San Pedro, la cúpula de Dios


        En este mismo momento, en la Iglesia de Cristo existen dos Papas, uno en situación de renuncia, Benedicto XVI, pero que no ha perdido su condición de tal, y otro en ejercicio, Francisco I. Es una situación insólita que nadie pudo imaginar. Son tiempo inciertos. El mundo puede cambiar en cada instante. Benedicto XVI renunció al título de Pontífice Máximo por algo que vio allí dentro y a lo que no pudo vencer. Era un anciano piadoso y gran teólogo, al que derrotó algo que desconocemos. Ahora hay otro Pontífice Máximo, el Papa Francisco I, que recibió un informe de su antecesor, y que ha decidido no vivir dentro del edificio del Vaticano, en los apartamentos papales en los que siempre hemos visto a los Papas. Fl pontífice Francisco lucha contra algo, que seguimos sin saber qué es, y a lo que todavía no ha podido derrotar.

          Estos apartamentos fueron sellados tras la renuncia de Benedicto XVI, y el nuevo Pontífice de la Iglesia ha decidido no vivir en ellos. Los apartamentos están vacíos desde febrero de 2013. Allí fue encontrado muerto un Papa, Juan Pablo I, un 28 de septiembre de 1978. Es un suceso lejano pero todavía no olvidado.

              La catedral de Roma es la Archibasílica de San Juan de Letrán, de la que es obispo Francisco I. La iglesia de San Pedro es una basílica, con la cúpula más grande de toda la cristiandad, construida entre 1506 y 1626. Hasta su terminación, ese honor le correspondía a Santa Sofía de Constantinopla, construida por el emperador Justiniano, en 537, o sea, mil años antes. Bizancio, la ciudad consagrada a la Virgen María, perdida para Occidente en 1543

           Roma se preparaba para la fiesta de La Inmaculada, una de las más importantes de la ciudad, y para la apertura del Año Jubilar Extraordinario, definido como Año de La Misericordia. Los dos periódicos más importantes de la capital italiana Il Messaggero y La República, ofrecían dos suplementos extraordinarios dedicados a este evento.

            Roma es la ciudad de los signos. Los antiguos romanos tenían un «colegio oficial de augures» para interpretarlos. Las aves se comportan de un modo extraño en Roma. Las gaviotas se posan junto a ti como si fuesen palomas, o deambulan por las calles, entre la gente, como si fuese patos. Todavía se ven enormes cuervos pelearse en los parques romanos, como en la época de Julio César o de Octavio Augusto, Ottaviano, como allí se le denomina. Incluso los mirlos y los gorriones parecen estar acostumbrados a las personas , y ni siquiera remontan el vuelo cuando te acercas a ellos a fotografiarlos. Nos hemos retirado lejos, por un periodo corto, pero muy intenso.

El presidente frente a la Arciprestal


Elecciones en el Año de La Misericordia

           Intentamos evadirnos y alejarnos de la realidad, pero no se posible. Encontrarse con el presidente de Melilla, Juan José Imbroda,  iniciando la primera mañana electoral frente a la iglesia Arciprestal, en el inicio del Año de la Misericordia, no es algo que se pueda eludir. Es una imagen que quiere enviar un mensaje. Es un mensaje que debe recoger un lugar como El Alminar.

           En la mañana de San Juan Damasceno, ocultado por los cañonazos de Santa Bárbara, patrona del Arma de Artillería, el presidente de La Ciudad convocó una rueda de prensa bajo los tenues rayos solares. Son tiempos fríos, de cambios en el panorama político. El próximo gobierno ya no será monocolor. El bipartidismo se ha acabado, al menos para unas cuentas legislaturas.

          Frente a La Arciprestal, que vive horas muy bajas y que todavía no tienen colocadas las estelas del Año de La Misericordia, inaugurado por el Papa Francisco en África, el continente negro, Juan José Imbroda, presidente de Melilla, iniciaba la campaña electoral que va a transformar el país. Los creyentes solicitan el perdón en La Iglesia, los partidos políticos en las urnas. Da igual que cumplan o no  sus promesas, que lleven a cabo su programa electoral, o lo conviertan en papel mojado. Que cumplan o no la penitencia o que aprendan de los errores cometidos.

      Si los votantes otorgan a un partido la estela de ser el más votado. o sea, la victoria electoral, poco se puede hacer luego. Es hora de pedir perdón por los pecados y faltas, pero también debe existir el propósito de enmienda. En caso contrario, de nada vale toda esta parafernalia.

     Es hora de cambiar las cosas, de mandar al «purgatorio» de la oposición al que se lo haya merecido. Es el momento y la ocasión, y sobre todo, hay un modo de hacerlo, que es castigando incumplidor retirándole los votos, y premiando o votando al que prometa hacer algo distinto, en beneficio de todos. Esta vez las opciones son muchas. Eso sí, cada uno tendrá una idea distinta de lo que ha sucedido en los cuatro últimos años.

Imágenes de diciembre


       El sol frío de diciembre deja de verse en Melilla casi media hora antes de su puesta real. La ciudad está situada al nivel del mar, en el borde de la falda de una montaña de casi un kilómetro de altura. También está rodeada de mesetas, como la de Zoco el Had, y esto hace que la luz solar se apague sobre la ciudad antes que la meseta situada detrás del Monte Gurugú. La humedad del mar entra implacable sobre Melilla e inunda calles y plazas., tras el abandono de la protección solar.

         Hemos dejado de escribir sobre lo que acontece. Es tiempo de observar y de ver. Hay muchas más cosas de lo que podemos darnos cuenta. La realidad es más profunda, aunque la visión superficial lo domine todo. Es el ritmo frenético que nos imponen el que nos impide fijarnos bien en lo que sucede. Para poder observar la realidad, alcanzando lo más posible la verdad, hay que detenerse. Lo que nos muestran es mentira, un inmenso engaño. Hay otro modo de ver las cosas, pero las circunstancias no nos permiten contemplar siempre esa otra cara de la moneda que todos vemos.

          Acercarse demasiado a la verdad quema, la cercanía a ella altera para siempre nuestra visión. No es posible contemplarla cara a cara, del mismo modo que es imposible acercarse al centro de La Tierra. La superficie es fría y rígida, pero solo es una  apariencia; apenas una fina capa sobre el interior, compuesto de líquido ardiente.

            El Alminar es imagen y palabra, que existía desde el principio.

Imágenes de noviembre


     Han sucedido muchos cosas en noviembre. Algunas inesperadas. Es tiempo de reflexión y de descanso. Noviembre suele deparar imágenes hermosas en la ciudad. El aire suele ser nítido, aunque frío, lo que permite una visión clara y lejana. La luz es todavía es potente. tres meses consecutivos por encima de las 20.000 visitas, lo que ha sucedido en 6 de los 11 meses transcurridos. Sin embargo, el invierno y sus tinieblas están próximas. Todo puede cambiar o no, pero es necesario detenerse. Lo que deba recogerse, ya está sembrado. Haber llegado hasta aquí era un logro impensable en los remotos orígenes del Alminar. Hace ya más de un mes que superamos el millón de visitas. Es buen momento para detenerse, con imágenes, para que quien quiera se inspire en ellas de la manera que le apetezca. Lo que nunca habíamos visto, lo hemos visto ahora. El Alminar es palabra y también imagen.

Atascados en el año 2015


      Fechar las fotografía les otorga temporalidad. Si no se usan en un tiempo determinado pierden vigencia. Sin embargo,  a veces ofrecen un valor de prueba, como es el caso, y se convierten en hechos. Melilla vive en el atasco permanente a lo largo de todo el año, en cualquier zona de la ciudad. La mayor parte de las personas solo usan el vehículo por motivos laborales, o para llevar a sus hijos/as a los colegios y a las actividades complementarias. La prueba de esto es que los domingos la ciudad está vacía de coches, y casi todo el mundo se queda en sus barrios y aprovecha para pasear. El 2015 ha sido el año del atasco. Solo ha habido uno, pero permanente y extendido a toda la ciudad.

            Obras permanentes, rotondas inservibles, nula planificación

     Si las vías urbanas se saturan en las horas en las que todos/as tienen que ir y regresar del trabajo, llevar a los niños/as a los colegios, hacer las compras, y realizar gestiones en el tiempo en que la Administración Pública permanece abierta, es lógico que todo esté regulado y ordenado para evitar en lo posible, atascos y saturaciones, que suelen incrementar los accidentes, y convierten en peligrosa la circulación de vehículos y de personas.

        Reventar la ciudad de modo constante mediante obras encadenadas, sin coordinación, y abrir las mismas calles tres en una misma legislatura, solo trae como consecuencia el infierno rodado, la ciudad invivible e insostenible. Planificar mal las obras, alterando vías principales, o inundar la ciudad de rotondas, algunas solo son estorbos, como único modo de regular el tráfico, solo provoca el caos. Esta es la situación de las calles melillenses a lo largo de todo el año. Se realizan obras paralelas en calles contiguas, que estrangulan el tráfico, como es el caso del nuevo corte en el acceso a la calle del General Polavieja , y a la avenida de Los Donantes de Sangre. Solo este corte, supone tener que recorrer toda la calle de Alvaro de Bazán, para poder invertir el sentido de la circulación en dirección al barrio del Real. Otra situación absurda, es seguir manteniendo el semáforo en uso, cuando la mitad de la calle del Hospital Militar, en dirección a la carretera de Alfonso XIII está cortada. El año acaba tal y como empezó.

 

Los huevos blancos de Melilla


 

Huevos blancos y morenos

Huevos blancos y morenos

           Hasta que el  pasado día 15 no leí una noticia relacionada con el color de los huevos, no había reparada en semejante asunto. Los huevos blancos están desapareciendo de nuestra  vida y de nuestra vista sin que nos percatemos de ellos. Nos imponen costumbres, hábitos y cambian nuestro modo de vida sin que nos demos cuenta de ello. Hace años, bastantes, el Mercado Central de Melilla estaba lleno de huevos blancos. Entonces existían dos puestos de hueveros. Hoy todo son recuerdos y viejas historias que ya parecen increíbles. ¿A quién le contamos que en su día existieron huevos blancos?.

         Al parecer, por criterios comerciales y estéticos de las grandes superficies y los distribuidores de huevos, han impuesto los huevos de color marrón o morenos, por que los consumidores lo asocian de modo inconsciente con mayor calidad u origen natural. Advertido el hecho, es verdad que ya es muy difícil encontrar huevos blancos en tiendas, supermercados y grandes superficies.

                Esto se ha producido porque durante el periodo de convivencia entre amabas coloraciones de huevos, los consumidores/as, tendían/amos a llevarnos los de color marrón, sin ninguna otra razón objetiva. Uno de los problemas  es cómo conseguir que las gallinas cambien la coloración de sus huevos, o todo se basa en que los distribuidores solo compran a los productores los huevos de color marrón.

         Cualquier día convertirán al huevo blanco en un producto gourmet. Así de fácil manejan nuestras vidas, cambian nuestros hábitos y dirigen nuestras tendencias. Por eso confieso que el pasado sábado, al ver huevos blancos en el mercado de Melilla, sentí que el mundo que conozco desde pequeño, no había desaparecido del todo. La desaparición de los huevos blancos ya fue alertada en el año 2013. No sé si me he revelado contra algo, pero compré huevos blancos.

         Nota:http://www.elmundo.es/andalucia/2015/11/15/564720b4e2704e2d518b45aa.html

Historia de Hita y su Arcipreste


   Paz, guerra y convivencia en la España musulmana (711-1492)             

                    Hita es una población de Guadalajara (río de piedra), que tiene en la actualidad 374 habitantes, según el último dato proporcionado por el INE.  Nos hemos fijado en ella, porque todo el mundo conoce esta población por la historia de su arcipreste, narrada en el Libro del Buen Amor.

                        Hace algunos años encontré un viejo  libro olvidado, en la ya casi desaparecida librería de Wally, Historia de Hita y su Arcipreste de Manuel Criado Val, en el que se explica la evolución del municipio, antes, durante y después de la dominación musulmana en España . Hita y su comarca resultan  un ejemplo perfecto, para ver que a lo largo de 8 siglos, hubo más paz que guerra, y más convivencia que intolerancia.

                            El historiador Fernando Aznar, en su libro La España medieval, explica como:  la dominación visigoda duró poco más de 200 años y supuso en retroceso en todos los aspectos de la vida cotidiana. Un buen número de ciudades fueron abandonadas y vieron diezmada sus población, la agricultura sufrió un estancamiento, y la mortalidad, especialmente la infantil, sufrió un aumento.

               Los ejércitos musulmanes atravesaron el Estrecho en 711, llamados por una de las facciones visigodas en lucha por el poder dinástico. El Estado visigodo no existía, por lo que salvo en la batalla de Guadalete, y en algunas otras pocas poblaciones, los musulmanes se limitaron a ocupar las ciudades existentes, sin oposición alguna, y con el consentimiento de las élites gobernantes locales. La musulmana fue una civilización urbanizadora, fundando muchas nuevas ciudades y haciendo resurgir a las decrépitas poblaciones visigodas. No hubo pues un cambio brusco y brutal, como afirma el arabista Serafín Fanjul, en Al-Andalus contra España.

                Manuel Aznar cita el documento de la capitulación de Orihuela, en la que se establece que: no podrán ser muertos sus hombres, ni cautivados, ni apartados unos de otros, ni de sus hijos ni de sus mujeres, ni violentados en su religión, ni quemadas sus iglesias.

                                     La historia de Hita

          La población, villa o castro hispanorromano de Hita siguió existiendo como tal, durante el periodo de dominio musulmán, bajo la fórmula del tributo a vasallaje. El algunos casos, como el de Hita, los musulmanes prefirieron fundar nuevas poblaciones en lugares más idóneos o que mejor se adaptaran a sus necesidades, y fundarán o utilizarán los cerros de Sopetrán, como base defensiva o de avance.

      Los reinos cristianos del norte, a donde también llegaban gran cantidad de refugiados, o de aquellos que no querían estar en territorios musulmanes, tardarán más de un siglo en iniciar una respuesta uniforme al poder de Córdoba. La situaciones de intranquilidad de intranquilidad se producían con las aceifas, o campañas de rapiña que los ejércitos musulmanes dirigían hacia el norte. La más célebre e inmortal de todas las aceifas,  fue la de Muhammad Inb Abí Amir, Almanzor, que alcanzó Santiago de Compostela en 997. Almansur murió en Medinacelli en 1002, después de asolar casi toda la península ibérica. A partir de aquí, los cristianos empezarán a organizar un frente común, y a hacer retroceder el territorio de dominio musulmán, hasta la conquista de Toledo por Alfonso VI en 1086.

         Salvo en esas etapas, los territorios conocidos como la Trassierra, en los que se incluía Hita, la vida no sufría alteraciones de las poblaciones mozárabes no sufrían alteraciones de ningún tipo. La inquietud a la zona de fronteriza que delimitaba el río Tajo, solo volvió tras la victoria musulmana en Alarcos, el 19 de julio de 1195 del Emir Yacub, frente a Alfonso VIII. La seguridad completa llegó 17 años más tarde, tras la victoria definitiva del mismo rey, frente a los almohades en Las Navas de Tolosa en 1212.       

       Las conquistas de Córdoba en 1236, y la de Sevilla en 1248, por el rey Fernando III, pondrán fin al periodo que suele denominarse como La Reconquista. a partir de ahí, y salvo pequeñas alteraciones del mapa hispano, en uno u otro sentido, ya nadie pensó en poner fin al Reino Nazarí de Granada, al que se consideraba como la provincia musulmana de España. Los reinos y condados cristianos obtenía muchos beneficios, cono los tributos e intercambios comerciales con el Reino Nazarí.

        Todo aquello, la esplendorosa civilización cordobesa, el islam de Al-Ándalus, desapareció con la irrupción del fanatismo almorávide en 1086, y las grandes quemas de las bibliotecas musulmanas de Sevilla y Córdoba. Como reacción a esto, los reinos cristianos se fueron haciendo cada vez más intolerantes, demoliendo a su vez todo lo que encontraban a su paso, como la mezquita de Toledo en 1090, o la de Sevilla poco después de la conquista, y de la que solo dejaron el alminar conocido como La Giralda. El triunfo de la intolerancia religiosa en el solar peninsular, alcanzó su punto máximo con el reinado de Los Reyes Católicos y la eliminación del Reino Nazarí entre 1482 y 1492, y sobre todo, con la gran quema de libros musulmanes en la plaza de la Bib-Rambla de Granada, ordenada por el Cardenal Cisneros, en enero/febero de 1500.

Nota:http://www.hita.es/web/index.php