El acoso a la oposición en Melilla


 

            ¡Quien se venga después de la victoria es indigno de vencer! . Voltaire (1694-1778)

            Para comprender el acoso al que está siendo sometida la oposición apenas hay que citar las primeras medidas que va a tomar el PP, partido vencedor en las últimas elecciones municipales. Para comprender en qué condiciones se ejerce la democrática y legítima  labor de control y oposición al Gobierno, sólo hay que ver los dos cubículos destinados a los grupos municipales, en la 2ª planta del Palacio de La Asamblea de Melilla. Esos dos despachos (de apenas 15m2), deben acoger a 10 diputados de la oposición y ahora viene un grupo nuevo, el del PPL.
        Quien piense que en estos chamizos, en donde no hay espacio para atender a visitas, se puede trabajar de una manera digna,  y piense que está cumpliendo con los mandatos constitucionales, está muy equivocado. Estamos ante un gobierno que disfruta de la práctica totalidad del Palacio Municipal , con cientos de funcionarios y de personal contratado a su servicio, que se despliega por nuevos edificios en Melilla, incrementando el coste del Gobierno, porque ya no cabe en el Ayuntamiento, mientras que mantiene a la oposición política en dos cuartos trasteros. Estamos ante un Gobierno Local que no deja fotocopiar los expedientes a la oposición y que sólo permite sacar apuntes a mano. Estamos ante un Gobierno Local que se reserva el derecho de «responder a las preguntas que considere adecuadas», ante un Gobierno que a algunas cuestiones responde sólo por mandato judicial.
              Esto ni siquiera son críticas, son simples hechos que nadie expone.
    Supresión del sueldo de la Vicepresidencia 2ª de la Asamblea 
            Tiene una asignación concedida en los Presupuestos de 2011 de 65.692€ y se promete suprimirla ahora, y se hace, se diga lo que se diga, para evitar que si algún miembro de la oposiciónn política accede a ella, no cobre un solo euro. El estilo de todo esto es realmente pésimo. La actual Vicepresidenta 2ª y Viceconsejera Esther Donoso no cobra como Vicepresidenta, porque ya la hace por la labor que desempeña. Es muy claro que hay que ahorra y evitar dispendios, pero empezar por cortarle a la oposición política las escasas vías posibles de financiación y de dignidad representativa, es absolutamente incalificable.
      Supresión de un auxiliar de grupo por cada grupo parlamentario
          Si lo expresado en el apartado anterior no tiene calificación alguna, esto no tiene ni siquiera nombre. Espero, simplemente que sean capaces de recapacitar y no sigan por la senda de «la balcanización» que han emprendido tan alegremente. Hay incendios que una vez iniciados, son muy difíciles de apagar, y que siempre dejan brasas que pueden prender con el más leve soplo de viento.
         La oposición representa al 48% de Melilla y no puede ser tratada de esta manera. Jamás se había visto algo parecido en toda la historia democrática de Melilla.
 
   

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               «Todo es mentira, todo lo que oimos, lo que vemos. Cambian constantemente. Nos quieren muertos o viviendo su mentira. Lo único que puede hacer un hombre aquí, es encontrar algo que sea suyo, crear una isla para él solo».     Sgto. Weltz en «La delgada línea roja».

                           Definitivamente hay otra Melilla, otro modo de ver las cosas. otras realidades por encima y por debajo de la visión monocorde que se nos quiere imponer. Ellos siguen ahí, arrasando con todo, haciendo creer que no hay más mundo que el suyo y sin embargo, Melilla buye por debajo y está viva. Necesita solo articularse, preparar una respuesta, buscar su sitio. No es fácil, porque la propaganda y el Poder se extienden por todos lados, apenas dejan sitio. Definitivamente no quieren nuestra visión de las cosas y se esfuerzan en cegarla lo más posible, apartarla de sí todo lo que pueden.

Hay muchos blogs como : «El informal de Fran, La otra Melilla, www. melillense.net, Guelaya, Melilla de izquierdas, diário de un ciudadano de a pie», etc. Muchas alternativas que están empezado a construirse, otras ya consolidadas y simpre con una visión de Melilla más participativa, más de todos, con un futuro más atractivo del que nos presentan como irremediable». Todo tendrá su oportunidad, la historia no puede detenerse ni la verdad taparse. No puede asentarse la resignación ante «el más de lo mismo y más de los mismos».

        Gracias a todos los que visitan esta página diariámente, gracias a los que la visitan de vez en cuando, gracias a los que leen todo lo que se escribe, gracias a los que intervienen con su opiniones. Gracias a todos, porque El Alminar de Melilla es para todos. Anímense y sigan entrando, porque la luz de los candiles siempre estará encendida.

Mantener encendida la lámpara


              No siempre será fácil. Como decía  Mariano José de Larra (1809-1837), a veces, «escribir en España es llorar».  El político y escritor granadino Diego Hurtado de Mendoza (1503-1575), al escribir su libro sobre la Guerra de Granada advertía: «Es muy sabido, y muy antiguo en el mundo el odio a la verdad, y muy ordinario padecer trabajos, y contradicciones, los que la dicen, y aun más los que la escriben». Atravesar estos tiempos oscuros y llenos de incertidumbre, intentando alumbrar la noche con un candil, no deja de ser una temeridad, pero también es verdad que es necesario. Alguien tiene que hacerlo. La travesía será muy larga, no habrá respuestas ni inmediatas ni plenamente satisfactorias.  Muchas veces ni siquiera con el candil se verá el camino y en medio de la oscuridad ni uno mismo sabrá donde está. en ocasiones será difícil hasta encontrar el aceite para alimentar la luz de la lámpara. Nada va a ser fácil. Como mucho, a veces,  sólo distinguiremos una silueta, pero quizá eso nos sea suficiente para continuar y siempre esperaremos, que alguien lleve encendido otro candil, y nos señale la senda perdida.

7 de Junio. El verdadero día de Melilla


            

                Un verdadero Día de Melilla      

              El 7 de junio de 1556, la Casa de Medina Sidonia cedió a La Corona de España lo que hasta ese momento era sólo una ciudad ducal, administrada en nombre de España, pero ciudad ducal. La Corona de España descartó la conquista de Melilla por considerarla una empresa demasiado arriesgada, demasiado onerosa y que no iba a apartar nada con respecto a la política exterior de Los Reyes Católicos. Sólo por hacer méritos ante La Corona, decidió acometer la empresa, por su cuenta y riesgo, Alonso de Guzmán, III duque de Medina Sidonia, en una fecha que seguro no fue el 17 de septiembre y tampoco es seguro que fuese en 1497, pero la cuestión ahora no es esa.

               El caso es que entre 1497 y 1556, casi por espacio de 60 años, Melilla sólo fue una ciudad ducal, administrada bajo contratos o asientos, y en dónde los Reyes de Castilla sólo destacaban a la plaza un Veedor, que era el encargado de certificar que todos los gastos que les pasaba Medina Sidonia era ciertos y de imponer una serie de exigencias a la Casa Ducal, para que no regatease el personal mínimo y la guarnición establecida por «los asientos».        El 7 de junio de 1556, tras la previa renuncia de Los Duques, La Corona de España tomó posesión definitiva y a su cargo de la Ciudad de Melilla.

                         Las ventajas de una fecha nueva

                         El 7 de Junio es un propuesta que recuerda la fecha en que La Casa de Medina Sidonia renunció a la administración y gobierno de Melilla  en favor de La Corona de España. Este sería el día en que de un modo efectivo Melilla, nuestra ciudad, se vinculó de un modo efectivo con la Administración y Gobierno de España. Desde ese día y no antes, Melilla pertenece a la Corona de España.     Esta fecha evita la confrontación sobre los hechos acaecidos con la conquista de Melilla y acontecimientos posteriores.

                       Carece de caducidad al tratarse de un hecho histórico. No sucede así con el Día del Estatuto caso de que sea reformado o sustituido y también se trata de algo muy cuestionado y que en realidad supuso una puerta falsa para Melilla, pues no cumple la Disposición Transitoria 5ª de La Constitución.

         El 7 de Junio evita la concentración de fiestas en el mes de septiembre y en el último trimestre de cada año  y también la de marzo, si se escogiese el día del Estatuto, con la cercana Semana Santa y el 19 de marzo, si se pretende mantener como festivo.

        El 7 de Junio marca una clara vinculación con España y su Corona, no se trata pues de una fecha desvaída y carente de contenido. El día de Melilla debe vincular siempre la pertenencia y entroncamiento de Melilla con la realidad política de España y en este día, ese perfil se dibuja de un modo claro.

       El 7 de junio  es un día sin mancha, es un día prístino que ofrece muchas ventajas por su posición en el calendario. Al tratarse del final de la primavera y la antesala del verano puede celebrarse de un modo alegre y fomentando la participación ciudadana.

            Con  el 7 de junio todo está por hacer y por diseñarse. Es un acontecimiento nuevo, una fecha distinta que ofrece un campo de creación completamente abierto.      Melilla camina hacia una etapa histórica nueva, con una composición social y política distinta. Los viejos modelos cambiaran dentro de muy poco en nuestra ciudad, por ello se necesitan nuevas fechas, que no recuerden acontecimientos que puedan separar o que puedan ser cuestionados desde distintas ópticas políticas.        

           El mejor legado que puede hacerse a las generaciones futuras es el dejar trazada una senda de convivencia en la que nadie se sienta extraño, en la que nadie sienta que se le excluye o no se cuenta con él.

La Comunidad del Alminar


             El día 3 de mayo decidí crear esta lugar, este espacio, que ya se ha convertido en la Comunidad del Alminar, porque es un espacio común a todos, al que lo crea y al que lo lee. Un mes, 600 visitas, una media de 20 entradas diarias. Esas veinte personas, que pueden cambiar, son, somos ahora mismo la comunidad oculta, anónima, del Alminar.

         Un pequeña lámpara encendida en medio de la tiniebla imperante, una débil luz que espero nos acompañe, y resulte atractiva y suficiente, si no para hacer frente al reinado de la sombra, al menos para sentirse, aunque sea mínimamente, resguardados y acompañados. Nunca se está tan sólo como creemos, nunca se está suficientemente acompañado. No siempre es fácil encontrar el camino o seguir el sendero en medio de esta tiniebla y siempre acompaña la tentación de apagar el candil y perderse en la oscuridad de estos tiempos.

          Son, somos 20, no esperaba tanto. Todos los días, acercándose a la débil luz del Alminar. Razones más que suficientes para mantener encendida la lámpara.

La promesa del «diálogo».


           Esta era «la promesa», pero está claro que se dijo en un momento en que la incertidumbre del resultado, provocaba esas cosas, luego al ver que la base del poder seguía intacta, se volvió a «la promesa de la persecución», aunque en los últimos días parece haberse atenuado esa hostilidad hacia el adversario.

          Las relaciones personales se construyen entre dos y por encima de las diferencias políticas debe prevalecer la relación personal. A los amigos se les escoge, pero no a los adversarios, que son los que son. Cuando no vale nadie, cuando hay una incapacidad manifiesta para soportar cualquier tipo de crítica, hasta la más leve, cuando no hay nadie que valga en «toda la oposición», entonces es que el problema no está solo en los otros, sino también en uno. Este debería ser el gran punto de reflexión.

         Los Plenos de control se hacen largos, porque se apura al máximo el plazo de uno por trimestre y además, en vez de ir respondiendo las demandas de información de la oposición, se concentran números altísimos de preguntas al Goberno Local  en un sólo Pleno y se dificulta al máximo las labores de control parlamentario. Eso hace que  sean excesivamente largos y extenuantes. Hay en exceso de reglamentismo, pero en una sola dirección. Baste recordar, que en la pasada legislatura, algunas preguntas de la oposición, solo se han respondido por «mandato judicial».

         El Reglamento de La Asamblea se modifica constantemente, para que la oposición tenga cada vez más dificultades, menos tiempo para la argumentación y las réplicas. Si a esto se añade «las bruscas y destempladas» interrupciones desde la Vicepresidencia de La Asamblea, el ambiente que se forma es muy tenso, porque nada hay más «ultrajante» que a una persona no la dejen hilvanar un discurso o una argumentación y sea interrumpida de modo constante y en maneras tan abruptas. Por más que se empeñe la propaganda en repetirlo una y otro vez, no toda la culpa es de la oposición, al menos en el 50% no es así.

         Ocurre que en una curiosa y antigua entrevista de 1980, el entonces 1er Tte. de Alcalde del Ayuntamiento de UCD (Unión de Centro Democrático), Juan José Imbroda, aparte de definirse como «progresista y socialdemócrata», se destacaba otra particularidad de su carácter, la intransigencia, pero se añadía que era debida a la incoherencia de «la oposición», como no podía de ser de otro modo.

          Al hoy Presidente Imbroda siempre la ha molestado la oposición, la del pasado siglo o la del presente. El caso es que él mismo fue, con su UPM, una oposición muy molesta enntre 1993 y 1999. Está claro que algo tiene la oposición que la convierte en molesta, aunque sea uno mismo, y algo tiene el Presidente Imbroda al que no le gusta la oposición. En cualquier caso, deben resolverlo. Es una exigencia de todos los ciudadanos. Es un derecho y un deber «gobernar», pero también controlar la acción de ese gobierno. No todo puede ser poner una traba detrás de otra a la oposición o «contestar sólo las preguntas que parezcan adecuadas. La obligación es responder a todo lo que se pregunte.

Tenochtitlán. Cannas. La larga Marcha


 El 30 de junio de 1520 los españoles de Hernán Cortés cayeron aniquilados en Tenochtitlán, se refugiaron en una de los islotes del pantanal de la capital azteca (Tacuba) y pasaron lo que los historiadores llamaron: «La noche triste» de Cortés.

                  El 2 de agosto del año 216 AC, el ejército romano de Cayo Terencio Varrón y Lucio Emilio Paulo, cayó fulminado en la ciudad de Cannas. Era la 4ª vez consecutiva que el cartaginés Anibal Barca vencía a los romanos. Antes lo había hecho en Tesino, en Trebia y frente al lago Trasimeno.

              Los españoles se sobrepusieron a aquella noche aciaga y poco después, en Otumba, alcanzaron la mayor victoria conocida de la época.          Justamente cuatro años después, en 212 AC, en la llanura de Zama, el general romano Publio Cornelio Escipión, venció definitivamente a Anibal y puso fin a la II Guerra Púnica.

            Lo que espera es sólo comparable al episodio histórico conocido como «La larga Marcha», cuando ante el acoso del Generalísimo Chiang Khai-Shek, los revolucionarios comunistas se retiraron al interior de China, en un periplo durísimo que duró 370 días (entre 1934 y 1935). Al final, consiguieron liberar China y ofrecer al pueblo un nuevo horizonte.  Es algo aceptado que sólo de grandes derrotas, como la presente, pueden surgir nuevos nombres e ideas, que ofrezcan un futuro diferente al pueblo. Hay una alternativa a este estado de cosas y hay otra Melilla posible. Es una obligación luchar por ella. No hay que resignarse a que  todo lo que nos ofrezcan sea más de lo mismo, sin haber reconocido el más mínimo error o desafuero, y los ha habido a cientos.