El aniversario de la rendición de Almería


Tabernas, La Alcazaba de la rendición de Almería

Enrique Delgado

                       El 3 de diciembre de 1489, en la alcazaba de Tabernas, frente a Los Reyes Católicos, Muhammad XII Al Zagal, hizo efectiva la rendición de la ciudad de Almería y de toda su comarca. El cerrojo sobre la ciudad de Granada estaba ya echado. Dos años antes, en 1487, había caído tras un durísimo asedio la ciudad de Málaga.  En aquella época el mensaje era este. La conquista garantizaba la explanación y asolamiento de la ciudad, la muerte de la mayor parte de los varones y la venta como esclavos de las mujeres y de los niños. Solo la rendición pactada permitía salvar las vidas, conservar los edificios y mantener las pertenencias. El mensaje se entendió  perfectamente en la Taifa de Almería.

              En 1488, Alabez, último alcaide musulmán de Mojacar solicita enviar este mensaje a Los Reyes Católicos a través del comendador Garcilaso: «Cristiano, di a tus Reyes que no tomen a insulto nuestro modo de proceder. Yo soy tan español como tú. Cuando llevamos los de mi raza más de 700 años de vivir en España nos decís: Sois extranjeros, volver al mar. En África nos aguarda una costa inhospitalaria, que, de fijo, nos dirá como vosotros*». Alabez consiguió el respeto a la vida y haciendas de la población musulmana por parte de Sus Majestades Católicas.

            Muhammad XII Al Gazal, estaba atrapado tras la conquista al asalto de Málaga y de Guadix,  y por el durísimo trato que recibieron. En los primeros días de diciembre, Al Zagal inicia el parlamento y conversaciones con los enviados y con el propio Rey Fernando. Las capitulaciones se firman en la alcazaba de Tabernas el 3 de diciembre, lugar en el que permanecen alojados Los Reyes Fernando e Isabel. La entrega de Almería se pacta para el día 23 de diciembre, a los veinte días de la firma del documento. En la ciudad se llevan a cabo los preparativos, el principal el adaptar la mezquita aljama al culto cristiano, bajo la advocación de San Juan Bautista. Sin embargo, se establecían tres días de excepción, entre la fecha de entrega de la ciudad, y la entrada en ella de Los Reyes Católicos, que se produjo el día 26, festividad de San Estaban. Un día antes habían recibido la ciudad de Guadix.

       Todo esto lo hemos podido aclarar gracias a un documento publicado y traducido por Raúl González Arévalo, y sacado de los archivos de Los Sforza en Milán. Teníamos pendiente una visita a la alcazaba de Tabernas, prácticamente desaparecida. La hemos llevado a cabo en los mismos días en los que se produjo la rendición de Almería, pero 525 años después. Las luces son las mismas. La alcazaba de Tabernas se encuentra a 25 kms. de la ciudad de Almería.

       Un día de diciembre de 1489, Al Zagal, Alcaide de Almería, vio por última vez estas luces desde el castillo de Tabernas, como muchos otros que entregaron sus ciudades a los cristianos, permanecieron apenas unos meses en estas tierras que después de 7 siglos, habían dejado de pertenecerles, a ellos y a sus gentes, para luego viajar hacia Marruecos y desaparecer de la historia en lo más profundo de la Berbería.

         Son las mismas luces, las mismas imágenes y los mismos lugares que vieron ellos, musulmanes y cristianos, un día de diciembre de 1489, y que hoy mostramos y compartimos  desde El Alminar de Melilla. La belleza del lugar es inmensa. 5 siglos de historia nos contemplan y contemplamos 5 siglos de historia.

Nota: * Mojacar, Carlos Almendros

El Barranco del Lobo


        El Barranco del Lobo hizo resonar  el nombre de Melilla en el mundo entero,  y provocó la primera gran crisis de las tres que sacudieron España en el corto plazo de un cuarto de siglo (1909-1921-1936), y que tuvieron un mismo foco, la ciudad norteafricana. Los acontecimientos que marcaron esos años, alterarían para siempre la historia de España en el siglo XX.

           A lo largo de 1909 el General Marina, el conquistador de Los altos del Real,  llevó a cabo una serie de operaciones militares destinadas a hacer penetrar al ejército español en el territorio del Protectorado marroquí, con el fin de alcanzar las explotaciones de mineral de los montes de Beni Bu Ifrur y de Uixan. Durante todo ese año, el incremento de la presencia militar en Melilla fue constante. A cada incursión del ejército español seguía una respuesta de los rifeños y la consiguiente respuesta española, lo que iba elevando gradualmente la tensión bélica.

              Una máxima no siempre tenida en cuenta es la de «no subestimar la capacidad de respuesta del enemigo». El General Marina no la secundó y creyó llegada la hora de marchar tras las míticas riquezas minerales del Rif. Entre el 12 y el 17 de julio las fuerzas españolas fueron duramente atacadas, el día 22 los combates llegaron hasta la Posada del Cabo Moreno, Los Lavaderos y el Hipódromo. En aquel momento existían 17.000  militares desplegados en Melilla. En la tarde noche del 26 al 27 de julio el Monte Gurugú aparecía iluminada por hogueras (almenaras)*, señales para comunicar un levantamiento de las cábilas. A lo largo del 27 de julio el general Marina ordena un despliegue de fuerzas y el Batallón de Cazadores de Madrid, al mando del general Pintos se interna bajo los desfiladeros y cañones conocidos como Barranco del Lobo. Los cazadores fueron cazados. La orden de repliegue llegó tarde para los 17 jefes y oficiales, entre los que se incluye el propio general Pintos, que  mueren allí mismo junto a 136 soldados. El total de bajas, incluidos los heridos asciende a casi el millar. La conmoción nacional fue inmensa. El Gobierno de Maura ordenó una nueva leva de reclutas y la ciudad de Barcelona se sublevó, dando origen a lo que se conocería como La Semana Trágica. La mecha que iba a incendiar España en los siguientes 25 años se inició un día de julio en las cercanías de Melilla. El Ejército de héroes forzados había iniciado su leyenda.

              Nada señala ya la presencia de la Pensión del Cabo Moreno, de la que apenas queda un muro todavía en pie. Sin embargo, el Barranco del Lobo sí es un nombre legendario. En los días claro de poniente se puede apreciar su orografía con total nitidez. Todos los ecos y voces están ya apagados. Los héroes anónimos y forzados del Barranco del Lobo reposan tras una pequeña lápida en el cementerio de Melilla. Al menos tiene eso. Los otros héroes, los que defendieron la legalidad de La II República, siguen sin tener la más mínima placa en la ciudad en la que murieron: nadie les ofrece una conmemoración, nadie les enciende velas o les rinde honores. Estas son las historias de nuestra muy querida y también desmemoriada ciudad de Melilla.

Nota: * En el Barranco del Lobo, Mª Rosa de Madariaga

Feliz Navidad desde El Alminar de Melilla


        Desde un lugar especial, como es la capilla del Centro Asistencial de Melilla, en el que se instala todos los años un tradicional Belén, queremos desear a todos los lectores y lectoras del Alminar unas Felices Navidades del año 2014. Nuestra intención y deseo es que  reine la luz en todos los corazones y en todos los espíritus, y prometemos seguir dedicando todos nuestros esfuerzos a que la tiniebla, en la que se sumergen muchas personas y en la que caen muchos espíritus, sigan teniendo un coto en nuestro entorno. Son cuatro años de dura lucha por mantener encendida esta pequeña luz, este pequeño faro, en medio de la oscuridad imperante y que sigue intentando ganar cada día más terreno.

             En todo este esfuerzo y camino, ha sido y es fundamental la presencia y actividad de los comentaristas que nos han acompañado en todo este tiempo. Son más de 12.00 comentarios registrados en El Alminar y su comunidad. Agradecemos a todos aquellos que han dejado aquí parte de sus ideas, de sus opiniones y que nos han mostrado su apoyo a lo largo de todo este tiempo. Muchos han cambiado, algunos permanecen y otros ya no están, pero sabemos e intuimos que siguen acudiendo a visitarnos diariamente, aunque ya no dejen comentarios.  A todos/as, tanto aquellos que se dejan ver como a los que prefieren la intimidad de la visita anónima, muchas gracias, les deseamos una Feliz Navidad en compañía de la familia y también un próspero Año Nuevo.

Nuestra Señora de París


           No hay ningún aspecto que pueda destacarse por encima de otro en una ciudad como París.. En cada viaje, en cada momento, se prestará más atención a unas cosas que a otras. Todo es París, y París es todo. Por eso, ante la dificultad de la elección, una opción es escoger lo primero que se ha visto o lo más clásico. Si hay un nombre que resuena en el mundo entero, es el de la catedral gótica de Nuestra Señora de París, inmortal por sí misma y por la novela homónima de Víctor Hugo. El genial escritor francés fijó por primera vez la atención de la humanidad lectora, en la vida de los desheradados de la fortuna, tanto en ésta novela como en otra igualmente conocida «Los Miserables». Sus personajes son también inmortales.

            Notre Dame (Nuestra Señora) es un símbolo del poder de Francia, pero también lo es de la vida de aquellos que no tuvieron fortuna alguna. Representa ambas cosas y por eso la hemos escogido para reiniciar la marcha del Alminar, tras los turbulentos acontecimientos de los últimos días, y de los que también hemos dado cuenta.

              La grandeza de Francia como nación es incuestionable. La monarquía de Francia fue muy poderosa y muy absoluta. Igualmente La Iglesia francesa tuvo y sigue detentando un gran poder, tanto como para rivalizar con Roma y haber llegado a ser sede Papal. Todo esa magnificencia se plasmó en espectaculares edificaciones, que siguen sorprendiendo por sus enormes dimensiones. Sin embargo, ahí estuvo Víctor Hugo para mostrar al mundo entero, que debajo de todo Poder y magnificencia, siempre hubo pobres, miserables y desheredados, que con el correr de los siglos, en un día glorioso para La Humanidad entera, alumbraron La Revolución Francesa, que es un patrimonio del mundo entero.

   Todo Poder que se crea inmortal acabará desmoronándose tarde o temprano. Quién más alto suba, se precipitará igualmente con más estruendo. Todos estos espléndidos edificios son una muestra de ello.

El Alminar en noviembre


Melilla desde el otro lado

      El arroyo de Farhana y el Río de Oro juntan sus cauces en la llamada avenida de Barcelona. Esto es una ladera del monte de Reina Regente y al abrirse paso entre las nubes, el Sol nos sorprendió detrás del alminar de la mezquita del califa Abu Bakr as-Siddiq, primer sucesor del profeta Mahoma y primero de los califas del Islam. Nadie viene por aquí. Esto es la Melilla oculta, la que está más allá de esa frontera no visible que divide los dos realidades principales de la ciudad. Esto es el Distrito V.  Sin embargo, la vida se abre paso de cualquier forma y en cualquier lugar, aunque sea una vida sin opciones de futuro.

    Desde la calle Canteras de Reina Regente la vista de la ciudad es muy hermosa. Las moderadas temperaturas de noviembre y la ausencia de lluvias, hacían soportable estar en este lugar. La calle está sobre la descuidada y peligrosa ladera del monte, que está siendo saneada y asegurada, ante el peligro de desprendimientos. Toda la zona es bastante inaccesible, lleno de escaleras muy estrechas, calles no asfaltadas y con grandes pendientes.

        El final del mes de noviembre, el de los días más cortos, nos sorprende en un lugar distinto. Por San Clemente (día 23), alza la tierra y tapa la simiente. Es mes de siembra y de cubrir bien la semilla para que no la echen a perder los tiempos fríos de diciembre y de enero, del que también dice el refrán que la climatología es similar a la de este mes que acaba. Noviembre y enero tienen un mismo tempero.

         No hay comentarios o visitas,  si no hay entradas. Para que otra realidad  pueda ser conocida, debe ser mostrada y puesta por escrito. Los hechos existen y seguirán sucediendo, aunque no cuenten con un observador que los relate. Desde este lugar iniciamos un tiempo de descanso.

 

El misterio de Puente Nuevo


             Un puente sirve para comunicar o pasar cosas de un lugar a otro. En Melilla sorprende la cantidad de dinero que el Ministerio de Fomento destina a la ciudad bajo el epígrafe de carreteras, sin que tengamos espacios para las mismas. Este puente, por encima del arroyo de Mezquita, conecta la nada con el caos, o sea, la carretera de circunvalación o perimetral,  con el caótico polígono industrial. Por tener tiene de todo; su imprescindible rotonda,  las bandas reductoras de velocidad de tipo «lomo de asno», señalización vial y bonitas vistas al otrora temido «Barranco del Lobo». Lo que no tiene es circulación, pero probablemente ese no era el objetivo del puente. Estas obras dejan mucho dinero en manos del contratista y solo crean un escaso empleo en un periodo de tiempo corto.

                   No tiene circulación, o muy escaso porque no comunica nada. Nadie va a venir hasta este lugar para ir hacia la carretera de Hardú o barrio chino. Girar  hacia la frontera de Beni Enzar es meterse en una ratonera, y si se utiliza para acceder hacia el polígono industrial sin industrias, supone salir del trueno para dar con el relámpago. Ademas nos hemos fijado en que la salida hacia el Paseo de Las Rosas, ni siquiera tiene carril señalizado. Salir del puente por esta salida, es adentrarse en el caos más absoluto.  Un futuro centro comercial en este zona, debería resolver antes muchos problemas de acceso y circulación para el tráfico.

                     Este en un puente sobre la nada, de momento.

  Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/07/16/el-puente-magno-de-mezquita/

El Mausoleo del General Margallo


            Nunca había entrado en el interior de este lugar, el Mausoleo del General Margallo, personaje del que existe numerosas hagiografías y que ha sido ensalzado hasta el paroxismo en Melilla. No es hora ya de preguntarse sobre el por qué de la absurda Guerra de Margallo en 1893, que culminó con la destrucción del santuario de Sidi Ouariach, o sobre las circunstancias de su muerte, sin que quepa explicación posible a que un General pudiera exponerse al fuego de los rifeños de una manera tan abierta. En todo importa siempre el final, porque el del General Margallo tapó para siempre cualquier error cometido durante su mando.

                 Los que recibieron honores en vida, o tras su muerte no son objeto de nuestra atención, porque ya tuvieron o gozan de esos honores. Los que nos ocupan serán siempre «los forzados héroes anónimos» de todas esas guerras. Todo aquellos que murieron (a la fuerza en su mayoría),  al igual que los renombrados y nunca olvidados héroes. De estos últimos ya se ocupan libros, fotografías y placas honoríficas; mientras que  los primeros, reciben como máximo una losa colectiva bajo el epígrafe de anónimos.

                 Esto es lo que hemos encontrado en el Mausoleo de la Guerra de Margallo, la lápida de «los héroes anónimos del Barranco del Lobo», el terrible  nombre que sacudió a La Nación, y que nunca más fue olvidado.

Nota: http://fotografiasdemelilla.blogspot.com.es/2012/09/panteon-general-margallo-cementerio.html