Archivo diario: 30 enero, 2014

Las verdades del barquero


                      Las claves del contrato marítimo de Melilla

            Estas son las tres verdades del barquero: (1) Quien da pan a perro ajeno, pierde el pan y pierde el perro; (2) El que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas; (3) El pan duro, duro, vale más que ninguno. Son tres verdades simples y formidables, casi tanto como las verdades de Perogrullo. El problema radica en que el barquero y su grumete creen haber descubierto la pólvora, pero el resto de la ciudadanía sabe que la profundidad de sus pensamientos y verdades, no alcanza siquiera a la de un charco, al que tiras una piedra y te salpica.

      El pasado mes de abril, cuando el barquero y su grumete anunciaron que íbamos a tener el mejor contrato marítimo de todos los tiempos, algo nos hizo sospechar y así lo manifestamos en El Alminar: https://elalminardemelilla.com/2013/04/21/el-contrato-maritimo-de-melilla/.

                              ¿A quién le presentaron el pliego de condiciones?

       Nadie en su sano juicio o que conozca mínimamente el mundo de la navegación marítima. redacta un pliego de condiciones sin tener en cuenta la capacidad y la intención de las compañías existente.  Según nos han contado, Acciona/Trasmediterránea, no tiene los barcos adecuados para cumplir ese pliego o llegaría muy justa a sus condiciones, por lo que todos creíamos entender que se pretendía favorecer a Armas y así lo dejamos escrito en la entrada referenciada. Uno debe sondear antes a las compañías, ver sus disponibilidades y sobre todo, sus intenciones. En las declaraciones de estos días, el Consejero de Economía Daniel Conesa manifestaba que “iban a empezar a hablar con las compañías”, de lo que deducimos que no lo habían hecho antes. La bofetada que han recibido, al no presentarse ninguna naviera a la licitación, es extraordinaria.

       Una vez anunciado el pliego de condiciones,  el que nos merecíamos los melillenses, en las presidenciales palabras del Gran Timonel  (que me perdonen los maoístas), el corifeo mediático empezó a inocular noticias de las excelencias marítimas de Armas y a dar a conocer sucesos espeluznantes de Acciona, en una campaña indisimulada de dirigismo informativo.

      ¿Qué es lo que ha fallado?. Les ha fallado Armas, una naviera muy sólida y bien implantada en el archipiélago canario, que no ha mostrado interés alguno en el contrato.  Las navieras obtienen sus beneficios de la carga, y debido a la crisis el tráfico de mercancías ha decrecido mucho. El tráfico de pasajeros es un complemento que solo da rendimientos en los meses de verano y en los periodos de Semana Santa, Navidad y la Operación Paso del Estrecho. La presión de Acciona/Trasmediterránea es también muy fuerte, porque lleva más de un siglo realizando estas rutas entre el sur de España y el Norte de África. No es tan fácil como pueda pensarse el acabar con una línea y unos intereses de semejante envergadura. Las navieras no suelen pisarse el terreno entre ellas, ni invadir los intereses ajenos, ni siquiera las piratas.

                                                 El problema y las soluciones

         Se reconoce la intención de mejorar la calidad de los transportes, pero nada mas. No es de recibo el trato que Acciona somete y ha sometido  a los viajeros melillenses, con un barco como el Las Palmas de Gran Canaria, pero también es verdad que no se pueden desencadenar “batallas navales” sin contar con la información y los medios de presión adecuados. A lo mejor, el gobierno socialista de Zapatero no era ni tan inepto ni tenía tan poco amor a Melilla como intentaron hacernos  creer los medios de incomunicación de la ciudad. A lo mejor el problema está en que las navieras saben que la única obligación legal que tienen es la de establecer tres trayectos semanales por cada destino (tres viajes a Málaga y tres a Almería). A lo mejor es que las que están en la posición de fuerza son ellas. Quizá sea así de simple.

        De momento ya ha anunciado, el gobierno de Melilla, que renuncia al objetivo de tener billetes más baratos. las otras dos condiciones eran mejores barcos y mejores horarios. Veremos a que más cosas renuncias y si al final nos tenemos que quedar con la tercera verdad del barquero, la del pan duro de Acciona/Trasmediterránea.

       PD: la antigua bandera de Trasmediterránea sigue ondeando sobre la azotea de una casa en el barrio del Real.

En el anuario de Mena


          Mena es un nombre que dice mucho por sí solo, y nombrarlo supone tanto como hablar del artista e imaginero  granadino Pedro de Mena y Medrano, de la Cofradía de Mena o de la propia Málaga. Mena es también un nombre asociado a La Legión y a su Cristo de La Buena Muerte. Estas son las grandes trazas de una historia de la que ya se ha escrito mucho en El Alminar. Sin embargo no se ha escrito casi nada sobre la génesis de un artículo que no nació para ser publicado: la leyenda del Cristo de Pedro de Mena. Este artículo lo escribí en los últimos meses de 2010 y lo tuve guardado hasta el mes de julio de 2011 (https://elalminardemelilla.com/2011/07/03/la-leyenda-del-cristo-de-pedro-de-mena/  ), fecha en que lo publiqué en el blog. Lo había enviado a distintos lugares, la Cofradía de Mena entre otros, pero nunca obtuve respuesta alguna. La verdad es que tampoco me importaba porque no fue redactado para su divulgación. El texto tuvo cierta vida interna y lo envié a unas 20 diócesis españolas. Todas las que respondieron  agradecieron tanto el texto como la fotografía, editada en forma de calendario, que es la única visión frontal existente de la primorosa imagen esculpida por el imaginero barroco Pedro de Mena. Las respuestas de las diócesis españolas manifestaron dos cosas: la primera es que desconocían la historia completa de la escultura y la segunda es que tampoco conocían la imagen original de la talla. Ese era el único objetivo que pretendía y fue logrado. Desvelar pero en silencio.

                     En el tercer mes de existencia del Alminar decidí publicarlo, aunque con alguna resistencia interna, pues se trata de una visión intimista y casi mística de la impresión que me dejó la contemplación, con ojos artísticos, de la efigie del crucificado de Mena.  En aquel lejano y oculto mes de julio, este entonces  incipiente blog casi alcanzó las 2500 visitas, con una media de 80 diarias. Fue una publicación, pero relativa, con una octava parte de la repercusión que habría obtenido ahora. El caso es que tampoco pretendí eso en aquel momento.    Aun así, el artículo continuó con su propia existencia y desarrollo, en el que yo no intervenía en nada. Hoy, si en los buscadores Google o Bing se escriben la palabras “cristo de mena leyenda”, aparece el artículo entre los primeros de los más de 100.000 resultados que ofrecen los buscadores de internet.

                   La Congregación y Hermandad de Mena en Málaga publica una revista anuario en la que dan noticia de sus principales actividades, así como la inclusión de artículos, poesías y textos, tanto de sus imágenes titulares como de otros aspectos de la vida de la Congregación. Mi sorpresa ha sido que en el anuario de 2013, editado a finales de año, aparecía incluido mi artículo, entre las páginas de su edición nº 60.

                Esto es algo que no esperaba, pues una revista de cofradía y más si se trata de la de Mena, no es un objetivo accesible para cualquiera.  Esa labor de apadrinamiento del artículo fue llevada a cabo por una comentarista asidua de este blog, Cruz de Malta que creyó en el artículo desde la primera vez que lo leyó y lo presentó a  Antonio Jesús González, Hermano Mayor de la Congregación de Mena.

               PD: el artículo debía estar acompañado de su fotografía, la que inspira el texto, pero cuando uno llega al cielo de Mena, no cabe poner objeciones.