carpetas de fotografías e imágenes y utilizarlas para nuevos temas o entradas. El silencio es ambivalente, a veces es elocuente y otras ofensivo. A veces es necesario decir cosas y otras es necesario callar. Utilizar el silencio como recurso tiene también sus riesgos y sus efectos. No debe ser utilizado sin ciertas reglas, sin ciertas advertencias. El silencio puede ser la semilla de la creación y también signo del fin de toda existencia. Permanecer en silencio cuando hay que hablar es malo y la inversa también. No puede aconsejarse nada sobre el silencio, porque cada en situación deber valorarse lo que hacer. El silencio es defensa, y también puede ser un arma arrojadiza. ¿Dónde buscarlo, dónde hallarlo?. Su doble significado crea problemas difíciles de resolver. Quien espera una respuesta y sólo encuentra el silencio puede quedar aun más confundido. Existe quien manifiesta su rechazo o desdén ante algo con el silencio más absoluto, pero al final puede resultar una maraña que envuelve incluso a aquel que la utiliza. Una de esas situaciones irresolubles es cuando el silencio no significa absolutamente nada, cuando solo es una situación, un estado y alguien se empeña en buscarle significado. Hay demasiados tipos de silencio y algunos son solo silencios. Una pausa.

        Simplemente a veces es necesario no ir más allá. Buscar un punto, un momento y detenerse, sin más. Nosotros permaneceremos aquí, aun cuando a nuestro alrededor se extienda un manto de silencio. Escribir o hablar frente al silencio no es fácil, en realidad El Alminar es parte de él. Envueltos en el silencio todo se escucha mejor y siempre es preferible al ruido.

Nota: la fotografía es del ángel del silencio en el cementerio de Melilla.