Archivo diario: 3 junio, 2012

Laureada a la Caballería de Alcántara en 1921


           Esta entrada va a ser breve, porque lo que busca es el debate abierto y directo, en una decisión sorprendente tomada el pasado viernes por el Consejo de Ministros presidido por Mariano Rajoy. El Desastre de Annual es un hecho luctuoso para el Ejército español, pero afortunadamente lejano en el tiempo. Pese a esa distancia temporal, es obviamente un acontecimiento de mucho calado y peso en la historia de España. El interés que suscita es tan grande, que se siguen esribiendo una novela tras otra sobre este tema. Ya hemos comentado dos en El Alminar.

         Yo no soy versado en asuntos militares, aunque me interesan. Tenemos como  colaboradores y opinadores a grandes expertos en esta materia en El Alminar. Son ellos, si quieren, los que deberán arrojar luz sobre este asunto, el de la concesión de La Laureada Colectiva al Regimiento de Cazadores de Alcántara, cuyo heróico sacrificio salvó muchas vidas, en la vergonzosa retirada del ejército español desde el campo de Annual. Lo triste es que ese sacrificio resultaría baldío a la postre, pues los que salvaron sus vidas y se refugiaron en Monte Arruit, perecieron también de igual modo, como el propio Fernando Primo de Rivera, Tte. Coronel del Regimiento y que moriría finalmente en la localidad marroquí de infausta memoria para España.

        Lo que me ha sorprendido y mucho, es que el Regimiento no tuviera concedida esa medalla militar, la de mayor categoría del Ejército español. No seré yo quien escriba que aquel sacrificio no fuese merecedor de esa recompensa, pero en su momento. Concederla en el año 2012 es claramente un anacronismo, que obliga a pensar en las motivaciones del Ejecutivo del Partido Popular para hacerlo ahora. Todas las razones que se me ocurren no son ninguna buena, ni bienintencionadas. Hay algo oscuro en esa decisión del Gobierno de Mariano Rajoy, además de que resulta una maniobra de distracción, claramente patriotera, que no va a dar los resultados esperados.

         En Melilla, el silencio es absoluto. La autoridades multiculturales de la ciudad no se han atrevido a decir nada, pese a que acuden a cualquier acto militar, y fomentan la vinculación de la ciudad con el mundo militar por el motivo más nímio. Está claro que la concesión les ha pillado con el paso cambiado y fuera de juego. Me gustará ver este 21 de julio, cuando recuerden la gesta del Regimiento de Alcántara, que autoridades acuden a la Tribuna de Honor, para imponer La Laureada a la Caballería de Alcántara.

       Las Guerras de Marruecos, desde la primera hasta la última, fueron guerras coloniales, llenas de héroes, pero de héroes a la fuerza. Eran soldados que defendia intereses comerciales y políticos de otros,  en un país que nunca les había pertenecido y en el que no tenían porqué estar, exceptuando claro, a las ciudades de Ceuta y Melilla. Todo lo que sucedió en el Norte de África, en Marruecos es mejor no recordarlo, al menos de esa manera, salvo que se pretendan otras cosas, que prefiero no pensar.

       El otro silencio llamativo es el de los exégetas y hagiógrafos del mundo militar, de los que Melilla está llena. Por cualquier motivo o asunto hacen un relato de heroicidades, y en esta caso nadie ha salido a felicitarse por esta anacrónica concesión, o a alabar al Gobierno de Rajoy porque 91 años después salden esta deuda histórica, que sin duda el Ejército español tenía con este Regimiento. Demasiado silencio. Esperemos a esa Tribuna de Honor el próximo 21 de julio.

   Nota: Artículo del periodista Ignacio Cembrero sobre la concesión de La Laureada: http://blogs.elpais.com/orilla-sur/2012/06/el-gobierno-de-espa%C3%B1a-glorifica-un-episodio-de-la-guerra-colonial-del-rif.html. Aprovecho la ocasión para añadir el enlace a su blog: “Orilla Sur”, en el blog roll.

 

  

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La antigua imagen de la Virgen de la Merced


            Una imagen que fue objeto de profanación diabólica

En 1218 el mediterráneo es un mar árabe, miles de cristianos son capturados como esclavos. La esclavitud es desde época romana una importante actividad económica, con efectos sociales e históricos. Los hombres son llevados a ejercer laboralmente como mano de obra esclava. Las mujeres van camino de los serrallos y harenes otomanos y sarracenos. En concreto, los hijos de cautivas cristianas y dueños turcos darán lugar a una de las estirpes más temidas de soldados, los jenízaros.

          En este contexto surgen los mercedarios, orden religiosa creada por el mercader y concejal de Barcelona Pere Nolasc ( Pedro Nolasco), más tarde santo y conocido también como el Cónsul de La Libertad.

        Preocupado por los dramas personales y sociales de los captados como esclavos crea la Orden de Santa María de La Merced, tras una aparición de la Virgen el día uno de agosto de 1218. También dicen que se apareció el día 24 de octubre, además de al referido, al canónigo Ramón de Penyafort y al mismísimo Rey Jaume I.

        Resultando al final que no fue una aparición como tal, pues estas son individuales y puramente espirituales, sino que lo que se produjo aquel día  fue, según los expertos de la Santa Madre Iglesia, “una descensión” de la propia Virgen en persona, lo cual no fue óbice para que en 1969 una reforma del Vaticano la suprimiera como fiesta universal, quedando desde entonces recluida al patronazgo de las prisiones.

         Después de todos estos y muchos más acontecimientos quedó fundada la Orden de Los Mercedarios. La imagen de Nostra Senyora de La Mercé es la patrona de Barcelona desde  1867 y la imagen que se venera en la ciudad data de 1361.              

                   Las religiosas mercedarias en Melilla       

                Melilla es históricamente conocida entre otras muchas cosas, por ser ciudad de presidiarios y cautivos y aunque no haya datos claros sobre la llegada de La Orden Mercedaria a nuestra ciudad, sí podemos saber que en 1915 son las responsables de La Asociación General de La Caridad o Gota de Leche, en dónde estuvieron hasta 1924. Dejaron tras de sí un leve recuerdo y sus tres patronazgos, la Virgen de los Desamparados, Ntra. Sra. de La Merced y San José de la Montaña. Advocaciones todas muy catalanas y valencianas. 

     ¿Es de esa época la imagen de la Virgen de La Merced que estuvo en la antigua prisión provincial de Victoria Grande?. Posiblemente, porque en su pecho luce claramente el escudo y la senyera de Barcelona, cosa imposible en una imagen que proceda del mundo nacional-católico de Franco, en donde la única virgen que llevaba bandera, la de España por supuesto, era la del Pilar.               

              Abandono de Victoria Grande y profanación de La Merced

         El 3 de julio de 1993, el fortín de Victoria Grande deja de cumplir la función de presidio que venía cumpliendo desde 1875. La antigua prisión queda abandonada. Una pléyade de ropavejeros, chatarreros y curiosos empieza a merodear por sus instalaciones en busca “tesoros abandonados”.

           Entre los visitantes se encuentra un artista melillense,   quienes recorren las abandonadas instalaciones en busca de objetos y archivos abandonados, que posteriormente se incendiarían. La sorpresa de todos es enorme cuando al entrar en la antigua capilla se topa con la imagen abandonada de La Virgen de La Merced, sobre su pedestal y en ese momento intacta.

            Ante una imagen consagrada de la Virgen, venerada durante al menos 60 años, la única decisión que no toman es la de recogerla y llevarla a un lugar seguro. Aunque ese mismo día inicia los contactos para localizar a los responsables de la prisión y a quien pueda hacerse cargo de La Virgen. Ante la falta de respuesta deciden volver a la prisión. ¿ Cuándo volvieron?. Ellos dicen que el mismo día, pero yo pienso que como muy poco fue al día siguiente, cuando el desinterés de los responsables de la prisión por la imagen era ya evidente.      

       Quienes no perdieron el tiempo fueron los servidores del Maligno  ellos sí tenían interés por una imagen consagrada de La Virgen y que había recibido culto. Para los seguidores del Príncipe de Las Tinieblas eso “un auténtico regalo del cielo”. Una oportunidad así no debe ser desaprovechada, ya que rara vez se presenta. Todo los más es sacrificar un pollo sobre las tumbas de un cementerio y romper unas cuantas cruces o encender velas negras sobre las lápidas de las tumbas.

           En la penumbra, como gusta a Satán y a la luz de las velas negras, empezó el ritual de profanación, entre vapores de vino y frases blasfemas. La orgía acabó con un primer estacazo que volatilizó el rostro de La Virgen. El segundo y  también preciso golpe deshizo al “Niño Jesús” y por fin llegó el “éxtasis diabólico” con un tercer y definitivo golpe que atraviesó la imagen de lado a lado, en una clara simulación de violación.   

            Cuando el relatante de los  llega a la mañana siguiente se encuentra con la dantesca escena, con La Virgen todavía atravesada por la estaca, que retiró cuidadosamente antes de hacer las fotos y proceder a recoger todos los trozos desperdigados por el suelo.  El artista melillense, fue recomponiendo la imagen poco a poco hasta dejarla en el estado actual, en donde permanece todavía, en el absoluto olvido.