La fuga del borrego


        

         El suceso ha ocurrido hoy, cuando un borrego destinado al sacrificio en la próxima fiesta de Aid el Kebir se ha escapado en el barrio de Cabrerizas, en la calle Méjico. Durante un largo rato recorrió toda la calle, tanto en sentido ascendente como descendente, balando y gozando de unos instantes de libertad, aprovechando para ver el mundo. En Melilla todavía pueden verse estas estampas rurales, porque todavía hay muchas casas mata, con patio o pequeñas huertas en las que tener animales. Quien puede hacer esto tiene la suerte de poder vivir con la naturaleza y no perder vinculación con el mundo naturall. Además ahorra gastos y no se ve obligado a comprar un borrego en las fechas inmediatas a la Pascua Grande musulmana, en la que siempre son más caros.

            Casi relacionado con aquello de lo que hemos escrito en los dos últimos días, la fuga del borrego se ha producido junto a la calle del insigne Secretario Real Francisco Ramírez de Madrid, el artillero, casado en segundas nupcias con Beatriz Galindo, La Latina, que al enviudar en 1501 fundó un Hospital para pobres, y cuyo apodo acabó dando nombre a unos de los barrios más emblemáticos de Madrid. Es solo una anécdota, un suceso sin mayor trascendencia, idóneo para iniciar la semana de modo tranquilo y relajado. El largo fin de semana en Melilla ha producido un efecto balsámico, ante la incertidumbre, y casi inevitabilidad  de los rigores que nos acechan.

Día de Melilla, 2012


        La maldición de la conquista de Melilla

                         Un Consejero honesto,  Martín Galindo, dice a los Reyes Católicos aquello que debe decir y no lo que esperan oír, formuló la maldición de Melilla de una manera precisa en 1494: Melilla es una ciudad rodeada de moros alárabes, que antes será carnicería de cristianos  que población de ellos. La contundencia de la afirmación hace desistir a Los Católicos del empeño de conquistar la ciudad, tal y como había sido establecido en el Tratado de Tordesillas en ese mismo año. Martín Galindo dijo esto tras visitar la ciudad y su entorno en el año 1494. Será el único que escapará a la maldición por negarse a participar en la conquista de la ciudad. No ocurrirá lo mismo con todos aquellos que de una manera u otra participasen en el hecho de la Conquista o la propiciasen en algún modo, como los alguaciles traidores. A todos les alcanzará la muerte en un plazo no superior a diez años.

            En 1504 fallecerá la propia Reina Isabel, que felicitó al III Duque de Medina Sidonia por la conquista de Melilla, calificándola como “muy querida”. Tres años antes, en 1501 murió en combate en la Serranía de Ronda el insigne Secretario Real Francisco Ramírez de Madrid, apodado “el artillero”, quien viajó a Melilla en uno de los viajes de reconocimiento junto a Pedro de Estopiñan, y del que dicen diseñó el operativo de la conquista militar. En 1505 morirá de extraña y no aclarado manera el propio conquistador de Melilla, Pedro de Estopiñán. Juan de Guzmán, III Duque de Medina Sidonia y de quien se dice que pudo comandar la expedición de conquista, falleció en 1507. Cristóbal Colón, el almirante de la Mar Océana, murió en Valladolid en 1506. Cristóbal Colón opinó y desaconsejó la conquista de la ciudad, añadiendo que retrasaría los viajes a América. Al final se plegó a los deseos de la Reina Católica y accedió a que parte de la flota española participase en la conquista de la ciudad norteafricana.

        El fin de los alguaciles traidores y de su linaje en España

               Un grupo de pobladores de Melilla, entre los que estaba el propio caíd de la ciudad,  entabló contacto con las autoridades de Castilla para ceder o facilitar la conquista de la antigua ciudad omeya. Enterados los habitantes de este intento de traición, se sublevaron y expulsaron de la ciudad a los alguaciles traidores. Pese a todo, ellos se presentaron a Los Reyes Católicos y pidieron lo suyo, que se les entregó en forma de terrenos en las inmediaciones de Torrox y de La Axarquía. Tras la primera sublevación de La Alpujarra y de todos los territorios moriscos a principios del siglo XVI (1501-1505), los alguaciles traidores y sus familias, que adoptaron el apellido de Melila o Melulo (los de Melilla), fueron despojados de sus tierras. Algunos prefirieron el regreso voluntario a Marruecos, otros fueron directamente expulsados. Los que quedaron en España perdieron todas las propiedades que habían obtenido por “su traición”. El fin total del linaje de los Melila se produciría en la última y definitiva sublevación de la población morisca, a finales del siglo XVI. Allí destacó entre todos, según el relato de Hurtado de Mendoza, el general Melulo, quien al final no tuvo más remedio que acabar defendiendo a los de su Fe y los de su etnia.

            2012, de Pedro de Estopiñán a Juan José Imbroda

            La legitimidad histórica y política asiste al Presidente Imbroda, 515 años después de la conquista de Melilla, tanto a él, como a todos los que le han precedido en el cargo. La línea de soberanía histórica de España no ha sido interrumpida desde entonces. Sin embargo, la historia de Melilla es esta, la que hemos contado en estos dos días. La conmemoración de la conquista es un invento histórico del franquismo. Melilla no va a dejar de ser española porque se traslade la celebración de día. Tampoco vamos a perder un ápice de los derechos  históricos que Melilla ha consolidado a lo largo de los siglos.

        Hay otra fecha, la del 7 de junio de 1556, que comienza a abrirse paso, fecha en que Melilla de modo real y efectivo se incorporó a la Corona de España. Llevo reivindicándola en solitario desde hace una década. Buscar una fecha que sirva para el futuro de Melilla exige el consenso y el debate de todos. El 17 de septiembre es una fecha del pasado. Mientras se mantenga, Coalición por Melilla no puede asistir a la misma, pues han hecho de esa postura una cuestión de identidad,  y mientras CpM no acuda, el 17 de septiembre pierde casi todo su sentido. Siempre hay otro modo de ver las cosas, siempre hay dos caminos a seguir. Veremos si se deciden por el que suponga un futuro amplio para todos. Si piensan más en el porvenir de los melillenses que en el futuro propio.

Pedro de Estopiñán, una historia oscura


 

        ¿Murió El Conquistador de Melilla en la indigencia?

Enrique Delgado 

               Pedro de Estopiñan, el oscuro contable de La Casa de Medina Sidonia, pudo haber muerto en la indigencia, envenenado o por ingerir comida en mal estado. Todo lo relacionado con la conquista de Melilla, hecho que se sigue presentando a los melillenses en formas adulteradas, sigue envuelto en la oscuridad más profunda.

                  No hay acuerdo sobre la fecha, que la propia Casa Ducal sitúa en 1496 y la Casa de Niebla en 1497. Decidirse por una u otra fecha aun es difícil y más si se lee la comparación y análisis que establece Joaquín Rodríguez Puget en “Crónicas de una Fortificación”. Sin embargo las Crónicas oficiales no dudan en señalar el objetivo por el que se llegó a estas costas. La de Pedro de Barrantes lo explicita sin género de dudas: “Juan de Guzmán envió una armada a África para ganar, reedificar y poblar la ciudad de Melilla, que era de moros.

           Hay que hacer notar los tres verbos que emplea para describir la acción: Ganar por conquistar, reedificar que no fundar o sacar de la nada y poblar de nuevo. Es obvio que los habitantes de Melilla sabían lo que se les venía encima, la mayor y más poderosa flota del Mundo, por lo que lejos de presentar batalla, decidieron dejar el terreno vacío para luego intentar la reconquista de Melilla. El error táctico fue mayúsculo, porque habiendo estimado bien la envergadura del ejército que iban a enviar los castellanos a conquistar la plaza, subestimaron la capacidad de los ingenieros y militares para reconstruir las defensas y sostener cualquier acometida sobre la ciudad recién conquistada. Resulta obvio señalar también que el ejército enviado a Melilla, era el que había conquistado todo el Reino Nazarí de Granada en apenas 10 años. La resistencia era inútil y cómo había observado uno de los exploradores de la época, la potencia de los guerreros de la zona de Melilla, no era ni siquiera comparable a ninguno de los ejércitos que defendieron las principales ciudades del Reino de Granada.

          Pedro de Estopiñan, un oscuro final

   Pedro de Estopiñán, el oscuro contable de la Casa de Niebla ha dejado para la historia poco más que su nombre. Probablemente, la atribución de la conquista de Melilla se le asignó con posterioridad, como única forma de paliar el final precipitado y enigmático de su vida, cuando visitaba el Monasterio de Guadalupe en 1505. Quizá sus hermanos Bartolomé y Francisco quisieron perpetuar la memoria de un hermano, que los acompañó en diversas aventuras guerreras, pero que no tuvo suerte alguna en la vida.

         En 1947, el Ayuntamiento de Melilla llevó a cabo unas jornadas históricas con ocasión del 450 aniversario de la conquista y ocupación de Melilla. En la etapa franquista no había necesidad de buscar subterfugios y leyendas de alguaciles traidores para justificar una conquista, la de Melilla. Los conferenciantes fueron Tomás García Figueras y Hipólito Sancho Mayi, quien realizó una profunda investigación histórica sobre lo poco que podía saberse del hombre al que se atribuyó la conquista de Melilla.

        Casado con Beatriz Cabeza de Vaca, a la que dejó con tres hijos pequeños, que hubieron de ser amparados por familiares, hasta que ya con cierta edad pudieron emigrar emigrar a Canarias, Perú o Argentina. Probó suerte con el comercio de todo tipo de mercaderías, y parece ser que fue el precursor de la exportación de vinos de Jerez, localidad en la que desarrolló la última etapa laboral de su vida, terminada de modo abrupto en Guadalupe ( Cáceres). Los últimos años, tras la conquista de Melilla, los pasó acuciado y reclamado por acreedores. Ostentó varios cargos de honor, como ser un 24 de Jerez, pero que no le reportaban beneficio alguno y quizá, muchos enemigos. Las conferencias de 1947 sirvieron para corregir en 11 años la fecha de su muerte (de 1516 a 1505) y fueron las primeras en las que se investigó, con rigor histórico, tanto la figura del supuesto conquistador de la ciudad, como el propio hecho de la conquista. En la interesantísima conferencia de Hipólito Sancho Mayi, nos enteramos que hubo tres expediciones previas al propio hecho de la conquista y que para preparar y facilitar el desembarco, se conquistaron varias pequeñas villas del entorno de Melilla, o sea, que antes de iniciar el desembarco, se creo un pequeño cinturón de seguridad.

         Notas: https://elalminardemelilla.com/2012/05/15/melilla-ano-1497/, https://elalminardemelilla.com/2011/09/27/el-dia-de-la-conquista-de-melilla-yiii/, https://elalminardemelilla.com/2011/09/23/el-dia-de-la-conquista-de-melilla-ii/, https://elalminardemelilla.com/2011/09/22/el-dia-de-la-conquista-de-melilla-i/, https://elalminardemelilla.com/2011/09/16/en-busca-del-dia-de-melilla/, https://elalminardemelilla.com/2011/06/07/7-de-junio-el-verdadero-dia-de-melilla/

El poblado legionario de Melilla


                           ¡Dónde acaba Melilla!

   La ecuación es muy sencilla y ya la hemos formulado en otra ocasión. Para saber si la gestión de un gobierno es correcta solo basta alejarse del centro de la ciudad. si por cada cien metros recorridos las deficiencias aumentan de modo exponencial y llegando al límite extremo ésta parace no existir, entonces nos encontramos ante una gestión deficiente. Si las deficiencias se encuentran en el mismo centro de la ciudad, entonces la gestión es muy cuestionable.

      Hay un límite variable pero definido en cada barrio que pudiera marcar ese más allá, esa frontera en donde ya no parece existir ayuntamiento o gestión urbana. El límite varía según las zonas, pero a en un radio de 1000 metros contados desde el ayuntamiento, la gestión parece no existir. Las deficiencias son muy grandes y algunas zonas carecen de inversión o de normas.

                                   El poblado legionario

         La concepción clasista del mundo en la España franquista se notaba aún más si cabe en el ámbito militar. Soberbios pabellones para jefes del ejército en el centro de la ciudad y viviendas para oficiales (con balcones) y suboficiales en el extrarradio, y viviendas míseras para la clase de tropa (Cabo Cañón, las desaparecidas de Alfonso XIII) y este barrio conocido como poblado legionario, aunque ya no sé si esta denominación seguirá vigente. Los nombres de las calles son sonoros: Tte. Arrabal, El Empecinado, Ceriñola, Capitán Ariza, alférez Santa Pau.

          Estas zonas son las olvidadas de la ciudad. No existen columpios para niños, ni embellecimiento urbano de ningún tipo. En el pasado conoció cierto esplendor, los rótulos de viejas tiendas y comercios dan testimonio de ello. En un momento determinado el bar llamado Casa Antonio, estuvo en «la ruta del tapeo». La progresiva reducción de los efectivos militares en Melilla, y la eliminacion del servicio militar obligatorio, acabó con un gran sector de la economía melillense, la que estaba enfocada a la numerosa clase de tropa de Melilla. La instalación en el poblado de un negocio de lavado de vehículos, ha hecho que fluya hacia el poblado algo más de gente.

         En la actualidad solo funciona un pequeño autoservicio, llamado Bandera, por la presencia cercana de las Banderas o compañías del  Tercio Gran Capitán, 1º de La Legión, el que nunca ha salido de África desde su fundación.

         El aspecto positivo, es la capacidad de adpatación de las personas a cualquier situación. La vida siempre se abre paso, y pese al olvido y al abandono del lugar, unos pocos vecinos viven con toda la dignidad posible, en una zona con las mejores vistas de la ciudad. En las calles todavía pueden verse pequeñas huertas, cabras, gallinas e incluso un pavo real. Hace no mucho los vecinos denunciaron la presencia de perros asilvestrados y merodeadores por las inmediaciones. Allí hay escombreras, vertederos incipientes y parece que tampoco podan. 

    Melilla, la de la gestión suntuaria, la de las grandes regatas, queda al fondo a la derecha,  siempre.

          

Melilla, ¿aceras o bancales?. (II)


                            El gran bancal junto a La Comandancia

            Este gran bancal se encuentra en donde estaba el antiguo quiosco de Comandancia, un lugar muy agradable y lleno de buenos recuerdos que nunca se debió haber perdido. Apenas queda nada de la «vieja Melilla». Los ciudadanos/as de mi edad y que ya llevan 2/3 de su vida en esta ciudad, o los que son aquí nacidos, cada vez tienen menos espacios físicos a los que sujetar recuerdos de parte de su pasado. Todo o casi todo ha desaparecido. Sin embargo, hay formas de desaparecer. La de este quiosco parece que fue por destrucción o arrancamiento, porque el estado del suelo es uno de los más lamentables de la ciudad, y eso que está en pleno centro y junto a la Comandancia de Melilla. Enfrente hay una «invisible» parada de autobús en donde el ciudadano debe soportar a la intemperie, todas las inclemencias y rigores de la climatología melillense.

        En este trozo de acera, obligado paso de los habitantes de esta sufrida ciudad, uno encuentra una decena de formas distintas para tropezarse y caerse al suelo. Hay ondulaciones, cráteres, bádenes o elevaciones del nivel del suelo. Ante tanta dificultad, lo mejor es cruzar por la acera de enfrente.

     Son muchas las recomendaciones que se hacen al Consejo de Redacción del Alminar. Es verdad y lo he escrito muchas veces, que los temas estrella hacen subir la adrenalina y la audiencia, pero nunca se puede dejar de lado la realidad que se encuentra el ciudadano cada día. El Alminar es todo y desde aquí pretendemos no dejar ningún tema de lado. Hay una gestión derrochona, aficionada al gasto suntuario, a las grandes inauguraciones y fastos, que olvida la labor diaria de mantener la ciudad en un estado optima.

       Al final todo influye y los derroches de la Semana Náutica, de la que nos acabamos de enterar que durante las 10 ediciones anteriores la mitad del presupuesto se gastó en comilonas y gastos prescindibles, el tamaño y coste de un gobierno mastodóndico y un largo etcétera, al final lo que se come es la parte destinada a la inversión y al mantenimiento de la ciudad.

   PD: En este lugar concreto y a lo largo de 1980, realicé 52 puestos de guardia, cuando la Comandancia era vigilada por la Policía Militar, con cuatro puntos de guardia de dos horas y mediante rotaciones a lo largo de las 24 horas del día. Aquí se vigilaba la vivienda del Jefe de Estado Mayor.

   Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/06/30/melilla-%c2%bfaceras-o-bancales-i/ 

La paga y el Día de Melilla


                       Todo por la……….paga

      El gobierno de Mariano Rajoy está descargando todos sus hachazos sobre los funcionarios y trabajadores del Estado, mientras ayuntamientos y autonomías burlan de una manera u otra los recortes salariales y la austeridad, camuflando retribuciones extraordinarias y casi ilegales, bajo el disfraz de «productividades» u otras zarandajas administrativas. Me da igual el concepto bajo el que se haga.

      Para escapar a cualquier recorte o control, La Ciudad Autónoma de Melilla acude a las reuniones de las Autonómicas o a las de los Ayuntamientos, según le interesen unas u otras. El resultado es un gobierno estilo «taifa nazarí» que  escapa mes tras mes a los controles de los Ministerios de Economía y de Hacienda. Casi todas las Autonomías van a acudir a los fondos de rescate del Estado y la mayor parte de los ayunntamientos de este País tiene problemas incluso para pagar las nóminas de sus funcionarios. 

       Melilla escapa a todo eso, siendo un ayuntamiento con más de 100 millones de deuda bruta, con una deuda a proveedores que desconocemos, que paga casi un millón de euros anuales en interese de demora en los pagos y que el año pasado, en noviembre de 2011, necesitó pedir un crédito de 9 millones de euros para poder pagar las nóminas municipales.

                                         La paga extra de septiembre

      Melilla tiene un índice de paro que ronda el 25%, un índice pobreza que alcanza al 30% de su población y aun así, se permite el lujo de entregar, camuflado bajo cualquier conceptoretributivo,  una cantidad de 600€ (casi el salario mínimo interprofesional), a cada uno de sus casi 2000 empleados, lo que crea una cifra de 1, 2 millones de euros. Todo un disparate en cualquier tiempo, e inadmisible en tiempos de crisis. La anomalía es tan grande, injustificable  y tan grave, que exige el pronunciamiento de partidos políticos y de sindicatos de Melilla. Los funcioanarios y trabajadores locales de Melilla, dependientes de la Ciudad Autónoma, cobran una cantidad sensiblemente superior a los de los trabajadores de la Administración del Estado en su misma categoria.

            La paga es lineal, lo que quiere decir que la cobra igual, tanto el que tiene el salario más bajo, como el que  cobra el salario máximo. Lo que antes era una intuición ahora es una realidad. Las consecuencias de esta crisis solo las estamos pagando los trabajadores y funcionarios del Estado, incluidos los despilfarros de las Autonomías y Ayuntamientos.

Rajoy o el retorno a la Edad Media


                  La ideología ultraliberal y el retorno a la Edad Media

                Regine Pernoud (1909-1998) fue una historiadora francesa, conservadora de los Archivos Nacionales de Francia, que dedicó toda su vida a investigar la Edad Media y a deshacer falsos mitos sobre esta etapa histórica. Por ello y para evitar cualquier polémica, no scentraremos solo en las relaciones de producción, que como demostraran Marx y Engels, son de las pocas cosas que puede dudarse.

    En la Edad Media había señores y siervos, que no tenían derechos, rara vez tenían salario y lo único que conseguían con su trabajo era perpetuar su condición de servidumbre. A lo largo de siglos de lucha, apareció el concepto de trabajador y de salario y poco después se fueron conquistando derechos, tanto individuales como colectivos. Apareció la figura del Estado moderno y el concepto de protección a los desfavorecidos y a todos aquellos a los que el sistema no conseguía integrar en sus relaciones de producción. Hasta ese momento, no existían ni hospitales ni atención a los enfermos o heridos. Recordemos que Henrí Durant funda la Cruz Roja porque nadie recogía a los heridos en los campos de batalla. Los primeros hospitales surgieron por la caridad y el esfuerzo de personas que dedicaron sus vidas y esfuerzos a ello, con la ayuda de adinerados que daban parte de su fortunas para la asistencia de los desfavorecidos. La Educación no era un derecho, solo podían pagarla los que tenían medios económicos para ello. No existía el Estado y nada se invertía en las ciudades o en el bienestar ciudadanos.

            El ultraliberalismo, Rajoy y la vuelta a la Edad Media   

               El ultraliberalismo es el que está dictando las consignas económicas, y los partidos que representan a la derecha en Europa son los discípulos que aplican esas consignas. En este sentido Rajoy es un títere más. Para el sector ultrliberal de su partido es solo un estorbo al que acabará abatiendo cuando no se pliegue de modo absoluto a sus intereses. Lo que pretende conseguir es un modelo económico similar al vigente en la Edad Media. Toda la riqueza acaparada en muy pocas manos, que son las que acabarán dictando las normas de las relaciones laborales. Devaluación del trabajo hasta convertirlo en salarios de subsitencia, en un modelo parecido al de la relación señor-siervo. Sanidad y Educación para el que pueda pagarla. Desaparición cais total del Estado y de su concepto de protección.

                   Manifestaciones y manipulación informativa

        Ayer tarde en Melilla se manifestaron en torno al millar de personas. Para un diario local la noticia no existe en portada, que otorga mayor importancia a la actividad de un supuesto exhibicionista a la entrada de un colegio. Amarillismo, manipulación informativa, periodismo de guerra. Otro diario  afirma que: Solo 300 personas se manifestaron; como si el éxito o fracaso de la convocatoria fuese parte de la consigna, que lo es.

          El Alminar de Melilla estuvo allí y afirmamos que hubo una cantidad cercana a las mil personas y que la manifestación se fue llenando conforme se avanzaba hacia la Delegación del Gobierno. Las fotografías publicadas buscaban los huecos y claros para dar la sensación de vacio o fracaso. La manipulación es extrema y lamantable.

          Nota: Buscamos la presencia de dos sindicatos del Cuerpo Nacional de Policia (SUP y UFP), para confirmar algo inédito en la historia de La Democracia. Con el PP de Rajoy, la policía está ahora dentro de las manifestaciones. Nosotros ponemos la verdaderas fotos de la manifestación.

         PD: Hubo un tiempo en que las noticias de exhibicionistas en playas y colegios, asutaban y escandalizaban mucho en Melilla. Ahora ya resultan cuentos de brujas o asusta ancianos/as.