Los velos de Cristo


                                                                      Las calmas de Navidad

        El día de Navidad siempre lo recuerdo como de calma absoluta. Pasada la cena de Nochebuena y la situación de tensión para que todo salga bien, la comida del día 25 es de absoluta calma. Tras ella ya no hay nada que hacer ni donde ir. Aunque cada vez menos , por que los tiempos y las influencias externas imponen cambios en las costumbres, todo está cerrado. No hay periódicos y si se consigue no encender la televisión o alejarse de los nuevos sistemas de comunicación, se consigue el silencio absoluto. Las charlas familiares se imponen sobre cualquier otro tipo de ruido moderno y sus sistemas de conexión permanente. Nadie quiere o pretender luchar contra esas tendencias porque son mareas lo anegan todo y a las que es imposible resistirse.

        Pese a todo esto, hay quien en medio de nosotros consigue aislarse de todo: son las monjas de clausura. En la ciudad de Almería hay dos conventos, uno es el de las Clarisas, conocidas como «las claras», y el de las Concepcionistas, denominadas «las puras». Resulta curioso que ambos conventos estén emplazados sobre los solares de lo que antaño fueron mezquitas de las Almería musulmana. Ambos fueron constituidos con Reales Cédulas de Los Reyes Católicos, tras la oficialización de la conquista el 26 de diciembre de 1489. Las religiosas Concepcionistas custodian desde principios del siglo XVI la imagen de la Virgen del Mar, aparecida en la costa almeriense en 1502 junto a la localidad de Torregarcía.

            Cristianismo e Islam han ido siempre a la par,  atravesando la historia como antagonistas, pero también  evolucionado con influencias mutuas. Tanto el convento de Las Puras como el de Las Claras ofrecen una misa diaria a las que acuden un cierto número de personas. En la mañana de Nochebuena pasaba junto al de Las Puras, el último que me quedaba por visitar, cuando acaba el oficio religioso matinal. Puede verlas y fotografriarlas con el velo blanco, el de la pureza,  que las cubre de modo íntegro. Es una escena llamativa que no había contemplado en otras ocasiones. Se tardan muchos años en descubrir una parte amplia de los secretos de cualquier ciudad. Es igual el número de años que lleve uno en ella, pues siempre habrá una última cosa que no conozcamos. En la cristiandad también hay velos que cubren a las mujeres de modo completo.  También existen velos en la cristiandad, como puede verse no solo es un hábito del Islam. Lo que también es común es que sean solas las mujeres las que deben cubrirse de modo completo. Algunos nos dirán que estas religiosas escogen esta vida de clausura de modo voluntario, pero es que es esa también la respuesta que escuchamos en el otro lado de la frontera. ¿Tiene sentido y utilidad una vida así?.

Lo que está en entredicho es el papel al que se relega la religiosidad de las mujeres, y es la gran cuestión que debe afrontar, si quiere sobrevivir como tal, la Santa Madre Iglesia. La cúspide de La Iglesia intenta renovarse, pero en España, el clericalismo del Ministro de Justicia y del Partido Gobernante, han vuelto a arrojar a las mujeres a la caverna, con la contrarreforma de la Ley del Aborto.

Volver a La Alafía de Melilla


El paraíso homeless de la Puerta de La Alafía

                La vieja puerta de La Alafía, la única puerta de la Melilla musulmana que sobrevivió a las constantes remodelaciones y derrumbes que sufrieron las murallas de la ciudad, fue rehabilitada en 2007  por «siendo presidente Imbroda», que es el texto introductorio de cualquier placa. Resulta curioso como en todas las placas resulta más importante mencionar bajo que advocación fue remodelado o rehabilitado el lugar, que el propio objeto en sí. Siempre se menciona a «siendo presidente» y al consejero de oficio.

                 En el mes de mayo de 2011, el incipiente Alminar de Melilla, visitó el lugar y dimos cuenta, noticia y testimonio del lamentable estado del lugar, y de su estado de manifiesto deterioro. Solamente dos años después, repitiendo la visita con un grupo de amigos, no solo hemos podido comprobar que no se ha hecho nada, sino que el deterioro es ya absoluto, la situación es de cochambre sin paliativos, y del terreno y de la puerta, se han adueñado los sin techo y los merodeadores. Hay una constelación de entidades, altamente remuneradas, que deben velar para que estas cosas no ocurran o al menos, advertir de su situación: Consejería de Cultura, Fundación Melilla Monumental, Consejerías de Medio Ambiente y Obras, Amigos de los Museos, Defensores del Patrimonio e Historia Militar, Protectores de todos Los Recintos fortificados, y así hasta el infinito.

                Está claro que una vez hecha la foto inaugural, publicado y editado el correspondiente folleto o libro en donde no falta nombre alguno de «los rehabilitadores», todo el mundo se olvida del lugar y de volver a pasar por el mismo. Las reclamaciones deben presentarse al «maestro armero» o lo que es lo mismo, en el Centro de Interpretación de Melilla La Vieja.

                                                      Baluarte de la única palabra: Cochambre

             En la década de 1960, cuando se reinventó la historia de Melilla, de la que ahora intentan renegar, se bautizó a esta puerta como «baluarte de las cinco palabras», de las que ni siquiera me voy a molestar en buscar cuales eran, porque jamás se ha llamado así. Todo era un invento. Hoy, a sólo 6 años de haber sido rehabilitado y falsificado históricamente el lugar, solo se el conoce por una palabra, la de cochambre, que una vez pronunciada o escrita, hace que sobren todas las demás. La Melilla real es esta, el resto es solo propaganda y mentira.

           Todo ha desaparecido, incluido la malla de la barandilla. El lugar es una vivienda homeless y la reja de acceso al túnel es el inodoro al aire libre. Las deposiciones y excrementos humanos dan buena cuenta de ello. Algo de vergüenza sintieron cuando publiqué el resultado de mi primera visita en 2011, porque una mano amiga retiró la placa conmemorativa de «siendo presidente».

Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/05/19/238/

Retirada la bandera del cerro de Hardú


Durante  un año vimos como se colocaban grandes banderas marroquíes en el entorno de Melilla. Dimos cuenta de esa noticia y la relacionamos con el toro español del cerro de Cabrerizas. Fue un recurso literario como otro cualquiera, una manera de contar las cosas. Nosotros estamos pendientes de lo que sucede en nuestro entorno y Marruecos está pendiente de nosotros. Esto es algo absolutamente lógico. Sin embargo, hace apenas un mes, hemos podido observar como las banderas marroquíes han desaparecido, sobre todo la que era más llamativa, la que estaba en la loma de Hardú, justo sobre la entrada del desfiladero que los españoles conocemos como Barranco del Lobo, lugar de una de las grandes derrotas del Ejercito español, causante de la Semana Trágica de Barcelona y de toda la guerra de 1909, con más de 1000 muertos documentados, como recogen Isabel Migallón y Eduardo Sar en su libro «Nombres para la historia militar de España».

Tanto la instalación, como su retirada, pueden estar relacionadas con la actividad del senador marroquí Yahia Yahia «el recuperador», o el azote de España, según la posición desde que se analicen las cosas.  El inefable Yahia Yahia, senador marroquí y ex residente melillense, fue hasta hace un mes alcalde de Beni Enzar y presidente del Comité para la Recuperación de Ceuta y de Melilla, en los que dimitió de ambos a cargos. Durante su mandato y bajo su instigación intelectual o amparo personal, se produjeron una serie de incidentes de poco calado, pero de gran repercusión mediática, como el intento de invasión del Peñón de Vélez de La Gomera, la isla de Perejil, o diversos incidentes fronterizos, que provocaron la visita «salvadora» de José Mª Aznar; que convirtieron a Melilla y su frontera en el centro del mundo político español. También procedieron al asalto y toma simbólica de los manantiales de Yasinen, que abastecen de agua a la ciudad de Melilla desde hace más de un siglo.

Sin embargo, sería la amputación del brazo de Estopiñán en 2012, lo que llevaría al Comité recuperador y a su más emblemático discípulo Said Chamtri, a la fama mundial. Dentro de este contexto, aparecieron las enormes banderas marroquíes situadas en el puerto de Beni Enzar y sobre el emplazamiento de la loma de Hardú, llave o puerta del Barranco del Lobo. Quizá la retirada por propia voluntad, o sugerida desde más altas instancias del senador Yahia Yahia, ha contribuido a aflojar esta política de gestos, con más ruido que nueces, siendo el mas visible de todos ellos, esta desaparecida bandera, que por otra parte, Marruecos tiene derecho a instalar en cualquier parte de su territorio. Nosotros solo damos constancia de las cosas y hacemos las interpretaciones que nos parecen más adecuadas y respetuosas, para con dos países, España y Marruecos, que deben buscar cauces adecuados para entenderse y hablar de cualquier problema. Detesto la frase «condenados a entenderse», porque el entendimiento no es una condena, sino una obligación exigible a cualquier ser humano en su relación con los demás.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/10/11/el-toro-y-las-banderas-rojas/

Melilla desde Santa Mª Micaela


En algunas ocasiones debe volverse a un mismo lugar, en otras no, pero si por alguna razón escogemos un determinado lugar, y lo visitamos de modo continuado, o esporádico, podremos darnos cuenta de los cambios que se producen en él mismo y en su entorno. En algunos lugares no estaremos nunca y no pasa nada, aunque ahora se haya instalado la ansiedad de tener que recorrer el mundo entero y deprimirse si no se ha visitado tal o cual ciudad, determinada cascada, paraje o cerro inhóspito. El mundo se ha vuelto compulsivo y hay que visitar compulsivamente todo, pues en caso contrario no se es nadie. Hay algunos que ofrecen el relato pormenorizado de los lugares en donde han estado, como si eso resultase de algún interés para la humanidad.

Algunas veces, por casualidad, casi sin querer, visitamos un sitio y nos deja un poso que se agranda con el tiempo y que nos obliga a volver allí. Ciertas alturas me atraen, pero no todas. Me gustan sobre todo las de los alminares y las de los campanarios, en este caso el de Santa Mª Micaela, uno de los lugares más elevados de la ciudad. Es el sitio más alto desde donde se llama a Cristo en Melilla. Estuve allí hace dos años y coloqué la única foto que hice en una entrada sobre el Monte Gurugú. Era un lugar al que sabía que tenía que volver y dedicarle una entrada propia, porque la  merece. Esta vez observé y fotografié la vista completa, en un segmento Sureste-Oeste.

La visión era más nítida y diáfana que la última vez que estuve allí. Tras varios días de lluvia el ambiente estaba limpio y se aprecia en la definición del paisaje. Yo viajo y visito lugares, pero si los menciono es porque intento transmitir algo, porque en ellos puede existir alguna cosa que pudiera interesar a alguien, aunque a ninguna otra persona de este mundo, el mismo lugar le transmita las mismas cosas o le proporcione las mismas sensaciones. El viaje es individual para cada ser humano. Cuando se comparte un viaje, a cada uno le proporciona siempre una vivencia distinta, aunque todo lo demás sea común.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/06/28/el-monte-gurugu/

La Odisea y la necesidad de renovarse


 

                 La Odisea y el viaje de Ulises

            Algunas cosas mantienen su nombre mucho tiempo después de que los humanos, mujeres y hombres,  ni siquiera recuerden por qué se llaman así.  La Odisea fue un gran viaje, el que realizó Ulises tras la conquista de Troya. Fue un viaje empujado por la necesidad del conocimiento, por el deseo de ir más allá de lo conocido, pero también fue un viaje impuesto por los dioses antiguos, en la esperanza de que pereciera en él. Pese a todo contó siempre con la protección de Atenea, una de las hijas de Zeus.  En toda experiencia  humana, en todo viaje, siempre se cuenta con todas las posibilidades, la de la destrucción, la del triunfo y también la de la mera supervivencia, que tampoco es mal premio. Para la inmortalidad no hay reglas ni leyes.

                   El Cabo de Gata y el arrecife de Las Sirenas

            Hoy por hoy,  nadie recuerda ni sabe el porque estos accidentes geográficos de la provincia de Almería se llaman así.  Los viejos geógrafos griegos y romanos ya los denominaban de esa forma, pero sin conocer el motivo. ¿Quiénes eran las sirenas, como era de atractivo su canto, por qué Ulises tuvo que amarrase al mástil para resistir a su llamada?. Parece claro que el canto de las sirenas es o era la adulación, con mucho, una de las más destructivas armas humanas. Sin embargo, en vez  de evitar a las sirenas, Ulises fue en su busca, pero advertido de su peligro, tomó las precauciones debidas. Era un hombre osado, audaz, pero prudente, y también un gran embaucador, el primer hacedor de patrañas de la antigüedad, como se dice en la propia Odisea; cuando explica todos los pormenores de su «insólito viaje», a su sorprendida mujer. Penélope jamás creyó en su muerte, y  resistió durante años, a toda la legión de embaucadores que pretendían desposarla, creyéndola ya viuda.

                El Cabo de Gata se encuentra en la provincia de Almería, eso lo sabe casi todo el mundo, muchos conocen la leyenda del viaje de Ulises, y solo muy pocos la existencia del arrecife de Las Sirenas. Es verdad que la geografía homérica es sumamente imprecisa en muchos puntos, que ciertos lugares solo los menciona porque seguramente escuchó hablar de ellos a los marinos que iban y regresaban por el Mediterráneo, que no conocía la existencia de todos aquellos lugares que mencionaban. Sin embargo, ciertos conocimientos sugieren que Homero vivía en una ciudad de la costa del Egeo, o incluso en una isla.

            A Homero, hasta el siglo XIX, los catedráticos de las sociedades históricas y geográficas lo conocían como «el viejo embustero», sin embargo, Heinrich Schiliemann, descubrió la ciudad de Troya, solo con el otro texto homérico de  La Ilíada en las manos, y su simple descripción y localización de la ciudad. La colina de Hisarlik en Turquía, era la única visible desde la isla de Ténedos, tal y como se afirma en el relato .

 La Odisea y El Alminar

                    No hemos regresado, pero tampoco hemos dejado de estar. La realidad es como una rueda de molino, que fabrica la mejor harina, pero también tritura cualquier cosa. La única manera de vencer al mundo es alejándose de él, pero tampoco es posible huir de la realidad. La hemos abandonado, pero solo parcialmente. La Odisea es la vida, y también la vida es una odisea constante. A veces hay puertos o lugares en donde refugiarse, y otros las tempestades nos encuentran en mar abierto. Nunca dejaremos de estar frente a ellas, por eso hay que aprovechar las calmas, que suelen alternarse con los vendavales. Buscamos una nueva sintonía, otra frecuencia, en la necesidad de la transformación, pero sin dejar de ser lo que somos, sin dejar de ser reconocibles.

El arrecife de Las Sirenas

            Para la presente entrada, cuento con dos fotos artísticas de Manuel Flores, mi cuñado, realizadas a pie de mar y que recogen perfectamente la magia y la leyenda del paraje. En un día en el que las brumas que envuelvan el arrecife, las fotos resultarían sobrecogedoras. Quizá Ulises nunca llegó tan lejos en su odisea, pero quién sabe.

Las puertas del infierno


El Monasterio del Escorial tapona una de las puertas del infierno

Tras la creación del Universo, Dios y toda su corte celestial descansaban por cualquier lugar, contemplando y vigilando tan inmensa obra. Los problemas surgieron desde el principio y Adán y Eva no duraron mucho en El Paraíso, tras comer Adán la irresistible manzana que le ofrecía su compañera. Antes o después, no se sabe en qué momento, estalló una gigantesca rebelión en el Reino de los Cielos, y Luzbel se enfrentó con otros cuantos ángeles, al mismísimo poder de Dios. Todo está muy bien descrito en el poema romántico de Milton: El Paraíso perdido. No ahondaremos más en eso. El caso es que Miguel, el más poderoso de los arcángeles (solo hay cuatro con nombre), dirigió a los ejércitos celestiales y obtuvo la victoria, siempre temporal, sobre sus antaño compañeros. Todos fueron arrojado al interior de La Tierra, al Reino de «las tinieblas».

Las leyendas cuentas que en el mundo se abrieron 7 bocas que conducían directamente al Reino del Averno, una es la que hay junto al lago de este nombre en Italia. Lo que no conocía, o no había leído nunca, es que una de esas 7 embocaduras del Reino de la oscuridad y de la sombra,  estaba junto al monte Abantos, en El Escorial,  vamos,  justo en frente de lo que ha sido la casa de mis tías en San Lorenzo del Escorial. He contemplado durante 40 años ese monte, y no podía imaginar que escondiese semejante secreto, aunque ahora sí entiendo el porque de esos «endiablados» vientos que provienen del monte Abantos, que ha sido coronado en diversas ediciones de La Vuelta Ciclista a España. El viento del Abantos asusta y mucho, y su bramido es realmente infernal. Son muchas noches las que he dormido, junto a mis tías, en la habitación enfrentada al monte Abantos, y escuchado el ulular del viento que desde azota. Es una montaña (1753 metros) que domina todo el Escorial, en una curiosa similitud con Melilla y el Gurugú. Toda ciudad que se precie, tiene su monte mágico.

Dicen todas las crónicas y leyendas, que Felipe II escogió cuidadosamente el emplazamiento del Monasterio, conocedor de la leyenda y que una de sus pretensiones, fue taponar una de las 7 bocas del infierno. Dicen también que en los primeros años de trabajo de la edificación del Monasterio, un inmenso perro negro aullaba por las noches y atemorizaba y espantaba a los trabajadores, por lo que el Monarca cristiano ordenó su captura y muerte. Cuentan también que este perro era nada más y nada menos que el Can Cerbero, el guardián de las puertas infernales. Este hecho reafirmó al Monarca en la elección del emplazamiento para su obra y exclamó: si el diablo no quiere que lo hagamos aquí, hagámoslo aquí. No se sabe si Cerbero fue muerto o espantado del lugar.

He encontrado un antiguo blog, de solo dos entradas, que pretendía recopilar sucesos mágicos y extraños en El Escorial, y que luego no tuvo continuidad. También aparece este relato en el número especial de la revista Más Allá, dedicado al Infierno, y editado este mes.

Nota:  (1) http://sucesosjj.wordpress.com/1-sucesos-misteriosos/1-2-el-monasterio-del-escorial-la-puerta-del-infierno/

(2) https://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Abantos

El Monasterio del Escorial: aspectos mágicos.



                  El relicario más grande del mundo

La tumba más digna posible para un padre, Carlos I, edificada por su hijo, Felipe II. El padre murió en el Monasterio de Yuste en Cáceres, el 21 de septiembre de 1558; el hijo en el Monasterio del Escorial, un 13 de septiembre de 1598. El Escorial supuso una ruptura arquitectónica con el Barroco imperante. La sobriedad y la austeridad de su edificación estaban ideadas para mandar un mensaje al futuro. El emplazamiento del edificio estaba escogido cuidadosamente, en un entorno hostil y selvático de la Sierra de Guadarrama. Muy frio en invierno, ardiente en verano, y siempre azotado por los poderosos vientos del Monte Abantos. Un colegio, una inmensa biblioteca, y una comunidad de monjes benedictinos sin ninguna concesión a la comodidad. Austeridad por encima de todo. Resulta curioso que tras siglos de despilfarro capitalista, hoy «la austeridad» sea el modelo escogido para la sociedad mundial. Eso sí, austeridad solamente para las clases populares, pues los ricos, los gobernantes, los políticos siguen instalados por el perpetuo despilfarro. Todo lo contrario del ejemplo personal del propio Rey Felipe II, cuya austeridad llegaba a extremos inverosímiles en un Jefe de Estado.
Hay personas que son difícilmente clasificables, y este monarca es una de ellas. Su religiosidad era extrema y rigurosa, pero también era una gran apasionado de las artes adivinatorias y de los horóscopos. Al igual que otros muchos dirigentes, tenía su propio «adivino» personal, como Trasilo y el emperador Claudio. Vestía siempre de negro, para atraer la influencia benéfica del planeta saturno sobre su persona.
A veces creemos saberlo todo sobre una cosa o persona, y la búsqueda constante nos sorprenderá con un nuevo detalle. Dentro de ese pequeño esbozo del Monarca español, encaje perfectamente que fuese un aficionado, apasionado o devoto, cada cual escoja el adjetivo que quiera, a las reliquias de los santos y al convencimiento firme de su poder benéfico. Hay que imaginar el potencial de un Rey absoluto, para este tipo de coleccionismo. Iniciadas las obras del Monasterio, cursó órdenes a todos los lugares bajo su dominio, para que le fuesen remitidas todas las reliquias posibles. En el Monasterio de El Escorial se albergan varios miles. solo en las primeras entregas, efectuadas entre 1571 y 1611, se recibieron 7200, distribuidas de la siguiente forma:
– Insignes……………….. 460 – Cabezas enteras…………..144
– Notables………………. 255 – Canillas grandes………….306
– Menores……………….1006 – Constancia del nombre…678
– Cuerpos enteros……….12 – Pequeñas…………………. 4168

Todo esto aparece perfectamente detallado en el libro «Las reliquias del Monasterio del Escorial», de 1000 páginas; disponible y descargable en internet. Ediciones Escurialenses, año 2004 *.

Nota: Entre esos miles de reliquias, perfectamente organizadas, distribuídas y separadas incluso por sexos, se encuentra «un dedo» de Juan El Bautista. Hay que reseñar también que fueron objeto de un gran expolio por las tropas francesas, durante la invasión Napoleónica.

PD: http://rbme.patrimonionacional.es/getdoc/684b6508-335a-44b3-89ec-77a23bf25585/Reliquias.aspx