Archivo mensual: noviembre 2017

La Duquesa de La Victoria en Melilla


                                     El óbolo del mendigo

Enrique Delgado

       En principio, la anécdota fue escrita en la relación diaria de donaciones reflejadas en El Telegrama del Rif, a los hospitales de Cruz Roja en Melilla, pero el 11 de septiembre se le dio su verdadera importancia. Un mendigo anciano de la ciudad, de los muchos que siempre ha habido, se presentó en el Hospital de la Cruz Roja y solicitó ver a la Duquesa de La Victoria, convertida en un símbolo desde su misma llegada a Melilla. Carmen Angoloti siempre estaba disponible y siempre atendía personalmente cualquier solicitud. Una vez en su presencia, y en las misma escaleras, el anciano indigente sacó un pañuelo de su bolsillo, lo desenrolló y le ofreció una peseta a la Duquesa, lo que probablemente constituían todos sus ahorros. Según relata el periódico, la duquesa solo acertó a darle las gracias y preguntarle su nombre, recibiendo esta respuesta: “anote usted si quiere que es de un pobre”.

      El 21 de septiembre llegó a Melilla una dama de Corte de la Reina Victoria Eugenia, Maria Teresa Almagro y Rávene, para interesarse de modo directo de la situación de los hospitales de la ciudad y en especial del de Cruz Roja, bajo el patronazgo de la propia soberana. Ese mismo día se daba noticia del inicio de un nuevo curso de Damas enfermeras.

      El batallón de La Corona fue objeto de un encendido elogio y homenaje por parte del periódico melillense, dada su eficacia en la defensa de la ciudad, en los primeros días del derrumbe de la Comandancia de Melilla. Se trataba de un batallón de reclutas, que nada tenía que ver con las tropas de Regulares o del Tercio de Extranjeros, dirigidas por Millán Astray. Hasta ese momento, y ya estábamos a 23 de septiembre, no había aparecido una sola palabra sobre el comandante Franco en El Telegrama del Rif.

        Además de la red de hospitales de la ciudad, entre los que destacaban el Docker y el de Cruz Roja, había siempre fondeado en el puerto de la ciudad un buque hospital, El cuerpo de Sanidad Militar estableció dos bases quirúrgicas para heridos, una en Málaga y otra en Cádiz, a donde eran evacuados según el tipo de heridas recibidas. Los Reyes dejaron claro que no se iban a trasladar a Melilla y la Reina Victoria Eugenia sí vio a los heridos, pero en Málaga

                         La red de mujeres. La infanta Luisa de Orleans en Melilla

          El 25 de octubre llegó a la ciudad la infanta doña Luisa de Orleans en representación de la Reina Victoria, y que estaba casada con el también infante don Alfonso de Borbón y Borbón, casado en segundas nupcias. Llegó a la ciudad y visitó los dos hospitales de Cruz Roja, el instalado en el colegio de los Hermanos de la Doctrina Cristiana y el del edificios de las Escuelas graduadas mixtas. La infanta doña Luisa de Orleans llegó acompañada por la señora de Urcola y el duque de la Victoria, esposo de Carmen  Angoloti. Esta es la visita de la Casa Real española, que refleja la serie Tiempos de Guerra, aunque transformada en una visita de la Reina.

                La Infanta doña Luisa se quedó en la ciudad hasta el día 15 de noviembre, en que embarcó de regreso a Málaga. Su estancia no fue solo protocolaria, pues durante todo ese tiempo trabajó como una dama enfermera más, en los hospitales de Cruz Roja, visitando también el hospital militar del Docker. También se celebró un oficio religiosos en el templo del Sagrado Corazón, eme memoria de los innumerables caídos en los combates, y que presidió la Infanta de la Casa Real española. Probablemente ese día 4 de noviembre sea el único en que el que una infanta de España ha estado en el hoy templo arciprestal de Melilla. La infanta estuvo siempre acompañada de la marquesa de Cavalcanti.

          El 23 de noviembre el Gobierno de España concedió la Gran Cruz de la orden Civil de Beneficencia, a Carmen de Angoloti duquesa de la Victoria, máxima distinción del Estado en aquel momento, por su labor en nuestra ciudad, realizada en los dos hospitales de Cruz Roja. Seguidamente se nombró una comisión para llevar a cabo un homenaje a la duquesa, con motivo de la concesión honorífica, por lo que en el último día del mes volvieron a Melilla la Infanta doña Luisa de Orleans y su esposo el infante don Carlos de Borbón, para hacerle entrega de la distinción.

                             Carmen Angoloti, duquesa de la Victoria

          Carmen Angoloti y Mesa, nacida el 7 de septiembre de 1875 en Madrid,  llegó a Melilla el día 30 de julio, acompañada de su esposo Pablo Montesinos y Espartero, gentilhombre de cámara y primogénito de los duques de la Victoria, con quien se casó el 1 de enero de 1893, a los 17 años de edad. El primer edificio utilizado como hospital fue el colegio de los Hermanos de las Doctrinas Cristianas, verificándose su puesta en marcha el 3 de agosto, siendo visitado por el Infante don Alfonso  de Borbón. La colaboradora más cercana de la duquesa fue Carmen Merry del Val, esposa del general Cavalcanti.

      En el último día de agosto, se registró en Melilla la visita del ministro de la Cierva, quién visitó el ya habilitado edificio del Grupo de Escuelas Graduadas Mixtas, ya habilitado como hospital de Cruz Roja y que se convertiría en el edificio principal de esta emblemática Institución El 3 de septiembre se abre el primer curso de damas enfermeras en la ciudad y el día 8 llega hasta estas tierras el comandante de Sanidad militar y ya afamado médico, el doctor Mariano Gómez Ulla.

                                          El golpe de Estado de 1936

       Los militares africanistas ejecutan un golpe de Estado el 18 de julio de 1936 en todo el territorio nacional. Esto provoca el derrumbe del orden público y el caos en el gobierno legítimo. Durante al menos 3 meses, los asesinatos políticos se sucederán por toda la geografía peninsular. Milicianos anarquistas y algunos elementos comunistas constituirán Chekas en las zonas que quedaron en manos de La República. El 30 de agosto de 1936 la Cheka de Bellas Artes asaltó el domicilio de la Duquesa. Pablo Montesinos y Espartero, su marido, será arrestado y asesinado, sin que pudiera volver a localizarse su cadáver. La duquesa de la Victoria es internada en una prisión para mujeres. La noticia que recorrió el mundo es que Carmen Angoloti había sido asesinada. Las Autoridades gubernativas republicanas no tuvieron nada que ver, pues se enfrentaban a un golpe de España y a una declaración de guerra civil. El orden público había sido destruido por los golpistas, pero el daño mediático que provocó la noticia fue inmenso.

       Cuando el Gobierno republicano recuperó el control, cesaron los asesinatos y las represalias, mientras que en la zona franquista fue justo lo contrario, pues se fueron incrementando en la medida que conquistaban territorio a La República española.

      Notas: Mujeres en Melilla, Mª Ángeles Sánchez, 2004. La duquesa de la Victoria, Ignacio Angoloti, Madrid 1958

Joaquín Rodriguez Puget


El general Puget y el IV Recinto de Melilla

            Joaquín Rodríguez Puget, general Jefe de la Comandancia de Obras de Melilla, falleció el 15 de noviembre en Sotogrande (Cádiz)  y además fue un amigo y seguidor del Alminar de Melilla. Todavía recuerdo mi sorpresa cuando compré su libro Melilla, Crónica de una fortificación, un riguroso ensayo histórico que pese al prólogo de Carlos Seco Serrano, fue completamente ninguneado en Melilla.

              Hasta aquel momento solo había tenido acceso a la “línea principal” de la historiografía de Melilla y sus fortificaciones. En su libro leí por primera vez las dos crónicas sobre la conquista de la ciudad, y también la identificación de la presencia del pasado árabe, oculto entre las piedras de Melilla la Vieja y sus sucesivas transformaciones. Su libro cambió para siempre mi modo de ver y entender el pasado de la ciudad y me llevó a descubrir todo lo que antes no había visto. Puede decirse que todos los artículos que he publicado sobre la historia de la ciudad y la búsqueda de una interpretación más ajustada a su pasado histórico real y no mítico, surgen de aquella lectura.

          Tanta fue mi sorpresa, e incluso conmoción, que publiqué un artículo sobre el general Rodríguez Puget en 2012. Él leyó aquel artículo desde Sevilla y quedó siempre agradecido por el hecho de que alguien se hubiese hecho eco de sus novedosas teorías e interpretaciones. Su hijo Quino recibió el encargo de localizarme, y transmitirme el agradecimiento de su padre, regalándome además un ejemplar de sus dos últimas publicaciones. Él ya estaba delicado de salud, probablemente aquella presentación de su obra en 2007,  fuera la última vez que pisó la ciudad. Sus detractores decían  siempre que era “muy imaginativo”, cuando yo intentaba comprender cómo nadie había concedido la menor importancia tanto a ese libro, como a su historia sobre el IV Recinto defensivo de la ciudad, la mejor publicada hasta la fecha.

         Imaginativo o no, fue postergado y mantenido en el purgatorio de los libros malditos. La obra fue editada por Carmelo Martínez y no mereció la consideración del Servicio de Publicaciones de Melilla. Imaginativo o no, creo que su visión se corresponde más con los hechos históricos que con muchas de las argumentaciones de “la línea principal” seguida hasta la fecha y nunca abandonada . Imaginativo o no, transformó mi modo de ver las cosas y arrojó luz sobre el pasado de la ciudad y me proporcionó una herramienta indispensable para sostener y formular muchas de mis teorías. Imaginativo o no, en El Alminar siempre le estaremos agradecidos.

 

 

Atrapados en el aparcamiento


Triple fila en la plaza Consejo de Europa

          En la plaza del Consejo de Europa, frente al hotel Melilla Puerto y las torres del V centenario existe un aparcamiento público gratuito. Es utilizado tanto por trabajadores de las torres de la Administración del Estado como por sus usuarios. El aparcamiento está sin control desde el primer día, y solo la presencia de “los gorrillas” o aparcacoches voluntarios, evita el colapso del mismo.

           No todo es responsabilidad de las autoridades de Seguridad Ciudadana, porque hay una evidente saturación del aparcamiento, y una utilización muy por encima de su capacidad. También hay conductores/as que no respetan norma alguna de aparcamiento, y que ni siquiera se fijan en si dejan bloqueados otros vehículos o sin posibilidad de maniobrar.

          Sin embargo, esta situación se produce desde el año 2011, el mismo en el que pavimentaron la plaza y la dejaron al libre albedrío y sentido común. Escribimos de eso entonces y ahora, seis años después, volvemos a escribir lo mismo. Si se hubiesen pintando las plazas de aparcamiento, y marcado las zonas de giro, no existirían estos problemas, pero la norma en Melilla es inaugurar mucho y despreocuparse después.

        Entonces, como ahora, se siguen produciendo los encierros de vehículos, la saturación del aparcamiento y el uso de la triple fila. Ahora y entonces son los aparcacoches lo que normalizan la situación y evitan que aquello sea un caos, o una zona impracticable. Todas las semanas alguien tiene que llamar a la grúa. Todo se evitaría si se pintasen o marcasen las líneas de aparcamiento y giro con la pintura usual en estos casos. Se aparcaría mejor y no habría tantos problemas.

          Al poco tiempo de su inauguración ya era difícil distinguir entre el pavimento verde (el de los aparcamientos) y el gris, que es el de la circulación y giro. Seis años después allí no se distingue nada y la situación sigue igual. Por eso hemos vuelto a escribir de lo mismo, porque nada cambia en Melilla.

    Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/05/25/aparcamiento-desregulado/

 

 

La llegada del amianto


                         El origen de la uralita en Melilla

   La transformación de los antiguos talleres Montes en el barrio del Industrial, nos permite datar la llegada del amianto a nuestra ciudad. Los talleres Montes se edificaron en 1927 y han conservado su cubierta original hasta ahora, que es de chapa galvanizada y ondulada. El mismo material puede encontrarse todavía en los antiguos garajes Bernabéu. La uralita llega a España a través de la empresa Roviralta, que se integrará en el lobby o cártel  de la uralita en 1929*. La patente del fibrocemento se inscribe en 1900 a nombre del austriaco Berthold Hatschek. En 1920 la familia suiza Schmidheiny compra la  empresa que adquirió la patente y comienza la expansión del fibrocemento o uralita.

        El teatro Perelló, concebido inicialmente como garajes, se edificó en 1928, probablemente con el mismo tipo de cubierta que los talleres Montes y el garaje Bernabéu. Sin embargo, ahora luce una amplia superficie de uralita, o de amianto. Esto indica que con posterioridad a 1943, fecha en la que la familia March se hizo con la firma Roviralta, y con el monopolio de la uralita,; el Teatro y cine Perelló renovó su cubiertas con el material letal, la uralita.

           El amianto, la uralita, o sus mil y una formas sólo es peligroso en tres fases. La primera y más letal es la de su producción y transformación en productos de consumo (cubiertas, canalizaciones, bidones de agua o revestimientos y aislantes de paredes). La segunda fase en la que resulta peligroso es en la de su manipulación, bien para instalarlo o para retirarlo. Al perforarlo para anclarlo a una cubierta o techo de aparcamiento, se producen sus letales e invisibles partículas, altamente cancerígenas. La tercera de las fases en la que pueden activarse sus características venenosas, es la de su finalización de vida útil, en la que se degrada, fractura, o se forma una película en su superficie, que en contacto con los agentes erosivos, pueden esparcirse sus fibrilas y entrar en contacto con el medio ambiente y el ser humano. El amianto ya está prohibido en 55 países, en los que su comercialización ya es nula.

            En Melilla el problema es muy serio y más extenso de lo que imaginábamos, cuando empezamos a escribir sobre el amianto o uralita. Toda la ciudad está en contacto con él. La infección en los antiguos cuarteles de Melilla es del 100% y en otras muchas obras públicas. Todo el amianto debería estar retirado desde el año 200o, fecha en la que sobrepasó su periodo de utilización y seguridad.

Notas:* Amianto, Paco Puche, ediciones Catarata.

(1) https://elalminardemelilla.com/2016/06/23/el-fin-pactado-de-talleres-montes/

(2)http://www.eleconomista.es/laboral/noticias/7248956/12/15/Uralita-debera-indemnizar——-a-las-esposas—-de-tres-empleados.html

 

 

 

Ab alminare condito


                                       Desde la fundación del Alminar

           Los romanos contaban su tiempo desde la fundación de Roma (Ab urbe condita). El tiempo europeo se inició con Roma. Nosotros contamos el nuestro desde el momento en que El Alminar fue creado, porque ese el periodo de tiempo del que somos testigos, que hemos reflejado y del que podemos dar testimonio. Es más, en sus archivos pueden buscarse gran cantidad de acontecimientos que de otro modo se hubiesen perdido. Hacía tiempo que no elaborábamos artículos sobre la historia propia del Alminar, algo que era más frecuente en los primeros años, y ya son 7. Las circunstancias son distintas en cada momento e imponen ritmos que van provocando cambios, tanto en los temas como en la propia observación y narración.

                                    Los artículos más leídos

              Desde el año 2011 se han publicado ya 1988 artículos o entradas, con una frecuencia media de 1 cada dos días, máximo tres. ¿Cuáles son o han sido los más leídos a lo largo de todo este tiempo?. La idea surgió ayer en un comentario de Icono.

         Resulta que el artículo más leído en estos 7 años, con 3730 entradas directas, es el que hacía referencia al fallecimiento de Juan José Medina en 2014, seguido de El cordero, la Meca y la Luna con 3713, también en ese mismo año. Este último artículo será también el más leído en 2015 con otras 2195 visitas más y es el que mayor número de visitas acumula en los últimos tres añós, junto con el de La Legión y una historia republicana, 1202 visitas.  El gran fiasco de la rotonda, en referencia a la de la Avenida de la Duquesa de la Victoria (con vídeo incorporado) y las obras en la Casa de la calle de San Antón, acapararon el mayor interés, con 1080 y 1013 visitas respectivamente, en el año 2013. El hombre que paseaba a los perros, 1926 visitas, y Ni Franco ni Astray salvaron a Melilla con 1156, acapararon el máximo interés el año pasado, 2016. El deterioro del Monolito de Monte Arruit, evidenciado durante meses en la plaza de España, alcanzó 1160 visitas, duplicando al artículo precedente,  en el año 2012.

      A lo largo del presente año 2017, dos artículos médicos acumulan el mayor numero de lectores. El primero es el del acoso a las Clínicas Radiológicas de los doctores Remartínez, con 2213 lecturas, seguido de los apuntes biográficos de Fidel Pagés, artículo de Ignacio Velázquez publicado en 2012, y que se ha puesto de actualidad con la serie de Antena 3 Tiempos de Guerra, y que suma ya 1576 visitas. Como puede comprobarse cada año tiene sus propias tendencias y preferencias entre los lectores. La leyenda del Cristo de Pedro de Mena, un artículo muy personal del año 2011, alcanzó un 5º puesto en 2016, con 760 visitas o lecturas. Este último dato muestra que a veces el éxito no es inmediato, que son necesarios varios años para que algo sea conocido o que adquiera su verdadero valor. Lo importante es perseverar, mantenerse, pese a las inmensas dificultades que eso supone.

       Un buen amigo del Alminar me decía hace no mucho: “Al final te has quedado solo”. Hacía referencia a que mucho de lo que existía en 2012 ya ha desaparecido, como El Vigía de Juan José Medina, o el Diario  Norte de África de Ángel Valencia, o Cablemel Televisión y su semanario La Luz, e incluso uno de los  blogs de los que más aprendí: Esto es de película de Javier García Angosto.

Los juicios de Melilla


            El caso del “voto por correo” divide a la Justicia melillense

  Un maxi proceso o un macro juicio, como el de la mafia en Palermo en 1980, requiere un tribunal extraordinario, con jueces específicos, una sala adecuada y sacarlo del proceso ordinario de la Justicia de la ciudad. La larga duración prevista hará colapsar los juzgados ordinarios.  Quien vaticina el inminente atasco de los juzgados melillenses por esta causa,  es el Juez Decano de la Ciudad Fernando Germán Portillo, que “no ve el beneficio de sacar ahora esta causa”. Para el Juez decano existían otras alternativas y una bolsa de magistrados suplentes, que hacen injustificado el detraer un magistrado de apoyo en los saturados juzgados de Melilla para añadirlo a este caso, en entrevista concedida al Faro de Melilla*. Según sus cálculos, “se suspenderán entre 30 y 50 juicios” en los próximos meses, en “notable detrimento para muchos ciudadanos”*.

     El macro proceso del “voto por correo”, una acumulación de supuestos delitos e infracciones electorales del año 2008, se extenderá a lo largo de los próximos ocho meses, con la presencia de 30 acusados y más de 200 testigos y dos “acusadores arrepentidos” y que también participaron supuestamente, en los hechos sometidos a juicio. La declaración de uno de ellos, quedó también anulada. La acusación particular la ejerce el Partido Popular de Melilla, lo que otorga al juicio un claro matiz político. Solo el intento de ponerlo en marcha ya ha consumido dos meses, desde el pasado mes de octubre. También se ha producido la recusación de un abogado defensor y la dimisión, por motivos de salud, de un magistrado de la sala. El presunto delito de “asociación ilícita” no parece tener gran consistencia, en opinión de algunas fuentes jurídicas.

      El juicio afronta también muchos problemas, como las contradicciones de uno de los testigos de cargo, o la anulación del grueso del material probatorio, como son las escuchas telefónicas. También han sido apartados de este primera parte sometida a juicio,  el presunto delito de malversación de fondos públicos. Quedan pues todos los delitos electorales, que se extienden como un rosario sobre la larga lista de los acusados, y los de prevaricación, que solo pueden atribuirse a funcionarios públicos. Es de prever que también otros declarantes se desdigan de sus primeras declaraciones de la fase de investigación. ¿Qué queda pues para acusar?. La existencia de informes periciales, según la opinión de otro magistrado. Si no hay más interrupciones y todo sigue el curso previsto, algo imposible en Melilla, las sesiones acabarán el mes de julio de 2018.

                             Los romanos, los príncipes del derecho

         Algún día, quizá se estudie todo lo sucedido en Melilla en los últimos tiempos, y los escándalos relacionados con el “uso del voto por correo”. Los romanos hicieron del derecho el eje de su sociedad pública y política, por ello acumularon cientos de máximas y principios jurídicos, que aun hoy se siguen utilizando. Existe uno que dice: Leges illae optimae quaue arbitrio iudicis pauca relinquuunt (las mejores leyes son las que dejan pocas cosas al arbitrio del juez). No es lo mismo discrepar en la pena o sanción a imponer, que del concepto del delito o incluso del mismo juicio.

     Robar a una anciana a la salida de misa es un delito claro, pero blanquear dinero, vaciar un banco de fondos, alzar bienes o violar el secreto de un voto, no son conceptos fáciles de definir. En días pasados, y en relación con el desafío independentista en Cataluña, decía con respecto a los delitos de sedición y rebelión, que los delitos son lo que son, no se pueden ajustar los comportamientos a los delitos para ver si ajustan o no. A partir de aquí, a los 30 acusados, algunos muy significados líderes políticos de Melilla, les espera un largo calvario, que se unirán a los 10 años de espera para el inicio del proceso.

    Pocos saben ya que San Nicolás era el patrono de los jueces (6 de diciembre), y al que se encomendaban para obtener un juicio justo. Así pues, les deseamos a todos que tengan “un buen juicio” y los encomendamos a la protección San Nicolás de Bari.

Nota: https://elfarodemelilla.es/2017/11/13/comenzar-ya-voto-correo-va-perjudicar-los-juzgados-mixtos/

 

Ruina, derribo y construcción


En el interior de los barrios

        La construcción no se detiene en Melilla, la ruina y el derribo tampoco. No se está construyendo para el futuro. Muchos de los edificios nuevos del barrio del Real, en el Hipódromo, en el monte de La Libertad, faldas de Camellos  y en otras zonas de la ciudad tienen unas condiciones de habitabilidad mínimas, con escaleras casi impracticables, con accesibilidad nula y sin ascensores. Si la ley exige que con tres plantas ya debe existir un ascensor, la normativa se elude con una entreplanta y un primer y segundo piso. Muchos de esos nuevos edificios no durarán lo que los antiguos. Si se tratase de la selva no habría nada que decir, pero cuando existe una administración que debe velar por el cumplimiento de la normativa, es cuando surge la perplejidad. Algún día mostraremos el nuevo urbanismo insólito.

          Decenas de solares surgen como esporas por toda la ciudad. Se han construido edificios de gran tamaño, con decenas de pisos,  que permanecen vacíos y sin ninguna prisa para su venta. Los precios del alquiles se disparan sin control, convirtiéndose en un producto inasequible y existen barrios con viviendas de aspecto y condiciones medievales. Edificios que una vez derribados permanecen décadas como solares, sin la menor utilidad ni fin proyectado.

                                        Edificios del Real

            Existe una normativa del año 1975, probablemente inconstitucional, que obliga a que la Administración, en este caso la Delegación de Gobierno, autorice cualquier compra y venta de inmueble en la ciudad, entre particulares. No se sabe el alcance de esta “vigilancia”, pero no está evitando que casi todo el suelo disponible, y edificios completos, se estén concentrando en apenas unas decenas de propietarios.

           En el interior de los barrios caen edificios todas las semanas, y solo en algunos casos la construcción es inmediata. Este edificio del centro del barrio del Real está arruinado. Parte del techo de la azotea está caído y una gran parte de la 2ª planta se encuentra a cielo abierto. Existe una estructura que protege el paso de los peatones por encima de la acera. En el bajo subsisten dos negocios , uno de ellos emblemático, que deben tener los días contados. No parece existir la más mínima intención de rehabilitación. La situación es anómala, no tiene explicación, o el edificio está en ruina o se rehabilita, pero no se puede mantener así, en espera de cualquier cosa. Un poco más arriba hay solares eternos, y en los laterales hay edificios ya vacíos, en espera de que se desmoronen solos, y así resultará más barato el desescombro.

        Nota: https://elalminardemelilla.com/2017/09/10/sucesos-extranos-en-melilla/