Archivo diario: 14 enero, 2014

Ciudadanos en cola


                         Gestión y desesperación en  las colas en Melilla

   Alguien, algunos, han decidido, en no se sabe qué alturas, que los ciudadanos pueden perder una hora diaria de media en las colas, desesperantes, para realizar cualquier gestión, ya sea en Correos, en el Banco, en los centros de salud, en el Registro Civil, o en cualquier otra parte.

  Alguien, algunos, han decidido que reduciendo recursos humanos y presupuestarios, se puede atender a más gente, en el mismo tiempo. Todo en aras del rendimiento y de la reducción de los costes de producción. La realidad demuestra todo lo contrario y las colas han proliferado en cualquier parte de la ciudad  hasta tal punto, que ya existe el tráfico de números. Hay quienes se dedican a recoger decenas de números y a repartirlos después entre amigos, o para especular con ellos, que de todo he oído en estos últimos días.

    El problema surge cuando se toca o se intenta reorganizar lo que ya funcionaba bien, como es el caso del Centro de Salud de la calle Polavieja, en donde las pocas trabajadoras de atención al público conseguían repartir ordenadamente cientos de números y de citas para los distintos médicos del Centro. Ahora han implantado un nuevo sistema que ha multiplicado por 1o el tiempo de espera, y que además ha conseguido que no se consiga visitar al médico de cabecera en el día.

    Uno de los sistemas más desesperantes sistemas de reparto de números y de citas es el de las oficinas del BBVA, que consigue hacer esperar un tiempo eterno, para operaciones sencillas, mientras un solo cajero se ve en la obligación de atender a todas las personas de la sala. Los Bancos siguen aumentando sus beneficios, optimizando los recursos, o sea, reduciendo el personal de atención al público. A cambio ofrecen la modalidad de atiéndase vd. mismo, en sus cómodos cajeros automáticos.

   Si de algo se estaba orgulloso en España era del servicio de Correos, hoy casi totalmente demolido por la mezcla de gestión privada y pública. De la hora 1/2 hora de espera en la sala de la calle Montemar para enviar un certificado no te libra nadie. Si Correos sigue funcionando, es porque los trabajadores, siguen sintiendo el organismo como algo propio, y lo sacan adelante pese a la pésima gestión.

   Las colas en el Registro Civil de Melilla, que tiene las peores instalaciones del país, son a la intemperie, con lo que los días de temporal se dejan notar en los huesos. provocan el mal funcionamiento para luego justificar la privatización.

    En el Hospital Comarcal se ha intentado de todo, y cada vez que cambian el sistema de reparto de números provocan un mayor atasco, aunque es verdad que solo dos trabajadores son los encargados de dar las citas a los centenares de personas que acuden a diario a solicitar las consultas de las especialidades médicas. En solo una hora, conseguí tres números de turno diferentes y que me iban haciendo adelantar en la cola, sin moverse de mi punto de espera.

    Todavía me acuerdo cuando existía en mundo de los países socialistas y destacaban todos, de modo invariable, las interminables colas de ciudadanos en cualquier lugar, como sello característico del socialismo.  Por contra se oponía al mundo occidental en el cual todo se obtenía al instante. Ahora las colas también están entre nosotros.

   Si todavía algo funciona, es por los funcionarios y empleados públicos, que son conscientes de su labor y de su trabajo.

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