La fuente que mana y corre


             La Consejería repone la grifería de  Explanada de Camellos

          Sólo han pasado dos días desde la entrada anterior , y los cinco grifos de la fuente de la Explanada de Camellos ya han sido repuestos. Es sorprendente y desde El Alminar nos congratulamos por ello, y si la Consejería de Medio Ambiente ha rectificado su anterior decisión la felicitamos por ello, aun cuando esto no quiere decir que estén dando marcha atrás en sus planes. La crítica ciudadana, la labor de vigilancia da sus frutos.

           No es fácil estar aquí, en esta misión auto impuesta, la de estar frente al Poder y sus abusos, protegiendo a los desamparados, dando voz a los que no la tienen. No gozamos de ninguna estructura de protección, aunque sí vamos tejiendo una urdimbre distinta, día a día, que no se ve pero que se consolida. Amigos,  colaboradores, lectores, personas que no conoceremos nunca, gente que saluda por la calle.  Es algo que se nota, que se percibe, y es que El Alminar ya ofrece una sensación de amparo.

             No podemos estar aquí todos los días, escribir se hace a veces muy cuesta arriba, resistir no es una labor fácil. Hay que tener un objetivo, una disciplina interna, una fe laica,  en lo que se está haciendo. A menudo no se percibe nada, no se ven consecuencias visibles de lo que se hace, sin embargo, hay una fuerza interior que nos mantiene en este lugar y de este modo.

              Hoy, en nuestro camino en busca de las fuentes de donde brota el agua, en nuestro particular viaje hacia el corazón de las tinieblas, hemos llegado a la más alta fuente de Melilla, o el punto habitado más elevado de nuestra ciudad. Nunca dejamos nada abandonado, ni olvidado. Es la fuente del barrio de Cabrerizas, la que se encuentra frente al acuartelamiento del Tercio Gran Capitán, 1º de La legión.  Faltaba un grifo y alguien que estaba allí, nos dijo que llevaba mucho tiempo en esa situación. Por las tardes, es una de las fuentes más activas de la ciudad.

Las fuentes de Melilla


              Varios cursos de agua, abundancia de manantiales y un puerto natural hicieron de Melilla y su vega, un lugar adecuado para el asentamiento humano. Tierras fértiles proporcionaban cosechas. También era una zona de intercambio para los pueblos o cábilas de las inmediaciones, siempre presentes a lo largo de toda la historia de la ciudad. Hace unos días escribíamos acerca de la actividad de los garraferos, hoy lo haremos de los aguadores y aguadoras.

                   En Melilla nunca se ha podido beber agua del grifo. Una de las actividades más sorprendentes cuando llegué a esta ciudad en 1979,  era la de los aguadores, con sus carros tirados por mulas o asnos, y con las grandes cubas de agua.  El grito que anunciaba el agua, y que daban los aguadores en el portal, es algo que no puede olvidar quien lo haya escuchado. Traían la famosa agua de Trara, una marca comercial que se podría haber comercializado. Otra de las cosas que también recuerdo, era cuando acompañaba a mi padre, no siempre, a la fuente de Trara a llenar las garrafas (para beber o cocinar). En aquellos años en nuestra ciudad no existía el agua embotellada y cuando empezó a llegar, era muy cara, todo un lujo y eso ha sido así hasta hace muy poco.

                                          Bombillo, Trara y Cuatro Caños

             Son las tres fuentes clásicas de Melilla. La única que conserva un aspecto lúcido es la última. La del Bombillo, inaugurada a principios del siglo XX, sufre un desgaste y una erosión considerable, pese a todos los arreglos y reparaciones de las que ha sido objeto. La que tiene el peor aspecto de todas, pese a estar en una posición privilegiada, es la de Trara. Pasé por allí el otro día y me sorprendió verla tan descuidada, con solo dos grifos activos.

                                             Las fuentes de Aberchán

                 Las fuentes de ósmosis inversa, son conocidas como las fuentes de Aberchán, porque la idea y la instalación de las mismas fue obra suya, cuando era consejero de Medio Ambiente durante el gobierno del «cuatripartito» (una década antes que Cataluña). Mustafa Aberchán quiso universalizar el uso gratuito del agua y se le ocurrió una de las mejores ideas de los últimos años. Tuvieron un éxito rápido y su utilización se ha asentado perfectamente entre todas las capas de la población. «Agua para todos» y además gratis.

                 El actual equipo de gobierno, en algunas de las anteriores campañas electorales, quizá 2003 ó 2007, dejó caer la idea de que una vez que la desaladora surtiese de agua a toda Melilla,  acabaría con las fuentes de ósmisis inversas.  Afortunadamente, de momento, no parece haberse llevado acabo esa infeliz idea. Hay que dar agua gratis a la gente, entre otras cosas, porque el agua del grifo sigue sin poderse beber y la embotellada sigue siendo cara. Hay que mantener y cuidar las fuentes de Melilla, tanto las tradicionales y como las nuevas.  Lo que ya no sé es si el agua de la fuente de Trara y la de los Cuatro caños sigue siendo de manantial, o la sobre explotación de los acuíferos ha acabado ya con su procedencia natural.

             PD: La fuente de ósmosis inversa de la Explanada de Camellos, lleva varios días sin grifos. Parece que se han retirado por los Servicios Municipales, no sabemos sin con el fin de realizar alguna reparación, o es el inicio silencioso del plan que pretendía acabar con las fuentes de Aberchán.

Un año de invierno azul


 

                   Los días nefastos del calendario romano

   Los días nefastos del calendario romano se marcaban con una N (la n de noviembre),  y eran aquellos en los que por alguna razón ( la conmemoración de una trágica derrota, la muerte de algún gran personaje), no se podían realizar fastos de ningún tipo, de ahí la palabra nefastos.  Solo se podían llevar a cabo oficios religiosos. Incluso la política de «pan y circo» tenía sus límites.

     El 20 de noviembre de 2011 acabará siendo un día nefasto para todos en España, aunque de hecho, para mucha gente ya lo es. Aquel día aciago se nos echó encima el liberalismo económico, emboscado detrás de  una opción política, que prometió hacer otras cosas, exactamente las contrarias a las  que está haciendo.

           La demolición del edificio de protección pública, la entrega del Estado a los lobos de la empresa privada y del capitalismo salvaje, bajo la falsa idea de que la gestión privada es más efectiva y eficaz. La banca española es una actividad privada y está en la ruina, apuntalada por la protección pública y por la inyección de dinero del Estado.  Las empresas españolas están subsidiadas casi enteramente por ese mismo Estado al que pretender liquidar, bajo las formas de subvenciones directas, exenciones fiscales o rebajas tributarias. Qué decir del último presidende de los empresarios españoles, o de la huida hacia paraisos fiscales de los ricos, o de empresarios y banqueros con cuentas opacas en Suiza.

          Se trata de un movimiento económico, el liberalismo, que ampara y auspicia políticas económicas criminales, tanto en países europeos como del resto del Mundo. Duele ver la magnitud de las consecuencias de esta mentira en la que cayeron o fueron inducidos a caer 11 millones de españoles. Duele mucho ver como todavía hay quienes justifican la poda y merma de derechos laborales, sociales y asistenciales de la población, que no eran regalo alguno, sino la conquista sostenida de muchos decenios de lucha, por no decir de siglos. Estamos ante una involución de proporciones históricas. En Grecia, sometida al rigor implacable del «ajuste duro», la tasa de suicidios ha aumentado un 37% y hay otras muchas noticias y consecuencias que nos ocultan.

                Esto ya está teniendo consecuencias para la salud y la vida de la gente, y no solo en España. Ya no hay nadie, ninguna familia que no se haya visto afectada por los recortes indiscriminados, insolidarios e injustos. Se han arruinado países completos (España, Grecia, Portugal)  y los estafadores siguen instalados en la cúspide social, dictando las medidas económicas, acrecentando sus fortunas, con una clase política maniatada, cómplice en su mayor parte y que sólo actúa al dictado, en mayor o menor medida, de los intereses económicos depredadores del liberalismo.  España, para lo único que queda es para ser sede de un Mega Casino, símbolo de los intereses económicos más oscuros e inconfesables.

                 Las señales eran claras, solo había que prestarles atención y leerlas, pero también estaban disimuladas bajo el espeso entramado de los grupos mediáticos que les amparan y que les dan cobertura. Hubo unos pésimos gestores anteriores, pero los actuales se presentaron de una manera distinta a lo que han resultado ser, o escondiendo lo que realmente pretendían. Se enarbola la bandera de la mala gestión anterior, para tapar la magnitud del engaño actual. Lo que está en colapso es el sistema y un modo de gestión de la vida pública, pero eso nadie pretende reformarlo desde la raiz.

                Notas: (1) https://elalminardemelilla.com/2011/11/19/el-invierno-azul/, (2) https://elalminardemelilla.com/2011/11/21/el-sindrome-de-casandra/, (3) https://elalminardemelilla.com/2011/09/14/caudillo-la-lancha/, (4) https://elalminardemelilla.com/2011/10/14/hacia-el-20-de-noviembre/, (5) https://elalminardemelilla.com/2012/02/25/la-niebla-cubre-el-alminar/, (6) https://elalminardemelilla.com/2012/01/01/2012-el-apocalipsis-economico-segun-el-pp/

        Son solo una cuantas advertencias, y ¿para qué más?. Todo acabará siendo prístino, incluso para aquellos que todavía se niegan a ver. Se está ahorrando dinero, reduciendo solo el déficit público, pero a costa del sufrimiento y el empobrecimiento de la mayoría de la gente

Mohamed VI visitará Nador el lunes 26


            Según explican los diários digitales Nadorcity y Bninsarcity, el monarca marroquí Mohamed VI volverá a visitar la ciudad de Nador y su región a partir del próximo lunes día 26 de noviembre. Desde su acceso al trono alauíta en 1999, Mohamed VI visita casi con periodicidad anual la zona norte de Marruecos, para impulsar el desarrollo del norte marroquí o Rif. La visita se producirá tras los dos peores meses que se recuerdan en la frontera hispano-marroquí, en donde el número de avalanchas de inmigrantes procedentes del centro del continente, ha superado cualquier registro anterior, incluida la crisis del año 2005.

           En lo que respeccta al paso fronterizo de Beni Enzar, también se ha superado el registro de inicdentes del año 2010, fecha en en que el ex presidente José Mª Aznar, sin conocimiento previo del gobierno español, se presentó en las inmediaciones del perímetro fronterizo melillense. Así mismo, se ha recrudecido la actividad del llamado Colectivo para la Liberación de Ceuta y Melilla que preside el senador marroquí Yahia Yahia, que también es alcalde de la localidad fronteriza y portuaria de Beni-Enzar. Los actos simbólicos, como el supuesto intento de asedio al peñón de Velez de La Gomera, o la ocupación momentánea   del islote de Perejil, han llenado páginas de los periódicos españoles.

                Cada vez que el monarca Mohamed VI visita la zona, aparte de inaugurar distintos proyectos de desarrollo turístico y de infreestructuras de la zona, se produce un lavado de cara de toda la zona limítrofe. La información emitida por la agencia marroquí, no especifica información alguna acerca de los campamentos de inmigrantes del monte Gurugú, en donde se calcula que pueden estar asentadas  cerca de un millar de personas, en espera de su paso a Melilla.

                  La información especifica que la visita del monarca marroquí estaba programada para los primeros días de noviembre, pero que fue aplazada. La semana pasada pudo verse en el puerto de Beni Enzar, una fragata de las Fuerzas Armadas  Reales de Marruecos.

                 En el comunicado de reivindicación de la acción de la amputación del brazo del fundador de Melilla, los miembros del Comité para la Liberación de Melilla, afirmaban que lo mantendrían en su poder hasta que el monarca Mohamed VI ordenase su devolución a Melilla. Es de suponer, que el senador Yahia, en la recepción protocolaria le informe en alguna forma del hecho, o que sea el propio Mohamed VI quien le ordene qué debe hacer con el brazo armado y broncíneo, del conquistador melillense.

Todos los activistas del Senador Yahia


 

                  El senador Yahia, o la cólera de Dios

         La amputación del brazo de Pedro de Estopiñán, una de las acciones más osadas de los últimos tiempos, ha catapultado hacia el estrellato mediático al senador marroquí y alcalde de la localidad fronteriza de Beni- Enzar, Yahia Yahia, que durante un tiempo tuvo su residencia en nuestra ciudad.  No solo no han ocultado su acción amputadora, sino que además la divulgan a la luz del mundo en perfiles de las redes sociales, o a traves del diario digital Nadorcity, que últimamente se está ocupando de esta noticia, con profusión de detalles y fotografías.

           Para contextualizar su figura tenemos que recurrir a Atila, el vándalo azote de Roma, o al mítico Lope de Aguirre, que hicieron de la cólera su principal arma. Yahia Yahia, senador y alcalde es el azote de la frontera melillense, el cerrador de los grifos del mantantial de Yasinen. Sus acciones, entre las que destaca el asedio veraniego al Peñón de Vélez de La Gomera, están alcanzado la máxima repercusión mediática posible, que es en realidad  lo que se persigue con estas cosas. Sin embargo, la entrada en Melilla bajo el amparo de la noche, y la amputación y secuestro del brazo de Pedro de Estopiñán, ha supuesto traspasar la línea roja de la reivindicación.  Se mire como se mire, es una acción hostil, aunque quiera ser rebajada de rango, al calificarla como propia de alborotadores.

                     La frontera entre España y Marruecos

         ¿Porqué pasa esto en Melilla y no en Ceuta?.  El Comité que preside el senador Yahia Yahia, pretende la liberación de Ceuta, Melilla y Las Canarias, sin embargo, es en el territorio fronterizo melillense en donde orquestan y organizan sus algaradas.  La explicación, aunque parcial, a que solo sea Melilla el objeto de estos «alborotos», en donde se apedrean a funcionarios de los cuerpos policiales, hay que buscarla unos años más atrás, cuando los socialistas estaban en el gobierno de España, y el Partido Popular convirtió la frontera en un campo de desgate político para la Delegación del Gobierno melillense.

      Durante un tiempo largo, una asociación próxima al PP, estuvo detrás de la acampada en la plaza de España, de una familia que pretendía impedir la extradición a Marruecos de un ciudadano belga.  El objetivo no era otro que el de desgastar al gobierno socialista, pero se abrió la vía a cierto tipo de reivindicación y de acciones, que mezclan los asuntos marroquíes y los españoles.  Hace dos o tres veranos empezaron los cortes del paso en la frontera, por motivos diversos y que el PP instrumentalizó muy bien. La visita del ex presidente José María Aznar a la frontera, las peticiones de comparecencias de los ministros socialistas y las acusaciones de falta de firmeza ante Marruecos, calaron como la lluvia en el electorado melillense. Ocurre que hay fuegos, como el del magnesio, que una vez encendidos son imposibles de apagar y eso es lo que está ocurriendo en este momento.

          La acción de las llamadas «asociaciones reversibles», que actúan tanto a favor como en contra de los intereses dominantes, fue y es muy notoria.

                            Chramti y el brazo armado de Estopiñán

           El activista Chramti ha sido puesto en libertad por la Corte Judicial nº 1 de la ciudad de Nador, sin cargo alguno en contra, en contraste con la rápida felicitación a Marruecos, de las principales autoridades melillenses. El asunto es mucho más serio de lo que parece, porque la tensión contenida se ha instalado en la ciudad de Melilla, en donde el grupo del senador del senador y alcalde Yahia Yahia,  ha prometido volver a actuar.

         En el comunicado de reivindicación de la acción, llamaba mucho la atención la explicación de porqué se serró el brazo armado, el que porta la espada, y se dejó indemne el brazo abanderado, el que porta la bandera de la conquista.

       PD: La noticia en www.nadorcity.com: http://translate.google.com/translate?hl=nl&sl=ar&tl=es&u=http%3A%2F%2Fnador.nadorcity.com%2F

        Nota: (1) http://www.elfarodigital.es/melilla/politica/111206-imbroda-satisfecho-con-la-actuacion-de-la-justicia-marroqui-contra-said-chramti.html.

Los garraferos de Melilla


 

        Los pobres son pobres, no admiten ninguna otra definición ni eufemismo. En argentina, los garraferos son los vendedores de garrafas de gas.  No se me ocurre otra palabra más adecuada para describir  esta particular y específica actividad económica de subsistencia, visible solo en Melilla. Dentro del amplio mundo de personas que subsisten en nuestra ciudad con la actividad de rebuscar entre la basura, el garrafero es uno de los grupos más característicos. Suelen dedicarse solo a eso, para lo que precisna recorrer varios kilómetros diarios de modo constante e incansable. No conozco qué cantidad de garrafas de agua son necsesarias para alcanzar la cantidad que le asegure la subsistencia. El paso siguiente es la venta directa de las garrafas, bien a un intermediario o transportista, que las introduzca en Marruecos, aunque sí he podido ver como muchas de ellas se venden en los zocos o se llevan directamente a los pueblos en donde es necesario almacenar agua. En muchos pueblos de la zona norte marroquí, no existe el aguan corriente, lujo de los países desarrollados, por lo que se hace necesario almacenarla. Un trabajo propio de mujeres y de niños, es el de ir en los burros hasta los manantiales con las garrafas vacías, y volver con ellas llenas.  Las  garrafas de transporte son más grandes y estas pequeñas son en las que luego se distribuye el agua. En el pueblo marroquí en donde tuvimos una casa de campo, como muchos melillenses, toda garrafa que se llevase era bien recibida.

          Esta actividad de los garraferos, libra a nuestra ciudad de muchísimas toneladas de residuos plásticos. Yo suelo entregarlas en la mano cuando hay un garrafero cerca del contenedor, o las aparto para que sean luego recogidas. Este acto ya será sancionado con el nuevo reglamento de la Consejería de Medio Ambiente de Melilla.  Lo que me produce curiosidad, es pensar en donde almacenará la Consejería Medioambiental el material reciclable incautado,  si se deciden a aplicar el Reglamento recién aprobado, que penaliza la actividad de las personas no autorizadas para la recogida de residuos urbanos (garraferos), que procederá también a la incautación del residuo reciclable y a la sanción del que de en la mano la garrafa de agua.

           Por alguna razón que no llego a comprender, este tipo de actividad despierta mucha inquina en algunos sectores de Melilla.

La grúa flotante embarrancada


       Un temporal de levante en la noche del 12 al 13 de diciembre de 1949, con efectos acrecentado por la inexistencia del dique marroquí de Beni Enzar, arrancaba una grúa autopropulsada de su emplazamiento, y la lanzó hacia la playa de San Lorenzo, en donde quedó embarrancada. En aquella época era normal ver barcos varados frente a la línea de playa de la ciudad. En más de una ocasión, los temporales barrían los barrios del Industrial y del Hipódromo, anegando calles y provocando graves daños en las casas.

               El salvamento de la grúa fue muy complejo y precisó de la elaboración de un informe técnico, en donde se especificaban las características de la grúa, de 80 Tm. de peso, su casco plano,  y su gran manga de 16 m. Para desencallarla fueron necesarias las habituales labores de draga, a las que se  recurría en casos extremos por ser muy onerosas, y a la acción más frecuente  de los remolcadores de palas cambiables. Por lo general, tanto los remolcadores, como los  especialistas pertenecían a  empresas privadas, lo que encarecía aún más las labores de rescate.

               Los trabajos se prolongaron a lo largo de tres meses y se repararon 23 vías de agua en el interior de la grúa flotante. Hubo que construir un dique seco alrededor de la misma, apuntalar el caso, instalar tuberías para el drenaje de agua y los mencionados canales de dragado, utilizando gran cantidad de peones tanto de día como de noche. El coste de la operación fue de casi dos millones de pesetas de la época. El informe concluye con una interesante descripción de las características de las corrientes en el interior del litoral melillense.