Archivo diario: 22 junio, 2012

Juan el Bautista


                Yo soy la  voz que grita en el desierto. Juan 1, 23

      Juan el Bautista fue un profeta muy peculiar, anacoreta, primo hermano de Jesucristo y exactamente de la misma edad que Él. La iconografía cristiana lo presenta de modo muy idealizado, pero en realidad debió ser un personaje muy extraño. Su importancia es muy grande, puesto todos los evangelios canónicos empiezan el relato con el anuncio de la concepción del Bautista, por parte de una mujer de edad madura, Isabel, hermana de la Virgen María.

         El arcangel San Gabriel anuncia ambos embarazos a las dos hermanas, iniciando el recorrido en casa de Isabel, a la que luego visitará la Virgen María. El anuncio de algo nuevo, de la llegada del Mesías, necesitaba de un hombre nuevo y de un nombre nuevo, Juan,  inédito en la tradición hasta ese momento. Es el primero de los juanes.

          Los evangelistas Marcos y Mateo lo describen como una persona de aspecto extraño, al que acudían decenas de personas de la región de Judea para ser bautizados en el Jordán y confesados por él. Tenía seguidores y discípulos. Se vestía únicamente con una piel de camello, atada por un cíngulo a la cintura. Su alimento eran unicamente la miel y los saltamontes. Era muy brusco en sus declaraciones y bastante escueto, eso sí; su papel era, fue, el de anunciador: “Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo, y no merezco agacharme para desatarle la correa de sus sandalias”.

            Es Lucas el evangelista,  quien más se atreve con la descripción del evangelista y el que más profundiza en el personaje. Por Lucas sabemos que  Juan y Jesucristo, primos, se envían embajadas y se tenía mutuo respeto. En Lucas 7,28, leemos por boca de Jesucristo: “Porque os digo, entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan,  aunque el más pequeño en el Reino de Dios es mayor que él”. La tardanza de Cristo en recibir el bautismo, y quizá la impaciencia de Juan, le hará exclamar lo que sigue: ¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?.

            El encuentro entre los primos es muy interesante y está perfectamente descrito en Mateo 3, 13-16. Juan le dice a Jesucristo: Soy yo el que necesita que tú me bautices, ¿ y tú acudes a mí?, a lo que Cristo le responde: “Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia”. Apenas se bautizó Jesús, se abrieron los cielos y el espíritu de Dios bajó como una paloma y se posó sobre él.  

                              Málaga. Parroquia de San Juan Bautista

  La figura del Bautista sigue teniendo una gran proyección y atractivo. De hecho, las reliquias de Juan el Bautista siguen siendo unas de las más ansiadas, solo por detrás de los Lignum Crucis o pedazos de la Vera Cruz de Jesucristo. La Reina Isabel La Católica fue una gran devota del Bautista, tanto, que las primeras iglesias que fundaban en las recien reconquistadas ciudades del Reino Nazarí (Almería, Málaga; Granada), al menos una estaba dedicada a él. Tal es el caso de esta espléndida iglesia del centro de la capital malacitana, dedicada a San Juan Bautista, y que ha sido fotografiada por la colaboradora Cruz de Malta.

             Esta es su descripción de la iglesia: El Cristo de la Veracruz preside el  Altar mayor, justo encima está la imagen del Bautista. La procesión de la Veracruz (sale a las 5 de la madrugada del Jueves Santo y se encierra a las 8 horas, justo antes de que amanezca), acompañada de un recogimiento extremo, mientras van rezando las estaciones.   La Capilla de Ánimas y Ciegos está a la izquierda del altar mayor. Fue la propia Isabel La Católica la que mandó construir esta iglesia. También se encuentra allí la capilla del Cristo de Azotes y Columna. La esbelta torre impresiona por su solidez y apariencia de ligereza.

     Nota: Con el Bautista acabamos esta primera etapa del Alminar, apenas a dos días de su fiesta, la del solsticio de verano.  El martirio y el final del Bautista fue muy sórdido, pero dejamos que  al que le interese el tema, lo busque. En el nº 8 de la serie Caballo de Troya, Jordán,  de J.J. Benítez; se presenta una visión algo enloquecida del Bautista, que sin embargo, debió ser más próxima a la realidad, que la idealizada de los evangelios. En los llamados apócrifos, no hay apenas información útil sobre el personaje.

     PD:  reliquias del Bautista.

http://www.latercera.com/noticia/tendencias/ciencia-tecnologia/2012/06/739-466982-9-estudio-reliquias-de-juan-el-bautista-datan-del-siglo-i.shtml