En Baelo Claudia


 

               Cuando la arqueología forma parte de la vida

      Sólo el olvido o el uso suele preservar las cosas. Baelo Claudia, ciudad romana dedicada a la pesca del atún, sobrevivió a los siglos porque los pescadores de la zona la siguieron utilizando. Luego, tras ser definitivamente abandonada, fue el manto del olvido el que la cubrió y preservó. Hubo un tiempo en que la arqueología se consideraba como una actividad legendaria, como un modo de vida bohemio. Un arqueólogo se empeñó en los inicios del siglo XX en buscarla y redescubrirla. Desde entonces es una fuente de cultura, de atracción turística y está abierta a todo el mundo. Cuenta con un centro de interpretación, con un museo y está en relación con otras universidades del país.

            Cada ciudad tiene el patrimonio arqueológico que tiene. Melilla es una ciudad muy triturada por la historia y por las guerras. Prácticamente todo su territorio ha sido removido o allanado, pero pese a todo, sorprende que casi nunca se encuentre nada, o que se encuentre un yacimiento y se le abandone, como es el caso de la Casa del Gobernador. No tiene explicación que se le otorgue el grado de BIC ( Bien de Interés Cultural) en julio de 2010 y que en un mes después se le descatalogue y siga siga sin ofrecerse la más mínima explicación.  En Ceuta, la ciudad cada vez menos hermana, encuentran de todo, lo publican, son visitables todos los yacimientos y tienen convenios de excavación con al menos tres universidades andaluzas. ¿Por qué Melilla es diferente?. Cada vez tengo menos explicaciones a las cosas que suceden en esta ciudad.

                                 En Baelo Claudia 

       La belleza de su nombre, una ciudad con nombre de mujer, ejerce un poderoso atractivo sobre toda la comarca. Atrae tan solo con su nombre. Es conocida en cualquier confín del mundo. Llegar hasta ella, pasearse por su ya silenciosas calles, ver el vacío anfiteatro o el ya inactivo Foro, hace que la imaginación se deslice hacia su esplendoroso pasado. La realidad de la dormida Baelo Claudia es subyugante. Se deambula por las calles abandonadas, por donde antaño pasearon las legiones de Roma, sus notables, la nobleza hispana, o el pueblo llano y se comparte el espacio con los arqueólogos, que siguen realizando su trabajo y su vocación de modo incansable. Descubren y comparten todo con los que por allí pasean. ¿Por qué no puede ser igual en Melilla?.

               Tenemos lo que tenemos, no vale de nada lamentarse por lo perdido o desaparecido, pero aun así, se le podría sacar un gran partido a lo que nos queda si se tuviese una mayor amplitud de miras, si se aceptase claramente cual es nuestra historia. Ver otras cosas, viajar, comparar cual es el estado de otras ciudades, y pensar en Melilla, resulta cada vez más descorazonador.

En Medina Sidonia


                       Cuando Melilla fue una ciudad gaditana

     Todo viaje puede tener algo de rito iniciático. Un viaje suele transformar parte de lo que somos, cuando se afronta de esa manera.  No confío en aquellos que dicen que un viaje no les cambia, aunque sea minimamente. Un viaje puede depararnos las cosas que estábamos buscando, e incluso otras que no esperábamos encontrar. La vida es, al fin y al cabo, un viaje. Esta ha sido un viaje especial por muchas razones, la principal es que toda esta zona se ha convertido en el destino de mi «viaje de novios». Es también cierto que era un destino (Zahara de los Atunes), buscado desde hace tiempo y que por diversas circunstancias no se había podido culminar.

          Yo había estado aquí en 1980, en San Fernando, cuando hice el campamento previo al servicio militar, y la Jura de Bandera. Era por tanto, un recuerdo perdido en la bruma del pasado. Yo acababa de llegar a Melilla y no relacionaba a Cádiz o a Medina Sidonia con la ciudad norteafricana. Hoy veo que  Melilla la Vieja o barrio de Medina Sidonia, tiene mucho que ver, incluso físicamente, con la ciudad que le dio origen, e incluso con otras ciudades y pueblos gaditanos. Hay rincones en muchos pueblos de Cádiz, que recuerdan vivamente a la ciudad vieja de Melilla. Es una pena que muy poco de eso se haya conservado. En Melilla la Vieja, se están tirando casas, que en cualquier otro lugar estaría prohibido, como la Casa de los 4 Patios.

                              Medina Sidonia, la ciudad matriz de Melilla

              En 1494 se ratificó entre España y Portugal el Tratado de Torsesillas. En él se menciona, al menos en una decena de ocasiones la ciudad de Melilla, como necesaria de: Proveer su conquista para España. En ese mismo año, La Corona de Castilla deshecha su conquista, por dificultosa, onerosa y poco provechosa. Será la Casa Ducal de Medina Sidonia la que en 1496 o 1497, lleve a cabo  la conquista de la ciudad, con cargo a sus arcas. Hasta 1556, Melilla será una ciudad ducal, perteneciente a este municipio gaditano, así como casi toda la provincia. Son 60 años de vinculación con la Casa de Medina Sidonia y aun así, cuando empecé a enterarme de las cosas por mí mismo, me sorprendió la falta total  de relación institucional y cultural entre Melilla y su ciudad matriz. Nos hermanamos con Motril, Toledo o Malta y no tenemos relación alguna con quien , en definitiva, nos incorporó definitivamente y de modo legal y efectivo a la historia de España. Hasta ese momento, la vinculación de Melilla con la historia de la península ibérica es solo una quimera intelectual, salvo en el periodo de dominación musulmana, cuando fue refundada como ciudad por Abderramán III en el siglo X.

             He paseado por Medina Sidonia y he visto mucho de Melilla en ella. Es verdad que hay un momento para cada cosa y una cosa para cada momento. Este viaje no hubiese significado lo mismo hace 5 años, y tampoco hubiese sido el mismo. Las cosas llegan, a veces, cuando se las busca, pero también cuando estamos preparados para ello. He respirado y sentido a Melilla la Vieja en el casco antiguo de Medina Sidonia. La costumbre, ya casi perdida en nuestra ciudad, de la cerámica religiosa colocada en las paredes de la ciudad, está muy presente por todos los pueblos históricos de Cádiz ( Vejer, Conil, Barbate), que he podido visitar. Ahora, en mi regreso, comparto estas sensaciones y fotografías en El Alminar.