La campana de Sta. María Micaela


 

                  En 1952 era la campana más grande de Málaga

  El campanario es una evolución del alminar. Hasta la llegada de los árabes a Europa, con su nuevo concepto de edificio religioso, las iglesias cristianas no tenían campanarios. Eran edificios muy sólidos  y en las espadañas se instalaban las campanas, algunas tenían torres, pero en principio no estaba destinadas a albergar campanas. El intenso intercambio  entre la cultura islámica oriental  y la occidental cristiana hizo que en las iglesias empezaran a aparecer los campanarios, cada vez más altos y esbeltos, pero netamente diferenciados del resto del edificio. Pienso que los campanarios surgen como consecuencia de los alminares musulmanes y a imitación de éstos, que constituían un cuerpo diferenciado del resto del edificio religioso.

          En Melilla, la única iglesia con un campanario netamente diferenciado del resto del edificio, es la de Santa Mª Micaela, erigida en 1952 y cuya campana, fue en aquel momento, la más grande de toda la diócesis de Málaga, a la que pertenecía y sigue perteneciendo Melilla.

         La instalación de la campana y su bendición, es probablemente el momento más importante de una iglesia, pues la campana está revestida de un carácter sagrado. Es el ruido sagrado y el bronce y su tañido diferencian claramente a unas iglesias de otras. El tañido de las campanas es un cierto ritual  de exorcismo  que ahuyenta la presencia demoníaca.

                » Que esta campana, dice una oración, semejante a la lira de David, atraiga al Espíritu Santo por la dulzura de su armonía…………… Que el sonido de esta campana ahuyente las asechanzas del enemigo, con sus astucias engañosas……..Que ella aplaste las potencias del aire». Jean Hani: «El simbolismo del templo cristiano».

Incidentes junto a un local de copas


             

                   Ocio y descanso, la eterna cuestión

         Este local de copas situado en la calle Valencia del barrio del Real, cuenta con todos los permisos necesarios para el desempeño de su actividad de ocio y reúne todos los requisitos legales exigidos a este tipo de locales. Ocurre que la familia que viven justo al lado del «local» no acepta el establecimiento y desempeño de esta actividad de ocio y ha iniciado una ofensiva legal, con recogida de firmas y denuncias de diverso tipo contra los arrendadores del establecimiento del Pub, frecuentado por jóvenes y parejas de mediana edad, que huyen del bullicio y los altercados constantes del Puerto Deportivo. El barrio del Real es una tradicional zona de ocio y esparcimiento de Melilla. actualmente está lleno de cafeterías, cafetines y bares frecuentados por todo tipo de personas de las diferentes culturas de Melilla.

        Del Rinconako, que así se llama el local,no sale ningún tipo de ruido, salvo que el pueda producir la gente al acercarse o salir del mismo y es en esos momentos cuando se producen los incidentes, sobre todo si alguien desde alguna azotea lanza un cubo de agua y moja a quienes se acercan a tomar una copa, a relajarse y a charlar un rato con los amigos. Hasta ahora, todas las denuncias puestas por los vecinos han sido desestimadas, pues todo está hecho con arreglo a la legislación vigente.

           Está claro que hay un derecho al descanso y también al trabajo y al ocio. Se trataría de conciliar esos derechos, sin recurrir a comportamientos violentos o intimidatorios, que hagan perder toda la razón a unos sobre otros,  De admitirse sólo el derecho al descanso, habría que cerrar todos los bares, cafeterías y restaurantes, e incluso prohibir pasear por el Paseo Marítimo, pues a partir de cierta hora, las voces de la gente hablando podría perturbar el el sueño de las personas que viven en los edificios del Paseo.   Al final, todos los locales de ocio están situados en medio de zonas residenciales.

              Hoy se ha producido una fuerte gresca a la 01h 00 de la madrugada, entre residentes y usuarios del local, que ha requerido un amplio despliegue policial.

Restos de señales en vías públicas


              Son restos de señales de tráfico que pueden provocar caídas en las vías públicas. Hace no mucho, un ciudadano denunciaba en un diario local, que se había caído y dañado en una calle de Melilla, por culpa de una tapa de arqueta en mal estado. Hace no muchos días denunciábamos, varios blogs de Melilla, que una mujer se había caído con su bebé, en una esquina peligrosa en la calle García Cabrelles (deficiencia ya reparada). Melilla está llena de restos metálicos de señales que ya han sido retiradas. Sin embargo, y de modo incomprensible, se dejan restos y bordes metálicos que pueden provocar accidentes y lesiones de diverso tipo.  Estos dos que mostramos son sólo un ejemplo, pero hay otros muchos por otras zonas. Además son zonas muy trnasitadas y la posibilidad de tener un percance es consecuentemente mayor.

               Se deberían cuantificar y eliminar, para evitar cualquier posible accidente y además, señalar, que La Administración Local es civilmente responsable de los daños personales  que se causen los ciudadanos, por deficiencias en el mantenimiento de las vías públicas.

El cargadero de mineral


 

                  Un paseo que necesita sombra

   El cargadero del mineral de Melilla es un espacio urbano que va recuperándose poco a poco. Hay varios locales comerciales, cafeterías y sedes de asociaciones, sin embargo, hay algo que necesita y que no tiene y es sombra. Son 200 mts. largos de paseo bajo el sol,  que se hacen duros cuando se necesita pasar por allí  en verano. La Autoridad Portuaria de melilla, que es riquísima, debería  instalar una celosía de rejilla, como la que hay en la entrada Este, junto a las Torres del V Centenario, para proporcioanr sombra al paseo.  No sería nada oneroso y protegería tanto a los viandantes, como a los que hacen colas en las diferentes oficinas administrativas de la zona.

      El techo reduciría la temperatura y haría el lugar más agradable. Se han hecho muy duras las esperas bajo el sol en la presente campaña del IRPF. Es un área céntrica que sirve de conexión entre dos zonas administrativas de Melilla y sería una pena, que ahora que remonta, tras su uso pasado como zona de ocio y copas, pudiese volver a decaer por las condiciones inhóspitas de la solana veraniega. Hay empresas que intentan dinamizar la zona, como agencias de viajes, y podrían establecerse otras, proporcionando algunas sencillas y nada caras mejoras.

El Gobiernazo de Melilla


 

                    El Gobierno de los dos millones de euros                     

       Con la incorporación hoy, vía BOME (Boletín Oficial de Melilla) de dos Consejeros o Viceconsejeros  «sin cartera», singular invento del Generalísimo Franco que consistía en nombrar un Ministro sin funciones específicas, alcanzamos la cifra de 10 Consejeros y 12 Viceconsejeros.  Todo un macro gobierno que nos va a costar exactamente la friolera de 1,445,600€, cantidad que se obtiene de multiplicar la asignación básica del salario del consejero o viceconsejero por 22 y aquí no se cuentan las cantidades a añadir como dietas, desplazamientos, asistencia a comisiones o Plenos, En el caso de que Imbroda mantenga su intención de no concurrir como senador a las próximas elecciones generales, habrá que sumar sus emolumentos a esta cuantiosa cifra de gastos, con lo que la cantidad resultante estará muy próxima a esos dos millones de euros y algo por encima de la cantidad prevista para este año en los presupuestos, que era 1.790.000€. No va a haber ahorro en este apartado y no se ha cumplido con la promesa de reducir de modo considerable el tamaño del gobierno.

       Dicho esto, hay que decir que el Presidente Imbroda está absolutamente para hacer este gobierno, formar otro aún mayor o conformar uno que pueda contar con los dedos de una mano. El pueblo de Melilla votó mayoritariamente esta opción el pasado mes de mayo y poco o nada se puede hacer ya, salvo, claro está, decirlo, escribirlo y dejarlo señalado como una de las promesas incumplidas. También hay que decir que esto no es un problema que afecte sólo a Melilla o a los gobiernos formados por Juan José Imbroda, pues esto está ocurriendo en todo tipo de ciudades, autonomías, diputaciones provinciales, ayuntamientos, cabildos insulares y afecta a todos los colores políticos posibles. Los sueldo políticos no están, casi en ningún lado en consonancia con los sueldos medios de los ciudadanos.

             Produce decepción que no se haya podido hacer un gobierno más pequeño y más operativo, porque este mastodóntico tamaño va a llevar aparejados nuevos edificios, nuevas áreas operativas y un mayor gasto de funcionamiento y eso se va a notar y mucho y al final se va a recortar el dinero de partidas de los ciudadanos  más desfavorecidos o de cualquier otra cosa, menos de donde se debe hacerlo. Esto es la derecha y esto es también lo que han votado los ciudadanos de Melilla y al menos hasta 2015 no hay solución posible, pero nuestra obligación es estar detrás y señalar todas estas cosas.

          También ha quedado claro que hasta el propio Presidente Imbroda es rehén de las reglas del Poder, que están ahí desde que el poder existe. Tras 10 años contando con las mismas personas, se establecen corrientes internas y camarillas difíciles de controlar. La Corte también tiene sus propias reglas y ahí está la evidencia de Mª Antonia Garbín, la única, que según fuentes políticas de solvencia, que le ha ganado un pulso al propio Presidente.

         las revoluciones nunca se hacen desde dentro, son siempre externas. Ya nos quedará siempre la duda de si Imbroda intentó hacer otra cosa distinta a esta.

El cenagal de Isla de Talleres


 

Aflora el agua en el solar de Isla de Talleres

         El agua ya ha empezado a aflorar, desde el lunes, en el solar de Isla de Talleres, que no sólo es una ciénaga en el sentido geotécnico, sino también otros. Como primer paso no se entiende ni se justifica que la Ciudad Autónoma entregara un aval de 14 millones de euros por adelantado, a cuenta de las 700 plazas del supuesto garaje, que sólo estará listo, si no hay ningún percance técnico, en el año 2014.  Esto quiere decir que con suerte, la obra del aparcamiento público estará lista solo unos meses antes de las próximas elecciones, pero esto no va a sucede así, porque los problemas ya han empezado y los operarios de Magna Melilla, Ñarucola, o quien se encargue de la obra, llevan ya tres días achicando agua y eso que sólo se ha excavado la primera capa, con el desmonte de la zapata de hormigón que servía de cimentación a las construcciones anteriores. El problema estriba en que «el muro pantalla» se ha excavado hasta los 20 mts. de profundidad y eso es mucha profundidad y de ahí puede salir mucha agua o sabe Dios qué.

      Evidentemente hay medios técnicos para solucionar cualquier eventualidad y si no, que se lo digan a los holandeses, que viven en un país arrancado al mar. Lo único que se cuenta aquí, es que probablemente los plazos de obra, aunque largo, se dilaten más de lo previsto y al final esos 14 millones de euros, no cubran los gastos de modificaciones de proyecto y cimentaciones. El parking tiene prevista su finalización en 2014  y las viviendas en 2016, osea, cuando ninguno de los responsables de semejante e insólito derroche  «a cuenta», ya ni siquiera se presenten a las próximas elecciones municipales.

              El agua ya está ahí, y el plano que señala el antiguo pantano y los viejos cursos de agua de  la comarca de Melilla, extraídos del magnífico estudio: «Las cimentaciones de la Ciudad de Melilla», también. Esto es una gran ciénaga, que sólo está empezado a aflorar y me refiero solamente al aspecto geotécnico.

           PD: El nombre real del Río de Oro es Uad Medduar (río de las curvas o de los meandros), no sabiéndose realmente de dónde salió o quién impuso esa extraña denominación, pues material aurífero jamás se ha extraído de su cauce.

El Alminar de Melilla


             

                        Tres comentarios rechazados

           Invariablemente, desde hace dos años, en cuanto menciono, escribo o busco algo relacionado con el pasado musulmán, islámico o bereber  de Melilla, innegable, se desatan las furias infernales y empiezan a arreciar los comentarios con intenciones aviesas y torticeras. Durante años, en un espacio cibernético de cuyo nombre no quiero acordarme, se permitió todo tipo de descalificaciones en mi contra y se ejerció «la censura» de modo abierto hacia mis ideas, opiniones, líneas de investigación y defensa de la historia real de Melilla. La cosa llegó hasta tal punto, que soy la única persona de Melilla con acceso denegado a ese  espacio infausto.       Para evitar esas cosas, decidí crear mi propio lugar, decidir yo mismo qué publico, con qué ritmo o con qué intensidad. Al ser «dueño» de ese espacio, puedo evitar que cierto tipo de comentarios, descalificaciones, salgan del lugar en que deben estar, que es la papelera. Hay cosas que cuanto menos pábulo se les de, mucho mejor, porque no tienen entidad, ni siquiera para ser conocidas, ni siquiera para que queden en evidencia por sí mismas.

          El proyecto de El Alminar es amplio, a largo plazo y no me voy a desgatar en batallas inútiles o en celadas tan evidentes. Ya no es el momento de esas cosas. Todo tuvo su tiempo y aquel ya acabó.