Enturbiando las fuentes de Trara


          El agua de la red pública es no es bebible, aunque es potable. Años de sobreexplotación de los acuíferos y la mezcla del agua con la de la desaladora ha convertido el agua de las casas melillenses en un producto no apto para el consumo. El gran negocio de Melilla y del mundo es el agua embotellada. No es un secreto para nadie, porque la propia Consejería de Medio Ambiente lo ha manifestado así, que la intención del Gobierno autonómico es cerrar las fuentes públicas, tanto las de ósmosis inversa, como las conocidas como fuentes de Trara, que son tres.

      El estado de conservación de las fuentes públicas en la ciudad es lamentable. No invita a hacer uso de ellas. Probablemente lo que se pretende es eso, que cada vez menos personas acudan a ellas a llenar las garrafas, y poder justificar posteriormente su cierre alegando cualquier cosa como por ejemplo posibles problemas para la salud pública. La impopularidad de la medida, y la falta de alternativa con la red pública de consumo disuaden al gobierno melillense de tomar una media así.

              Ayer tarde un mensaje de texto, difundido a través de la red social whatsapp, informaba de la presunta intoxicación de personas por haber consumido agua de Trara en mal estado. Se hablaba de decenas de ingresos en el Hospital Comarcal. Todo un disparate en la que se incluían hasta  faltas de ortografía. La redes sociales tendrán múltiples usos, pero uno de ellos es el de la propalación de rumores y de falsas noticias. También sirve para difundir información que la «información oficial» niega u oculta. La mentira sirve a todos, pero principalmente al diablo y su mundo, más extenso de lo que se cree.

                            Una avería en el depósito de Trara

       El rumor se difunde y extiende con la velocidad del fuego, pero la verdad oficial reacciona tarde y mal. El caso es que hubo una avería en los depósitos de agua de Trara, situados junto al acuartelamiento de La Legión, y en vez de cerrar las fuentes por espacio de dos o tres días, lo que se hizo fue meter agua de la red pública, en las conocidas como fuentes de Trara. La gente se dio cuenta, porque muchos melillenses no tienen dinero para consumir agua embotellada y se surten de las fuentes públicas, y empezó a dispararse el rumor, pero sobre una base real. Un operario de la empresa que distribuye el agua en Melilla nos comentaba esta mañana lo sucedido. Probablemente alguien se sintió indispuesto por beber el agua que llega a los grifos de los melillenses y se inició la falsa alarma entre los ciudadanos, secos, eso sí, de información oficial.

        Así pues tenemos varios hechos ciertos. Uno que efectivamente hubo una avería en los depósitos de Trara. Otro que se distribuyó el agua imbebible de la red pública a las fuentes públicas, y el definitivo, que nadie reconoció nada, hasta que los ciudadanos no se alertaron por sí mismos. En cualquier lugar se ofrecerían explicaciones oficiales. En cualquier lugar se exigirían ceses.

        PD: El agua de Trara, Yasinen y otros acuíferos marroquíes, llega a Melilla en virtud de acuerdos que datan de la época del Protectorado español en Marruecos.

      Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/11/25/las-fuentes-de-melilla/

El descanso en las calles


        Melilla es la ciudad en la que puede verse de todo, o también es que ya en cualquier ciudad se empiezan a ver cosas que antes no se veían. Se está deteriorando la vida social de las ciudades. Hasta el objeto más sorprendente puede verse en la vía pública, e incluso a veces llegan a confundirse esos objetos con el mobiliario urbano. También es verdad que tal cual se ven esos objetos, luego desaparecen. Hay puntos de reciclaje urbano alternativos, completamente al margen de los oficiales, con sus estrictos horarios y complicadas normas. En la calle Tte. Casaña parecía que el Ayuntamiento iniciaba la instalación de bancos y mobiliario urbano cómodo. En las inmediaciones,  en la urbanización Minas del Rif, un rincón se asemejaba más al refugio de un sin techo, que a cualquier otra cosa. Se empiezan a ver situaciones más  extrañas cada día, y también con más frecuencia. Ocurre que a veces, no prestamos la atención suficiente, o que ya hasta lo increible empieza a parecernos normal. Hay muchas realidades paralelas a la nuestra, una ciudad muy distinta a la oficial, aunque si se ve en qué condiciones está la sede de la Empresa Municipal de La Vivienda o Emvismesa, muy cerca de donde está obtenidas estas imágenes,  no extraña nada.

Las fuentes del Parque Hernández


 

                       Agua que no has de beber

        A veces no hay una sola fuente, sino varias. En el parque Hernández hay tres, una en el mismo lugar que hace cien años, cuando fue inaugurado. Hace apenas una semana dimos cuenta de una que presentaba un estado lamentable y hoy podemos decir que ya está reparada y pintada. Esto es bueno porque indica que todavía algo se mueve en la anquilosada máquina del Gobierno de Melilla, y también porque quiere decir que El Alminar se lee y tiene su influencia. La prensa sometida a «la voz de su amo», sea quien sea (no nos vamos a molestar en averiguar eso), ya no cumple enteramente la función de vigilar el estado de las cosas de la ciudad, y por esos los ciudadanos, se buscan foros, redes sociales, o blogs en los que expresar sus opiniones o poner de manifiesto sus denuncias. Algo hay que hacer.

        La fuente está reparada, pero no hemos aclarado su la cuestión de la potabilidad, aunque lo suponemos, porque no hay indicación contraria. Sin embargo, en la entrada del parque se advierte de que el agua de las fuentes no es potable, pero no especifica que son solo las ornamentales. En 2010 se reintepretó el centenario parque melillense y se le añadieron fuentes, losetas, esculturas y nuevos paseos, tras los durísimos años de la instalación de la Feria de Melilla en su recinto. La sensación es que el Parque Hernández no ha superado ese mal trato y ha perdido consistencia forestal. La sombra ya no abunda, salvo en su lado Oeste, en la zona infantil y en la de la extinta ludoteca.

          Siempre nos encontraremos con fuentes, pero no toda el agua puede beberse. Cada vez hay menos agua pública a disposición de los ciudadanos. En los años del paro y de la crisis, cada vez hay más gente sentada por las mañanas en el recinto del parque, que resulta un buen termómetro social. Se dice que las cosas han sido testigos de muchos sucesos, como este parque, sin embargo, probablemente quede muy poco de su estado original. Es el mismo lugar, el mismo nombre, pero todo es ya diferente. La placa de la reinauguración, la del año 2010, apenas se lee ya. Como diría Antonio Machado: Todo pasa y todo queda.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/09/18/la-fuente-del-parque-hernandez/

Historia de tres aviadores en Melilla


 

Virgilio Leret, García Morato y Castaño de Meneses

    Esta es la historia de tres aviadores que en su día, y en algún momento de sus vidas, tuvieron relación con Melilla. No vamos a volver a relatar las biografías porque son de sobra conocidos, al menos los dos primeros. El último, Castaño de Meneses, era un absoluto desconocido, salvo en círculos muy específicos, en la historia de la ciudad. Uno era un «héroe de la aviación franquista», García Morato Castaño, otro era un militar republicano y leal hasta la muerte, con el gobierno al que juró defender, Virgilio Leret Ruíz. El tercero, Castaño de Meneses,  nació en 1929 en Castellón de La Plana, residía en 1936 en Melilla, cuando su padre, también militar, quedó comprometido con el Alzamiento Nacional.

       Joaquín García Morato era nacido en Melilla, pero murió en Madrid el 4 de abril de 1939, en las inmediaciones del aeródromo de Griñón, rodando una película para la Legión Condor. Es a todos los efectos considerado como un malagueño de adopción, ciudad en la que se casó con una mujer perteneciente a una de las familias de más renombre de Málaga, Carmen Gálvez.  A la familia de García Morato se le concedió el marquesado del Jarama. En Melilla sigue contando con una avenida, y una placa en su casa natal, en la calle Vara de Rey.

          Castaño de Meneses nació en Castellón en 1929  y murió en Madrid en 1982. Además de ser campeón del mundo de Acrobacia Aérea, se destaca en su biografía que participó en abril de 1959, en el desfile de La Victoria de ese año, en una escuadra compuesta por 100 aviones a reacción. Ahora, se conmemora su figura en nuestra ciudad con una estatua casi ciclópea, en la plaza de La Aviación Española. Sin desmerecer ni juzgar biografía alguna, no se han explicado los motivos para homenajear a este aviador, fallecido hace mas de tres décadas y cuya vinculación con la ciudad no pasa de ser circunstancial, pues en 1945 ya se encontraba con su familia en Ceuta, tras pasar antes por Cádiz y Guadalajara. Debe quedar claro que tampoco pensamos que la familia tenga nada que ver con este homenaje. Para ellos es su familiar y poco mas debe decirse. Las claves y las intenciones hay que buscarlas en otro lugar.

        Virgilio Leret Ruiz, aviador , Comandante Jefe de la Base de Hidros del Atalayón, primer militar republicano que hizo frente a los sublevados, y que fue fusilado en la madrugada del 18 de julio de 1936, es el único de los mencionados que está enterrado en Melilla, aunque en una fosa común y anónima. Pese a la importancia de su figura y la calidad de su ejemplo, sigue sin recibir el más mínimo homenaje en la ciudad en la que reposa desde el inicio de La Guerra Civil.

      La explicación de esto no resulta sencilla, salvo que achaquemos estos actos al franquismo residual en España, muy reducido pero muy compacto. La revista Ares, de Militaria de la España de Franco (como se define a sí misma), dedicó un reportaje espacial a García Morato en su número 38. En ningún lugar se mencionaba su condición natal de melillense. En cuanto al aviador Castaño de Meneses, se puede resaltar o no, en su biografía, los aspectos tangenciales de su estancia y vivencias en la ciudad. Por lo que respecta a Virgilio Leret, es imposible escribir o hablar de él, sin mencionar que está enterrado en nuestra ciudad. De todos, es el que siempre estará vinculado a Melilla, aunque se le sigan negando los homenajes.

Nota:

http://www.ejercitodelaire.mde.es/ea/pag?idDoc=ABE97277F81A697CC1257AFA004BFD35&idRef=3C918196A0133D0EC1257B2400521E1F

El estado de la plaza de la aviación


    Hay imágenes que no necesitan muchos comentarios. Solo necesitan conservación y gestión, las dos cosas que no existen en Melilla. En el pasado mes de abril escribimos acerca del estado de la plaza de la Aviación Española, denominación franquista porque su nombre actualizado sería plaza del Ejército del Aire o de las Fuerzas Aéreas, pero en nuestra ciudad se prefiere lo rancio. No le tenemos miedo alguno a al adjetivo español/ola, o al sustantivo España. Lo dejamos claro y desde el principio.

                 Nadie entendió por qué el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero abandonó el edificio de Correos, sin rehabilitarlo, y alquilase para este organismo un local en el barrio del Industrial. Nadie entiende ya nada, como la posterior venta del inmueble a la Ciudad Autónoma de Melilla, para futura Universidad privada, o para un uso o fin último que todavía no se conoce. No se entiende tampoco que se esté dejando deteriorar el edifico hasta el límite, o que una plaza rehabilitada hace apenas dos años, presente aspectos y situaciones como las que describíamos hace medio año, o las que presentamos en este momento.  Está claro que es más rentable que todo caiga en la descomposición absoluta, para luego rehabilitar de manera mil millonaria. Refundar la ciudad en cada esquina o plaza.

   Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/04/03/plaza-de-la-aviacion-espanola/

La fuente del Parque Hernández


La fuente del parque

                  Esta todo tan descentrado que al primer golpe de vista parece un juego óptico provocado con un objetivo desenfocado. No se sabe que es lo que está derecho y qué torcido. El suelo se levanta levemente en una hilera de losas , la fuente se alza y vence hacia adelante por la base y la farola, el único elemento recto, parece salir de la fuente también inclinada. La sinuosidad del borde del parterre también colabora en la sensación de derrumbe o de movimiento de las cosas. Lleva así meses o un tiempo que nadie sabe precisar. El conjunto no invita a beber de esa fuente, con agua de no se sabe qué procedencia. No hay ninguna indicación de que sea agua potable, algo preceptivo en cualquier fuente pública. Es el descuido absoluto, el abandono generalizado, el triunfo de la herrumbre.

Atravesando La Vía Láctea en Melilla


 

24 bandas reductoras de  velocidad en una sola vía

       La carretera de la Vía Láctea, nombre absurdo donde los haya,  comienza junto al callejón de Pandora (carretera de Hidúm) y acaba junto a la Fuente de Trara (carretera de Rostrogordo). Es, era, una vía muy adecuada, pues comunica la zona de alta de Tiro Nacional y el Poblado legionario, con la carretera de Farhana en apenas 5 minutos, yendo a 50 kms/h, velocidad recomendada en vías urbanas. Es una vía que suelo utilizar para cambiar de un sector a otro de la ciudad, sin necesidad de pasar por el saturado tráfico del centro. También sé que esta zona no es transitada por la mitad de la población de Melilla, pese a que aquí hay un mirador con las mejores vistas de la ciudad y del barranco de Cabrerizas.

          Reconozco que cuando leí en prensa que un grupo de vecinos de la zona protestaban por la instalación de bandas reductoras de velocidad me extrañó por un doble motivo. El primero porque nunca había oído noticia alguna sobre excesos de velocidad en esta zona, o accidentes, que sí suelen ser frecuentes en otras parte de Melilla, como el Paseo Marítimo (antiguo y nuevo), la carretera de Alfonso XIII o la calle Álvaro de Bazán. El segundo motivo de extrañeza era el propio hecho de protestar, pues las bandas reductoras han sido instaladas en otros lugares de nuestras calles y nadie ha protestado, es más, se han recibido como «una bendición».

                        Bandas reductoras de lomo de asno

       A principios de la semana tuve que utilizar esta vía de comunicación y me encontré con una auténtica tortura sobre el asfalto. Se han instalado 18 bandas reductoras del tipo lomo de asno, construidas en cemento, que se añaden a las 6 existentes , lo que ofrece un total de 24, sobre una de vía de 2 kms, o sea, algo más una cada 1oo metros. En dos tramos concretos hay instaladas 3 consecutivas (cemento, goma rígida, cemento), en distancias que no superan los 50 metros entre las tres. Es un despropósito y una auténtica ruina para los amortiguadores.  Ahora entiendo por qué, todas las piezas de los amortiguadores de los vehículos, son las estrellas en las tiendas de repuestos automovilísticos. No solo son los baches, socavones y hoyos en las vías, son también las bandas reductoras de velocidad, especialmente las de goma rígida, especialmente dañinas para la amortiguación, según me contaba alguna de las personas a las que pregunté, si la situación del tráfico en la zona aconsejaba una acción tan contundente y desproporcionada.

      Después de ver el resultado, que ha costado 67.000€, y de leer los consejos del Ministerio de Fomento sobre la instalación de este tipo de medidas disuasorias de la velocidad, tengo mis dudas de que se correspondan con la normativa y sobre el material elegido, el cemento, que se deteriora con mucha rapidez, como es el caso de las instaladas hace poco más de dos año sen diversos lugares de la ciudad, como la de la calle Ibañez Marín, que en realidad es un paso sobreelevado y que ya es una ruina. Pero todo esto ya lo escribimos hace tiempo.

             Lo que resulta absolutamente incomprensible es la situación de los márgenes de la carretera, llenos de escombros y de basura desde hace meses.

         Nota: (1) http://www.fomento.es/NR/rdonlyres/180E9859-01CD-45A2-92CB-B5B4D1137624/81033/1160101.pdf.

                          (2) https://elalminardemelilla.com/2011/12/31/pasos-sobreelevados/