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Los juicios de Melilla


            El caso del “voto por correo” divide a la Justicia melillense

  Un maxi proceso o un macro juicio, como el de la mafia en Palermo en 1980, requiere un tribunal extraordinario, con jueces específicos, una sala adecuada y sacarlo del proceso ordinario de la Justicia de la ciudad. La larga duración prevista hará colapsar los juzgados ordinarios.  Quien vaticina el inminente atasco de los juzgados melillenses por esta causa,  es el Juez Decano de la Ciudad Fernando Germán Portillo, que “no ve el beneficio de sacar ahora esta causa”. Para el Juez decano existían otras alternativas y una bolsa de magistrados suplentes, que hacen injustificado el detraer un magistrado de apoyo en los saturados juzgados de Melilla para añadirlo a este caso, en entrevista concedida al Faro de Melilla*. Según sus cálculos, “se suspenderán entre 30 y 50 juicios” en los próximos meses, en “notable detrimento para muchos ciudadanos”*.

     El macro proceso del “voto por correo”, una acumulación de supuestos delitos e infracciones electorales del año 2008, se extenderá a lo largo de los próximos ocho meses, con la presencia de 30 acusados y más de 200 testigos y dos “acusadores arrepentidos” y que también participaron supuestamente, en los hechos sometidos a juicio. La declaración de uno de ellos, quedó también anulada. La acusación particular la ejerce el Partido Popular de Melilla, lo que otorga al juicio un claro matiz político. Solo el intento de ponerlo en marcha ya ha consumido dos meses, desde el pasado mes de octubre. También se ha producido la recusación de un abogado defensor y la dimisión, por motivos de salud, de un magistrado de la sala. El presunto delito de “asociación ilícita” no parece tener gran consistencia, en opinión de algunas fuentes jurídicas.

      El juicio afronta también muchos problemas, como las contradicciones de uno de los testigos de cargo, o la anulación del grueso del material probatorio, como son las escuchas telefónicas. También han sido apartados de este primera parte sometida a juicio,  el presunto delito de malversación de fondos públicos. Quedan pues todos los delitos electorales, que se extienden como un rosario sobre la larga lista de los acusados, y los de prevaricación, que solo pueden atribuirse a funcionarios públicos. Es de prever que también otros declarantes se desdigan de sus primeras declaraciones de la fase de investigación. ¿Qué queda pues para acusar?. La existencia de informes periciales, según la opinión de otro magistrado. Si no hay más interrupciones y todo sigue el curso previsto, algo imposible en Melilla, las sesiones acabarán el mes de julio de 2018.

                             Los romanos, los príncipes del derecho

         Algún día, quizá se estudie todo lo sucedido en Melilla en los últimos tiempos, y los escándalos relacionados con el “uso del voto por correo”. Los romanos hicieron del derecho el eje de su sociedad pública y política, por ello acumularon cientos de máximas y principios jurídicos, que aun hoy se siguen utilizando. Existe uno que dice: Leges illae optimae quaue arbitrio iudicis pauca relinquuunt (las mejores leyes son las que dejan pocas cosas al arbitrio del juez). No es lo mismo discrepar en la pena o sanción a imponer, que del concepto del delito o incluso del mismo juicio.

     Robar a una anciana a la salida de misa es un delito claro, pero blanquear dinero, vaciar un banco de fondos, alzar bienes o violar el secreto de un voto, no son conceptos fáciles de definir. En días pasados, y en relación con el desafío independentista en Cataluña, decía con respecto a los delitos de sedición y rebelión, que los delitos son lo que son, no se pueden ajustar los comportamientos a los delitos para ver si ajustan o no. A partir de aquí, a los 30 acusados, algunos muy significados líderes políticos de Melilla, les espera un largo calvario, que se unirán a los 10 años de espera para el inicio del proceso.

    Pocos saben ya que San Nicolás era el patrono de los jueces (6 de diciembre), y al que se encomendaban para obtener un juicio justo. Así pues, les deseamos a todos que tengan “un buen juicio” y los encomendamos a la protección San Nicolás de Bari.

Nota: https://elfarodemelilla.es/2017/11/13/comenzar-ya-voto-correo-va-perjudicar-los-juzgados-mixtos/

 

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El caso del voto por correo


                                           

          La presencia del Partido Popular como acusación particular junto al Ministerio Fiscal, como si éste no fuera suficiente para la persecución de los presuntos delitos, así como la notoriedad política de algunos de los acusados como Mustafa Aberchán, presidente de Coalición por Melilla; Dionisio Muñoz, ex secretario general del PSOE; Alonso Díaz, ex secretario general de UGT; y Gregorio Escobar, ex Delegado del Gobierno en Melilla, confieren al caso del Voto por Correo de 2008, un clarísimo carácter político, que lo eleva por encima de los presuntos y numerosos delitos atribuidos a los acusados, y a la gran cantidad de acusados, hasta treinta, que lo convierten también en un maxi proceso. También  hay que decir que es el propio Partido Popular el que denunció los hechos investigados por la Justicia, y ahora sometidos a juicio. Todo hace referencia a un crecimiento anómalo de los votos por correo en las Elecciones Generales de 2008.

              Aislado el hecho concreto, el crecimiento hasta el 11,42% del voto por correo supone un cenit anómalo en este tipo de votación, que si se analiza en el conjunto de datos que van desde 2003 hasta 2016, aportan una perspectiva distinta.  El voto por correo se está incrementando en Melilla en progresión aritmética desde la primera fecha mencionada,  desde el 4,5% hasta casi el 7% de la última convocatoria electoral en 2016,. La media de votantes por correo en Melilla siempre duplica al de la media nacional, y al de cualquier otra ciudad española en todos los periodos electorales. También se puede comprobar que la cifra de votantes por correo siempre es más alta en las elecciones locales que en las generales.

                Hay una utilización numerosa de esta modalidad de voto, prevista en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, en Melilla desde el año 2003, y que siempre es superior a la del Estado. Existe un precedente de denuncia por presunta manipulación del instrumento del Voto por Correo en 2007, que afectó al Partido Popular y que fue sobreseída por los tribunales de Justicia.  Sin embargo, la ayuda o la inducción a la votación por correo, no suponen en principio ninguna irregularidad, salvo que se viole el proceso del voto o su obligatoria confidencialidad.

                  La coincidencia del inicio del proceso del Voto por Correo  DPA 0000552/2008, y el referéndum ilegal celebrado en Cataluña del 1 de octubre de 2017, permite apreciar las diferencia entre lo que es una violación completa de la LOREG y las presuntas infracciones juzgadas en Melilla, en donde se ha interrogado a más testigos que en el “process” catalán, y en el que probablemente existen hasta más acusados, y curiosamente casi con los mismos cargos, incluido el de malversación de caudales públicos, que finalmente ha sido apartado de la presente causa, y por el que resultó condenado el ex presidente de La Generalitat Artur Mas, al celebrar la consulta ilegal de septiembre de 2014. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña no impuso la pena de prisión para el político catalán, mientras que en Melilla se solicitan cientos de años de cárcel para los 30 acusados.

                El Caso del voto por Correo se inicia en Melilla con el testimonio de dos testigos, que trabajaron para la supuesta asociación ilícita de conspiración para la votación, por lo que cometieron el mismo presunto delito que luego acabaron denunciando. Esta figura se denomina penalmente como coimputado y no es suficiente para sostener la acusación, salvo que existan otros medios de prueba, como las “escuchas telefónicas” y que han sido anuladas en su totalidad. De los dos testigos de cargo, Nordim Abdel-lah Chadili e Ikram Aanan Mimun, el testimonio del primero ha sido anulado por completo, por no coincidir el testimonio prestado como denunciante con el que después manifestó como investigado. La segunda perteneció al propio Partido Socialista como integrante de su Ejecutiva, desde las Juventudes Socialistas, y su testimonio resulta muy comprometido.

                        Irregularidades electorales en Melilla

         Las irregularidades en las elecciones celebradas en nuestra ciudad son consustanciales e inherentes a los propios procesos electorales, desde que se restableció La Democracia en 1978. Regalo de borregos y de ladrillos para la construcción de viviendas recogidos, apagones de luz en determinados barrios para proceder al reparto de sobres en la jornada de reflexión, robos de cajas de voto por correo, asistencia a los votantes por “voluntarios” de todos los partidos políticos, aparición de solicitudes de voto por correo en los lugares más insospechados, sobre rellenos con billetes de 50€ que aparecieron en  los recuentos, denuncias de todo tipo y condición, impugnación sistemática de los resultados proclamados por la Junta Electoral, e incluso la anulación de las elecciones en toda la circunscripción en el año 1989, que había ganado de modo legítimo el partido socialista*.

             Es pura casualidad y coincidencia conocida en toda la ciudad, que siempre un Plan de Empleo coincida con un proceso electoral, bien el inicio de las contrataciones o en su final. Esto puede comprobarse fácilmente en la hemeroteca pública. El Plan de Empleo de 2008 sería una más de todas esas coincidencia del maremágnum electoral melillense. Otra cosa es que eso sea o constituya un delito. Lo que resulta claro, es que la supuesta conspiración para la votación no sirvió para el supuesto fin propuesto, porque la coalición socialista y cepemista perdió las elecciones. Lo que sí parece deducirse es que ese innegable aumento de la votación por correo, benefició tanto a la coalición denunciada como al partido denunciante, que volvió a alcanzar el triunfo electoral, que se repite invariablemente desde 1991.

           La paradoja de la España de las asimetrías, es que Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Carme Forcadell, puedan tener un horizonte procesal similar al de los principales acusados melillenses, que son Mustafa Aberchán, Gregorio Escobar y Dionisio Muñoz.  Concentran todo tipo de responsabilidades penales que van desde la prisión, hasta la multa, incluyendo la inhabilitación y la expulsión de sus puestos de trabajos.

                                              El inicio del proceso

                El maxi proceso del voto por correo reúne a 30 acusados, más de 600 declaraciones en el proceso de investigación, la citación de dos centenas de testigos, y a una pléyade de abogados y procuradores, se inició el pasado día 9 de octubre.  El proceso deberá determinar si todo ese cúmulo de irregularidades crean figuras penales, como por ejemplo la supuesta tramitación “en masa” de solicitudes de voto por correo,  si todo eso fue una asociación ilícita, y si en algún momento de la cadena se vulneró “el secreto del voto”.  El caso del “voto por correo”, que solo se ha reducido en un 4% tras este espectacular aumento de 2008, se extenderá a lo largo del próximo año 2018.

              La primera vista celebrada el 9 de octubre, supuso también la interrupción del juicio, porque uno de los acusados y testigos de cargo, Nordim Abdel-lah, manifestó en la vista que había perdido la confianza en su abogado. Los acusados fueron llegando en parejas o individualmente a la Torre Norte del V Centenario, que alberga a la Audiencia Provincial y a los juzgados de Instrucción de la ciudad. El primero en llegar fue el ex delegado del Gobierno Gregorio Escobar, seguido de otros significados integrantes del partido socialista, y del presidente de Coalición por Melilla Mustafa Aberchán y ex Presidente de la Ciudad de Melilla.

       Hasta el momento, pese a las violaciones de la Ley Electoral y de la desobediencia abierta al Tribunal Constitucional, cometidas por el Govern de La Generalitat, el Gobierno del Estado muestra su disposición a perdornar todo, si reconducen su camino hacia la legalidad constitucional, porque los problemas políticos deben resolverse en las Instituciones políticas.

                  El uso o recurso instrumental a la Justicia se produce cuando un partido  recurre a la misma para resolver un problema político, como es el conflictivo uso del sistema de voto por correo en Melilla. Será el proceso judicial el que deba determinar si esas irregularidades fueron o no algo más. De momento podemos decir que el intento de sacar a Mustafa Aberchán de la vida política de Melilla mediante el recurso a la vía judicial, puede constituir un error con repercusiones en la estabilidad  social y política futura. Esto ya se ha hecho anteriormente con los alcaldes Gonzalo Hernández, Ignacio Velázquez y Enrique Palacios, todos ex presidentes y alcaldes inhabilitados por la Justicia.

                                Pefil del votante por correo

                      Coalicción por Melilla nunca ha concurrido a las Elecciones Generales y en 2011 sí auspició la abstención activa, lo que hizo decrecer la votación en un 11% en toda la circunscripción. En esta ocasión los votantes solo alcazaron el 49% del censo, mientras que la abstención  llegó hasta el 51%. La media de votación en Melilla se sitúa en un 60%.

                      Es solo una conjetura, pero el pefil del votante por correo melillense pertenece a la denominada “comunidad de origen peninsular”, mientras que el votante imazighen no suele hacer un uso significativo de esta modalidad de voto. La concurrencia por primera vez a una elecciones generales de los cepemistas, puede explicar ese aumento puntual y concreto del votante por correo, al que parece que accedieron por primera vez, aumentando su estadística de modo significativo.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/06/16/1989-el-pp-celebro-la-repeticion-de-elecciones/

 

 

   

La imprenta Marfeme cierra su taller


        La aparición de la imprenta Marfe hace 20 años, revolucionó el mundo de la copistería en Melilla. Fue creada por la familia Cerezo y su primer taller estuvo situado en la calle del General Marina, de donde luego pasaron a la calle Castelar. Antes de su aparición era muy difícil y caro hacer un grupo de fotocopias en la ciudad, instrumento básico de los estudiantes. Hoy las fotocopiadoras son de uso común y están  extendidas por toda la ciudad, oficinas e instituciones, pero en aquellos años era casi un aparato de “tecnología punta”. La socialización de las fotocopias, de la encuadernación y posteriormente de la edición, llegó a la ciudad con esta familia.

        A lo largo de esas dos décadas, han editado y llevado a cabo todo tipo de trabajos, fundando en el Polígono Industrial del Real la primera imprenta de la ciudad, abierta al uso común. La popularización de los precios hizo que se pudiera contar con el recurso editorial, como un instrumento más de la publicidad. Como siempre sucede, con el éxito también llegó el escándalo, político en este caso, pues la imprenta Marfe fue la escogida para la edición de “la edición” de la hoja de instrucciones para el voto por correo del año 2003, que edita la Junta Electoral de Zona y que es distribuida por la Delegación del Gobierno.   

        Este fue el famoso caso de “presunta inducción al voto por correo” fomentada por el Partido Popular y que fue archivada por los tribunales de Justicia de la ciudad en el año 2003. La del año 2008, que afectó de lleno al Partido Socialista y a Coalición por Melilla, acabó con una colección de imputados, más amplia que el palo de bastos  de una baraja. Como también suele suceder, unos se quedan con la hoz de la cosecha y otros reciben solamente el martillo en la cabeza. Los hermanos Cerezo, después de aquella amarga experiencia, decidieron sobrevivir sin el amparo de las Instituciones. El endurecimiento de las condiciones laborales, la competitividad extrema, y en este caso la enfermedad, han llevado al cierre a esta empresa familair.

                       Cada año, desde 2009, editábamos un almanaque de bolsillo en la imprenta Marfe, con imágenes religiosas de las iglesias de Melilla. Este año no hemos podido hacerlo con lo que se ha quebrado una tradición de siete años. El mundo que conocíamos va desapareciendo poco a poco. Nos quedaremos con ese buen recuerdo, y con la implicación de la familia Cerezo en el mundo de la edición en Melilla, que ha concluido este año.

                    En el mes de enero desapareció la legendaria Cooperativa Gráfica. El poco equitativo reparto del trabajo existente, lleva a algunas empresas subsidiadas cual rémora al poder autonómico a posiciones hegemónicas, y a otras las fuerza al cierre.