El retiro del gran explorador


    Con   Miguel de la Quadra Salcedo en Sotosalbos

                Las cosas siempre suceden en un orden determinado. No siempre lo más interesante es el inicio ni lo peor el final. Todo ocurre cuando ocurre. Hay que evitar la tentación de amplificar solo aquello que nos ha gustado y reducir lo menos atractivo. Todo puede ser escrito, pero en el orden en el que sucedieron, para alterar el recuerdo lo menos posible.

              En Sotosalbos, el lugar en el que puede suceder cualquier cosa, pude encontrarme con Miguel de la Quadra Salcedo, en su merecido y escondido  retiro. Hay un antes y un después de la exploración contemporánea  en España tras la aparición de Miguel de la Quadra.  Su abuelo, José Miguel de la Quadra Salcedo, fue un gran arquitecto, fallecido en 1952, que desarrolló casi toda su obra en el Protectorado Español de Marruecos, concretamente en la ciudad de Tetuán. Según me contaba su nieto en su retiro de Sotosalbos, el mercado de Melilla lleva la firma de su ilustre antepasado. La familia tiene concedido el marquesado de Castillejos.

             Poco hay que decir sobre este hombre, pues su nombre habla por sí solo.  Pocas personas hay en España, de mediana edad, tanto mujeres como hombres, que no recuerden el gran bocado que le lanzó la anaconda en el río Amazonas. De la Quadra Salcedo y Félix Rodríguez de la Fuente revolucionaron el mundo de los documentales y de los viajes en España. Hay unos proverbios que dicen que: uno abre el pozo y mil beben de su agua, y otro muy parecido que afirma: uno abre el muro por el que otros pasan. Ambas afirmaciones describen perfectamente la actividad profesional de este singular periodista y gran persona, a la que la fortuna, me ha permitido conocer y saludar, aunque sea en la época de su retiro, que es cuando más se agradecen y necesitan los reconocimientos, aunque sean así de fugaces.

La Luna de San Lorenzo


 

            Cuando uno viaja, está de vacaciones, o en cualquier otra circunstancia, ve las cosas, vive las experiencias y no piensa en cómo las va a recordar después para luego contarlas. Lo noche de San Lorenzo es el ecuador del verano.  La práctica totalidad de los pueblos y ciudades de España están en fiestas por estas fechas. Entre San Lorenzo y la Virgen de agosto. El diácono Lorenzo fue martirizado en Roma un 10 de agosto de 258. Su figura es muy popular, tanto que el monarca español Felipe II le dedicó el monasterio y la villa de San Lorenzo del Escorial, que reproduce la forma de una parrilla, como en la que fue sometido a tormento San Lorenzo.

             Un 10 de agosto, pero del año 1002, moría en Medinaceli el gran emir de Al-Andalus, Almanzor, después de la gran campaña de razias iniciadas en el año 1000, el año del otro gran cambio de milenio. Cada diez de agosto nuestro planeta, La Tierra,  atraviesa un cinturón de asteroides conocido como Las Perseidas, que al entrar en contacto con la atmósfera se incendian y producen el efecto conocido como «lágrimas de san Lorenzo» en los países de tradición católica. Son cientos de luminarias atravesando el cielo entre los días 10 y 15 de agosto de cada año. El fenómeno solo es visible en el hemisferio norte.

             Este año, sin embargo, se producía otro acontecimiento astronómico que eclipsaba el de Las Perseidas, y es el de la Luna llena de San Lorenzo, que solo se repite cada 33 años. A todo esto, se añadía un singular fenómeno óptico, el efecto lupa, que hace que la Luna parezca más grande y cercana en el momento de su salida. Estar en el momento justo y en el lugar adecuado es una clave para algunas cosas.

            Este año 2014 me encontraba en Sotosalbos, aldea cercana a Segovia, que se encontraba en fiestas. Es un lugar sin contaminación lumínica y con un cielo prístino. Un monte cercano, perteneciente a las estribaciones de la Sierra de Guadarrama, en su vertiente oeste, hizo de telón de fondo para la majestuosa salida de la Luna de San Lorenzo. Anarajanda, grande, hermosa, femenina; la Luna de San Lorenzo.

Gaza, la matanza de los inocentes


 

               

               El Rey Herodes pasó a la historia con su matanza de niños inocentes, por mucho menos de lo que está haciendo en la Franja de Gaza, Benjamín Netanyahu y su gobierno, al que no mezclamos con el Estado y el pueblo de Israel, no alcanzarán en la historia semejante categoría. Es un gobierno de halcones y se están comportando de esa manera. Todo Estado tiene derecho a defenderse, pero no a agredir de esta manera. La descompensación de fuerzas en conflicto es descomunal. La cohetería y las bravuconadas de Hamás, no pueden equipararse al infernal despliegue militar puesto en marcha por uno de los ejércitos más poderosos del mundo, que es el israelí. La exhibición de fuerza bruta, aleja al gobierno de Israel de cualquier pretensión justificadora que pudiera alegar. La demolición de infraestructuras, algo habitualmente practicado por los gobiernos israelíes, es un castigo añadido y extendido a una población indefensa e inocente. Siempre hemos defendido el derecho de Israel a su existencia, pero también la necesidad de que se cumplan todas las resoluciones de la ONU, incluidas aquellas que obligan al Estado Israel en sus excesos, y a los Países Árabes en su falta de reconocimiento al Estado israelí, algo que de por sí es un hecho incuestionable. Aún así y pese a todo, hay que evitar cualquier apasionamiento ciego en torno a este conflicto, en el que la tentación del pensamiento antisemita está demasiado cerca. Este es el brutal mundo que han conseguido se ha construido a lo largo de la historia. Triunfa y sale adelante el poderoso, que cuanto menos escrúpulos tenga mejor le irá. La razón es algo que ya no es determinante en nada. La razón que impera es la de Estado, la de Maquiavelo.

En torno al fuego verde


           La llama verde fue una de las mayores sorpresas y descubrimientos del año en curso. Encontrarme con su existencia fue algo completamente inesperado. Nunca antes había pensado en ver y producir llamas verdes. Alguien dijo aquí que era cosa de brujos y de brujas. Sin embargo, lo portan como ornato en una cofradía de Cristo, aunque muy antigua. Quizá tengamos un poco de todo. Contemplar el fuego es  relajante. La palpitación de la llama hipnotiza. No sé quién o por qué se dice que el fuego purifica. El fuego lo consume todo. No se mezcla con nada y se aviva con el aire, del que extrae el oxígeno indispensable para la combustión.  La purificación por el fuego fue un recurso bárbaro de La Inquisición, con el que se quemaron a mujeres y a herejes. Por mucho que se pida perdón por semejante atrocidad, jamás podrá borrarse el daño de haberlo hecho.

               El fuego quema y se asocia indistintamente con el infierno y con el amor. Esto llama también la atención, conceptos antitéticos asociados bajo la misma metáfora. Se nos amenazó durante siglos con las llamas del fuego eterno, pero San Juan de La Cruz, al escribir sobre el amor místico,  hablaba de la llama que consume y no da pena, y Lope unía ambas cosas: creer que un cielo en un infierno cabe. Una vez encendido el fuego, de cualquier clase,  es muy difícil de apagar y exige alimento y cuidado constante.  Cuesta más trabajo mantener el fuego que iniciarlo. Muchos prefieren la segunda labor, la más fácil, nuestro trabajo, de siempre, es el primero, el más dificultoso. Las denominaciones opuestas existen también en botánica, resulta muy llamativo ver las denominaciones comunes de las plantas. En Melilla hubo un árbol, al que no he vuelto a ver florecer, al que se llamaba como árbol del amor o de Judas. Creo que las podas acabaron con él.

            Encontrar la combinación exacta, la mezcla adecuada, el grado de intensidad suficiente para que la llama caliente e ilumine, pero no queme ni nos deje pronto a oscuras, centra ahora nuestra atención. Ahora se entiende el por qué el presidente de aquella cofradía guardaba en celoso secreto la mezcla y composición  del fuego verde. Hay algo más difícil de conseguir que el propio fuego verde y es el silencio en torno a él. Necesitamos el silencio. No oir, no escuchar nada y dejar que únicamente nos ilumine la llama verde.

                El rojo que hay detrás es aparente. Es una combinación buscada para crear un determinado efecto visual. El fuego verde arde con mucha intensidad. Su llama es muy viva y resulta atractiva. El verde es más intenso y puro cuando se acerca a su final y la llama es más débil y su oscilación más pausada. No ha resultado tampoco la imagen buscada, se acerca a lo que pretendemos, pero no estamos cerca de la combinación buscada. La alquimia es un proceso que combina cosas de diversa índole para producir efectos o cosas diferentes. Algo de eso también pretendemos. Combinar lo que es diferente, para buscar y provocar sensaciones distintas. Hay que huir siempre de los caminos marcados. Que nadie nos encuentre en el lugar en el que creen que estamos. El mundo se mueve contantemente y nosotros también. Las cosas fijas son las que guían. Después de esto, el silencio se asentará sobre El Alminar. Llega agosto, el que fríe el rostro. El adormecedor canto de la chicharra se adueña de los campos.

El mar blanco


 Las salinas del Cabo de Gata

                     Es el gran producto para la conservación de los alimentos. La sal generó una industria, las salinas, y un comercio muy próspero por todo el Mediterráneo. La sal puede encontrarse en estado sólido, y  en manantiales y en pequeñas lagunas de escasa profundidad. Es de suponer que el encuentro con este mineral soluble con el agua, se produjo de modo casual. Luego el ser humano, sobre todos los romanos, con la experimentación y la observación sacaron de ella todo su potencial. Las salinas del Cabo de Gata están llenas de agua todo el año. Solo al finalizar el mes de julio se ha evaporado casi todo el agua y ofrecen esta impactante imagen. Es un mar blanco, que luego se transformará en pequeñas colinas blancas. La extracción de la sal no es un asunto fácil. Las lagunas tienen que tener una determinada profundidad, pues de ella depende la calidad y cantidad de la sal. Se necesita también un Sol implacable, como el del Almeria, que provoque la constante evaporación del agua hasta convertirlo todo en este campo de sal de intenso color blanco. Por mucho que se vaya al mítico y afamado Cabo de Gata, siempre podrá encontrarse una imagen diferente.

Finaliza el Ramadán mas largo


 

 

El mes de Ramadán, el noveno del calendario islámico,  o mes del ayuno, es el acontecimiento con mayor impacto sobre la cotidianeidad melillense. Un mes lunar dura 29 días y 12 horas. Esto provoca que el mes de Ramadán rote a lo largo de todo el año, adelantándose su celebración unos 11 días sobre el año precedente. Un ciclo completo del mes sagrado de los musulmanes dura 33 años, por lo que el mes de ayuno no volverá a coincidir con el calendario cristiano hasta pasar esa cifra de años.

                  Este Ramadán que concluirá el próximo lunes en Marruecos y en las ciudades de Ceuta y de Melilla, es el más largo posible, pues se desarrolla en el tiempo en el que los días, o predominio de la luz solar,  son más largos. Apenas unos días de la festividad de San Juan, se inició el mes de ayuno en nuestra ciudad, concretamente el día 28. Mañana lunes será el último día de ayuno para la comunidad musulmana melillense. El martes es el día de celebración del fin del Ramadán o Eid al-Fitr , que se inicia en las primeras horas del día con el rezo colectivo de «la comunidad de los creyentes».

                  El ritmo de la ciudad, de las personas, cambia por completo. Una semana antes de su inicio se vive una gran agitación y una actividad mayor, pues el inicio del mes del ayuno ralentiza la vida durante el día. Todo parece vacío, adormecido, más pausado. El Ramadán es uno de los cinco pilares del Islam. Mañana lunes concluye el ritual de expiación que supone el ayuno. La renovación no solo debe ser física, sino también espiritual.

El farallón de Tres Forcas


                Los textos de los antiguos geógrafos griegos y romanos escribían el nombre de «Promontorium Russadir», sin que haya quedado muy claro nunca su emplazamiento. No sabemos quién citaba al anterior o quién lo vio con sus propios ojos y a qué se refería. Dentro del gran macizo del cabo, el peñón calcáreo sobre el que se asiente Melilla La Vieja resulta poco visible. El gran accidente geográfico del Cabo Tres Forcas resulta claramente llamativo desde muchas millas de distancia. En la navegación costera o de cabotaje que se practicaba en la época era lógico que su enorme mole llamase la atención de los navegantes fenicios, que nunca escribían el emplazamiento de sus puntos de atraque o de costa en el que intercambiaban sus mercaderías.   El cabo Tres Forcas está lleno de leyendas, de nombres históricos, de morabitos, de lugares sagrados, de historia en definitiva.

               El farrallón es una roca alta y lajada que sobresale sobre el agua, y es muy común en costas de origen volcánico, como la del Cabo de Gata, como la del macizo de Tres Forcas. Sus laderas son muy abruptas y sus calas son de difícil acceso a pie. Este tipo de rocas ha jugados muy malas pasadas a los marinos y navegantes a lo largo de la historia. En Punta Negri hay un barco griego embarrancado desde hace más de 15 años.

               El barco de la naviera Armas pasa en su ruta hacia la población granadina de Motril, algo más cerca que los de la otra naviera, Acciona. Al hacer los trayectos en horarios diurnos y si se cuenta con la visibilidad de un buen día de poniente, se pueden ver los perfiles del Cabo. Resulta siempre muy atractivo y subyugante contemplarlo y verlo disminuir o agrandarse según el trayecto que se esté haciendo.

               La actividad volcánica del macizo montañoso del Gurugú debió ser muy lejana en el tiempo. Tanta, que no ha quedado noticia o constancia alguna de ella. Lo que menos se conoce del mítico monte, es que haya sido un antiguo volcán.