Archivo diario: 30 noviembre, 2015

Imágenes de noviembre


     Han sucedido muchos cosas en noviembre. Algunas inesperadas. Es tiempo de reflexión y de descanso. Noviembre suele deparar imágenes hermosas en la ciudad. El aire suele ser nítido, aunque frío, lo que permite una visión clara y lejana. La luz es todavía es potente. tres meses consecutivos por encima de las 20.000 visitas, lo que ha sucedido en 6 de los 11 meses transcurridos. Sin embargo, el invierno y sus tinieblas están próximas. Todo puede cambiar o no, pero es necesario detenerse. Lo que deba recogerse, ya está sembrado. Haber llegado hasta aquí era un logro impensable en los remotos orígenes del Alminar. Hace ya más de un mes que superamos el millón de visitas. Es buen momento para detenerse, con imágenes, para que quien quiera se inspire en ellas de la manera que le apetezca. Lo que nunca habíamos visto, lo hemos visto ahora. El Alminar es palabra y también imagen.

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Atascados en el año 2015


      Fechar las fotografía les otorga temporalidad. Si no se usan en un tiempo determinado pierden vigencia. Sin embargo,  a veces ofrecen un valor de prueba, como es el caso, y se convierten en hechos. Melilla vive en el atasco permanente a lo largo de todo el año, en cualquier zona de la ciudad. La mayor parte de las personas solo usan el vehículo por motivos laborales, o para llevar a sus hijos/as a los colegios y a las actividades complementarias. La prueba de esto es que los domingos la ciudad está vacía de coches, y casi todo el mundo se queda en sus barrios y aprovecha para pasear. El 2015 ha sido el año del atasco. Solo ha habido uno, pero permanente y extendido a toda la ciudad.

            Obras permanentes, rotondas inservibles, nula planificación

     Si las vías urbanas se saturan en las horas en las que todos/as tienen que ir y regresar del trabajo, llevar a los niños/as a los colegios, hacer las compras, y realizar gestiones en el tiempo en que la Administración Pública permanece abierta, es lógico que todo esté regulado y ordenado para evitar en lo posible, atascos y saturaciones, que suelen incrementar los accidentes, y convierten en peligrosa la circulación de vehículos y de personas.

        Reventar la ciudad de modo constante mediante obras encadenadas, sin coordinación, y abrir las mismas calles tres en una misma legislatura, solo trae como consecuencia el infierno rodado, la ciudad invivible e insostenible. Planificar mal las obras, alterando vías principales, o inundar la ciudad de rotondas, algunas solo son estorbos, como único modo de regular el tráfico, solo provoca el caos. Esta es la situación de las calles melillenses a lo largo de todo el año. Se realizan obras paralelas en calles contiguas, que estrangulan el tráfico, como es el caso del nuevo corte en el acceso a la calle del General Polavieja , y a la avenida de Los Donantes de Sangre. Solo este corte, supone tener que recorrer toda la calle de Alvaro de Bazán, para poder invertir el sentido de la circulación en dirección al barrio del Real. Otra situación absurda, es seguir manteniendo el semáforo en uso, cuando la mitad de la calle del Hospital Militar, en dirección a la carretera de Alfonso XIII está cortada. El año acaba tal y como empezó.

 

Los huevos blancos de Melilla


 

Huevos blancos y morenos

Huevos blancos y morenos

           Hasta que el  pasado día 15 no leí una noticia relacionada con el color de los huevos, no había reparada en semejante asunto. Los huevos blancos están desapareciendo de nuestra  vida y de nuestra vista sin que nos percatemos de ellos. Nos imponen costumbres, hábitos y cambian nuestro modo de vida sin que nos demos cuenta de ello. Hace años, bastantes, el Mercado Central de Melilla estaba lleno de huevos blancos. Entonces existían dos puestos de hueveros. Hoy todo son recuerdos y viejas historias que ya parecen increíbles. ¿A quién le contamos que en su día existieron huevos blancos?.

         Al parecer, por criterios comerciales y estéticos de las grandes superficies y los distribuidores de huevos, han impuesto los huevos de color marrón o morenos, por que los consumidores lo asocian de modo inconsciente con mayor calidad u origen natural. Advertido el hecho, es verdad que ya es muy difícil encontrar huevos blancos en tiendas, supermercados y grandes superficies.

                Esto se ha producido porque durante el periodo de convivencia entre amabas coloraciones de huevos, los consumidores/as, tendían/amos a llevarnos los de color marrón, sin ninguna otra razón objetiva. Uno de los problemas  es cómo conseguir que las gallinas cambien la coloración de sus huevos, o todo se basa en que los distribuidores solo compran a los productores los huevos de color marrón.

         Cualquier día convertirán al huevo blanco en un producto gourmet. Así de fácil manejan nuestras vidas, cambian nuestros hábitos y dirigen nuestras tendencias. Por eso confieso que el pasado sábado, al ver huevos blancos en el mercado de Melilla, sentí que el mundo que conozco desde pequeño, no había desaparecido del todo. La desaparición de los huevos blancos ya fue alertada en el año 2013. No sé si me he revelado contra algo, pero compré huevos blancos.

         Nota:http://www.elmundo.es/andalucia/2015/11/15/564720b4e2704e2d518b45aa.html