Los pascueros de Navidad


              Hecho el gasto, tirado el trasto

   Vimos instalar los pascueros en las semanas previas a la Navidad y ahora vemos como se tiran y pasan al capítulo siguiente. No es que se los lleven a los viveros para intentar salvar algunos, o para adornar otras zonas de la ciudad, es que simplemente se tiran en su mayoría. Este es el modelo de gestión que está arruinando ciudades y dilapidando el dinero público, el de todos. El gasto navideño en pascueros no supone una cantidad nimia de euros, sino alguna de más consideración, y siempre para la misma floristería, o el mismo importador.  No hay control sobre el gasto público innecesario, ni tampoco ganas de contenerlo. Si ocurre algo anómalo o el Tribunal de Cuentas pide explicación por alguna cosa no conforme a ley, se achaca todo al «error administrativo» y santas pascuas.

La mendiga de Orsay


             «Siempre habrá pobres entre vosotros», dijeron hace mucho; pero nunca imaginamos que acabaría habiendo tantos, cada vez en mayor número  y cada vez más pobres y más desprotegidos. Estas son las excelencias del sistema capitalista, el más dañino de todos, y que todavía algunos se atreven a loar. La realidad es que el sistema capitalista y su ahijado político el neoliberalismo, precisan de la pobreza, países pobres a los que esquilmar y de otros a los que empobrecer.

                    París es una ciudad de muchas cosas, y también de pobres, como inmortalizara Victor Hugo en dos grandes novelas: Nuestra Señora de París y Los Miserables. La profunda carga del retrato de Hugo precisó de la edulcoración de Disney, y de los musicales de Hollywood, en los que casi da alegría ser pobre, pertenecer a La corte de Los Milagros, o ser el príncipe de los locos.

              Cuando vi a esta mendiga, de aspecto medieval y en posición antinatural, pensé de inmediato en las novelas mencionadas. Varios siglos después, la pobreza no solo no se ha erradicado, sino que se ha aumentado. París, al igual que muchas otras ciudades, están llenas de mendigos y de gentes apartadas del sistema. No se trataba de los clásicos figurantes o de mimos que se ganan la vida fingiendo ser estatuas. Es una mujer pobre real, sin nombre y ya sin pasado. Los ricos cuando hacen donaciones, de lo que les sobra, concentran todas las portadas de la prensa y todos los comentarios y parabienes de la sociedad, a la que probablemente han esquilmado.

          El primer día me sorprendió la dura imagen, el segundo ya estaba preparado y llevaba «la limosna» en el bolsillo, porque ella seguía en el mismo lugar. Escribe Víctor Hugo en Los Miserables: nadie conoce el partido que ciertos seres débiles, que han envejecido en la miseria y en la honradez saben sacar de un cuarto. Llega esto hasta ser un talento.

                 Esta es la imagen de la mendiga de Orsay (Museo del Impresionismo y antigua estación de ferrocarril). Nadie suele contar estas cosas de sus visitas, pero El Alminar está para esto, para sacudir las conciencias y removerlas. El señor Magdalena, Jean Valjean, Fantina, siguen conviviendo entre nosotros. Gracias a la mendiga de Orsay, he vuelto a releer la novela de Víctor Hugo, el primero que convirtió a los miserables y sus vidas en sus personajes centrales. Es bueno recordar estas cosas en Navidad.

Las sombras del reloj de Sol de Crono


Ayer día 17 de diciembre de 2014 el Sol salió a las 08h y 32´. Una hora después, cuando se tomaron las primeras fotografías, el reloj solar del dios Crono estaba completamente ensombrecido. Era algo que nos temíamos, porque está emplazado bajo la línea de sombra de la torre del reloj del antiguo hospital de Cruz Roja, que está parado desde hace muchos años.

                Una hora después, pasadas las 10 de la mañana, la luz solar empieza a remontar por encima de la actual Consejería de Economía de la ciudad de Melilla y los primeros rayos del Sol empiezan a llegar al reloj solar. Sin embargo, al ser curvo y tener parte de la superficie opaca, junto con el arco de acero que representa la esfera celeste, proyecta extrañas sombras y no hay modo de saber la hora. Pasadas dos horas de la salida del sol, el estilete no proyecta todavía ninguna sombra clara sobre la superficie del reloj de Sol.  Allí se ven todos tipo de sombras, pero ninguna da la hora.

                   Los expertos consultados por El Alminar no se ponen de acuerdo sobre el tipo de reloj escogido, de diseño moderno, pero que quizá no sea el adecuado para esa plaza, que tiene demasiada sombra. Normalmente, los relojes solares se instalan sobre superficies planas, bien sobre la pared o sobre el suelo, orientados en dirección mediodía, para que cubran todo el arco solar. Sobre todo, no deben tener zonas de sombra que se proyecten sobre el cuadrante que marca las horas.

                   Nada hay que decir sobre los autores de la obra, a los que suponemos la mejor intención, pero sí queda muy cuestionada la situación escogida,  y las prisas por instalar un monumento que no se entiende en la plaza del 1º de Mayo.

 Nota: http://www.juntadeandalucia.es/averroes/~04000134/fisiqui/relojsol/construccion.htm

Una imagen del Distrito V


             El Distrito V, el que están desarrollando a base de rotondas, ludotecas y campos de fútbol, presenta aspectos que solo conoce el que vive, pasa o trabaja allí. Cuando cae la noche la presencia humana desaparece de las calles, que suelen ser ya inhóspitas durante el día. Aquí no ha inversiones, presencia de las administraciones, ni casi de la ciudad de Melilla. Solo la red clientelar de los Planes de Empleo se pasa por aquí, sobre todo cuando pueden coincidir con épocas electorales. Entre un periodo de votaciones y otro, solo queda el vacío y la nada.

           Esto debió ser en su día un coche, víctima quizá de un incendio. Ahora no es tan siquiera un coche abandonado. Parece un símbolo de arte urbano antisistema, un aviso a navegantes, o cualquier otra cosa. Se encuentra situado en la prolongación de la calle Juan Sebastián Elcano, puro Distrito V. Esta es la imagen del día. La composición de ropa de colores y bolsas de leña seca merecerían estar en un museo de Arte Contemporáneo, quizá en el de Melilla La Vieja. Algún día el Distrito 5º melillense será tan legendario como Harlem o el Bronx.

Parada de autobús en Melilla


Parada de autobús

Parada de autobús

       ¿Es esto una parada de autobús o es un resto antiguo?. No hay bordillo señalizado con el preceptivo color amarillo y tampoco existe banco para los usuarios. No sabemos si alguien coge el autobús aquí, en la carretera de Farhana. No hay señal de parada. El lugar da miedo. Allí había existe una arqueta de la que robaron la tapa, señalizada por la valla de los bomberos de Melilla, pero hay que fijarse mucho. La realidad es que da la impresión de que la señal afecta incluso a la propia parada, en un mal estado evidente y notorio. Todo parece estar a punto de caerse. Lleva así meses. Enfrente se encuentra el colegio del Buen Consejo. Melilla solo tiene 12 kms². Es una superficie pequeña. Las cosas no pueden estar en este estado durante tanto tiempo, hasta que algún ciudadano compasivo lo denuncia, y le hace el trabajo gratis al gobierno de la ciudad.

El completo silencio de los corderos


            Las ovejas, el borrego, las cabras son animales muy curiosos y confiados.  Suelen estar en silencio, pero siempre están atentas a todo. Cuando están tranquilas  y protegidas por la cerca, se acercan a mirar. El rebaño y el buen pastor, ese que cuida de todas las ovejas y que en la noche sale a buscar a la que le falta, para que no caiga en manos del lobo. Si algún animal sabe quién es el lobo, esa es la oveja, que también lo distingue de otras maneras. El lobo siempre aúlla, no puede evitar manifestarse como tal. El hombre es un lobo para el hombre, decía Hobbes, y las ovejas nos miran con curiosidad. Ellas no entienden esas filosofías. Si alguno de entre nosotros es lobo, se manifestará, tarde o temprano. Por eso miran ellas con atención, eso sí, siempre protegidas por su cerca. Desde allí ven todo, se dan cuenta de cualquier cosa. ¿Porqué el cordero es de Dios y la cabra del diablo?. Nunca lo he sabido. Acaba el mes de octubre, con cifras impensables. Ya daremos cuenta de ellas.

 

El fin del ascensor panorámico


           La estructura metálica del ascensor panorámico de las Torres del V Centenario, está siendo desmontada desde hace una semana. Un ascensor que no ha funcionado un solo día, y que era un componente estrella de la peor obra pública de la historia de Melilla. La ilusión del V Centenario de la conquista de Melilla en 1497,  quedó atrás. Todo pasó y su eco ya casi no existe. Era la época de los edificios emblemáticos, de la ilusión por la posteridad, por los acontecimientos magnos e inolvidables. ¿Cuál será la mayor sorpresa, que alguien se entere ahora de que se desmonta el ascensor panorámico, o de que alguna vez llegó a existir?.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/07/07/demolicion-del-ascensor-panoramico/