Los Reyes Magos en 2017


 

                 Llegó La Cabalgata de 2017, después del funesto año bisiesto del Gran terremoto de Melilla. La climatología dio un respiro y  no hizo viento ni frío. La nueva zona peatonalizada permitió una mayor comodidad y amplitud para poder disfrutar de la cabalgata. La gente llenó la avenida y todas las calles adyacentes. El ambiente fue similar al del año 2105, cuando la población melillense abarrotó el centro de la ciudad. El Alminar es ya un registro amplio y podemos comparar.

                  Llegaron los Reyes Magos con su magia a la avenida, pero sin caramelos, casi sin nada, salvo confeti, para arrojar sobre los niños y niñas allí congregados. Había poca música festiva navideña. La cabalgata «del miedo al camión», estaba bien organizada; por primera vez no hubo coches circulando casi hasta el último momento por las calles adyacentes, ni nada que molestara.

                  Las condiciones eran perfectas para que la cabalgata resultara muy lucida y sin embargo le faltó espíritu, pese a los siempre meritorios conjuntos de niñas danzantes, las de la Escuela Municipal de Baile de Nuria Nieto, y los grupos de Gimnasia Rítmica a cargo de su profesora Violeta.Hubo otros grupos danzantes y una banda de música vestida de negro,  que sirvieron de argamasa a un conjunto de amalgama.

                       Le faltó algo más de color y de sonido. Algo pasa con las últimas cabalgatas. No se acaba de acertar con un modelo fijo, al que ir desarrollándolo año tras año, apartando lo que no funciona y mejorando lo que resulta vistoso. Se ha pasado del exceso a la casi pobreza.

                La magia de los Magos, su ilusión, no es comparable a ninguna otra fiesta. Para los que ahora son padres y madres, para los niños y niñas que en los años venideros serán también lo serán. Es ilusión no está en lo que se ve, sino en lo que se guarda en el interior, y no se pierde nunca. El ambiente de la avenida era extraordinario. Esta es la fiesta que une a las comunidades de la ciudad, y es la que debe cuidarse.

La historia audiovisual de Fernando Belmonte


                       Lo que no se ve no existe y, en cierta manera somos lo que vemos. Y somos, también, el resultado de cómo nos ven los demás. Por lo mismo, diera la impresión de que una ciudad que carece de imágenes de su pasado, es una ciudad sin pasado, sin historia. FB

              Fernando Miguel Belmonte Montalbán ya está en la historia, audiovisual, de Melilla. Es una paradoja que el archivo que él ideara y creara, sea ahora el que albergue su memoria para siempre. Sin saberlo, creó su propia forma de ser recordado. Nadie puede prever en qué forma lo será,  o si alcanzará el modo de trascender el tiempo. El Archivo Audiovisual de la Ciudad de Melilla, que ya lleva su nombre, lo contiene a él, como creador y como parte del mismo. Ya no está, pero también estará siempre.

                      Fernando Belmonte, periodista y amigo fallecido hace solo un año, creía en el poder de la imagen, tanto como en el de la palabra, para fijar la memoria colectiva e histórica de una ciudad. Desde el primer día se apasionó con su «archivo audiovisual» y contaba a sus allegados los pormenores de sus contenido, que en principio se reducía a los contenidos de la Televisión Municipal, de la que fue Director entre 1995 y 1998. Él consiguió que el cinematógrafo aficionado Manuel Carmona Mir, le cediera todos sus archivos privados. Recuerdo perfectamente la ilusión que le hizo esa cesión, que consideraba fundamental para la puesta en marcha de ese fondo audiovisual que fijara en imágenes la historia de la ciudad, o el día en el que recibió todos los archivos audiovisuales que contenía el otrora célebre NODO, y que tenía que ver con la ciudad de Melilla. Así fue sumando hasta conseguir que cualquier cosa filmada sobre nuestra ciudad, tuviese copia disponible en los archivos melillenses.

           Por encima de la controversia que pueda suscitar el nombre de cualquier homenajeado, hay una cosa que distinguía a Fernando y que le hace merecedor de este recuerdo. Toda persona que escribe pretende de algún modo influir en los acontecimientos de su entorno y provocar algún cambio, pero Fernando no buscó nunca crear nada para su enaltecimiento personal o para sí mismo. Su único objetivo era consolidar la historia audiovisual de  Melilla, una ciudad en la que creía, y luego poner todos esos fondos documentales a disposición de cualquier interesado en nuestra historia. en este sentido era una persona generosa, y muy leal con los que consideraba sus amigos. En una carta de réplica, algo que no solía hacer, enviada al diario Melilla Hoy en 1985, la acababa con esta sorprendente frase: «busco amor sincero». Es absolutamente cierto que Fernando buscaba la sinceridad en las relaciones personales.

                  En el acto de homenaje intervinieron la Consejera de Cultura Fadela Mohatar, amiga y compañera de Fernando en la redacción del Melilla Hoy, su inseparable compañera y esposa Irene Flores Sáez, y el presidente de Melilla Juan José Imbroda, quien dijo que a pesar de proceder de las antípodas de Fernando, se complacía en haberlo conocido, y de haber entablado con él una relación entrañable y respetuosa. Todos reconocieron que por encima de los deseos, el impulso de crear el archivo con su nombre, y darle forma física y un espacio real, se debía al interés personal de Juan José Imbroda.

El cierre de la parroquia de San Agustín


            La techumbre de la parroquia de San Agustín ha llegado al límite de su resistencia. En el año 2013, el párroco José Manuél Gonzalez, primer sacerdote diocesano de la iglesia del Real,  lanzó una campaña para recaudar fondo destinados a la reparación de la las cubiertas del templo, con escaso éxito. La iglesia que otrora fuese una de las más ricas y adornadas de la ciudad, se encontraba en un momento bajo. Las catequesis son muy populosas, pero el número de fieles colaboradores eran muy pocos. Entre sus muros había anidado el movimiento personalista del padre Hurtado. Con el nombramiento de un párroco diocesano el Obispado intentaba unificar toda la iglesia de Melilla bajo un solo mando (un solo rebaño y un solo pastor), acabando con desviaciones doctrinales no admitidas por la Iglesia.

          En 1989, además de acabar con el culto al Cristo de Limpias en el Barrio del Real, el padre Jesús Hurtado culminó una reforma integral del templo, edificando los salones parroquiales, instalando un falso techo, sustituyendo las antiguas cubiertas de uralita y adelantando el altar casi hasta el centro de la nave de la iglesia. A lo largo de la década de 1980, la parroquia del Real quedó vacía cual iglesia del hereje Lutero, perdiendo todos sus altares, imágenes y exornos, donados por los fieles del barrio obrero más importante de la ciudad. Tras las poco acertadas reformas, y el personalismo vicenciano de Hurtado, la feligresía abandonó la parroquia.

           Enderezar un rumbo errado desde décadas, pese al innegable esfuerzo de los padres paúles, no es algo que se pueda hacer en dos años. Uno de los últimos párrocos paúles de San Agustín, se quejaba de que el grupo vicenciano allí presente, no obedecía el mandato de la iglesia y además imponía su propio catecismo. Monseñor Catalá Ibañez obligó en 2011 a impartir las enseñanzas oficiales de la Iglesia, el catecismo de Joseph Ratzinger, quien lo elaborara siendo presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, o Santo Oficio. Este hecho motivó que la mayor parte de los catequistas «vicencianos» presentaran su renuncia al nuevo párroco.

       En estas duras condiciones, fue nombrado el sacerdote Rafael López Cordero, quien recibió el apoyo directo del Obispo de la Diócesis, en su visita del mes de noviembre de 2015, celebrando allí una misa, en la que se nombró un nuevo acólito, y se repuso el culto del Cristo de Limpias.

       Todas estas medidas de apoyo se vieron sacudidas por el Gran Terremoto del 25 de enero y los cientos de sacudidas posteriores. Cayó un de las campanas de la iglesia de San Agustín y la visita de los técnicos municipales de arquitectura, determinó el riesgo de caída de la techumbre, y el cierre obligado de la parroquia de San Agustín. Hay que tirar el techo y hacer uno nuevo. La superficie de la iglesia es muy grande y la obra es muy costosa. La parroquia ya no podrá abrirse al culto.

         La misa diaria de las 7 de la tarde, de lunes a sábado, se celebra en el salón parroquial contiguo, y la dominical de las 12 de la mañana se está celebrando en el pabellón polideportivo del Instituto Miguel Fernández. Apenas a 200 metros se encuentra la capilla de Cristo Rey, del antiguo hospital militar, cerrada desde hace una década, y en camino directo hacia la declaración de ruina, pese a estar protegida por un decreto de Bien de Interés Cultural. La iglesia de San Agustín está cerrada desde el mes de septiembre.

Navidad popular en el Monte


       Nos hemos alejado de las cúpulas, en donde siempre azota el viento helado, para viajar hacia lo más cercano al suelo en busca de la navidad más popular, la de las familias, la de los vecinos.  Este es el monte de La Libertad o de Calvo Sotelo, en donde reside el matrimonio de Sebastían García y Loli Arjonilla, personas muy conocidas en la ciudad, y vinculadas siempre al mundo religioso y de las labores de apoyo a los enfermos de Alzheimer. Sebastián García fue Hermano Mayor del Rocío y del Cautivo (imágenes que sacó del cuarto de los trastos y de las ratas) en 1980, para restaurarlas y refundar la Cofradía del Rocío. Fue destituido hace ya quince años, y la cofradía disuelta, por razones que todavía no se han aclarado, pese a los 15 años transcurridos. La situación hoy, exigiría la intervención de otra cofradía en la ciudad, pero las cosas no son iguales frente al poderoso, que frente al débil.

      Para vencer al mundo hay que alejarse de él, decía Ludwig Wittgenstein; para creer en la política hay que alejarse de ella, y a veces, para mantener la fe, hay que alejarse de los pasillos eclesiales. Esta es la opción que eligieron, tras su destitución de la Cofradía del Rocío, este  singular y muy conocido matrimonio melillense. Con sus amigos y leales, crearon un espacio propio, fundaron el Coro de Jesús Cautivo y Ntra. Sra. de la Victoria, en los primeros años de la década de 2000, y también erigieron esta pequeña capilla, en donde se celebra la Navidad y Pentecostés, desde hace más de 12 años, en las calles y en compañía de los vecinos del barrio.

      En el año 2010, estuvieron a punto de que tanto la capilla, como la imagen de Jesús de Medinaceli fuesen bendecidas, y el lugar fuese declarado apto para el culto y la veneración privada, pero la intervención del entonce Vicario episcopal, frenó el acto de bendición. Se temió, que el indudable carisma del matrimonio, diese lugar a una «iglesia paralela» o una capilla popular. El temor era infundado, porque este matrimonio está muy alejado de seguir el ejemplo de Lutero, o de manifestarse en contra de la Iglesia.

      A lo largo de una década, todas las navidades, celebran la navidad en las calles, al margen de subvenciones o de programa oficial alguno. Participan de modo voluntario en todos los eventos a los que se les llama, como por ejemplo en la plaza de Las Culturas, en donde anualmente suelen intervenir con su coro.

         Nunca han desafiado a la Iglesia, siempre se han mantenido en silencio, pese a que 15 años después, nadie ha dado a conocer los motivos exactos de la intervención de la cofradía, ni explicaciones sobre si las razones alegadas para ello, eran ciertas o no. Ya quedan pocos ejemplos de celebraciones navideñas en las calles, al margen de la organización oficial y programada.

Coro navideño, Jesús Cautivo


        Su nombre completo es: Coro Jesús Cautivo y Nuestra Sra. de La Victoria, surgido en la primera década del 200o, tras la escisión en la Cofradía del Rocío en 2001. Lo componen los antiguos integrantes de la que fuera la última Junta de Gobierno del Rocío, porque desde entonces no ha habido otra. Se puede decir, que Sebastián García es el último Hermano Mayor del Rocío en Melilla. Han pasado ya 15 años desde aquel suceso, destitución e intervención de una cofradía, y todavía no se han convocado elecciones en la actual, de la que se podría decir que está en funciones, o en situación de interinidad.

        Sebastián García y su esposa Loli Arjonilla, junto a su grupo de amigos y fieles, atraen cada año a más de un centenar de personas, a las celebraciones populares de la Navidad y de Pentecostés, en su casa de la calle sargento Arbucias, en el muy conocido cerro de la Libertad o de Calvo Sotelo. Ellos invitan a todo y organizan todos los pormenores de las celebraciones. Con ellos arranca y se mantiene, la celebración popular de la navidad en las calles, al margen de cualquier organización oficial o eclesial.

Melilla incumple la Ley de Memoria Histórica


                          El Monumento al Alzamiento Nacional en Melilla

     La Ley de Memoria Histórica fue promulgada el 26 de diciembre de 2007. Desde entonces, y de modo deliberado, el Gobierno de Melilla la incumple . Cualquier gobierno, tras la entrada en vigor de la Ley, al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, hubiese elaborado un catálogo de monumentos, denominaciones del callejero, placas y símbolos de enaltecimiento de la Dictadura, y hubiese procedido a su retirada, para lo cual hubiese podido solicitar las correspondientes subvenciones. No lo han hecho porque no han querido, y han preferido esconderse tras los eufemismo y mentiras con las que han recubierto los monumentos franquistas.

          El artículo 15 de la LMH, establece la obligación de elaborar un catálogo de monumentos y símbolos para proceder a su retirada. Esto lo deberían haber hecho en los primeros meses de 2008. Son pues ya 89 años de manifiesto incumplimiento. Para conservar los monumentos, símbolos, denominaciones y títulos de enaltecimiento del dictador Franco, han contando con un nutrido grupo de franquistas nostálgicos, y de intelectuales orgánicos, que les han hecho creer que el monumento de Franco no era al dictador, sino al comandante (como si hubiese diferencia), y que el mamotreto de la avenida era solo un resto una alegoría faunística de Enrique Nieto, por la presencia del león y del águila. Son puros y duros monumentos franquistas, de enaltecimiento del dictador y de su obra.  Con la publicación ayer del texto de acuerdo del Ayuntamiento de Melilla sobre los motivos para erigir la estatua de Franco, y con la publicación del acuerdo de 1940 para edificar el monumento al Alzamiento Nacional, sito en la plaza Héroes de España, denominación que también tendrán que cambiar; ya no les queda ninguna coartada más, para seguir manteniendo los monumentos de la dictadura franquista en la calle.

              Colectivo Ciudadano para la Supresión de los Símbolos Franquistas

      El COCISSFRA fue un movimiento ciudadano, integrado por asociaciones culturales, sindicatos y partidos políticos, creado en 1999 para señalar y denunciar la abundantísima simbología franquista existente en la ciudad. Melilla fue la primera ciudad de España en pintar la estatua de Franco de color malva. A esa primera acción siguió la del Ferrol, en donde pintaron la estatua del dictador de rosa, y Madrid, en donde se pintó de color rojo. Los integrantes del Cocissfra fueron perseguidos y denunciados por el ya presidente Imbroda y su primer equipo de gobierno.

      La denuncia interpuesta por el abogado madrileño Eduardo Ranz, enlaza con la lucha pasada del movimiento contra los símbolos franquistas, y disuelve la aceptación tácita como mal irremediable, cuando no de aquiescencia, que se había instalado en Melilla, con respecto a los símbolos franquistas.

      Nota:http://www.foroporlamemoria.info/noticias/2004/cocisfra_08092004.htm; http://www.foroporlamemoria.info/2016/11/la-justicia-obliga-a-melilla-a-mover-ficha-contra-sus-numerosos-simbolos-franquistas/

Las criptas de la Purísima


                                         El informe de 1993 y la clave

    A lo largo del 23 y 24 de septiembre de 1993, el arqueólogo del Ministerio de Cultura Enrique de Álvaro, realizó una prospección en la Iglesia de la Purísima Concepción, para determinar si existían o no las legendarias criptas, y si existían entradas identificables. Estas son sus conclusiones:

        La existencia de dichas criptas es conocida desde antiguo, e incluso existen fotografías de una de ellas (Vida Marroquí, 4 de octubre de 1931), no obstante parece corresponder más a un osario que a una cripta. Según las fuentes consultadas se la conce la existencia de 3 de ellas: Altar Mayor, la de mayor antigüedad, Capilla de las ánimas y Capilla de la Divina Pastora, realizada por la cofradía para enterrar a sus muertos..

        Como consecuencia de las obras de restauración emprendidas, el arquitecto facultativo Enrique Burkhalter, detectó la existencia de una abertura en le suelo de la Iglesia justo debajo del altar de la Capilla de las Ánimas. La excavación se inició el 23 de septiembre, hallándose escombro revuelto en el primer nivel. Al retirarlo apareció una solería de ladrillo a 1,30 m. de profundidad,. La solería está realizada con ladrillo macizo, del mismo tipo que el utilizado en el muro del altar, lo que indicaría su modernidad. Al retirar este suelo, apareció una capa de escombros de materiales modernos, de mediados de siglo (¡1950!), hasta 1,8 m. de profundidad.

      Pasado ese nivel, se comenzó a detectar una capa de piedras de gran tamaño, colocadas intencionadamente, y que corresponden a la cimentación del muro del evangelio de la Iglesia, hasta una profundidad máxima de 2,2 m. De estos trabajos se deduce que la abertura detectada, no corresponde con la entrada a ninguna de las criptas.

         Se realizó una inspección por toda la iglesia, para detectar otras posibles entradas. Para ello, se levantó la solería en el pequeño pasillo existente entre el Altar Mayor y la Sacristía. Al hacerlo apareció inmediatamente la roca, por lo que se abandonó el trabajo.

            El otro lugar del interior de la iglesia donde se puede suponer que exista una entrada, es una pequeña habitación en la parte trasera del Altar Mayor, a la que se accede desde la Sacristía. En este lugar existe una losa cuadrada, de un metro de lado y que parece marcar la entrada a una dependencia subterránea, para lo que habrá que desalojar la habitación, llena de objetos de iglesia allí almacenados.

          En el resto de la iglesia no parece existir ningún otro acceso. Si algún día se levantase la solería, sería el momento para buscar, tanto los accesos a las criptas, como los posibles enterramientos individuales y lápidas que pudieran existir.