La «tierra firme» de Pedro Sánchez


   La Larga Marcha es el proceso de retirada estratégica de Mao Zedong y Zhu Enlai y sus «guardias rojos» a través del territorio de China, entre 1934 y 1935, tras el cual se hicieron con el control de parte del territorio chino, y que a la postre les daría el triunfo sobre los nacionalistas de Chiang Kai-Sheck.

 La Larga Marcha de Pedro Sánchez se inicia en 2016, cuando los dueños del partido, entre los que se encontraba Rodríguez Zapatero (que hoy grita airado en los mítines) dirigen una auténtica caza del hombre político contra Pedro Sánchez, al que responsabilizaban de la cosecha de los peores resultados del partido socialista en toda su historia desde la restauración de la Democracia en España. Todo está muy bien descrito en «Había partido: de las primarias a la Moncloa«, de José Félix Tezanos. El Comité Federal del PSOE liquidó a Sánchez a la vista de todos, con pucherazos, con personas escondidas tras las cortinas, con traiciones y deslealtades diversas, y fue arrojado a las tinieblas. Y allí, en un ambiente denso, pronunció su más célebre frase: «Esto no se ha acabado«, versión adaptada del «Volveré» del Terminator. Todos los que le traicionaron iban a pagarlo caro (o están fuera, o mendigan los aplausos de la derecha, como Joaquín Leguina), mientras que los que le fueron leales conforman su núcleo duro, esos en los que siempre confía, y en nadie más.

  En la historia de los partidos políticos de la presente etapa democrática, no se ha visto nada igual. Los que han caído en una conspiración, sucumbieron para siempre. Solo se perdonó a Susana Díaz, y se le ofreció un puesto en el Senado por designación Autonómica. El resto del libro presenta la cuestión de la redefinición de la socialdemocracia o la situación de la democracia en los partidos, pero sin resolverlas. El gran empecedor contra Sánchez es Tomás Gómez, en la Federación Socialista Madrileña, al que acusa de «haber tenido secuestrada a la FSM». Este libro y el Manual de Resistencia son casi el mismo, narran el mismo periodo de hechos, pero el último en primera persona.

       El Partido de Pedro Sánchez

  Durante medio año, apoyado por su familia y un grupo de leales, recorre cada federación socialista y las incorpora a su causa. Las que se le unen voluntariamente son recompensadas, las que le son esquivas, como Andalucía o Madrid serán arrasadas. No quedará ninguno de los viejos nombres. Pedro Sánchez recupera y construye un partido socialista a su imagen y semejanza, como hiciera Felipe González en Suresnes en 1974, sin sombra de traiciones, o al menos eso cree él. Lo único que hermana, incluso ideológicamente a ambos dirigentes, son las siglas. Sólo González es su alter ego en el partido, aunque le profesa un gran respeto. Todo lo demás ha cambiado, incluso las definiciones. En 2017 el apoyo popular a Sánchez era inmenso, aunque eso luego no se tradujera en una representación parlamentaria amplia. La aparición de los nuevos experimentos políticos como Podemos y Ciudadanos (ya extintos o en desintegración final), redujo la fuerza del bipartidismo clásico, que quedó muy mermado. El único que decidirá su final será él mismo, o los votos de la ciudadanía, que aunque no le sostienen lo suficiente, tampoco le disminuyen el grado de apoyo. En el presente año y en solo 2 meses, fue capaz de recuperar 1 millón de votos, con el que frenar el acceso de la ultraderecha de VOX, al gobierno de la nación. Este es su principal objetivo y así lo expresa en su más reciente libro Tierra Firme, título homónimo a una novela de la escritora Matilde Asensi. Aquí sus asesores, redactores o colaboradores, se han apuntado un tanto negativo. El título hubiese mejorado solo con la utilización de una preposición ( en, hasta, desde, por) o cualquier otra.  

 Investidura fallida, expulsión del PSOE, moción de censura, la cólera y el Manual de Resistencia

 Curiosamente, porque nadie parece leer los libros de los presidentes, el Manual de Resistencia es todo menos eso. No se dan instrucciones para resistir, ni tampoco se justifica el motivo, Hay muchas dosis de suerte en su trayectoria, de «baraka». Entre el 1 y 2 de marzo de 2016, Pedro Sánchez se somete a una investidura fallida tras su acuerdo con Ciudadanos de Albert Rivera. Podemos cometerá un gran error político y auspiciará la caída de Sánchez votando «no» en la sesión de investidura. En realidad solo buscaban vengarse de Pedro Sánchez, por no haber conseguido relegar a los socialistas a la 2ª fuerza política de la izquierda. De haberse dejado formar ese gobierno, Mariano Rajoy no se habría dado una segunda oportunidad a Rajoy para prolongar su agónico gobierno, lastrado por la corrupción y la sombra de la utilización del Poder público para la persecución de personajes públicos. La aparición de VOX se hubiese retardado y su fuerza electoral mermada.

  Los 85 escaños del partido socialista en 2016 son utilizados en su contra por los conspiradores de octubre. Pedro Sánchez se ve obligado a dejar la Secretaría General, y en un arrebato de cólera renunciará a su acta de diputado. Formulará otra de sus frases célebres «No es no», y abandonará el Congreso para no verse obligado a abstenerse en la investidura de Rajoy. En solo medio año habrá reconquistado su Partido, y se convertirá en el primer presidente del gobierno que ni siquiera es diputado, y que accede al cargo por una moción de censura triunfante, la del 1 de junio. El uno siempre presente en sus grandes acontecimientos personales y políticos.

    En Tierra Firme

  Pedro Sánchez entierra firme a todos sus adversarios, tanto los internos como los externos. Casado, Leguina, Gómez, Iglesias, Rivera, habitan ahora en los círculos del infierno o del purgatorio político. Algunos más esperan engrosar esa lista, como Isabel Díaz Ayuso, a la que accederá en cuanto encuentre un candidato con el que hacerle frente en Madrid. Su línea semi histriónica, empieza a mostrar signos de debilitamioento. La gente prefiere gestión y busca a quienes sean capaces de llevarla a cabo. Lemas como «socialismo o libertad», pueden resultar eficaces, pero no se come, o vive con ellos. Aun así, el caso de Madrid es extraño.

  ¿Qué es Tierra Firme? Son las reflexiones surgidas del susto electoral de las elecciones municipales y autonómicas de Mayo, de 2023. Pedro Sánchez está acostumbrado a vivir en el mismo borde del desfiladero. A formar mayorías de gobierno imposibles, aunque ello le suponga desdecirse o rectificar sus anteriores planteamientos. Esa versatilidad crispa a sus adversarios, entre otras cosas porque no logran su descarrilamiento electoral, ni siquiera en las condiciones más adversas. Uno no debe culpar al otro de variar sus postulados o de ser imprevisible, y esa sí es una de sus principales virtudes, imprescindibles en un político. Su defecto, o el de sus asesores, es no reconocer abiertamente y con prontitud, esos cambios de postulados. Pedro Sánchez apoyó claramente la aplicación del artículo 155 tras el desafío independentista catalán, solo que ahora ha visto la necesidad de aplicar una amnistía política a todos los implicados en la irresponsable acción de Puigdemont (una declaración de independencia que duró un minuto es una charlotada), pero ya la llegará la hora de ajustar esas cuentas.

 Tierra Firme es también la declaración airada contra todas las calumnias de las que se le ha hecho objeto, y de las que sus colaboradores no son capaces de atajar, algo de lo que también se queja. Resulta sorprendente que un Presidente de Gobierno tenga tan poca defensa ante difamaciones gravísimas (traidor a España, sepulturero, asesino, gobierno Frankenstein, relaciones familiares con el narcotráfico, negocios en Marruecos, dictador, golpista, tirano, psicópata, etc). El energumenismo de los gritos en su contra en los actos institucionales es algo que debería ser evitado. No es posible que actos, incluso con la presencia del Jefe del Estado Felipe VI, se vean sometidos y condicionados por esa manifestación de zafiedad extrema. En Manuel de Resistencia manifiesta su sincera sintonía con el Monarca. España puede estar en riesgo, pero por parte de aquellos que intentar desestabilizar incluso el propio entramado constitucional. El primero que escribió sobre la necesidad de una segunda Transición fue José Mª Aznar, y no Podemos, que finalmente acabó participando alegremente del Régimen del 78.

  ¿Qué nos espera? Bronca, la hipérbole y el hipérbaton político (la alteración de los términos y significados). Todo es fascismo o comunismo, golpes de Estado y traiciones a España, la sombra de la liquidación de los Tres Poderes, aunque no sea cierto o muy discutible, o no estén tan separados. El libro es un programa político para el futuro, que se cumplirá o no, dependiendo de los resultados electorales. Tierra Firme no es el libro rojo de Mao. Leídos todos los libros, afirmamos que por lo general, el pueblo sabe muy bien lo que vota, y distingue entre unas elecciones generales, unas autonómicas, europeas o unas municipales. Los partidos suelen plantear una unidad de acción electoral, pero la gente separa perfectamente su voto. Sólo que en un mundo de listas electorales cerradas, los partidos no buscan la eficacia o la competencia personal, sino la adhesión del acólito.

En política no existe la tierra firme. Abunda el lodo fino y las arenas movedizas. En los libros, además del detalle del colchón de Rajoy, y otras anecdotas de bajo calado, no hay detalles que permitan interpretar a la persona.

 

 

San Juan de Dios en Granada


La calle de los pobres y los Hermanos Hospitalarios

Siempre habrá pobres entre nosotros, y la evolución económica del mundo indica que las desigualdades seguirán aumentando y que la erradicación de la pobreza está muy lejos de encontrarse entre los objetivos humanos. En los países desarrollados existe una atención a la pobreza y ayudas a personas y familias sin suficientes recursos, o totalmente sin ellos. Sin embargo, todo exige estar registrado en padrones, en domicilios (sean de las características que sean), y una capacidad mínima de gestión, que a menudo no resulta fácil. Los trámites burocráticos necesitan solvencia y es un servicio que deben proporcionar siempre las administraciones públicas (estatales, autonómicas, locales).

Pero hay un número cada vez más creciente de personas y familias que escapan o no llegan a todos esos controles y requisitos administrativos. La paradoja de estas sociedades desarrolladas es que para poder vivir con unas comodidades mínimas, se necesitan un nivel de recursos medios, que a veces ya no se alcanzan, ni siquiera teniendo un trabajo. Pero este sería el umbral de la pobreza, y de lo que queremos hablar es de la pobreza pura, sin recursos.

La calle de San Juan de Dios está en pleno centro de Granada. Es perpendicular a la Gran Vía de Colón, y corre casi paralela, aunque a no gran distancia de la avenida de Los Reyes Católicos. Justo en el centro de esta calle está el hospital de San Rafael, la basílica barroca, y la sede de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios, que atienden a todas esas personas que están fuera de los márgenes administrativos y sociales. Son los desheredados de la fortuna, auténticas vidas en quiebra. Aumenta la pobreza, pero falla la caridad, sobre todo entre los ricos, entre aquellos que más tienen o más acumulan, que por lo general viven de espaldas a todas estas realidades. Son más caritativos y solidarios aquellos que forman las economías medias.

Las cifras de los Hermanos Hospitalarios

Surgidos desde la voluntad y esfuerzos del mendigo divino, Joao Cidade o san Juan de Dios, en el pasado año han atendido 541 personas en Granada, en el programa de urgencia social. Han ofrecido duchas, ropa, pagado facturas, alquileres y otro tipo de ayudas por importe de 17.738€. La atención a menores para compra de material escolar, gafas, audífonos y ayudas al desplazamiento, han supuesto 3768€, obtenidos todos de aportaciones individuales de quienes colaboran con ellos. La entrega de alimentos a familias y de personas atendidas en el comedor social han alcanzado la cifra de 245.591€. La atención hospitalaria de personas sin seguros medicos u otras coberturas han supuesto un gasto de 142.833€. Son cifras importantes, pero en Granada hay mucho dinero. El mantenimiento de las esplendidas instalaciones de San Rafael necesita recursos económicos muy elevados. El rico no suele distinguirse por su caridad, pese a las excepciones. Esas cifras debería multiplicarse varias veces.

Los Hermanos Hospitalarios cuentan con la ayuda de muchos granadinos/as, que contribuyen como voluntarios, desde la atención directa como cuidadores o auxiliares, hasta en otras misiones. No sabemos si existen otros altos profesionales que contribuyan de modo gratuito prestando sus servicios en el hospital y en otro tipo de colaboraciones.

Veneno en el aire


La lucha contra el amianto

Se intenta relanzar la actividad comercial en el Mercado del Real. Es un lugar muy frío e inhóspito en invierno e igualmente húmedo pero caluroso en verano. Es un lugar difícil, pero tiene una amenaza latente, la enorme extensión de su cubierta de uralita que se proyecta sin protección por todo el espacio.

El amianto se siente y se huele. No es el olor procedente de las cañerías y desagües. Tampoco es el inconfundibles olor de la pescadería y del zonal. Es algo diferente, que pica en los ojos cuando llevas allí más del tiempo recomendable, como en el tejado de Chernobil.

En un día estable, sin viento ni agua, esa cubierta resulta amenazante, oscura, tan oxidada. Un derrumbe allí convertiría todo en una zona infranqueable. En un lugar prohibido. Pero cuando hay viento todo es diferente. La fina película imperceptible que cubre toda la uralita, expulsa miles de pequeñas partículas invisibles pero letales. El veneno se mueve. Igual ocurre con la lluvia, cuando las canaletas reparten el agua por las inmediaciones, en incluso dentro de ña propia superficie del Mercado.

Después de 5 años de lucha en solitario contra el amianto, contra la uralita, desde El Alminar, consideramos una buena noticia que se haya iniciado ña elaboración de un catálogo de este material nocivo, con impacto directo sobre ña salud pública. El siguiente paso debería ser la elaboración de otro plan para su retirada, empezado por aquellos lugares en los que se realiza actividad pública, como este mercado.

Por eso preguntamos, de modo directo, sin margen para la duda, esperando una respuesta directa: ¿ Es seguro seguir manteniendo actividad humana y comercial aquí? Está ahí presente, se le nota, se inhala. Tenemos clara nuestra respuesta. ¡ No !

José Luis Navarro, el escritor y sus palabras


Agradezco sus amables renglones, pero no creo que mi visión sirva de mucho, a usted y a otros ponentes de este muro. Entro en él porque ello me da ocasión de saberme parte de algo; porque es grato vérselas con gente inteligente y concienciada, cual sea su marco y bandera, y porque, como el poeta, pienso que la palabra es un arma cargada de futuro; futuro que se me cierra porque ya no hay tiempo. No hay más, créame. José Luis Navarro en El Alminar (2015)

El que escribe tiene una faceta pública que rebasa el propio ámbito individual y familiar. No se puede silenciar o poner sordina a la desaparición del escritor y militar José Luis Navarro, que aunó en su actividad personal las dos profesiones preferidas de Cervantes: Las armas y las letras. Además de sus dos profesiones, ambas vocacionales, fue un perseverante comentarista del Alminar, en el que dejó un legado de 383 comentarios. No hubo charco al que no saltase y desbordase con su fina ironía, sus medidas y precisas palabras y con su sabiduría. Porque era sobre todo un cuidadoso y meticuloso usuario del lenguaje. Decía exactamente lo que quería decir, aunque a veces se dejase llevar por su propio genio, característico de un escritor talentoso, prolífico, muy galardonado y exiguamente reconocido en la ciudad de sus desvelos, Melilla.

Él descendía hasta el Alminar desde su altura, puesto que estaba en un dimensión distinta, pero lo hacía porque conformaba un espacio, como dice su propia cita, en el que se sentía cómodo y a gusto, pese a que en ocasiones era necesario alternar la tijera de la poda con la pluma, dada la crudeza de algunas opiniones de otros participantes. A un escritor se le despide con sus propias palabras y textos, y ya luego cada uno lo despedirá como padre, esposo, amigo o como quiera y crea adecuado. José Luis Navarro era apreciado en su profesión militar, aunque eso le limitaba mucho, en su vocación literaria. Quizá por ello la primera para de su obra está dirigida hacia los cuentos juveniles, en los que era un maestro, o porque creía que esa es la edad y etapa en la que todavía es posible influir en los espíritus en formación. Tenía también algo de Séneca, y el Nerón al que intentaba educar era el mundo circundante.

De entre todos sus libros, que son muchos, el más ácido, el que condesa toda su crítica, mordacidad y auto afirmación de libertad es Políticos Sans Peine. Siempre pretendió afirmar sus veleidades anarquistas, pero sin sus excesos. Quizá puede ser entendido como un manual de supervivencia en el proceloso mundo de la política, en el que, como dijera la Epístola moral a Fabio: «las esperanzas cortesanas prisiones son do el ambicioso muere y donde al más astuto nacen canas. El que no las limare o las rompiere, ni el nombre de varón ha merecido, ni subir al honor que pretendiere». Ni era santo, ni nunca pretendió la devoción de nadie. En el Alminar nos complace haberle servido de alojamiento durante 5 años, hasta 2016, en el que voluntariamente dejó de escribir, pero nunca de leernos. Así lo afirmó en uno de sus últimos comentarios publicados: Nunca me he ido; allá en las semanas finales de 2015.

¿Mereció una despedida distinta? Quizá sí, algo más vistosa, más acompañada, pero en realidad era un solitario Quijote, papel ccn el que se sentía satisfecho, aunque pareció albergar alguna duda, que es la madre de cualquier sabiduría. En un debate sobre el cementerio de Melilla, dejó este profundo comentario: «Entiendo lo beato, en su acepción popular peyorativa, como un fundamentalismo más, y por ello, reprobable. En cambio, lo devoto, desde la creencia en Dios a las manifestaciones litúrgicas populares, es una piadosa manera de pensar y obrar. Por eso respeto y llego a meter pluma en aquellas entradas y comentarios, como es este, en las que se habla de esencias, presencias y sentimientos religiosos. Suerte tienen los que así piensan y obran porque la oscuridad no acaba con ellos«. Si algo le gustaba, y si a sus ojos era merecedor de ello, no dudaba en decirlo y en participar. Señalaba cualquier defecto, y no escatimaba elogios, o ambas cosas a la vez, como este comentario dirigido al autor de este blog, en un debate pasado sobre la casta y sus privilegios: «Demasiados, sí, visto la forma sesgada con la que abordas el problema. Nunca has sido objetivo en tus exposiciones ni ecuánime en tus respuestas; lo cual, mira, divierte lo suyo y a ti te hace encantador«.

José Luis Navarro Lara era su propio mundo, su propio universo en expansión. No cultivó, ni hay ejemplo que sepamos, de alguna poesía suya, pero ese pecado, de serlo, lo hemos cometido todos, el de escribir poesía. Ahora ya el escritor habita entre nosotros.

Aparte del ya mencionado, la obra literaria que puebla nuestras estanterías es nutrida: El último vuelo de Bill Barnes, Irina y un hombre enorme, El soldado incorrupto y otras soledades, Tavia de los sueños, Ángeles de arena, Un punto más que el diablo, Clotilde (caca de plata caga la vaca), Tragos de vicio.

Nota: La fotografía es del año 2010. Corresponde a la presentación de su novela El último vuelo de Bill Barnes, que recrea los últimos momentos de Virgilio Leret y Carlota O´Neill en el Atalayón, en julio de 1936. El acto fue organizado por la asociación Ateneo, presentado por su presidenta Mª Ángeles Sánchez, y contó con la participación de Carlota Leret.

La capilla de Cristo Rey de Melilla


Crónica del abandono de un Bien de Interés Cultural

Hoy se conmemora la festividad litúrgica de Cristo Rey, en cuyo honor está dedicada la capilla del hospital militar del Docker o de Fidel Pagés, que ya no existe. Con anterioridad, en el recinto existía otra pequeña capilla en la que se oficiaban los servicios religiosos hasta 1942, fecha en la que fue inaugurada esta iglesia, último de los templos cristianos melillenses en ser erigido. Tiene pues 81 años, aunque ya no se trata de un templo religioso. No hay constancia de cuándo fue la última celebración religiosa allí celebrada. Permanece cerrada y abandonada desde el año 2010, cuando la Administración Militar enajenó la propiedad del hospital militar. Sabemos eso sí, que se celebró allí una boda antes de cerrarse definitivamente.

En ese año y antes del abandono de la totalidad de las instalaciones, entramos en la capilla acompañados por un suboficial de las Fuerzas Armadas e hicimos las últimas fotos existentes. Nos dijo muy claramente que: «Hemos hecho un inventario, pero del estado en que lo dejamos. Lo que hubiera con anterioridad lo desconocemos». Las obras del nuevo hospital universitario habían comenzado en el año 2009, y se abandonaron definitivamente en 2012, momento en que toda el área queda abandonada. A pesar de la vigilancia permanente, las entradas en los antiguos barracones y pabellones eran constantes, incluida la propia capilla. En febrero de 2012 se notificó el primer robo en su interior, pero no se dio noticia de qué cosas podía haberse sustraído.

La paralización de la obras acrecentó el abandono de todo el entorno, que fue vandalizado en su totalidad. En 2016 todo el mobiliario de la capilla estaba en su interior, en el mes de junio. Los vigilantes del recinto nos llevaron hasta allí, para mostrarnos en qué situación de abandono se encontraba todo, y lo volvimos a relatar. ¿Cuándo, quién y hacia dónde se llevó todo el mobiliario que se aprecia en las fotografías de 2016? Es un enigma como muchas cosas en Melilla. Esta iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural en julio de 2003 y transferida a la Ciudad Autónoma de Melilla en el año 2010, cuando el Ministerio de Defensa comunicó la renuncia a la propiedad de estas instalaciones. Es esta la raíz del mal, que los mismos que recibe el inmueble en 2010, son los que abandonan o se desentienden de ella hasta el año 2019, incluido el «gobierno del cambio» que les relevó entre 2019 y 2023. Hay por tanto una acumulación de responsabilidades y de desidias hasta el momento presente, en el que parece que se intentará revertir esta lamentable situación. Sin embargo, son casi todos los mismos, todo el tiempo.

La historia de esta capilla está suficientemente documentada por los cronistas de Melilla ( Fernández de Castro, Bravo Nieto), por cronistas religiosos como Moya Casals, Blasco López, o por historiadores como Francisco Saro, a los que se añade el propio Alminar de Melilla y su autor. No vamos pues a redundar en lo que ya está escrito, salvo la propia y obligada mención de esos autores.

Queda pues la constancia escrita de un abandono ininterrumpido desde el año 2012, de un expolio continuado en todo ese tiempo, en los que se constatan al menos 4 robos, y del arrumbamiento de unas imágenes de las que nadie se quiso hacer cargo, puesto que dejaba de ser un templo religioso. ¿Qué pasó en su interior hasta el presente año 2023, casi en su mes final? ¿ Si ya era un BIC cedido a la Ciudad Autónoma de Melilla, porqué se retiró el mobiliario a un almacén militar y cuándo? ¿ Dónde están los inventarios de lo que había en su interior?

Resulta curioso que el escándalo de su situación estalle justo el día litúrgico dedicado a la advocación de Cristo Rey. Hay cosas que reclaman su reparación histórica en un día determinado, tras una larga década de constatado abandono. Y no hemos mencionado los 200 m2 de cubierta de uralita que deberán ser retirados antes de tocar cualquier muro o tabique.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/11/20/la-basilica-del-hospital-militar-de-melilla/

El arrumbado Cristo del Docker


Hace ya casi tres meses que estuvimos aquí, y negaron tres veces estas fotografías de la imagen arrumbada, que en su estado actual, que se mantiene a lo largo de una década, ejemplifica y representa la plenitud de todas las acepciones de la palabra. Porque en el principio fue la palabra, que se tornó en imagen y que finalmente fue abandonada. Corren tiempos en los que se refutan los hechos, se niegan las pruebas e incluso no se reconocen las propias acciones, aunque todo el mundo lo vea. Se prefiere la interpretación a la realidad. Por eso solo vale mostrar.

Nubes de polvo en suspensión recorren la nave vacía, lo que dificulta la observación y la fotografía. El interior solo puede ser observado a traves de rendijas, de alguna lama de madera ya desvencijada o de algún cristal roto. Esas son y serán siempre las puertas del Alminar. En apenas este tiempo ya ha habido varias intrusiones en el interior abandonado del barracón, antaño iglesia de Cristo Rey del Universo. Ya lo dijo un pontífice romano: el humo del diablo se cuela por cualquier rendija. Su humo es muy fino, tanto como es polvo que se levanta y anula los intentos de hacer fotografías nítidas.

El Sol vigila esta fachada, la Oeste. La capilla, que nunca basílica menor, tiene una orientación Sur-Norte en su eje, justo la opuesta que la de San Agustín del Real, En Melilla las iglesias se levantaba sobre los solares que cedían los gobernadores militares, que no solían estar al tanto de las normas canónicas. La única orientada hacia levante, aunque no de modo perfecto, es la capilla castrense, que ahora conmemora su centenario. El templo del Sagrado Corazón buscó la orientación Norte; la preferida por los jesuitas.

Estas imágenes arrumbadas y que ya no reciben culto, son el testimonio mudo de un mundo que ya no es. No conectan con nosotros, o nosotros con ellas. Son, en el mejor de los casos, objeto de atención cultural o turística. Tampoco se merecen acabar así, ésta al menos, que debería ser alojada en el «Museo de Arte Sacro», para poder ser contemplada. Hay otras en la vacía nave, pero son imágenes de serie, de lo talleres de Olot.

Desnuda de todo ornamento, cubierta de polvo y plástico, aunque no sea una talla, transmite mucha serenidad. Está resignada a su suerte, del mismo modo que aquel a quien representa. Se conecta fácilmente con ella, sigue intentando estar presente y no arrinconada en su tiempo pasado. Hace ya 20 años estuvimos frente a ella, ahora solo se la puede ver a través de una rendija. La útima foto que existe es del Alminar. Hubo que esperar a que la luz solar entrara de la manera adecuada e iluminara la estancia, rasgando el velo del invisible polvazo y apartando las tinieblas dominantes. Solo entonces la imagen se mostró de manera diáfana, potente, espléndida; ajena a todo lo que sucede a su alrededor. Ahora ya no se podrán negar estas fotos, pero se podrá apartar la mirada. Eso siempre es posible.

Nota: De Cristo, Fernando R. de la Flor. Abada editores, 2011

A Julio Álvarez, compañero y exégeta


 

  El INE, Instituto Nacional de Estadística, es un organismo independiente, aunque integrado en la Administración. Vendría a ser como La Legión a las Fuerzas Armadas. Una vez que llegas al INE a nadie le importa tu vida anterior. Y al no existir movilidad paralela, pertenecemos a él desde el mismo Génesis. Al final no somos solo compañeros de trabajo, sino también amigos y hasta casi familia. En época electoral los turnos de trabajo alcanzan las 12 horas. Todos somos, todo el tiempo.

   Julio Pedro Álvarez Delgado llegó al INE primigenio en 1987, al proto INE, cuando estábamos en la calle Villegas. Pertenecias al consejo de redacción del Alminar. Tú leías cada artículo con deleite y me llamabas para comentarme cada palabra o expresión de doble filo y de triple intención. Por eso te ganaste ese papel, el de exégeta, que es el averigua cosas del propio texto , que  el propio autor ha escrito no ha reparado en ellas.

   En el INE existe una cadena de mando que nos esforzamos en mantener, pero eso no impedía que el delegado pudiera hacer paquetes, o cualquiera de nosotros actuar en otras atribuciones, como las casi dos décadas en las que te encargaste de la «gestión del censo electoral», porque no teníamos técnicos estadísticos suficientes en plantilla.

   Hemos pasado 36 años juntos, empezabamos a pensar en nuestras jubilaciones a medio plazo, si es que nos dejan. Pensábamos ya en las cosas que íbamos a decirnos, teníamos elaborado un calendario y de repente te has marchado sin que nos haya dado tiempo de despedirnos.

  ¿Qué será de nuestros desayunos de trabajo, de las mil cosas que rebuscaba para El Alminar, de tus chistes, de tu sentido del humor, de tus ganas de vivir que compartías con todos, de tus bromas? Ahora mismo no es posible recordar tanto acumulado en más de tres décadas de convivencia.

   Los años pasados en el edificio Parque, con Salvador, con Fernando, mi padre, con Pedro, con Begoña, con Jacinto y Bernardo. Y siempre el mismo grupo, el de los laborales, los obreros del Estado, los Clasificadores y los Encuestadores (Tú, Marga, Felipe, Carlos, Delia y yo)

   Cuando hicimos nuestro el himno del colegio de Arriba Hazaña, al que solo añadimos una palabra, la nuestra: INE amado, el hogar segundo, con afán alado de aspirar al cielo y dominar el mar.. Porque habíamos creado una realidad mágica. Vivíamos por y para el INE, sobre todo en elecciones.

  No, no pensábamos en despedirte así, sino en una de nuestras comidas navideñas o de jubilación, en las que ninguna era igual a otra, y que no se olvidaban nunca. Nos faltaba recorrer un tramo, el último, el decisivo. Prepararnos para los más grandes homenajes de despedida que hubiesen visto los tiempos, en esa frase que tanto nos gustaba: Hagamos una obra tal, que los que la vean nos tengan por locos.

  El final fue el traslado a la torre prometida, con las nuevas y nuevos: Api, Mar, Teresa, José, Manolo, Antonio, Anabel y los nuevos laborales, obreros administrativos: Elena, Carmen, Khalid, Matilde, Feliciana, Toni y Geles . Todos hemos dejado sangre, sudor y lágrimas en el INE

  Siempre vas a estar con nosotros, pero siempre te vamos a echar de menos. Al final todos somos contingentes. Que descanses en paz, Julio.