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Sobre el traslado temporal de la imagen de la Virgen de la Victoria


         Nada entre dos aguas no es siempre posible. Hay momentos en los que hay que decidirse y tomar una postura. La imagen de la Virgen de la Victoria languidece en su histórica parroquia de La Purísima, sin apenas público, tránsito y veneración  de fieles y con un solo culto semanal. El Vicario episcopal de Melilla, Roberto Rojo, ha propuesto de modo público que la imagen sea trasladada de modo temporal cada año, para que la novena, la misa solemne anual, y la procesión que se celebra en su honor, al término de la Feria de Septtiembre se celebre en el templo arciprestal del Sagrado Corazón.

                  La iglesia del Sagrado Corazón es el templo más moderno de la ciudad, más grande y con mayor capacidad. Carece de problemas de acceso, se encuentra en el centro de Melilla, y posibilitaría que la imagen de la Patrona de Melilla, sea visitada, venerada y  conocida por todos los melillenses. La imagen de la Patrona de la ciudad pertenece a todos los melillenses. Su presencia temporal anual lograría la ampliación de su conocimiento y culto, su acercamiento a todos los ciudadanos, y su presencia física dentro del mundo católico de la ciudad.

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El día de la Patrona de Melilla


                             La Misericordia, la Virgen de la Victoria y sus fieles

        El 8 de septiembre es el día de la virgen de los Llanos, de Meritxel, del Pino, de Guadalupe, de Covadonga, de la Victoria, de la Cinta, de Montserrat, de Nuria, del Coro, de Soterraña. Muchas ciudades, pueblos, y comunidades autónoma celebran su día en esta fecha.

            La Patrona de Melilla resiste como cada año en compañía y ante la presencia de sus fieles, que no son demasiados, pero tampoco escasos. Son los mil de la Patrona, esa mítica cifra a la  que llevamos aludiendo varios años. Son mil, que tampoco descienden en número, pero que la acompañarán hasta el fin de los tiempos. Son los mil de la Victoria y de la Misericordia, por ser éste su año.

              La procesión contaba este año con una gran novedad, la de la salida desde el templo Arciprestal del Sagrado Corazón. Este ha tenido dos hechos muy beneficiosos, el primero es que la novena dedicada en su honor a tenido una numerosa presencia de fieles, y el segundo es que la procesión ha durado una hora menos, ha podido iniciarse a las ocho de la tarde, con mucho menos calor para los asistentes y participantes. Esto ha hecho que el recorrido sea más corto, más liviano, más solemne y más ambientado.

                                 El Vicario Episcopal, la Victoria y sus acólitos

                De un mal, el terremoto del 25 de enero, se ha obtenido un bien, el que la Virgen de la Victoria ha salido desde el mismo templo Arciprestal, en el centro de la ciudad. La voluntad divina,  el destino, el azar, o todos a la vez, han otorgado al Vicario Roberto Rojo Aguado, un triunfo eclesial histórico, de esos que se señalarán en las efemérides de la historia religiosa de Melilla. Flanqueado por sus dos acólitos, nombrados por el obispo de Málaga monseñor Catalá Ibañez, el Vicario de Melilla ha presidido relajado la procesión, atento a los detalles y sus fieles, dispensando bendiciones y a los que también ha dedicado gestos y palabras de atención.

              Acompañado por el clero de la ciudad en pleno, siempre delante de La Patrona, que este año a estado más cerca que nunca del pueblo de Melilla, no solo por la acción de la nueva Junta de Gobierno de Hermandad de La Victoria, sino también por un guiño del destino en forma de movimiento sísmico, y por la voluntad y la decisión personal del Vicario Episcopal, Roberto Rojo Aguado.

             En un año de zozobra para la ciudad y de ruina física para los templos cristianos, cuando el viento soplaba de frente y de costado, sobre la nave de la iglesia melillense, el Vicario ha sabido mantenerse en el timón, y no dejar la nave a la deriva, pese a que el vendaval amenazaba con echarlo todo abajo. Por medio de la Misericordia y el Perdón, el vicario Roberto Rojo ha subido sobre las suaves, pero firmes alas de la Victoria, la Patrona de Melilla.

           El acompañamiento musical de la Orquesta de la Ciudad de Melilla, y de la Banda de Guerra de Regulares, han jalonado como siempre, el paso previo y posterior al trono de La Victoria.

Las campanas y torre de La Arciprestal


                    El largo camino hacia el templo del Sagrado Corazón

                             Enrique Delgado

        En 1911, el párroco y Vicario de La Purísima D. Miguel Acosta, elaboraba el expediente para retomar la construcción del nuevo templo parroquial de la ciudad, iniciadas en una fecha indeterminada, según se informaba el 12 de febrero de 1911. La Melilla de la expansión necesitaba un nuevo templo. El día 22 de abril José Montero, vicesecretario del obispado,  el arquitecto diocesano Guerrero Strachan, y el vocal y párroco del Carmen José Fresneda, se desplazaban hasta Melilla para ver el espacio disponible y ultimar el proyecto, que debería reiniciarse, sobre una obra anterior en la entonces denominada calle Chacel. El año 1912 se pasará entre gestiones y búsqueda del dinero necesario. Dos años después, el 23 de abril de 1914, se produce la subasta del solar de la calle Canalejas, en donde habrá de construirse el nuevo templo, para lo cual habría que desmontarse parte de la ladera del cerro del barrio del Carmen. El 24 de agosto de 1914 se publica la Real Orden que permitirá edificar el nuevo templo, y en septiembre del año 1915, se comunica a través del obispado, que ya se dispone del primer crédito de 10.000 pesetas, que permitirá iniciar las obras. En el año 1916 todo se encontraba paralizado nuevamente, siendo necesario demoler la cimentación, parte de las columnas ya edificadas y despejar el terreno, para levantar la nueva obra. El dinero concedido tuvo que emplearse en ese fin. La Reina Vicotria Eugénia realizó un donativo personal de 1000 pesetas para el nuevo templo.

            En marzo de 1917, se licita el proyecto de nuevo, por un importe de 228.000 pesetas, por parte del Obispado de Málaga. A lo largo del año, y desde ese momento, las obras parecieron avanzar a buen ritmo, al definitivo. La primera piedra, si es que la hubo, es un dato perdido en la noche de los tiempos.

                           Las cuatro campanas de la Iglesia Arciprestal

             En marzo de 1918, la torre del Templo del Sagrado Corazón ya estaba terminada. El día 22 de marzo, en el buque Hespérides llegaron las dos primeras campanas, procedentes de la Fundición Hijos de Murua de la ciudad de Vitoria-Gastéiz, una de las más tradicionales y con mayor fama en la fundición de campanas,  y en la elaboración de relojes de torre. Estas dos primeras campanas tienen el nombre de Sagrado Corazón y Virgen de La Victoria, de 220 y 380 kilogramos de peso respectivamente. La fecha de ambas es la misma, 1917, por lo que están apenas a unos meses de convertirse en centenarias. Ambas fueron subidas a la torre el lunes 25 de marzo de 1918. Las campanas fueron bendecidas el sábado 18 de mayo de 1918, para lo cual, autoridades civiles, militares y eclesiales subieron hasta lo más alto de la torre de la nueva iglesia. La bendición fue dirigida pro el Vicario eclesiástico Sr. Casasola, siendo los padrinos de las campanas los matrimonios Aizpuru (La Victoria), y Monteverde (Sagrado Corazón).

             En lo alto de la torre de la Iglesia Arciprestal de Melilla, hay otras dos campanas más, también de la misma fundición de los Hermanos Murua, una de nombre IESSUS, datada en 1919 y otra María. La primera tiene grabada la jaculatoria: “missere nobis”, Ten piedad de nosotros.

                                     En lo mas alto de la torre arciprestal

               Estamos acostumbrados a verla desde abajo. La gran torre Arciprestal domina toda la plaza de Menéndez Pelayo, pero nunca habíamos tenido la oportunidad, ni la ocurrencia de repetir la ascensión realizada hace un siglo. Ninguna torre o campanario de Melilla tiene cuatro campanas. Tras subir a todos los campanarios, hemos comprobado que se cuidadaban todos los detalles, que se encargaban las campanas, los exornos y las imágenes, en los mejores talleres de España y de Francia.

                 Hemos subido a la torre con el permiso del Vicario Episcopal, Roberto Rojo, renacido y decidido a convertir la iglesia centenaria del Sagrado Corazón en el templo mayor de la ciudad, solo por detrás del Patronal. Ha recuperado energía y apoyos, y está introduciendo cambios en el templo central de la ciudad.

                         El próximo viernes 1 de julio, un nuevo presbítero melillense, Francisco José Ruíz Guillot, ordenado en la Catedral de Málaga, celebrará su primera misa en su ciudad natal. La misa será concelebrada por todo el clero de la ciudad y contará con la presencia del Obispo de la Diócesis, monseñor Jesús Catalá Ibañez, que acudirá en visita pastoral a Melilla, siete meses después de la última, realizada en el mes de noviembre, en donde repuso el culto al Cristo de Limpias en la iglesia de San Agustín del Barrio del Real.

               Monseñor Catalá Ibañez, quiere mostrar su apoyo a los feligreses melillenses, al clero de la ciudad que atraviesa un periodo de falta de vocaciones, mantener el contacto con la ciudad, y también dar muestras de apoyo  a su Vicario, Roberto Rojo. La misa se celebrará el día 1 de julio a las 20h 00 en el templo Arciprestal de Melilla.

            Nota: http://cadenaser.com/emisora/2015/04/30/ser_vitoria/1430378632_176662.html