Las cestas de Crono


En las cestas de Crono estamos todos/as y todo lo que ha sido y será en este mundo, y no hay otros mundos. Deidad, titán o demonio da igual. Dentro de la historia de la Tierra, de la que es hijo, somos solo una muesca, y dentro de la historia humana, lo que conocemos con el nombre de Historia es un corto lapso de tiempo, lo que sería un suspiro. En ese breve tiempo denominado como histórico, el impacto de la humanidad sobre el propio planeta es elevadísimo. Sin embargo, pese a haber transformado todo lo existente sobre la faz de la Tierra, el ser humano no controla ni puede, el paso del tiempo aunque, lo mida con exactitud.

El imposible retorno al pasado

De todas las deidades creadas por la humanidad, Crono es la única que no recibe ningún tipo de culto, entre otras cosas porque es ingobernable. Su avance es inexorable y también exigente, porque o se camina a su ritmo, o uno se queda atrasado. Se puede recuperar, aunque a costa de otras cosas, el tiempo perdido, pero nunca volver a un pasado que siempre se aleja irremediablemente.

Es el temor al futuro, que no puede predecirse de modo alguno, lo que lleva a las personas, a las sociedades y naciones a rendir culto al pasado. Eso es lo que está sucediendo ahora en Melilla con un monumento muy funesto, al que están cambiando su interpretación, con tal de no atreverse a crear y abrir un nuevo espacio.

Pero las cestas de Crono se llevan todo y ese pasado se aleja cada vez más, hasta el punto de que ya nadie se identifique con él. Nada se perderá con su desaparición y si pervivencia resulta ya anacrónica, o se, en contra de Crono. Es más, en tan sólo unos pocos meses o años, casi ninguno de los que decidan sobre este mamotreto estará en el lugar que ocupa actualwmente. Temor no debe existir, porque una vez que se desmonte o retire, nadie será capaz de devolverlo a un lugar, en el que no debía estar desde hace mucho tiempo.

Imágenes para una Navidad inolvidable


La Navidad de nuestras vidas

La Navidad de 2022 quedará en nuestra memoria para siempre, porque en 2020 no pudieron celebrarse y porque en 2021 estábanos en la etapa más dura de la pandemia en Melilla. Esta es solo la circunstancia táctica.

La circunstancia estratégica es que en las navidades de 2022 no hemos echado de menos nada de lo que se ve en cualquier otra ciudad de la península. Han sido las fiestas navideñas mejor gestionadas de la historia de Melilla, y no sólo porque se hayan sustituído por fin la iluminación del siglo XII, por la excelente iluminación estrenada este año. La ciudad ha refulgido con el dorado navideño. Han sido las mejores por la cantidad de actos, eventos, ofertas culturales y festivas a disposición de los ciudadanos. Era materialmente imposible estar en todo y en todas. La más reciente el London Community Gospel Choir, la más lejana la actuación o actuaciones de la Orquesta y Coro de Radio Televisión Española, convenientemente boicoteadas informativamente por algunos medios de comunicación locales.

Hacía años que no se veía el centro de la ciudad tan lleno de gente, ni un centro urbano en tan buenas condiciones, pese a que algunas obras no estaban terminadas y a que ha habido cierto apelotonamiento final en las mismas. Pese a todo esos inconvenientes, la población melillense ha respondido, porque cuando se ofrece calidad y esfuerzo, la ciudadanía sabe apreciarlo. También ha habido ganas de volver a pasearse a por la calles en libertad, sin restricciones sanitarias, y de reencontrarse con familia y amigos, o simplemente ganas de pasearse rodeados de gente. Todo ha estado vacío demasiado tiempo. Han sido muchas navidades de desidia desde la gestión pública. Nadie quiere reconocerlo, pero estas navidades que ya acaban, han sido las mejores en las últimas dos décadas.

La pena es que no hayan parecido las navidades de todo el gobierno local. No se ha visto a casi nadie excepto a la Consejera de Cultura y a la Vicepresidenta 1ª del Gobierno y a la Delegada gubernativa. Este año no ha habido resquicio para la intransigencia religiosa. No ha habido polémica sobre el árbol de Navidad, ni sobre obras religiosas ateas o presuntamente blasfemas. Hasta la climatología ha respetado a la programación de La Consejería. La plaza de Menéndez Pelayo ha quedado expedida de sombra multicultural. No ha faltado tampoco el Belén de Sebastián y Loli, ni los Reyes Magos de la cofradía del Cautivo.

Todo ha parecido tan perfecto, que el mejor elogio posible es que la oposición ni siquiera haya protestado. A lo mejor es que lo ha sido: perfecto. Mil gracias a todas/os los que ha hecho posible esta Navidad.

El barco compartido de Armas


Aventuras de Navidad en el buque Volcán de Timanfaya

Trasmediterránea fue vendida al grupo de construcciones Acciona, que a su vez la mal vendió a la naviera Armas, que tampoco tenía dinero físico para comprarla, lo que incrementó su deuda. Armas todavía existe porque consiguió un aplazamiento de su voluminosa deuda, de los que 50 millones de euros son reclamados por Acciona infraestructuras. La situación de las navieras del Estrecho es catastrófica, a pesar de las voluminosas ayudas obtenidas del Estado, por la declaración de interés público de las líneas de comunicaciones entre Melilla y los puertos peninsulares. Los años pandémicos y la suspensión de las comunicaciones agravaron una situación económica imposible de revertir.

Naviera Armas volvió a la línea entre Melilla y Almería con su antaño buque estrella, el Volcán de Timanfaya, pero con solo tres trayectos semanales, ya que el buque está compartido con la ciudad argelina de Ghazaouet. Cada vez que el barco regresa del trayecto con Argelia, lo hace prácticamente desmantelado. En el trayecto del pasado día 23 entre Melilla y Almería, en el buque no quedaba nada. No funcionaban las bombas de vacío de los aseos en toda la banda de estribor, ni había agua en muchos de los 50 camarotes. No había toallas, faltaba ropa de cama, tapas de los aseos, e incluso las cortinas de las ventanas y duchas. Los melillenses estamos acostumbrados a cualquier tipo de circunstancias, pero la acumulación de todas ellas produjo cierto asombro entre el pasaje.

Ninguna queja con respecto a la tripulación que intentaba capear el temporal de reclamaciones, sobre una mar completamente en calma. Neptuno se apiadó de tripulantes y viajeros y no quiso añadir ninguna calamidad nueva a una situación difícil. No se ha movido una sola ola en toda esta semana. La situación mejoró algo en el viaje de regreso, al menos daban colchas y toallas y habían recuperado la bomba de vacío rota. De todo se encargan los tripulantes, que ofrecían las cartas de reclamaciones a todos los que quisieran plasmar en ellas sus desventuras. Otra pasajera, con experiencia en la atención al público, aconsejaba no hacerlo, dado el paupérrimo caso que suele hacerse a este tipo de reclamaciones. No había pues opciones. El buque tenía rumbo, estaba gobernado, pero en situación de deriva completa.

Para mayor inquietud y en el punto intermedio del viaje, se apoderó del buque una espesa niebla que impedía ver más allá de las propias barandillas. Parecía un viaje en el tiempo, y podríamos haber aparecido en la Almería del siglo XV o en la del XVIII. Las reclamaciones no sirven porque no hay organismo, institución o entidad que las atienda.

La tripulación escasa y desanimada, atendió con eficacia y amabilidad al estupefacto pasaje. Nunca se había visto nada peor, o quizá sí, pues ya son muchos viajes y la memoria no abarca todo. Balearia la naviera vinculada a la familia Matutes, perteneciente desde el año pasado al grupo empresarial de Adolfo Utor, está ganando la apuesta, pero por desestimiento de la competencia. La situación mejoró en el viaje de regreso, pero la naviera Armas/Trasmediterránea está en situación límite.

Ahora sí acabamos el año. Feliz Año 2023 a todos los/as lectores que nos siguen acompañando, y a los/as comentaristas, y a toda la comunidad alminarense.

Sobre la fragilidad de nuestro mundo


Y los poderes que acechan en lo oscuro

En julio y con estos títulos, dejamos marcada esta reflexión, que estaba apuntada desde tiempo antes. En realidad estaba iniciada en octubre de 2021, cuando la luz que imaginamos ver, empezaba a titilar frente a las tinieblas, siempre amenazante y frente a los poderes que acechan en lo oscuro. Tampoco toda sombra es mala y no toda luz es beneficiosa, porque hay alguna que ciega.

Nuestro mundo, el que conocíamos, fue asaltado por una pandemia y en febrero del ya casi extinto año Rusia se saltó todas las convenciones existentes en las relaciones internacionales, e inició la invasión de Ucrania con el fin de hacerla desaparecer en pocas semanas. Estos dos sucesos están imponiendo cambios en el mundo, que difícilmente pueden apreciarse, pero que sí han mostrado la debilidad de nuestra posición en él. Todas nuestras seguridades y axiomas pueden desaparecer en un solo instante, por la acción de una sola persona, a la que nadie es capaz de oponerse. Es el caso de Vlad Putin, pero también el de tantos otros dictadores, tiranos y autócratas, pasados y presentes. Solo Estados democráticos muy asentados, con estructuras e instituciones sólidas, pueden hacer frente a los autoritarios o a los poderes oscuros. España no lo es y las amenazas ahora mismas son diversas y en distintas direcciones.

En el pasado mes de agosto, el presidente Pedro Sánchez hizo referencia a la actividad de «poderes ocultos» y ya decidimos dar luz a esta reflexión apuntada pero no escrita, desde hace tanto tiempo. ¿Pueden desvelarse esos poderes ocultos? Por supuesto, pero ya no valen ninguno de los viejos esquemas de análisis. Hasta las instituciones que creemos más sólidas y transparentes están expuestas a esos poderes oscuros. No hay nada a salvo de esas acciones y ni de los señores de lo oscuro. Incluso el exceso de luz puede llegar a confundir. La información contaminada es tanta, que resulta difícil distinguir una verdad de una mentira. Hay quien obran en favor de la sombra con antorchas en la mano, y quienes desde la sombra arrojan luz y logran desvanecer la. Está es la acción del Alminar desde hace ya 11 largos años. Por eso seguimos aquí. Y solo esta es la única clave posible.

Los que distingue a los servidores de una y otra causa, son los hechos. Eso es lo que distingue, el diferenciarse claramente de aquello a lo que se combate. Cuando un poder ya no se distingue del anterior es que ya es lo mismo. No solo es decir la verdad, es también hacerla visible. Son los hechos los que distinguen y transforman con sus resultados. Luz constante pero no cegadora. La verdad también se defiende desde la zona de penumbra, pero en ella debe verse claramente. El cristal debe permitir ver, pero también proteger. Lo que no se puede es apedrearlo.

Solo debemos alejarnos del que oculta y miente y del que dice pero no hace. La acción debe ser siempre nítida aunque no se vea en su conjunto, porque no es luz todo lo que reluce. Esto es lo que separará a unos de otros, quieran o no.

Historias de Navidad


Feliz Navidad postal a postal

Solo un año antes de la creación del Alminar empezamos a enviar y a recibir postales de Navidad a las diócesis españolas y a otras entidades de tipo religioso y asociaciones, porque sabíamos que son casi las únicas que las siguen utilizando. En ese inicio respondieron unas y otras no, y se fue creando un grupo de al menos 20, que año tras año también se va modificando porque no siempre responden las mismas. También cambian los nombres.

Pasados más de 10 años, los fondos del blog albergan más de 200 felicitaciones de muy variada condición. Las hay de imágenes barrocas, renacentistas, clásicas, modernas. Del propio portal de Belén, de algún detalle, de los Magos, del Niño, pero siempre con su madre, porque ese es el único requisito que el Creador no pudo saltarse, el nacer de madre para poder encarnarse. Hay un detalle en una de las postales, que no suele aparecer en la mayoría, y es la presencia del Padre sobre el Hijo, en el vértice de la Trinidad.

Este es el gran misterio del Redentor, que se conmemora y recuerda cada año, aunque coincida con la divinidad solar de Mitra. Aún cuando todo pueda ser cierto o no lo sea, aquí hay algo diferente y eso es lo que permite que una celebración de carácter religioso se transforme y expanda al resto de la sociedad, y participe de ella, aunque en un modo distinto. Desde el primer día o en el último, el espíritu de la Navidad te acaba alcanzando, como lo hiciera hace mucho con el resistente Ebenezer Scrooge.

Cumplimos una Navidad más y ya son 12. El año se cierra sin que ya podamos evitarlo. Lo que no se ha hecho, deberá hacerse. Una vez más y como siempre: Paz, felicidad y buenos deseos, para los hombres y mujeres de buena voluntad.

Centro de Historia y Cultura Militar


Memoria, historia y recuerdo. Proceso contra Miguel Hernández.

Es un lugar diferente, el Centro de Historia y Cultura Militar de Melilla, con una parte noble y otra moderna. En ambas se pueden consultar libros, realizar trabajos o cualquier otras actividad intelectual. Cuenta con un interesante fondo bibliográfico procedentes de las antiguas bibliotecas de los acuartelamientos melillenses, y también con todas las publicaciones recientes patrocinadas por el Ministerio de Defensa.

Hace apenas unas semanas se ha publicado un nueva Ley de Memoria Democrática 20/2022 de 19 de octubre, que amplía la de Memoria Histórica de España 52/2007 de 26 de diciembre. Es evidente que la historia no puede ser modificada, pero sí su memoria, recuerdo e interpretación. El Archivo General e Histórico de Defensa fue creado por Real Decreto el 18 de noviembre de 2011, dos días antes de la convocatoria de las elecciones generales de ese año. Fue quizá uno de los últimos dictados por el gobierno de Rodríguez Zapatero. Desde entonces, con más voluntad que medios económicos, el Ministerio de Defensa empezó a concentrar toda la documentación de la que disponía, centralizándola y procediendo a su digitalización. En principio, casi toda la documentación es accesible a los investigadores calificados, y también a los usuarios comunes, a través de medios digitales. Por su parte, el Ministerio de Cultura ofrece el Portal digital PARES de Archivos Españoles. La Biblioteca Nacional ofrece un amplísimo catálogo publico, tanto de recursos bibliográficos, como de la prensa escrita en todo el territorio español. Salvo en muy contadas excepciones, como esta de la que escribimos, la situación en nuestra ciudad es la antítesis absoluta. Apenas existe nada digitalizado, y mucho menos de acceso público. Solo una vez dentro de los archivos, se puede tener acceso a algo, a parte, pero casi nunca a todo. Esto resulta vital, para poder escribir y contar las cosas tal y como sucedieron, contando con fuentes documentales originales. La digitalización del Telegrama del RIF no es completa ni de acceso libre, y la de otros periódicos como El Popular, no existe, pese a que está en la biblioteca de Tetuán.

El proceso a Miguel Hernández

Junto con Federico García Lorca, el alicantino Miguel Hernández Gilabert es el poeta más representativo de la Guerra Civil Española. Frente a la brutal muerte del primero, Miguel Hernández opone la dureza del cautiverio y del martirio, en el otro lado de la balanza de la represión política. Consultar libros empieza ya a resultar un placer extraño en la inmensidad del mundo digital, pero también es cierto que no todo ha pasado al mundo informatizado. Hay cosas que solo se encuentran ya, en su primitivas ediciones de papel, y muchas desaparecerán sin que nadie llegue a recordarlas.

Dentro de ese proceso de informatización de archivos y de causas sumarísimas instruidas contra militares, colaboradores, y personas significadas de la II República, el Ministerio de Defensa ha presentado, junto con la Universidad de Alicante, el proceso sumarísimo incoado a Miguel Hernández, en una edición escrita y elaborada por Juan A. Ríos Carratalá. No fue solo un proceso, fueron varios, que concluyeron con su condena a muerte, posterior conmutación y muerte en la cárcel por tuberculosis. Los procesos represivos del franquismo fueron tan fraudulentos como los de los tribunales populares llevados a cabo por «las chekas», solo que los primeros todavía no son reconocidos así por todos, y ya han sido necesarias dos leyes de Memoria, mientras que los segundos son un sinónimo de proceso fraudulento. Esa es la consideración que hay que cambiar en la mente de todos los ciudadanos españoles interesados en el tema, y la equiparación que hay que conseguir. Este proceso de equiparación de la memoria sigue resultando muy necesario, aunque sigue siendo muy tardío. Es algo que debió iniciarse en 1992, con la modernización de la imagen de España.

Los juicios sumarísimos eran procesos judiciales en los que la sentencia ya estaba dictada antes de iniciarse el procedimiento. Todo la información a recabar tenía como objeto la confirmación de la acusación y no la posibilidad de su inocencia. Sorprende la dureza del lenguaje con respecto al poeta: individuo, encausado, agitador, y la de comisario político, que siempre negó.

God Save the King?


La forma del Estado da igual si la democracia es firme. Los anarquistas lo tenían más claro e identificaban en el Estado a la fuente de todos los problemas y males. La cuestión no es que existan republicanos, monárquicos o antisistemas, sino que existan demócratas.

Este artículo es una de las tareas pendientes del Alminar, del que sólo estaba escrito el título. Una consultora del consejo de redacción del Alminar nos pidió esta reflexión, pendiente desde mayo y a la que respondemos ahora. Decía Svetlana Stalin, cuando le preguntaban por su padre, que ella «ya conocía lo que había hecho Stalin, pero que muchos habían aprovechado para limpiarse las manos en su camisa» en el proceso de desestalinización. La cuestión inquietante es que los jefes de Estado o gobierno no suelen manchar sus propias manos con casi nada, pese a que sean responsables de todo, con sus directrices o políticas. Entre el dirigente político y la mano ejecutora o actora del posible delito o error, media una larga cadena de servidores, que les preserva de la imputación, e incluso de la carga moral. Nadie siente la responsabilidad por sus actos políticos.

En el momento actual el gran problema es la corrupción y la tentación autoritaria. El último en caer ha sido el presidente de Perú, en el proceso de arañar las constituciones para evitar las molestias de los controles parlamentarios. La tentación del poder es tan dañina cuando lo que se intenta es mantenerlo a toda costa, como el hacer cualquier cosa para alcanzarlo y luego mantenerlo a su vez. Esto es lo que estamos viendo, el arañamiento constitucional. En una situación política insostenible lo deseable sería una convocatoria electoral. El otro encallamiento del momento presente, es que las elecciones ya no se realizan para consultar la opinión del pueblo, sino para ganarlas y así las legislaturas se estiran hasta el límite legal, provocando deterioro de las instituciones y angustia entre el electorado, que se dispersa entre las opciones más radicales y rupturistas.

Nadie pudo imaginar nunca lo que sucedió en EEUU hace dos años, pero afortunadamente los controles se mantuvieron firmes y también el sólido sistema judicial. Una democracia sin controles es cuestionable y también vulnerable, pero también un poder judicial politizado y que exceda sus límites. Es el lawfare o la ley en guerra. Los partidos recurren a la justicia como instrumento y la justicia se acaba convirtiendo en un partido. Los partidos ya no son el lugar de debate y representación social que eran en el inicio de la Democracia española en la década de 1970. Ahora son meros resortes del propio poder ejerciente, en manos de pocos grupos familiares y de clanes influyentes. Hay una nueva categoría, la del barón regional.

Estado, castas y democracia en España

Todos sabemos lo que hizo el rey abdicado Juan Carlos I (en la senda del Isabel II y Alfonso XIII) pero el rey no lo hizo todo, desde luego mucho menos que Jordi Pujol, president de Catalunya y «molt honorable» y no judicializable. Dos décadas de intensa corrupción devoraron la Democracia española y hundieron la confianza popular en Instituciones y partidos. Tanto fue así que surgieron dos nuevos movimientos políticos (Podemos y Ciudadanos) que pretendieron acabar con el bipartidismo secular español desde el siglo XIX (liberales y conservadores). Solo 4 años después, uno está desaparecido y el otro es apenas su fantasma, aunque esté en el gobierno de la nación. Solo un proceso electoral definiría la situación real, pero hay miedo al propio proceso, porque puede resultar incontrolable, por la aparición de fenómenos políticos incompatibles con la democracia, como los populismos y los extremismos.

La Revolución Francesa se inició siendo monárquica, y pudo sucumbir bajo sus propios excesos. Sólo la ejecución del rey la hizo republicana. La Revolución Rusa impidió la integración de Rusia en el entorno europeo y el acceso de la nación al desarrollo en democracia. La Rusia actual es una república en la que se vota, pero no es democrática y de este estilo hay bastantes. De las tres democracias más solidas del mundo, dos son repúblicas y otra una monarquía. Lo que debe defenderse es el contenido y no el contingente, y todo esto ha desaparecido del debate social y político español.

Nadie deroga, ni se plantea hacerlo, la conocida como «ley mordaza», mientras que se liman ciertos delitos para beneficiar a la clase política. Mientras tanto y para entretenernos todos, se nos inunda con información basura acerca del Rey abdicado. La información se dirige, la opinión también y resulta tanto más peligrosa la información tóxica que crispa a la gente, que las noticias falsas, fácilmente detectables. La gente está alterada y airadaa por situaciones que ni le afectan de modo directo, ni tampoco podrá resolver.

¿Está en riesgo la monarquía como forma del Estado? La respuesta no está clara, aunque parece que no. La forma histórica del Estado en España es la monarquía, aunque esto en principio no supone garantía alguna. La Constitución como elemento de cohesión del Estado sí es una aspiración y conquista de la propia nación, desde los tiempos de la invasión francesa. La soberanía reside en el pueblo, y no en un dirigente o en una casta o nomenclatura gobernante. Lo que hay que defender es la soberanía popular y la democracia, dotándolas de controles al margen del vaivén político. Normas que nadie pueda saltarse según convenga a qué momento. El debate actual está viciado. Hay mucho engaño a la vista y al oído. El ruido de la crispación no deja oír otra música que no sea el propio estruendo. Lo que está perdiendo calidad y calado es la propia democracia, porque eso es lo que no se fomenta. Cada grupo o facción quiere imponer su debate e imponerse en él, sin escuchar nada que no sea lo que se quiere oír. No corre peligro la monarquía, pero sí nosotros, los ciudadanos.

Lo que todavía no tenemos claro es que lo ocurrido en el Parlament de Catalunya en octubre de 2017 fuese un intento de sedición contra el Estado. Tampoco fueron desordenes públicos porque se produjeron dentro de un parlamento sin desorden alguno. La Democracia, la Constitución, ni el propio Estado, tienen mecanismos adecuados para defenderse de estas situaciones, que puede venir por otros lados. Sin embargo, tirar un piedra en la calle, quemar un contenedor, no puede ser más grave que lo ocurrido dentro de aquel recinto. Porque lo que sí ocurrió es que se intentó segregar un territorio completo, de la legalidad vigente en el resto del Estado.