El Alminar de Melilla secunda la Huelga General contra el Partido Popular, la más necesaria de la historia de La Democracia en España. Durante las próximas 24 horas no habrá actividad alguna. Los servicios mínimos incluirán sólo contestar a los mensajes de este apartado.
política
El melillense más popular de la historia
Ignacio Velázquez, melillense de la década, en 1996
Todo se presta siempre a una doble lectura. Resulta fácil a veces jugar con el doble sentido de algunas palabras, como popular, que significa tanto perteneciente al pueblo, como la adscripción a un determinado partido político, el que ahora nos gobierna. Si escribo que Ignacio Velázquez fue el melillense más popular de la historia, puedo estar queriendo decir que fue, tanto el alcalde más «populista» de la historia democrática de Melilla, como que era el que mejor representaba el tipo de político al que se identifica con el Partido Popular. En sus 7 años como regidor melillense, concrentró con igual intensidad las adhesiones en torno a su persona y la obsesión por su derribo.
Decía Cicerón que un político era tanto la suma de sus amigos, como la de sus enemigos y que debía desconfiarse de quien solo tenía amigos, y también de quien sólo tenía enemigos. La grandeza política sólo estaba reservada a quienes dividían al pueblo en dos mitades exactas, pero opuestas.
Ignacio Velázquez ha sido el Primer presidente de la Autonomía de Melilla. En abril de 1996 fue nombrado «melillense de la década», galardón que solo ha obtenido él, y que sumó al de «melillense del año» en 1992. Melilla nunca ha tenido un alcalde tan popular como él y eso puede decirse en ambos sentidos. En aquel momento no había nada que pudiese señalar el camino tan turbulento que iba a tomar la política de Melilla. Sorprende hoy, cuando han pasado tantos años, que se le siga odiando, en términos políticos, tanto como muestran las descalificaciones de las que es objeto, cada vez que aparece por Melilla o realiza cualquier declaración.
La violencia verbal empleada contra Ignacio Velázquez es mayor en las personas y personajes que constituían «la corte» que le rodeaba, en todos aquellos que no serían nada politicamente, si él no hubiese aparecido por Melilla. Invito a todo el que quiera a mirar la hemeroteca de la época y ver practicamente a las mismas personas, formando parte de su gobierno y formando parte del actual, y todos criticándole como si fuese el enemigo político más peligroso, aquel al que hay que abatir a cualquier precio. Será por aquello de que no hay mejor cuña, que la de la misma madera.
Nada de lo que está sucediendo en Melilla es normal. Hay algo que no encaja en toda esta aparente calma política que nos envuelve. Que nadie descarte a Velázquez para nada, por muy descabellada que resulte la hipótesis imaginada.
Nota: El Parque de La Cañada, el mejor cuidado de toda Melilla, fue inaugurado en 1995, siendo Alcalde Ignacio Velázquez.
El Gran Satán de la Gran Superficie de Melilla
La ira de los ayatolás contra el Centro Comercial en Melilla
Los siempre tórridos veranos de Melilla suelen marcar el acontecer político de la ciudad. Cada verano tiene su escándalo y el de 1996 quedó marcado para siempre por la lucha contra el Gran Satán, osea, la Gran Superficie. Quien tiene problemas para justificar su cambio de postura, no es Ignacio Velázquez, quien siempre estuvo a favor, de hecho, su intento de implantar en Melilla la gran superficie comercial, supuso el pistoletazo de salida para el acoso y derribo contra su gobierno.
El punto 7º de la moción de censura presentada contra Velázquez, justificaba la misma, por haber intentado su implantación en Melilla. ¿Quién entiende esto?, ¿porqué 11 años después la ira contra Velázquez sigue siendo la misma?, ¿porqué los ex miembros de UPM, partido que abanderó la causa jomeinista contra el/la GS, quieren ahora el acuerdo de todos para autorizarla?.
Reventando la Feria de 1996
Margaríta López Almendáriz, como cabeza de los empresarios de Melilla, Obdulio Valdés de Comisiones Obreras y Juán José Imbroda, como lider de la UPM, fueron señalados como los Ayatolás de aquella lucha «dislocada» y desproporcionada que llevaron a cabo en 1996, contra una gran superficie que deseaba toda la ciudad, menos ellos. Juntos, hundieron a Melilla en una situación que la ha llevado a estar hoy, en 2012, al margen del modelo económico del resto de España. Cualquier ciudad con más de 70.000 habitantes tiene hoy, al menos una Gran Superficie Comercial.
Sumaron una alianza de intereses contrapuestos, tanto políticos como de clase, que provocaron a la larga el atraso de la ciudad. Son ellos los que deberían explicar porqué hicieron aquello en 1996, porqué lo hicieron de esa manera, porqué llevaron a la ciudad al precipicio del enfrentamiento político y social, del que la ciudad de Melilla, todavía no se ha recuperado.
Hay fracturas que se provocaron entonces y que todavía son visibles. La obsesión de algunos partidos políticos por alcanzar el poder político a cualquier precio, no se dejó nada en el camino. Agresiones al alcalde de la ciudad (desde entonces el Alcalde de Melilla lleva escolta), boicot contra el Melilla Hoy (aunque solo se acuse a los socialistas de ello), boicot a la Feria de Melilla, cierre patronal de comercios (algo manifiestamente ilegal), y el anuncio del boicot al V Centenario de Melilla, se gestó en 1996. No faltó nada, incluso el asalto al Palacio Municipal y al Salón de Plenos. También desde entonces, se iniciaron los controles de acceso a la Asamblea de Melilla.
Pero mejor que todo lo que yo pueda decir o recordar, es leer la prensa de la época y quien tenga que explicar algún cambio de postura, que lo haga. Aquella amalgama «contra natura» se autodenominaba «Mesa por el futuro de Melilla». Y el futuro que nos prepararon fue éste. La ciudad con el modelo económico más atrasado del País y con el mayor índice de desempleo conocido. Y todo siempre, en manos de los mismos.
Nota: El único apoyo de Ignacio Velázquez fueron de las dos federaciones de asociaciones de vecinos, osea, los portavoces de los vecinos de Melilla, de los melillenses de a pié. Los empresarios defendían sus propios intereses y los partidos políticos los suyos. ¿Porqué cambian ahora de postura?.
En un principio la Gran Superficie estaba proyectada para la explanada de San Lorenzo, que hubiese sido el lugar idóneo, pero no permitieron ningun cambio de calificación del suelo, los de la «Mesa por el futuro de Melilla».
El PP agotará su lista en Melilla
No saben qué hacer, un día desmienten y al otro confirman. Parece que no se fían del fondo de armario de la lista popular. A estos dos pobres diablos los echaron de la lista hace mucho tiempo, con la excusa de que no son compatibles los «trabajos municipales» y las actas de diputado en La Asamblea de Melilla. La pregunta es obvia: ¿ Entonces para qué los presentaron ?, en los puestos 16 y 17, cuando las expectativas del PP de Imbroda y de su «corifeo mediático» era obtener al menos 29 diputados, en una victoria extratosférica.
La victoria del PP en las lecciones nacionales, previsible por otra parte, está dejando pelada la lista del PP en Melilla, que tendrá ya que tirar de los puestos 19 y 20, si se salva antes el escollo del nº 18, que es un rifeño, Abdelazis Mohamed, y vigilante del cementerio musulmán. Imagino que a estas alturas, estarán ya convenciéndole de que debe renunciar a su acta de diputado, pero podría ocurrir que no tuviese ninguna gana de renunciar a su acta de diputado. Yo espero que sea así, y no asistamos a un blanqueo encubierto, de lo que fue la lista más multicultural posible. Así fue presentada en su momento, la de la mezcla natural o «la Saimaza».
En cuanto a la candidata Francisca Conde, nº 20 de la lista, no hay problemas, pero hay otros dos puestos intercalados de rifeños, Abdelhalik Driss y Widad Ben Abdellami, que podrían seguir la senda de los dimisionarios del año pasado, o ser aconsejados a ello.
El trasvase de cargos entre el PP, la Asamblea de Melilla y la representación del gobierno en Melilla, está provocando la primera gran crisis de gobierno en el ejecutivo de Imbroda. Todo podría agravarse más, si Sofía Acedo, se ve obligada a renunciar a su escaño en la ciudad y su cargo en el gobierno, por el de Diputada del Parlamento Europeo, aunque también sería más fácil, que renunciase a ese último cargo.
Un castillo, puede empezar a derrumbarse por una almena.
Nota: Los pasos para llegar aquí, empezaron a darse en el mes de junio. Algunas ni siquiera llegaron a recoger el acta de diputada, que le correspondía por ir la nº 9.
https://elalminardemelilla.com/2011/06/10/dos-extranas-renuncias/
Manuel Fraga en Melilla
«Libertad en Orden»
Manuel Fraga fue el fundador del PP, del que puede considerarse su padre político, pero nunca fue uno de los fundadores de La Democracia o un padre constitucional. Como muy bien dijo un tertualiano en el debate del programa 59´´(creo que fue el director de Público), a Manuel Fraga se le empujó a La Democracia y no al revés. Cada cosa en su sitio. Manuel Fraga estuvo en Melilla, como Ministro de Turismo del Gobierno de Franco, inaugurando el Parador de Turismo en abril de 1967. De aquel acontecimiento, encontré esta foto de Brotón en el Rastro de Melilla.
El embrión generador del Partido Popular fue Alianza Popular, una derecha muy dura y totalmente franquista, que campó a sus anchas el La Transición. Él fue siempre muy autoritario, por no decir que nunca perdió «esos tics autoritarios del franquismo», de hecho, creo recordar que AP recomendó la abstención en el Referendum para la Reforma Política del Presidente Adolfo Suárez, sobre el que recae el mérito indiscutible de haber hecho transitar a España, de la dictadura a la senda constitucional. AP y el propio Fraga, eran un partido muy duro y nada dialogante, salido del bunker franquista. La paradoja es que acabara convirtiéndose en un presidente autonómico y a veces más moderado que su «hijo político» José Mª Aznar, con el que tuvo graves discrepancias cuando éste último fue presidente del Gobierno de España. Nadie discute sus méritos como hombre de Estado, pero tampoco se le puede convertir en lo que nunca fue.
Manuel Fraga y Melilla
Lo que hundió a Fraga en Melilla y las posibilidades de Alianza Popular fue esta famosa frase, contenida en la 1ª edición de su famoso Libro Blanco: “Creemos que a España no le queda más opción, a la larga, que negociar con Marruecos respecto a Ceuta y Melilla…” . El bombazo estaba soltado, jamás ningún líder de la izquierda española se atrevió a tanto. Melilla entera se llenó de pancartas con esta leyenda: «Fraga, Melilla no te traga». Por supuesto que Fraga expresó mil disculpas y pidió mil perdones y al final la culpa fue del linotipista, pero la bomba se había soltado. Esa 1ª edición del libro desapareció de la faz de la tierra. Por ese, pese a ser una ciudad franquista, ni Fraga, ni su AP, ni la posterior Coalición Democrática, tuvieron jamás opción electoral alguna en Melilla.
La verdad histórica es esta, aunque ahora hay una tentación revisionista profunda, así que, por si había alguna tentación de darle alguna calle a este «padre de La Democracia», traemos esta reflexión a El Alminar.
El legado socialista en Melilla
El traspaso de poderes ya se ha completado. Los denostados socialistas ya son historia. Ya no es necesario mentir ni decir que el Gobierno de Zapatero ( 2004-2011), no se ocupó en modo alguno de Melilla. Esa expresión, muy oída en los últimos tiempos, es una frase de propaganda que no se corresponde con la realidad. Para empezar Melilla recibió la visita del Presidente del Gobierno José Luis Rodriguez Zapatero en enero de 2006, con gran escándalo por parte de las autoridades marroquíes.
Un año y medio después de esa visita borrada de la historia, el gobierno socialista autorizó la visita de Los Reyes de España en noviembre de 2007, hecho histórico que significó la retirada del Embajador de Marruecos en España, por un espacio de casi dos años. Afortunadamente El Alminar de Melilla tiene sus propias fotos, y podemos ofrecer una imagen de Los Reyes de España, sin acompañamientos añadidos, en el balcón del Palacio Municipal o de La Asamblea.
Obras son amores y no buenas razones
Este dicho del refranero español viene al caso, porque el legado socialista deja en Melilla un buen catálogo de infraestructuras y obras, que son las cosas que realmente interesan para el desarrollo de una ciudad. El que la cifra de ministros visitantes sea mayor o menor, y sus declaraciones de «amor filial a Melilla», importan menos que las obras consolidadas. A las palabras se las lleva el viento y las obras permanecen .
Únicamente citaré dos de las muchas cosas que han dejado estos ocho años de gobierno ya extinto. El que lo haga ahora implica que ya no se busca prebenda o reconocimiento alguno, sino simplemente dejar constancia de un hecho, sin más aditamento que la propia obra en sí.
La primera es la obra del futuro Hospital Universitario de Melilla, la mayor obra pública de la historia de Melilla en la etapa constitucional en la que nos hallamos inmersos. Una obra que no para ni de día ni de noche, como mostramos en una imagen poco usual. La segunda es la del Centro Educativo que se construye en lo que fuera el antiguo Mercado de Melilla. Ambas obras van a buen ritmo y tienen ya apartado su presupuesto, por lo que no deben tener problema alguna para ser inauguradas en el año 2013. Sólo deben ser vigiladas y cuidadas, para que lleguen a buen término. Ese es el legado La obligación del nuevo gobierno es vigilarlas, porque ambas son para el pueblo de Melilla. Los gobiernos y las personas pasan, no así las obras ni sus hechos.
Las razones de CpM
La abstención activa de Coalición por Melilla
No hay nada que comentar del triunfo del PP en Melilla, esperado por otra parte. Tampoco hay nada que decir del descalabro del PSOE, pues era imposible equilibrar un partido que desde el inicio pierdes por 4 a 0. La candidata socialista Gloria Rojas ha sido una convencida y magnífica defensora de un programa perdido de antemano. El candidato Popular Antonio Gutiérrez, diputado desde 1996, no me parecía el más indicado para liderar una imagen de cambio o renovación, pero esos análisis no son los que se hace el votante, que es al fin y al cabo el que decide. Así pues, descontado todo esto, previsible desde el mismo inicio de la campaña electoral, sólo quedaba despejar la incognita de «la abstención activa» de Coalición por Melilla.
La abstención activa
CpM ha hecho decrecer en un 11% la votación en toda la circunscripción de Melilla, en una acción que no ha sido entendida por casi nadie. No ha encontrado ningún defensor en esta finta política, que si se habla con ellos detenidamente, se llega a comprender. CpM pone vez tras vez de manifiesto que en Melilla existen dos mundos, dos realidades, la de los dos partidos mayoritarios de ámbito estatal y el de los Coalicionistas, que se esta consolidando como una fuerza alternativa y local, a la que no se puede marginar más.
Mustafa Aberchán esta ejerciendo de elemento cohesionador de una masa electoral muy amplia, con sensibilidades muy distintas y que lucha por ser reconocida y tratada en pie de igualdad. Intentar acabar con Mustafa Aberchán por la vía de la presión judicial, como intentó el PP en las pasadas elecciones municipales, o fraccionar su electorado mediante operaciones políticas más que dudosas, puede resultar a la larga muy arriesgado, por no decir peligroso.
La abstención es en Democracia, una alternativa tan legítima como el votar a cualquier otro partido y es quizá la más arriesgada de todas, porque si el decrecimiento no es claro (sí lo ha sido en Melilla), la acción política puede tener un efecto boomerang. CpM no ha podido llegar a un pacto con un partido, el PP, que no sólo recela de éste rival político, sino que pidió para el mismo, su desaparición absoluta en las pasadas elecciones municipales. Por otro lado y tras el mal resultado de las municipales, en el que el PSOE no aguantó su cuota de voto y se quedó con dos escaños, no se podía pedir a CpM que se subiera voluntariamente y sin ninguna contraprestación, a un carro electoral que iba a ser incinerado, sin ningún género de dudas y a la vista de todo el mundo.
Por tanto, CpM, pese a la incomprensión generalizada y el recelo casi absoluto de todos,no solo ha aguantado este difícil envite, sino que además ha mantenido cohesionada a su base electoral, en una acción política en las que las razones expresadas son menores que las no pronunciadas. No se puede seguir dando la espalda política y social a esta otra realidad que representa Coalición por Melilla, ni se puede seguir buscando sólamente una relación clientelar con los barrios desfavorecidos de Melilla, que mayoritariamente se siente representados por CpM. No todo se puede conseguir a golpe de talón (fundación 5º distrito) y no precisamente de Aquiles. Pese a todo, parte del electorado cepemista a acudido a votar al Partido Socialista y el PP de Imbroda ha absorvido a casi tos los votantes del PPL de Ignacio Velázquez.
La otra realidad de lo que estaba pasando, se encontraba en los colegios Leon Solá, Juan Caro, Mediterráneo y Carmen Conde, en donde el triunfo de la abstención ha sido claro.
Nota: Ofrecemos la carta de CpM a sus afiliados y la fotografía de la antigua residencia Militar de la calle Polavieja, que en un principio iba a ser destina a la CIM (Comisión Islámica de Melilla), como compensación por la despatrimonialización que sufrieron los musulmanes melillenses en la década de 1960, cuando el Alcalde Luis Carvajal Arrieta les expropió la Mezquita Central y disolvió la 1ª Comunidad Musulmana de Melilla. Sería algo así como la deuda histórica del Estado con los musulmanes de Melilla.























