Campos de Melilla


                   Este campo de espigas de cebada está por debajo de la pista del aeropuerto, en su lado sur y por debajo del barranco de Alfonso XIII. Es el último vestigio de un pasado de huertas, antes de la invasión del cemento  y de su gris uniformidad. Desaparecen las tonalidades y el contacto con la naturaleza. El imperio gris parece incluso anular la voluntad de resistencia. Esta zona se correspondería con la antigua huerta de La Abastecedora de Alhucemas; un poco más hacia abajo estaría la huerta de Caballería.

                           El primer día hacía viento y el campo de espigas aparece mecido y ondulante, el segundo no, y las espigas aparecen enhiestas. El silencio y la calma reinantes eran iguales ambos días. El bullicio de la ciudad y del tráfico están a poca distancia, pero suficiente.

                            Trigo y cizaña crecen siempre juntos, por mucho cuidado que se tenga en la siembra del campo. No es posible distinguir una planta de otra a simple vista, salvo para los ojos del experto. Solo en el proceso final, en el de la criba, es posible separar ambos granos mediante un tamiz calibrado, pues el grano de la cizaña es más pequeño y cae al suelo.

                           Mayo está a las puertas, mes de labradores. Debe ser un mes caliente y lluvioso a la vez, pero justo hasta su mitad: San Isidro labrador, quita el agua y saca el Sol. Mayo está cerca y será un mes importante, igual que el de hace cuatro años, en el que, de la nada, fue creado El Alminar.

                             El campo de la victoria y el de la derrota es el mismo para los contendientes. Tras la lucha solo queda la paz y el silencio, como testigos mudos de los sucedido. Después,  todo cambia, en uno u otro sentido.

El viaje a la memoria de Betty Bergés


                           Betty Berges y Marie Noëlle firman y participan en El Alminar como «las francesas». Viven en Lyon, designada como la capital de «La Resistencia» de Francia contra la invasión nazi. Las dos han venido a Melilla, la ciudad de la resistencia franquista, para recorrer los lugares en los que pasó sus últimos meses de vida el sargento legionario José María Fernández Cloux (Juan Antonio Bergés del Palacio), fusilado en el Campo de Tiro de Rostrogordo el 5 de marzo de 1938. Han hecho coincidir su viaje con esa fecha, aunque Betty ya estuvo en nuestra ciudad en 1991, acompañando a su madre: María de Los Ángeles Bergés Ronda, que curiosamente, falleció el mismo día que su padre, un 5 de marzo, pero del año 1999.

                         Llegaron a Melilla, la ciudad de la desmemoria, y recorrieron diversos lugares, acompañadas por personas muy buenas, como ellas mismas dicen, y que las llevaron hasta el antiguo campo de concentración de Zeluán y a Taouima, en donde se encontraba el acuartelamiento del Tercio en el momento del Alzamiento del 18 de julio, en 1936.

                         Han visitado el siniestro Fuerte de Rostrogordo, lugar en el que pasaban los represaliados del franquismo sus últimas horas de vida, en espera de ser conducidos al cercano espaldón del campo de tiro, lugar en el que se ejecutaba a los presos condenados a muerte. Incomprensiblemente para ellas, Betty y Marie, en ninguno de los lugares que han visitado existe placa alguna que recuerde la memoria de los represaliados, hombres y mujeres, que defendieron la legítima legalidad de la II República. Ni siquiera en las fosas comunes, en las que se sabe que están enterrada las victimas del franquismo, existen modo alguno de recordarlo. Ellas pusieron un pequeño texto escrito, sobre la fosa común de las víctimas civiles.

                     La desmemoria de las víctimas de la represión franquista en Melilla es completamente intencionada, y cuenta con cómplices y colaboradores. De un lado están y estamos los hijos y nietos de los vencidos, de los olvidados, del otro están los hijos y nietos de los vencedores, los enterradores de la memoria.

                Cuando empecé a escribir sobre la represión franquista en Melilla, nunca imaginé una resistencia tan feroz a reconocer la memoria de los vencidos, de los republicanos, y han pasado ya 15 años desde aquel inicio. En principio pensé que era solo desidia, desinterés. Hoy ya sé que es intencionado ese ejercicio de olvido. También sé que supone un total y consciente acuerdo con el franquismo. Ya no concedo el beneficio de la duda. Toda esta beligerancia contra personas que intentan rescatar la digna memoria de sus familiares represaliados, contra mujeres como Betty Bergés o Carlota Leret, solo puede hacerse desde la connivencia intelectual con el pasado franquista.

Juan Carlos Monedero. Ética al servicio del Estado


         

  Creció primero la avidez de dinero, después la de poder. Esta fue la fuente de todos los males, pues la avaricia destruyó la lealtad, la honradez y las demás virtudes.. La ambición forzó a muchos hombres a hacerse falsos. Al principio estos vicios crecían poco a poco y se castigaban algunas veces. Después, el contagio se extendió como la peste y el poder se convirtió en cruel e intolerable. Todos robaban, todos saqueaban, el uno codiciaba una casa, el otro unas tierras. Desde que las riquezas empezaron a convertirse en un honor, la pobreza empezó a ser tenida como oprobio, y empezó a considerarse la honradez como malevolencia. Tras las riquezas, invadieron a la juventud la lujuria, y la avaricia juntamente como la soberbia: robaban, gastaban, daban poco valor a lo suyo, ansiaban lo ajeno, tenían confundidos el pudor, la vergüenza y todo lo divino y lo humano y carecían de escrúpulos y de mesura.  Salustio, La Conjuración de Catilina.       

               Curso urgente de política para gente decente

         ¿Cómo hacerse oír dentro del ruido circundante?, se preguntaba Wittgenstein en los albores del siglo XX. Un siglo después, el profesor Juan Carlos Monedero lo intenta,  justo cuando las redes sociales han multiplicado ese ruido por mil, y la denominada como «televisión de entretenimiento» y sus programas  asolan cualquier atisbo de propuesta moral o ética, tanto al servicio  de la persona, como de la del Estado. Ha escogido pues, el momento más difícil y la situación más complicada, pero también es el momento decisivo, aquel en el que un verdadero servidor del Estado ya no puede renunciar  a salir a campo abierto. O se intenta la regeneración de la sociedad, del propio individuo, de la vocación del servicio público y del Estado mismo, en este momento, o la amoralidad del neoliberalismo, del tanto tienes tanto vales, nos tragará a todos sin remedio.  Es un ahora o nunca, como en las frases de Salustio, único libro que no cita el profesor Monedero.

                            Las 100 propuestas de Juan Carlos Monedero

              Tener memoria significa ser fiel a los acontecimientos, solo cuando hay memoria los mentirosos tienen menos oportunidades*. Para ello tiene que existir quien relate las cosas, quien se atreva a escribirlas, y no es fácil en un mundo opaco*, como dice Monedero, u oscuro, como decimos en El Alminar. Cuando alguien mete una luz tan potente como la propuesta en el libro «Curso Urgente de política para gente decente», es normal que los murciélagos, acostumbrados a la oscuridad,  se alteren, y sus ensordecedores gritos impidan toda comunicación. En una situación así, no cabe bajar la linterna, sino mantenerla encendida en la misma dirección, apuntando siempre al fondo de la cueva.

         El libro de profesor de La Complutense resulta todo lo contrario de lo que a primera vista parece. Es un curso acelerado, urgente, de mínimos, pero su análisis se extiende a un lado y otro de lo que vemos, parte desde el principio, desde los propios fundamentos del pensamiento. Es muy denso, obliga a detenerse constantemente para pensar. No resulta un libro fácil, y sus propuestas ascienden entre las rocas escarpadas del desastre social y humano que nos rodea. Hay pocos lugares a los que asirse.

                             Toda revolución nace del dolor

        La crisis que afecta al mundo es integral: financiera, laboral. alimentaria, ecológica, energética. Afecta a la manera de organizarnos, a la manera de pensar, a la manera de pensar la economía. Para tanto roto no hay alternativa pensada ni probada*. Las revoluciones surgen solo desde la necesidad de poner freno a los desmanes de la historia, en una determinada época, cometidos por las clases dirigentes. Las revoluciones surgen desde el dolor al que se somete a una sociedad. El capitalismo condena  a dos tercios de la humanidad a la exclusión, a la marginalidad y a la violencia*, y dentro del tercio restante, el 1% de de la población que vive en las sociedades desarrolladas, acumula tanta riqueza como el resto.

     Este es el panorama social frente al que nos encontramos, y al que hay que enfrentarse. La avaricia, la codicia, la amoralidad del capitalismo y su modelo social, no conocen límites ni hartazgo, una vez que ha abierto su particular caja de Pandora. ¿Cómo o qué es ser decente en un mundo así?, en el mundo del precariado, de la quiebra social, en el que hemos asimilado que solo los mejores y más productivos son merecedores de exageradas recompensas monetarias (futbolistas de élite, dividendos y stock options en las cúpulas bancarias y de empresas).

        Espartaco se rebeló frente al Imperio de Roma y sus legiones, desde el dolor más profundo y desde la falta total de opciones. Solo cuando se carece de todo y ya no hay nada que perder, deja de existir el miedo, como ha ocurrido en Grecia. Cuando los poderosos ya no puede amenazar con nada, entonces dejan de serlo. Soberbia es la cita de Helder Cámara: «Si cuido de los pobres me llaman santo, si pregunto por qué lo son me llaman comunista».

               Acción política frente a desactivación social

      La actividad política es consustancial al ser humano, que es un ser político, pero casi sin darnos cuenta, a lo largo de décadas, la sociedad fue siendo desactivada, y los términos fueron invertidos. El adjetivo apolítico adquirió un carácter positivo, cuando en realidad era todo lo contrario. Significaba dejar la política, la sociedad, la gestión de la cosa pública,  en manos de los políticos profesionales. A la vista de cómo nos ha ido, y del estado en el que han dejado el Estado, podemos darnos cuenta del error tan grande al que hemos sido inducidos.   Si la sociedad está politizada, siempre está despierta, en vigilia para evitar estos comportamientos. Hacer de la corresponsabilidad una obligación. Ignorar no es un derecho*.

       ¿Cómo se ha llegado al desarme y la desactivación política de la sociedad?. De muchas maneras, pero principalmente con la industria del ocio televisivo, la televisión basura, el mundo feliz de las series de éxito, los reality shows, la verdadera industria del Gran Hermano orwelliano, el soma de Un Mundo Feliz. El poder de la industria audiovisual es tan poderoso – aveces sutil, a veces ordinario y vulgar- que logra presentar su veneno como medicina*.

                 ¿Se puede proponer una ética después de Wiitgenstein?

     Se puede y se debe. Todo está en el libro de Monedero, desde San Agustín hasta Gandhi, incluyendo a Bénjamin, Lukacs o Unamuno.  La revolución social que propone es la última antes de que nos conviertan en esclavos, en precarios. Es la rebelión social del nuevo Espartaco frente al Imperio del neoliberalismo, desbocado desde el tandem Reagan/Thatcher. Es la última oportunidad de recuperar la política para los ciudadanos, para reactivar conciencia la adormecida ante los desmanes y el desfalco del Estado. El modelo socialista se desvaneció con la caída del Muro de Berlín, y nos quedamos sin alternativas, mientras que las derechas quedaron indemnes y lo presentaron como su gran logro.

      La izquierda es  empatía radical en movimiento. Que socialismo es amor está en el Sermón de la Montaña. El amor es ética. Es amor porque es la afirmación de la empatía como criterio de la organización social. Cuando hay víctimas no puede haber negociación ni compresión hacia el poderoso*.

       Se nos propone pues el establecimiento de una ética al servicio del Estado y una ética del servidor público. No es extraño que ante una propuesta de semejante envergadura, se desate el molino satánico* en su contra. Los mismos contra los que luchó Don Quijote.

Nota: * Todas las citas son del libro de Juan Carlos Monedero

Profecía del fin del capitalismo


                              Είμαστε όλοι Έλληνες- Todos somos griegos

           No estamos ante una crisis económica mundial, sino asistiendo al colapso final del capitalismo, predicho por Karl Marx y Federico Engels en el libro más actual: El Manifiesto Comunista. No solo las leyes tienen espíritu, sino también los manifiestos. La literalidad puede desvanecerse con el paso del tiempo, pero el espíritu no, ese se mantiene. Al pobre, al débil se le aplica la ley en su literalidad, y al poderoso ni siquiera eso. Ellos no necesitan cumplirlarla. En donde empezó La Democracia, en Grecia, debe iniciarse también el fin del sistema económico capitalista, el más salvaje de todos.

             Un fantasma recorre Europa, el de la izquierda de Podemos y Syriza, y contra ese fantasma se han conjurado la Santa Jauría (Fondo Monetario Internacional, Banco Centra Europeo y todas las fuerzas reaccionarias concentradas en lo que conocemos  Mercados.  Con ligeras variaciones, este es el inicio del Manifiesto Comunista de Karl Marx.

                  El poder público (El Estado) es pura y simplemente un consejo que gobierna los intereses colectivos de la clase burguesa. La burguesía, la clase más revolucionaria de la historia, destruyó las viejas relaciones feudales y no dejó en pie más relación entre las personas que el simple interés económico, el del dinero contante sonante, y enterró la dignidad personal bajo el dinero. Sustituyó el régimen de explotación feudal, por régimen de explotación franco, descarado, directo y escueto.

                   La burguesía solo puede existir revolucionando constantemente los medios de producción y provocando a su vez transformaciones sociales. La burguesía va concentrando cada vez más los medios de producción, la propiedad y la población del país (cada vez son menos personas las que acumulan más capital y propiedades y su poder de transformación es más grande). Las crisis económicas, cuyos ciclos periódicos suponen una amenaza para toda la sociedad burguesa , además de destruir una gran parte de los productos elaborados, aniquilan también una una gran parte de las fuerzas productivas existentes, desatándose auténticas epidemias sociales. La sociedad se ve retraida a un estado de barbarie momentánea. ¿Cómo se sobrepone a la burguesía a las crisis económicas?. De dos formas: destruyendo una gran parte de las fuerzas productivas y conquistando nuevos mercados, a la par que explotando más concienzudamente los antiguos.

              En la misma proporción que se desarrolla la burguesía, el capital, se desarrolla también el proletariado, esa clase obrera moderna, que solo puede vivir encontrando trabajo, y que solo lo encuentra en la medida en que éste alimenta el incremento del capital. El obrero, obligado a venderse a plazos, es una mercancía como otra cualquiera sujeta, por tanto, a todos los cambios y modalidades del mercado, y a todas sus fluctuaciones. Karl Marx

        Grecia, en donde empezó la democracia debe acabar el capitalismo

                Sorprende la exactitud, el rigor y la vigencia del análisis económico de Karl Marx. La voracidad de la burguesía y del capital, está destruyendo la sociedad, pero también a esa misma clase dominante. La termita que supone la corrupción es inherente a este sistema y a las clases dominantes. También es verdad, que no puede existir este sistema sin las fuerzas productivas, los obreros (que lo somos todos, desde el más humilde trabajador de la limpieza, hasta la jueza o el cirujano). Por eso afirmaba el fundador del marxismo que el capitalismo lleva dentro el germen que habrá de destruirle, esto es, la clase obrera, cada vez más especializada y más capaz.

              Es pues la hora de poner en marcha las fuerzas que hagan volcar el carro diabólico del capitalismo, y de su perverso bastardo, el neoliberalismo. En medio de esta crisis salvaje, que ha producido estados de miseria en Europa como no se recordaban desde la Edad Media, han surgido nuevas formaciones políticas: Podemos y Syriza, capaces de crear nuevas ilusiones, y de incorporar a la transformación social y a la lucha política a cientos de miles de personas abandonadas por el sistema. Es la hora de cambiarlo todo, para todos y para siempre.

El sol de enero


             El sol de enero es bajo y frío. El año parece comenzar con lentitud pero en realidad el ritmo de la vida no detiene su cadencia por nada ni por nadie. Un año más de fotografías pasa al archivo y ya hay varios años, y varios miles de fotografías. Todavía es un ejercicio posible el bucear por las carpetas  de los años anteriores y ver los cambios en todo lo que nos rodea. Una pregunta que siempre surge es si es más grande El Alminar publicado que el no escrito. Pudo haber un Alminar diferente, pero no uno mayor, pues las cosas son como son y no otra cosa. Mas de 1400 artículos ofrecen un gran cuadro de la realidad de una ciudad, y también del mundo que la rodea. Una parte de esa vida ha quedado reflejada en nuestro blog. Hemos dado cuenta de lo que hemos visto y oído y  hemos evolucionado en ese mismo lapso de tiempo. Una observación constante dará cuenta de esos cambios, por eso hay que perseverar y mantenerse, aunque se haga muy difícil y no parezca haber resultado alguno de esa observación. Un solo ejemplo muestra claro ese cambio. La mezquita y madrasa (escuela coránica) de Mariguari, ha cambiado de color, pasando del color ocre que ha lucido durante años al añil, tradicional de esta zona del Rif y que durante mucho tiempo también fue el color del poblado de Reina Regente o La Cañada de Hidúm.

          Enero siempre será criticado, en el decir de  los labradores, unas veces por duro y otras por blandoAl día de Reyes ya lo conocen los bueyes, porque a pesar de que nos encaminamos hacia lo más crudo del invierno, la luz solar se va levantando poco a poco, y eso se empieza notar en la naturaleza, aunque en Melilla ya quede poco de ella.

Contra la amenaza del terrorismo mundial


       Contra el atentado al semanario frances Charlie Hebdo

             El Alminar siempre estará en contra de cualquier tipo de terrorismo, sea del cariz que sea, y lo ejerza quien lo ejerza. Tanto da que lo lleve a cabo un grupo fanatizado islamista, o que lo realice un Estado. El terrorismo es una amenaza para todos, pero desgraciadamente hay políticas internacionales que generan una mayor violencia terrorista. En el año 2001, Francia, estuvo en contra de la destrucción del Estado de Iraq (llevada a cabo por Estados Unidos e Inglaterra y secundada por España). Aquella demolición del Estado iraquí no estaba refrendada por ninguna resolución de Naciones Unidad, y como posteriormente se demostró, no existían armas de destrucción masiva ni Iraq tenía capacidad para lanzarlas a nadie. En donde antes existía un Estado, ahora no hay nada, e incluso inmensos territorios abandonados en donde se aposenta el fanatismo terrorista del autoproclamado Estado Islámico.

          Desde el 2001 hemos asistido al atentado de las Torres Gemelas de Nueva York, al atentado de marzo de 2004 en Madríd, a otros muchos y ahora al de París, contra el semanario satírico Charlie Hebdo. El compromiso de Francia con la libertad arranca en 1789 con la Revolución Francesa, la proclamación de La Carta de Derechos Humanos, y que consagra entre otras cosas la «libertad de expresión», la que ejerció el semanario francés con la publicación de las viñetas del Profeta Mahoma. No se puede matar a nadie por el solo hecho de expresarse. No se puede matar en nombre de nada, ni de ideologías, ni de religiones, ni de cualquier otro trasnochado concepto.

            Desde el 2001 y la injustificada Guerra contra Iraq, que apoyó el entonces presidente José María Aznar, el mundo es un lugar más inseguro, para todos, menos para los poderosos de La Tierra.  El que mata es el terrorista y para él no cabe excusa ni justificación posible, por ello condenados sin paliativos a los autores de la matanza contra el semanario Charlie Hebdo.

           Condenamos a los autores de éste atentado y repudiamos la ideología o visión religiosa en la que dicen sustentarse los que lo han llevado a cabo, pero también denunciamos a quienes dicen actuar en nombre de La Libertad y de la Legalidad Internacional, y solo están colaborando en la destrucción del Mundo. Hay políticas internacionales que solo traen horror. Estamos en mundo en guerra, el que han creado en contra de nuestra opinión y voluntad y que ahora padecemos.

         El mundo nunca ha sido un lugar tan inseguro. Uno de los motores de la economía capitalista, sigue siendo la producción y venta de armamento. En una economía así, la paz no es rentable, ni siquiera un objetivo.

 

El misterio de La Navidad


 Acerca del hijo de María

     Jesús, el hijo de María, nació en la localidad de Belén, en unos establos, pero esto no lo cuentan los evangelios canónicos, redactados ya bajo la doctrina, sino los denominados como apócrifos, que sí recogen leyendas y tradiciones orales sobre el niño nacido en Belén, el hijo de María. En el evangelio del pseudo Mateo, en el apartado XIV, sí hay establo, buey y asno, entre otras cosas, porque estaba predicho por Isaías: «El buey conoció a su amo, y el asno el pesebre de su señor». Un poco más adelante se lee otro dicho del profeta Habacuc: «Te darás a conocer en medio de dos animales». Todos los apócrifos sitúan claramente los lugares establecidos por una tradición que les precedía.

         En aquella época los viajes duraban meses y las noticias viajaban lentamente. A la antigua Persia llegó la noticia del nacimiento de Belén y cuando Los Reyes Magos la conocieron, se pusieron en camino hacia el lugar de donde procedía la noticia. Llegaron a Belén al cabo de dos años y hallaron al niño sentado en el regazo de su madre y le hicieron objeto de los presentes conocidos: oro, incienso y mirra; objetos propios de la realeza. En estos evangelios conocemos detalles de la infancia de Jesús, de sus juegos de niño, de las relaciones con su madre, de la huida a Egipto, incluso de la situación temporal del nacimiento de Jesús, el hijo de María. En ellos también conocemos los nombres de las parteras que asistieron a María, La Virgen. Incluso existe un evangelio árabe de la infancia de Jesús.

           Con el paso del tiempo, el rabí Jesús sería conocido como el nazareno, gentilicio de la localidad en la que pasó los años previos a su aparición pública. Es un hecho histórico indudable su existencia, como que también afirmó haber venido a:  hacer cumplir La Ley (mosaica) y no a abolirla.  En cualquier caso su aparición y predicación pública cambió el mundo conocido y luego el futuro.

         La magia del espíritu de la navidad reside en que la gente, llena de problemas y de angustias, olvida todo por unos días u horas, y conmemora un nacimiento muy lejano en el tiempo. Es el triunfo de la deidad solar, la de Mitra, la creencia  más popular entre la ciudadanía y el ejército de Roma. Las personas siempre han preferido la luz frente a a las tinieblas que casi siempre han ofrecido las élites que han gobernado el mundo, incluso ahora en estos tiempos .

       Al menos un día al año se conmemora y celebra el triunfo de la luz. Dijo el propio Jesús que «quién me ve a mí, ve al Padre», a lo que añadimos:  aquel que  quiera conocerlo,  que busque a la madre.