El dilema sobre El Alminar


Ocaso o salida del Sol

Ocaso o salida del Sol

Salvo que alguien conozca dónde esta tomada esta imagen, no podrá decir si se trata de la salida del Sol o de su ocaso. Cualquier cosa es en relación con algo o por oposición a algo. Comparamos, relacionamos, oponemos y por eso sabemos. Hay que establecer coordenadas y ejes de simetría para poder ubicar las cosas. En el Universo no hay derecha ni izquierda, ni Este ni Oeste, ni Norte ni Sur. Si un ser humano fuese criado hasta la edad adulta proporcionándole conocimientos, pero ninguno de nuestros marcos de referencia, e inmediatamente lanzado al espacio, nunca podría saber en qué lugar está, o qué es arriba o abajo de nada. Jamás sería capaz de orientarse, aunque viviría igual.

Izquierda y derecha, pero en el Cosmos                                                

Solo en el Cosmos, en el Universo, izquierda y derecha son lo mismo, o sea, nada. En La Tierra y dada la evolución de la Historia, por más que algunos se empeñen, no son lo mismo. No es igual ser un pastor, aunque malo,  que un lobo, no es lo mismo no poder evitar las feroces mordidas del Capitalismo y aplicar alguna de sus directrices; que propiciar sus políticas, imponerlas todas y fomentar el darwinismo social. No es lo mismo representar a los pobres y desfavorecidos, que ser parte de los ricos y de sus intereses de clase.

El dilema

El dilema en el que nos debatimos desde hace mucho tiempo es el de discernir cuál es la respuesta correcta. Si se abandonan todos los rediles, el lobo no dejar ninguno sin ocupar. Mantener una red de ellos a salvo de este uniforme asalto de los lobos del capitalismo es treméndamente difícil, porque hay una extraña tendencia suicida en algunas  ovejas que al sentir miedo, se arrojan  solas al precipicio,  o escapan de la protección del aprisco,  arrastrando a muchas detrás de ellas, y propiciando el encuentro con el lobo.

Del invierno azul a la noche negra


Están a punto de cumplirse dos años del triunfo electoral del Partido Popular en España, desde que el electorado español se arrojara al precipicio pese a todas las advertencias en contra. No existían muchas alternativas, pero cualquier cosa era preferible a la actual,  a haber escogido a  los que nos han llevado a esta situación, de engaño absoluto al electorado, y de incumplimiento total del programa electoral al que votó de modo masivo ese  electorado, mitad engañado y mitad convencido.  Es más fácil engañar a una masa, que a un solo individuo. Un día antes, en la jornada de reflexión, publicaba esta entrada:  https://elalminardemelilla.com/2011/11/19/el-invierno-azul/, que al menos tiene valor testimonial.

Extraigo este párrafo, absolutamente claro y absolutamente estéril, publicado en la jornada de reflexión :   No entiendo como la gente, el electorado, puede ir voluntariamente al precipicio y votar a aquellos que directamente van a seguir haciendo recaer el coste de la crisis, sobre las mismas espaldas, sobre las espaldas de los desprotegidos, de los que lo están ya, y de los que lo van a estar en el futuro (trabajadores ,jubilados, pensionistas, parados y funcionarios, pequeños empresarios, autónomos).  La única decisión posible es pensar con quien se estará más protegido de los intereses voraces e insaciables del Capital, o si lo prefieren, con quién se estará menos a la intemperie.

Todo dio igual, el suicidio colectivo del electorado español fue absoluto. El pueblo, que a veces se equivoca y mucho, llamó a los lobos para que vigilaran a las pocas ovejas que ya quedaban dentro del redil, cuyos muros y cercas habían sido derribados por la nefasta gestión económica de la última legislatura del gobierno socialista. La diferencia es que los socialistas pueden ser malos pastores, pero éstos son todos lobos, aunque algunos intenten hacerse pasar por corderos. El electorado les llamó y eso es lo que tienen y lo que tenemos, aunque algunos no les hayamos votado jamás.

Ciudad sucia


             Grozni ( Грозный)–  грязный (griaznii)  La sucia Grozni

  Grozni es la capital de la República exsoviética de Chechenia. En 1994 Dzhojar Dudayev, ex general soviético, inicia la independencia de Chechenia. Por primera vez, desde el final de la II Guerra Mundial, tropas federales rusas deben entrar en combate, no para repeler a un invasor, sino para reprimir un movimiento independentista (apoyado por capital saudí y por el integrismo islamista), en la Federación Rusa. El ejército ruso, mal equipado, absolutamente desmotivado, y hostigado desde todos lados por los «independentistas» o terroristas chechenos, y en medio de una orografía tortuosa, tiene que aceptar una paz deshonrosa con los rebeldes chechenos en 1996.

   Cualquier guerra es siempre sucia, pero los soldados rusos acuñaron un  imaginativo  juego de palabras con el nombre de la capital chechena, Grozni y el adjetivo sucio/a, (griaznii) en ruso. A veces usaban las dos palabras Grozni griaznii, y otras simplemente el adjetivo Griazni ( Грозный- грязный).

   Leí y compre todos los libros de la extraordinaria periodista rusa Anna Politkovskaya, víctima de un oscuro asesinato, sobre la bárbara guerra de Chechenia. De todo se me quedó ese juego de palabras, que ejemplifica la mezcolanza de intereses patrios y económicos, de turbios intereses políticos y no muy saludables negocios.

   Con los últimos acontecimientos sucedidos en nuestra ciudad en las últimas semanas,  me ha vuelto a la cabeza este juego de palabras. Todo lo que vemos últimamente, es muy turbio e incluso sucio.

La hoguera de las vanidades


Savonarola frente a Los Medici y los Borgia

Girolamo Savonarola (1452-1498) fue un monje dominico excesivo, pero también es verdad que compartió espacio y tiempo con los Medicci en Florencia, que se adueñaron de la ciudad y la convirtieron en una caja de resonancia de sus ambiciones y en objeto de todos los excesos posibles en la práctica del Poder. Cuando la inmoralidad política se adueña de una urbe, de un territorio o incluso de un país entero, ya no se le puede exigir nada a nadie, porque no hay ejemplos  de los que valerse. Cualquier límite queda rebasado y en ausencia total de respeto, porque ya nadie ve referentes respetables.

Savonarola tenía enfrente a dos poderosos excesivos: Lorenzo el Magnífico y  Alejandro VI, más conocido como el Papa Borgia, que hacían y deshacían a su antojo, uno en Florencia y el otro en Roma. Se equivocó y mucho fray Girolamo Savonarola, pero los otros, a los que denunciaba, eran el error del Poder en estado puro. Maquiavelo lo calificará como «el profeta desarmado» y le reprochará no haber sabido construir nada perdurable.

Como demostrara Maquiavelo, el poder solo tiene como objetivo el poder mismo y su conservación. No tiene escrúpulos ni conciencia. El código ético del poder es distinto que el del resto de los mortales. Para el que ejerce el poder absoluto, mentir, no cumplir la promesas, no es algo por lo que se deba sentir vergüenza.

La realidad es que estar parte del Poder es fácil, el viento siempre sopla detrás. Cautivarse por la magnificencia del Poder y de su esplendor es más fácil aún. Lo difícil es estar frente a él, y denunciarlo. Es muy raro el caso de aquel que se enfrenta a un poderoso y vence, y como la historia siempre mandan escribirla los vencedores, sólo encontramos los ejemplos de sus magnificencias y virtudes. Conocemos un caso de alguien que venció, pero después de muerta, y es la doncella de Orleans, Juana de Arco, quien pago con su vida su victoria futura.

El caso es que Nicolás Maquiavelo estaba seducido por la magnificencia de los Medici, en concreto de Lorenzo el Magnífico, a quién dedicó su libro de El Príncipe. Al Magnífico solo le derrotó la muerte. Como escribiera Lidia Falcón en su libro: Los hijos de los vencidos, una dictadura de 40 años, en la que el dictador muere en la cama, no solo vence, sino que también convence, por eso es tan difícil abatir su memoria. Stalin o Mao y tanto y tantos dictadores invictos, siguen teniendo sus partidarios, pese a las evidencias en contra.

Savonarola frente a Maquiavelo

Maquiavelo diseccionó la naturaleza del Poder y la manera en que este deben ser conservado. Savonarola se situó frente al Poder y acabó cayendo en los mismos excesos que denunciaba. En sus célebres hogueras de la vanidades, invitó a todos los ciudadanos de Florencia a deshacer de todo aquello que era superfluo, pero la consecuencia fue que los pobres se deshicieron de sus pocos bienes y los poderosos conservaron los suyos. Al final no consiguió subvertir el orden social imperante y la gente se cansó de no ver resultados y le abandono. El enfrentamiento directo con el poderoso es suicida si se lleva a cabo sin otro objetivo que ese. Por muy atractivo que resulte un individuo, o por muy grande que sea su poder de convocatoria, caso de Girolamo Savonarola, nada tiene que hacer frente al Poder. Se deben denunciar siempre los excesos en la práctica del Poder, pero no enfrentarse de modo directo a los poderosos. Sin apoyos no se llega a ningún sitio y a veces tampoco con ellos.

Siempre me ha interesado el modo en que se ejerce el poder absoluto. La mayoría absoluta es en definitiva Poder absoluto, aquello que tanto atraía a Maquiavelo. A cierta forma de ejercer el Poder se la reconoce desde el principio, y otros solo se reconocen en su parte final, cuando el poder absoluto se degrada y descompone. En el año 2001, escribí esta artículo, en forma de parábola en El Telegrama de Melilla. Quizá ahora se entienda mucho mejor que entonces, y esto, la necesidad de las parábolas, también lo habíamos explicado: https://elalminardemelilla.com/2013/07/31/el-por-que-de-hablar-en-parabolas/.

En definitiva, la principal hoguera de la vanidad es el tiempo. Esa es la lección que no llegó a comprender Savonarola.

Medio millón de visitas


Hace 30 meses inicié la incierta aventura del Alminar, era el mes de mayo de 2011. Recurrí a textos que ya tenía escritos y publicados. Probaba qué era un blog y el manejo del mismo. En aquel mes ya era muy difícil publicar artículos de opinión contrarios al régimen imperante, y más en un mes electoral. También es cierto que mi ritmo de publicación, de las cosas que tenía en mente, superaban la capacidad de cualquier periódico. Un colaborador es admitido siempre y cuando no altere la línea editorial del medio en el que escribe. Esto ocurre en cualquier parte, pero en Melilla se visualiza de un modo muy rápido. La Constitución prohíbe la censura previa de informaciones y contenidos, pero al mil manera de soslayar ese mandato constitucional, sin que ni siquiera sea considerado como un acto de censura.

Después de todo, los dueños de los medios de comunicación son empresarios que si viviesen de los periódicos que venden y de la publicidad directa, no se distinguirían de cualquier otro asalariado, y sin embargo, suelen ser personas ricas e influyentes. Unos gracias a las subvenciones públicas, disfrazadas de otra cosa, y otros ya eran ricos, pero necesitan de un medio de comunicación para influir en la política de la ciudad y poner a salvo sus intereses económicos. Vistas y planteadas así las cosas, solo quedaba la opción de la aventura individual a través de un blog, la edición personal en una plataforma gratuita y libre. Una aventura solitaria en el que lo difícil es distinguirse y hacerse hueco entre  los cientos  de blogs que pueden existir en una ciudad o territorio y entre los  miles escritos en  un determinado idioma.

El autor de otro blog melillense (http://laotramelilla.blogspot.com.es/), ha recordado en un comentario que hace dos años, yo escribía una entrada en la que reflejaba  el primer semestre de existencia del Alminar, y el haber alcanzado la cifra de las 10.000 visitas (https://elalminardemelilla.com/2011/11/30/noviembre/), algo que entonces me pareció una enormidad. Dos años después el indicador de entradas rebasar las 500.000  a lo largo del día, y El Alminar se ha convertido en algo difícil de evaluar, tanto desde dentro, como desde fuera. Sabemos nuestro pasado y todo lo escrito está ahí para recordarlo, pero no podemos decir una sola palabra del futuro.

Esta entrada no es más que esto: un recordatorio estadístico y la conmemoración de una efeméride del Alminar. Hoy es 10 de noviembre. Llegados hasta aquí, lo difícil es mantenerse. Para mí lo más importante son los 8700 comentarios y la larga centena de comentaristas y colaboradores que han dejado su firma en el blog, y por supuesto, los lectores silenciosos, que siguen acudiendo, aunque no se escriba nada. No hay vanidad ninguna en esta entrada.

El futuro, el del Alminar


Los cielos de Melilla suelen ser despejados, o completamente encapotados. No suele haber términos medios en su climatología. Hay multitud de formaciones nubosas, enormemente atractivas para las fotografías, difíciles de capturar. El macizo del Gurugú, de casi un kilómetro de altura a nuestras espaldas o frente, condiciona por completo nuestra climatología. Por este motivo, cuando uno se encuentra ante una formación nubosa de estas características, lo mejor es llevar la cámara a mano, no pensar demasiado y hacer las fotografías. Cualquier demora solo dará tiempo a las nubes para deshacerse.

¿Puede predecirse el futuro humano, y más concretamente el individual?. La respuesta es no. Solo desde un conocimiento amplio de la complejidad de La Humanidad, y minucioso en el caso individual, se podrían predecir ciertas circunstancias o pronósticos. En la vida humana juega una baza muy importante el azar y la libre voluntad de la conducta humana. A nivel colectivo, el comportamiento del grupo, de la colectividad, es más predecible, incluso influenciable, que el individual. La colectividad es muy manipulable y el individuo puede estar muy condicionado por las circunstancias. Con un nivel de información muy elevado sobre países, grupos o personas, se pueden predecir muchas situaciones, o incluso influir en acontecimientos, y en las personas y dirigentes que rigen el mundo, los que deciden las cosas. Se espía todo y a todo el mundo, con tal de predecir comportamientos de países y regiones; acciones individuales o colectivas. Los dueños del mundo (https://elalminardemelilla.com/2013/01/27/los-nuevos-amos-del-mundo/ ) no quieren que nada escape de su control y cada vez hay menos cosas que lo hacen. La tecnología comunica, pero su fin último es el control de todo. Escribimos libremente, pero amparados en servidores, que cualquier día pueden hacer caer todo lo escrito, sin que queda el más leve rastro de ellos.

Horóscopos, vaticinios y predicciones

¿Qué será del Alminar?, ¿por qué nos preocupa el futuro, por qué queremos saber algo acerca de él?. Nada puede predecirse. Lo árabes, que fueron grandes astrónomos, fueron muy dados a la interpretación de los astros y a su influencia en nuestras vidas. Felipe II tenía a su lado a un astrólogo morisco,  según cuenta su biógrafo Geofrey Parker. La Iglesia declaró todas esas artes contrarias a la moral y las persiguió con denuedo. Hay personas muy intuitivas y observadoras, que pueden predecir ciertas cosas o aconsejar de manera correcta a otras personas. Hubo un tiempo en que muchos de ellos se hicieron verdaderos personajes mediáticos, y que entraron en los círculos de los políticos. En realidad, muchas de sus predicciones las extraían de las propias conversaciones con los interesados. Se debe huir de todo eso. Los horóscopos no son más que frases muy generales, que a veces parecen coincidir, dada la cantidad de personas que poseen el mismo signo del zodiaco. Son programas de ordenador y combinaciones de frases. Al final pesa más la proporción matemática de las personas a las que pueda estar destinado determinado vaticinio.

La realidad es que uno puede evadirse de un adivino o de un superchero, pero no de aquello a lo que nos conducen «los amos del mundo». Ellos y sus medios de comunicación, dirigen y condicionan nuestras opiniones y movimientos. Nos dicen lo que debemos leer, que música escuchar y qué cosas nos deben indignar o no. Ensayan constantemente con nosotros, y eso es lo que realmente inspira cierto temor.

El caso es que las personas están ávidas de respuestas, para poder anticiparse a los acontecimientos, pero eso no es posible. La realidad es que desde el asesinato de Julio César, nadie ha vuelto a acertar en pronóstico alguno, ya sea político, económico o de ámbito personal. Si realmente dispusiéramos de información real sobre el futuro, sobre cabrían dos escapatorias posibles: la muerte o la locura. Aún así, no se puede desdeñar toda esta serie de conocimientos sobre la influencia o no de los astros, los nombres, o incluso de los números sobre las personas. No es científico afirmar esto, pero siempre habrá cosas que no tienen explicación, o cuya razón científica no llegue a satisfacer. El día en que se constate que con la manipulación de cerebro, de muy diversas formas, se puede condicionar nuestro comportamiento, estaremos completamente perdidos y en manos de «los amos del mundo». Todavía hay muchas cosas ajenas a su control. La única manera de protegerse es no quedar aislados, formar pequeños grupos y redes, aparte del núcleo familiar.

Mientras tanto, podemos entretenernos con cualquier cosa, incluso con El Alminar.

Un día en el cementerio de Melilla


                        El silencio sobre algunos «de los muertos»

Solo algunos de los muertos de La República tuvieron la suerte de ser enterrados en tumbas individuales, porque tenían familias que movieron papeles, porque algunos tuvieron quisieron recompensarles en la hora de la muerte, aquellos favores que probablemente les hicieron en vida. Para casi todos los casi 300 ejecutados entre 1936-1939, pesó la anónima losa del silencio, y luego la el posterior olvido en la fosa común. Ahora se proclama que el cementerio de Melilla debe ser declarado como «Cementerio Nacional de Héroes». ¿De qué héroes hablamos, de los que fueron forzados a entregar sus vidas en guerras coloniales de Marruecos, defendiendo intereses comerciales disfrazados bajo el amor a La Patria, o de los héroes de verdad, de todos aquellos que defendieron la legalidad del legítimo Gobierno de La República en 1936?.

Los Héroes de La República

Ni una sola placa les recuerda, en ningún lugar del cementerio. No hay ninguna ruta editada en díptico sobre las pocas tumbas de aquellos que permanecieron leales a su gobierno y que todavía son reconocibles. Solo el interés de algunos mantuvo la débil memoria de aquellos que fueron destinados al olvido. A lo largo de décadas, era un ejercicio de riesgo el acercarse a depositar flores en las tumbas o en las fosas en las que estaban enterrados los represaliados por la Dictadura de Franco.

Los héroes de las guerras coloniales, sobre cuyo grado de heroísmo o de valor nadie duda, tienen espléndidos panteones, bien cuidados, en los que no falta ningún nombre. Por ello, resulta una afrenta la presuntuosa y pretendida catalogación de nuestro cementerio, cuando una de las más negras páginas de la historia de Melilla y de España, sigue sin cerrar, y lo que es peor, sin escribir. La losa del silencio sigue pesando demasiado. No se trata de distinguir a unos muertos sobre otros, pero sí de reconocer e igualar, a los que todavía yacen sepultados bajo el anonimato más espeso e inamovible.

Según se sube hacia el panteón de los Héroes de Monte Arruit, a mano derecha, se encuentra una fosa común, a la que fueron arrojados los restos de cientos de represaliados, entre otros, el socialista y ex sacerdote Diego Jaén Botella. Ni una sola lápida, recuerda su presencia allí, entre otros miles de restos. Lo mismo sucede con el llamado, pero no identificado «osario militar», situado en la parte posterior de una parcela propiedad de La Legión. Allí, se cree, que están los restos sin identificar del comandante Virgilio Leret Ruíz y del capitán Luis Casado Escudero.

PD: Los mallorquines Pablo Ferrer Madariaga y Luis Rotger Canals, comandante y capitán, fueron los últimos ejecutados de 1936. Ambos tienen tumbas individuales, son una de las pocas excepciones al espeso olvido al que fueron relegados. Este artículo me fue publicado en mallorquín, en el Diari de Balears, el 14 de noviembre de 1999.

Para unos todo el honor y el recuerdo, para otros el olvido y la nada.