Archivo diario: 20 enero, 2014

La ciudad del comercio de la Edad de Piedra


                                 Cosas que nunca veremos en Melilla

          Comercio tradicional no equivale a comercio arcaico. Melilla sigue siendo la única ciudad de España sin una gran superficie comercial digna de tal nombre. Se sabe que los centros comerciales o grandes superficies son “templos del consumo”, pero eso no quiere decir que se mantenga la enorme falta de opciones de consumo que existen en nuestra ciudad. Si el llamado Centro Comercial de la ciudad tiene algo de vida, es gracias a la renovación que han impuesto las llamadas y también denostadas “franquicias”. Gracias a ellas el centro de la ciudad ha cobrado vida y además hemos visto prácticas comerciales del siglo XXI, como es devolver un artículo y que te entreguen tu dinero, sin malos modos, sin los temidos vales de compra y sin que te pregunten por qué devuelves el artículo.

              El único intento serio, aunque muy mal llevado a cabo, de instalar una gran superficie en Melilla, acabó envuelto en el escándalo de un pelotazo urbanístico, una revuelta de empresarios y comerciantes, y en una moción de censura, que acabó en 1998, con un gobierno municipal elegido en las urnas. Esta ciudad, en algunos aspectos, sigue mostrando una realidad salvaje y hostil a cualquier novedad que venga del otro lado del Mediterráneo.

          En nuestra ciudad no podemos comprar lo que queremos, sino aquello que nos ofrecen y traen a nuestros escaparates.  Es una ciudad de comercio cautivo en donde a veces se hace necesario recorrer toda la ciudad, para encontrar un producto común en cualquier otro lugar  de España. Esta es la gran paradoja, una de tantas, de esta ciudad singular, con un poder adquisitivo medio alto, pero de oferta comercial restringida. Casi un embudo.

         Los dueños del comercio en nuestra ciudad son muy pocos y hasta que ellos no lo decidan, o si no les interesa, jamás tendremos una gran superficie comercial. Hay que pensar que pensar que la inmensa cantidad de mercancía que entra en Melilla lo hace a través de muy pocas empresas navieras y de transporte, y que luego todo ese volumen es distribuido a toda la ciudad por muy pocas empresas, de modo que se compre donde se compre cualquier producto, los beneficios se concentran en muy pocas manos. En Melilla hay mucha demanda pero también muy poca oferta. Que a nadie le extrañe pues, que el principal centro comercial de Melilla sea Málaga.

       Hay muchas cuestiones sin resolver en la ciudad, esto es solo un apunte, pero sigo sin entender porqué una botella de agua de 1,5 litros de cualquier marca, sigue siendo más barata en cualquier lugar de España que en Melilla. No vivimos en una ciudad libre, casi en ningún sentido.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/02/09/el-gran-satan-de-la-gran-superficie-de-melilla/

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