Lope y la alegoría de las estaciones


                     Melilla, ciudad de las sorpresas

         Pasear, dejar de ver, introducirse, volver, sobresaltarse, ver lo  nuevo, sorprenderse; encontrar lo viejo, quedarse mudo y extasiarse. ED

             Lope de Vega, el fénix de los ingenios, el más prolífico de los autores españoles, tiene un busto dedicado por el Ateneo de Melilla, en el parque Hernández. Ayer tarde, con la luz del ocaso, la que mejores matices proporciona, volví a pasear por la zona del parque que pretende recordar al Generalife  granadino y allí estaba el monumento dedicado a Lope de Vega, afortunadamente perdurable. Sin embargo, ya no estaba solo, me refiero a Lope, si no rodeado por cuatro figuras femeninas que representan una alegoría de las estaciones climatológicas. Demasiado blancas, un  tanto sorprendentes, casi imitando una quinta palaciega romana. Todo forma un conjunto extraño, que no me atrevería a decir si desentona o no, porque para todo hay gustos. Esto es neoclasicismo.

         Tras un investigación sobre su posible origen, en la que fui ayudado por Uno de Melilla, resultó que esas figuras fueron mostradas en en la plaza Menéndez Pelayo, en la campaña Melilla en Flor del año pasado.  Nada puede moverse en la ciudad, sin que sea detectado por el Droner de Uno de Melilla. En otro blog hay una entra sobre la instalación allí del busto dedicado a Lope. Parece que la campaña Melilla en Flor resulta ser un experimento estético para la futura aparición de elementos ornamentales en la ciudad.

       Notas: (1)  http://fotografiasdemelilla.blogspot.com.es/2012/04/melilla-en-flor-plaza-espana-parque.html?m=1. (2) http://surdealboran.blogspot.com.es/2012/08/el-ateneo-de-melilla-y-el-tricentenario.html

La antigua mezquita del Corpus Christi


                 Los ecos de la Segovia musulmana

                   Enrique Delgado

      Tras derrotar a las huestes de Rodrigo junto a la laguna de La Janda en 711, el ejército de Musa Ibn Nussair y del bereber Tariq Ben Ziyab, prosiguió su imparable avance por toda la península Ibérica. Fueron ocupando una ciudad tras otra, sin encontrar resistencia alguna en la mayoría de los casos. Tras confirmar en sus cargos a la clase dirigente local, que no sentía aprecio alguno por la monarquía visigoda, nombraban un visir o un alcaide. Los visigodos, fueron en sus últimos tiempos, ferozmente antijudíos, por lo que los nuevos dueños políticos de Hispania, encontraron en éstos, unos buenos colaboradores administrativos. En 714 tomaron posesión de Astorga. En ese mismo año, o en el anterior, debieron hacerse cargo de Segovia, fuese esa ciudad lo que fuese en aquel momento. En 1085, Alfonso VI reconquista Toledo y establece la primera y  gran frontera de las dos Españas  (la cristiana y la musulmana),  en el río Tajo. En ese misma campaña devolvió a Segovia al lado cristiano, tras 370 años de dominación musulmana.  A un lado y otro de la frontera, las ciudades solían cambiar de dominación. Segovia volvió a manos musulmanas en la campaña de Alaken II en la campaña de 965, y según las crónicas, fue recibido con gran júbilo en la ciudad.

                        Segovia bajo la llamada de los almuhédanos

         En los ocho años que viví en Segovia, nunca escuché o leí nada relacionado con el pasado musulmán de la ciudad. También es verdad, que pese a poseer el acueducto romano más espléndido de toda Europa, no hay un solo resto romano digno de tal nombre, y eso sí me llamó la atención durante los años que viví en la ciudad. Nadie buscaba lo árabe entonces, todavía nadie lo busca ahora.

                   El convento de Corpus Christi, habitado por religiosas clarisas de clausura, es uno de los más emblemáticos de toda la ciudad. Nunca lo vi de otro modo, que no fuese como convento, y eso sí, como antigua sinagoga mayor de Segovia. No es un lugar fácil de ver, porque tiene unos horarios que no se alteran por motivo alguno. La casualidad quiso, que hace dos años, mientras paseaba con mi hija por la calle Real, lo encontráramos abierto. Nois introdujimos en él, y mi sorpresa fue mayúsculo, me pareció mezquita más que cualquier otra cosa, muy similar a la de Fiñana, de la que ya he escrito en este blog.

     Compré el libro editado por el canónigo Santos San Cristobal, miembro de la Academia de Historia de San Quirce, que hace referencia  a la historia del convento, y este clérigo se atreve a preguntarse si fue mezquita antes que sinagoga. La respuesta, de modo indubitable es sí. El edificio está perfectamente orientado, con lo que fuera el muro de la quibla en dirección Este, no la de Jerusalem, sino la de La Meca. La orientación no ha sido nunca elemento fundamental en los templos judíos, como sí lo era en los edificios religiosos cristianos y musulmanes. Le comenté «mi descubrimiento» a mi hermano e historiador, y me dijo que tuviera cuidado con afirmar ciertas cosas con rotundidad.

           Leí el libro de Santos San Cristobal con atención, pues aporta unas interesantes fotografías del incendio del templo en 1899, en el que las llamas dejaron al descubierto el revestimiento anterior de los muros, apareciendo de una manera clara, el ladrillo rojo. Ya no me quedaron dudas, pero dejé reposar el tema. En la Crónica General de España de 1866, cuyo autor es Luis Carreras, referida a la provincia segoviana, el autor menciona una  mezquita edificada por Abderramán III, y de alguna estela que conmemorativa que el autor cita como procedente de alguna fuente escrita. Romanos y sobre todo árabes, fueron los reyes en lo referido al manejo del ladrillo rojo. Los árabes en concreto, fueron grandes reutilizadores de todo el material constructivo que encontraron. La mezquita-catedral  de Córdoba, es el mayor museo de columnas romanas del mundo. No afirmo que ésta sea la edificada por el califa omeya, pues parece pequeña. La mezquita aljama, de existir debió de ser más grande y con patio.

            En febrero de 2011, acudí a los funerales de mi tía Carmen. Mientras paseaba con mi único hermano, Fernando, reparé en esta ventana, del que fuera palacio del Rey Enrique II, hermano de Isabel, la futura reina de Castilla. Las dudas pasaron a ser certezas, aunque mi hermano, parafraseando a la película del 6º Sentido exclamara: «a veces veo mezquitas». La ventana es exactamente igual que una de la alcazaba musulmana de Málaga.

               Nada desaparece. Los visigodos no construyeron ciudad alguna, si no que que limitaron a usar las heredadas de los romanos, hasta casi degradarlas. Los árabes se hicieron cargo de lo que quedaba de ellas, las engrandecieron y edificaron algunas nuevas. En Segovia encontraron parte de la herencia anterior, y a su vez, los cristianos se ubicaron sobre lo musulmán. Hay mucho ladrillo rojo en Segovia, y no todo es cristiano o medieval. Conserva casi todo el perímetro amurallado, en el que se identifican partes de procedencia romana, aunque nadie habla de la factura árabe, que seguro que todavía existe. En el amurallamiento árabe hay una característica que siempre las diferencia, y es que preferían la forma cuadrada de las torres, mientras que los cristianos las solían hacer redondas.

       Nota: la herencia de obreros mudéjares es muy abundante en Segovia y se reconoce sin problema alguno. Dos iglesias segovianas, San Millán y Vera Cruz, tienen bóvedas de tipo califal.

       PD: https://elalminardemelilla.com/2012/09/04/la-mezquita-almohade-de-finana/

Calle Monumental


 Lugares curiosos de Melilla

     Hasta que no la vi hace unas semanas, nunca había reparado en la calle Monumental, aunque los vecinos del Monte de La Libertad (antiguo Calvo Sotelo), la conocen desde siempre. Recorrerla resulta extraño, pues solo parece tener escaleras, sin embargo los vecinos de la zona dicen que el nombre de Monumental corresponde a «dos puertas» de viviendas, que no tienen acceso directo desde la calle.  Consultada la edición del callejero de Melilla del año 1997, que redactara la Asociación de Estudios Melillenses, se lee en sus páginas que el nombre surgió como una broma, pues al tener entonces una sola puerta, la gente del barrio la llamaba calle monumental.

       Así pues, la especulación sobre el nombre de  la calle acaba en este mismo momento. No es que las escaleras sean monumentales, que lo son, ni que haga alusión a un antiguo monumento allí existente, que no lo hubo. Es pura y simplemente porque tenía una sola puerta, dos en la actualidad.

Santiago, campanario mudejar y Jesús el Rico


                          En el templo más antiguo de Málaga

           Me gusta la iglesia de Santiago , me gusta su imponente campanario, de estilo mudéjar (obreros musulmanes en territorio cristiano), radicado sobre la planta del antiguo alminar de la mezquita mayor de Rayya (nombre sarraceno de Málaga). Siempre que voy a la capital malacitana la visito. Cuando algo me gusta lo fotografío en cada ocasión, porque nunca se obtiene la misma imagen. La luz y el momento cambian la percepción de las cosas. La iglesia esta construida sobre la planta de la antigua mezquita y conserva la misma orientación que aquella.

            Esta iglesia es muy conocida en Málaga, por alojar la imagen de Jesús el Rico, cuyo autor es Navas Parejo, por ser su iglesia más antigua, por haber celebrado allí la misa de la conquista de Málaga en 1487, con la presencia de los Reyes Católicos, y por haber sido el lugar en donde fue bautizado Pablo Ruiz Picasso.

            Cuando se visita ciudades y se pasa por ciertos lugares, no siempre están abiertos los lugares de interés. En esta ocasión, pese al horario nocturno, la iglesia de Santiago estaba abierta, por el rezo de los triduos previos a la Semana Santa, y por los preparativos de los tronos y las imágenes. Entramos y el párroco de Santiago, al verme realizando fotografías, me indicó amablemente algunos de los secretos públicos  de la parroquia. Me hizo fijarme en la talla del Cristo de la Merced, la más antigua del templo, y me indicó también,  la presencia de Jesús el Rico junto a mí, que  no fotografié en mi anterior visita, y que ya preparada para su salida procesional. La imagen de El Rico, con su tradicional liberación de un preso, es procesionada  el Miércoles Santo acompañada por Mª Santísima del Amor.

              Las luces nocturnas, con sus penumbras, otorgan a los templos cierto ambiente de misterio y recogimiento. El campanario mudéjar de Santiago ya ha sido objeto de atención en El Alminar, en ocasiones anteriores. La ornamentación de las naves, es parecida a la iglesia de San Juan.

               Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/12/03/la-iglesia-de-santiago-de-malaga/

El convento de Capuchinos de Melilla


De hotel con encanto a hospedería fantasma

  La Consejería de Turismo de Melilla es una de las que ha hecho más propuestas, muchas de ellas  quiméricas, y que luego se han disipado como el humo. Una de las más llamativas fue la de transformar el antiguo convento en hotel con encanto, o incluso hospedería. Hubo un Vicario Arciprestal, Antonio Ramos Ayala,  que pensó en utilizarla como vivienda arciprestal. El caso es que casi 20 años después de su abandono por la comunidad de monjes capuchinos de Melilla, sigue siendo un espacio vacío. Podría ser utilizado como archivo diocesano, si se consiguiesen recuperar, digitalizados, los archivos parroquiales que se fueron a la Catedral de Málaga, y que podrían ser puestos al servicio y consulta de los investigadores melillenses.

          Habría mil y una formas de poner en uso, para todos los melillenses, el antiguo convento, sin que caiga en manos de alguna nomenclatura, o de que sea entregada a alguna entidad fantasma que la explote con ánimo de lucro. Un centro de investigación sobre Melilla La Vieja, sede de la Agrupación de Cofradías, biblioteca.  Podrían ser varios los usos y se podría hacer sin un coste excesivo, algo sin lo que este gobierno autonómico no sabe hacer casi nada. La hospedería no parece aconsejable, tanto por los problemas de acceso a la ciudad vieja, como los relacionados con la seguridad. En las noches del «pueblo» se dan cita gran cantidad de merodeadores, que lo mismo le sierran un brazo a Estopiñán, que causan cualquier otro tipo de problemas.

            He aprovechado esta historia casi olvidada de la hospedería, para recuperar este interesante artículo de José Luis Blasco, sobre la propiedad del convento y su relación con la comunidad capuchina, escrito hace ya 19 años. Siempre ha habido gente que se ha preocupado por la historia de Melilla. La lástima es que el archivo de prensa no esté digitalizado. Hay dinero para cualquier proyecto, menos para hacer accesible la cultura y la historia de la ciudad.

         Nota: El convento de Capuchinos de Melilla, José Luis Blasco. El Telegrama de Melilla, 18/abril/1993.

Calle Napoleón en Melilla


             En una rápida y no exhaustiva búsqueda de calles con el nombre de Napoleón Bonaparte en España, he encontrado al menos dos, una en A Coruña y otra en Santa Cruz de Tenerife. Si añadimos la de Melilla a esta pequeña lista, tendremos la cifra de tres, y casi seguro que serán algunas más.  Glosar o denigrar la figura de Napoleón Bonaparte sería un trabajo baldío, dada la inabarcable bibliografía que existe sobre él. El tema que nos ocupa es simplemente el por qué existe una calle con ese nombre en nuestra ciudad y si debe retirarse o no su nombre del callejero.

                Como me gusta posicionarme con rapidez y no dejar márgen a la duda o a la interpretación, diré que la calle Napoleón es una de las emblemáticas de nuestra ciudad, y que se llama así desde su inicio. No conozco ni consta en la única edición documentada de un callejero en Melilla, el de la Asociación de Estudios Melillenses, en la etapa presidida por José Luis Blasco, los motivos o razones para otorgar tal nombre, del que afirmo no tener objeción alguna en contra. No veo motivo alguno para retirar el nombre de Napoleón del callejero de Melilla.

              Independientemente de razones históricas y de afinidad o animadversión hacia la figura de Napoleón, el cambio de nombre en una calle implica una serie de trastornos documentales para los habitantes de la misma. Correos, Catastro, la Administración del Estado en cualquiera de sus varientes, tributos, etc, etc, se ven afectadas por la decisión de cambiar el nombre de una vía pública. Suele provocar un caos documental. En Melilla se han cambiado nombres de calles sin criterio alguno, y muchos de esos problemas han sido reflejados en El Alminar.

        Es más necesario hacer caer del callejero a las 6 decenas de nombres vinculados al pasado franquista de la ciudad, que darle un revolcón extemporáneo al Gran Corso. Si es un asunto de prioridades, creo que este caso no lo es. El debate está abierto.

Plaza de Ramón y Cajal


 

                                           La realidad cambiante

         La plaza de Ramón y Cajal se encuentra junto al Mercado Central, entre la calle Lope de Vega y la de García Cabrelles. Es un espacio ciudadano muy utilizado, al que se le podría sacar algo más de provecho. La COA, autobuses de Melilla, tiene parada en las inmediaciones, y hay abundancia de cafeterías y de comercios. dentro de poco, en cuanto obtengan la licencia de cambio de uso, la franquicia H&M  se instalará casi en la misma linde. Mejorar la imagen de esta plaza y mantenerla debería ser una necesidad urgente, dada la afluencia  peatonal y de vehículos que por allí circulan.

             Falta sombra, como en casi toda Melilla. Hay una extraña obsesión por plantar árboles ornamentales tropicales, o árboles frutales, de exiguos troncos y nula capacidad para proporcionar sombra, totalmente necesaria en nuestra ciudad; desdeñando las plantas y árboles autóctonos, ampliamente catalogados en publicaciones específicas. El abuso de las palmeras debería empezar a ser descartado.

                Entre las deficiencias destaca la ausencia total de papeleras, aunque para ese uso ya se utilizan las jardineras, que también surten de material cerámico para reparaciones caseras , pues ya faltan todos los embellecedores superiores. Aunque la más extraña de las desapariciones es la de la cabina telefónica, que estaba allí en la primera sesión fotográfica, y había desaparecido en la segunda, entre las que mediaron apenas 7 días. Probablemente se trata de una sustitución o de una desaparición paulatina de las mismas en Melilla.

                PD:  El Alminar es un blog de Melilla, pegado al suelo y a la realidad  ciudadana. Es raro que a lo largo de una vida, un ciudadano participe en una revolución, en el derrocamiento de un tirano, o en un acontecimiento heroico. Lo más normal es que deambule con mayor o menor éxito por todos los rincones de su ciudad, y los vea deteriorarse o cambiar. Una de las señas de identidad del Alminar es esta, y no vamos a renunciar, ni a hacer dejación de ella, es más, nuestra actividad de vigilia permanente, ya ha provocado muchos cambios y mejoras en el entorno urbano, que es el de todos.