Paupérrima área infantil de Los Pinos


                 Colas frente al único tobogán

  Estamos acostumbrados a las colas, en el Kursaal, en los Bancos, en el Registro Civil, frente al Centro de Mayores, en Correos, en cualquier lugar. Las colas nos esperan hasta la fiesta de San Valentín para mayores. Por tanto, si esta es la realidad a la que debemos enfrentarnos, lo mejor es iniciar el entrenamiento desde pequeños. En la escasa, deteriorada y paupérrima área infantil de Los Pinos, puede emprenderse  el «duro aprendizaje de las colas».

  Un área infantil única en toda la extensión de los pinares de Melilla. Un solo tobogan y cuatro columpios, que vienen a suponer «la pista americana» de los niños. Todos aguardaban en perfecto orden, vigilados de cerca por algunas madres y algo más de lejos por los padres, sin prácticamente tensiones de importancia. Aquí se templan los animos y los nervios como en un yunque, hasta que de mayores otras colas pongan a prueba la solidez de este aprendizaje prematuro.

    Los Pinos es la única zona de esparcimiento rural de los melillenses y hace décadas en las que no se invierte un solo euro en ella. Los aseos se mantienen a duras penas, las papeleras y las barbacoas empiezan a ser escasas, así como los bancos para sentarse. Las zonas de aparcamientos no  está pintada y eso provoca que muchos coches aparquen mal y eliminen plazas para otros vehículos. No estaría de más que se instalasen más carteles con las normas de uso del parque, y cierta vigilancia para obligar a los usuarios a utilizar las instalaciones de modo correcto. No todo el mundo entiende lo de las normas cívicas de comportamiento.

       Empieza el buen tiempo y los melillenses empezamos a hacer uso de Los Pinos y todo aparece demasiado descuidado, y sin vigilancia de ningún tipo. El derroche no está aquí.

San Valentín y la encuesta de Carmina


                                     «Vivir a capona » en Melilla

     El pasado 14 de febrero la ViceConsejería del Mayor celebró una pantagruélica y estrambótica comida para 800 comensales. No era justificable desde ningún punto de vista. Para mayor excentricidad, se invitó a dos sacerdotes católicos, miembros afines de la comunidad musulmana y un representante de la comunidad judía de Melilla. A todo eso se le denominó «San Valentín multicultural». El despropósito es mayúsculo. Una cosa es que se compartan las celebraciones y se participe de todo, pero la Januká es un fiesta judía, el Ramadán es una fiesta musulmana y la Navidad es una fiesta cristiana. Lo único para lo que sirve todos  esos titulares peregrinos,  es para justificar es una «cena» sin sentido, pagada por el Ayuntamiento, para 800 personas, de las que el colectivo menor, eran los mayores. Es «la vida a capona», expresión melillense del gratis total y que inmortalizara  Francisco Carcaño en la novela: «La Hija de Marte».   

                     El poder enfermo         

        La muestra, o el síntoma del Poder enfermo que aplasta a Melilla, fue la presentación de una encuesta de satisfacción sobre esta comilona, que presentó el pasado jueves la Vice Consejera del Área, Carmina San San Martín. Hicieron una encuesta sobre los 100 «mayores reales» que acudieron a la celebración de San Pantagruel. Los resultados arrojaban un porcentaje de satisfacción del 9,5 (sobre 10), con respecto a la comilona y de un 9,81 (sobre 10), con respecto a espectáculo en su conjunto. Cualquiera estaría satisfecho con un resultado así, salvo la ViceConsejera, quien afirmó en público: » Que una encuesta tan bonita había sido espropeada por una asistente que voto cero a todo». Seguidamente, pese al anonimato de la encuesta, increpó a esa melillense díscola, diciendo que:  ¿Si no se lo pasa bien, por qué acude a mis fiestas?.

      La anécdota, por llamarla de alguna manera, muestra la concepción enferma del poder que se tiene en Melilla y también la propia enfermedad del poder absoluto. Habría que recordarle a la Viceconsejera San Martín, que no se trata de sus fiestas, sino las de todos los melillenses. Que su obligación es invitar a todos y que ella no es quién para decidir qué debe gustar y qué no. Después de criticar a esta persona, que claramente ya no será invitada a más ágapes, dejó claro que existe un buzón de sugerencias y reclamaciones, para mejorar posteriores eventos.

            Después de lo visto, yo nunca haría uso de él.

 Nota: Página web de la Viceconsejera San Martín, en donde se mezcla a la Viceconsejería que dirige, ella misma y el Partido Popular. «Todos a una!. Si la más mínima separación entre el ámbito Público, el privado o el político.          http://www.carminasanmartin.es/

  PD: Fotos de El Faro

Sigmas nazis en un monumento melillense


                             Con toda la intención

     La estética fascista del monumento es muy clara. Fue auspiciado por Falange española, en los años en los que el régimen de Franco no escondía su alineamiento con las fuerzas del Eje. Nunca supieron como llamarlo. algunas veces se le llamó monumento al Ejército, otras de la Victoria y al final quedó prácticamente sin definir, pero vinculado enteramente a Falange. En meses atrás compartimos en El Alminar las fotografías de la inauguración de este feo  y ofensivo monumento.

        Digo que es ofensivo porque fue concebido con esa intención. Se erigió sobre el solar que ocupaba el Café La Peña, arrendado por un concejal republicano, Julio Caro de Córdoba, asesinado por Falange. En los discursos de inauguración, en las cartas de los días previos, se aludía a que se erigía en ese lugar para sepultar la memoria y el recuerdo del singular Café de las clases populares melillenses.

         Fue inaugurado en 1941 y se llenó de los signos habituales de la estética fascista de Falange. En la parte trasera se instalaron placas con los nombres de los falangistas melillenses, integrados en la llamada Bandera de Marruecos, caídos y muertos en los frentes de guerra peninsulares. No había ningún nombre en ellos que no perteneciera a esta organización. En el frontis tan solo una placa de bronce con la fecha del 17 de julio de 1936.

         La simbología fascista estaba cuidada al detalle, pero de lo más evidente me advirtió un amigo, Carlos Esquembri,  y es que bajo las alas del águila estaban escondidas las runas vikingas, de las que los nazis sacaron las sigmas que fueron el emblema de la organización criminal conocida  como las SS.

               Con ser un golpe importante el que hemos asestado a este monumento, no será el definitivo y que también tenemos previsto. Después de esto podrá seguir en pie, pero políticamente ya es escombro.

La lenta ruina de un monolito


                     Dejarán caer el monolito de Monte Arruit

  Prometí a Igueriben que volvería a traer a El Alminar el asunto del monolito de Monte Arruit. Este blog es mi creación, pero también es parte de todos los que colaboran con él, opinando, leyendo o sugiriendo cosas. Mi intención es siempre buscar un nuevo enfoque, aunque sea de un tema tan debatido, para así seguir concitando el interés de todos. Ayer fotografié el monolito por la noche, lo que muestra una sensación de abandono mucho mayor. Si se comparan las fotografías obtenidas, se puede ver que los daños «intencionados» aumentan día a día.  Se pueden apreciar perfectamente los nuevos picotazos sobre el texto del poema de Goy de Silva, o pequeños rayones que van ensombreciendo el texto. La parte inferior izquierda está a punto de desprenderse, caer y perderse para siempre. Basta que este estado de abandono haya sido denunciado por diferentes personas ( Jesús García Aranda, Uno de Melilla, Imparcial, Igueriben, Alcazaba, Corona 71,o incluso este blog), para que las autoridades correspondientes se desentiendan del tema. Son lo que demuestran sus acciones y sus actitudes.

   Nota: Uno de Melilla se ha tomado el trabajo de recopilar todas las entradas generadas por el incomprensible estado de abandono del monolito, sin obtener la más mínima respuesta en los últimos tres meses.

El MONOLITO DE MONTE ARRUIT

http://laotramelilla.blogspot.com/2012/02/el-monolito-cuando-estaba-en-perfecto.html
http://laotramelilla.blogspot.com/2012/02/las-cicatrices-del-monolito-de-monte.html 
http://laotramelilla.blogspot.com/2011/07/90-aniversario-desastre-annual-monolito.htm 
http://laotramelilla.blogspot.com/2012/02/las-cicatrices-del-monolito-de-monte_21.html 
http://laotramelilla.blogspot.com/2011/07/monolito-la-cruz-de-monte-arruit-cada.html 
http://laotramelilla.blogspot.com/2011/07/por-los-heroes-de-la-patria-la-cruz-de.html 
http://laotramelilla.blogspot.com/2012/01/monolito-de-monte-arruit.html
http://laotramelilla.blogspot.com/2012/01/la-cruz-de-monte-arruit.html 
http://laotramelilla.blogspot.com/2012/01/por-los-heroes-de-la-patria.html 
http://laotramelilla.blogspot.com/2012/01/lapida-funeraria-de-monte-arruit.html 
http://laotramelilla.blogspot.com/2012/02/90-aniversario-de-la-suscripcion.html 
http://laotramelilla.blogspot.com/2012/03/las-cicatrices-del-monolito-de-monte.html 
https://elalminardemelilla.com/2012/01/06/el-monolito-de-arruit-a-dia-de-hoy/
https://elalminardemelilla.com/2012/02/08/el-deterioro-del-monolito-de-monte-arruit/ 
https://elalminardemelilla.com/2012/01/04/el-monolito-de-monte-arruit/ 
http://www.elinformaldefran.com/2012/01/por-los-heroes-de-la-patria-la-cruz-de.html 
http://fotohistoriamelilla.blogspot.com/2011/07/monolito-en-honor-los-caidos-en-monte.html       

Multa obsoleta


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             Este cartel de advertencia sobre el maltrato a los árboles, ha sido fotografiado este pasado domingo, en Los Pinos de Melilla. Visto de repente, a los que todavía tenemos el recuerdo de las pesetas, nos producía un relativo shock, porque tres ceros a la izquierda del 25, parece una cantidad enorme. Luego pensando detenidamente en la cifra y haciendo los necesarios cálculos, se obtenía  su equivalencia real, 150€, pero no salía a la primera, había que detenerse para pensarla.

       Para muchos ya es casi imposible hacer el cálculo, pues  los/as  niños/as de hasta 12 años, ni siquiera tienen recuerdo de las pesetas. No hace tanto tiempo del cambio al euro, y este cartel parece una reliquia de un pasado remoto. Si no estuviéramos en un tiempo tan incierto en el terreno económico, pediría  desde El Alminar que se retirase inmediatemente el cartel, pero quien sabe, quizá este sea el primer cartel ya instalado, para cuando tengamos que volver a las monedas nacionales. Grecia está en camino de recuperar su moneda histórica, el dracma. Primero nos dijeron que el camino hacia el euro no tenía vuelta atrás, luego que abandonarlo era como tirarse a la sima del averno, sin paracaidas de ningún tipo. Ahora ya hay algunos economistas que dicen que volver al dracma, no sería tan malo para Grecia. Está claro que nos han engañado siempre.

  Así pues, y visto lo visto, no sé si este cartel obsoleto es una imagen del pasado, o del futuro. Yo pediría que se deje tal cual está.

La incógnita (X), de Interviú


         

           La frase clave para que cualquier secreto se difunda en Melilla con la celeridad del rayo, es decir: «Oye, me he enterado de esto pero no se lo digas a nadie». El efecto que provoca la frase es mágico, es algo parecido al «ábrete sésamo» de los cuentos infantiles. Uno vez pronunciada, se puede estar completamente seguro de que antes de acostarse, al menos mil personas sabrán con toda seguridad el secreto que no debía divulgarse.

           El lunes la revista Interviú estaba en los quioscos de toda España y la primera conclusión que tenemos que sacar de todo esto, es porqué los melillenses tenemos que esperar hasta el jueves, para tener la revista en nuestras manos. Algunos privilegiados recibieron el lunes los mails con el contenido escaneado de la revista, enviados por sus familiares o amigos peninsulares. Los correos se pasaban unos a otros con la siguiente advertencia: «Te paso esto, pero espera a que el jueves llegue la revista a Melilla». Inmediatamente leído, el correo era reenviado a toda la lista de contactos, y así creció la bola de nieve.

          El jueves a las ocho de la mañana, la revista llegó al aeropuerto en el primer avión procedente de Málaga. Algunos dicen que de los 200 ejemplares que llegan a la ciudad, al menos 100 fueron comprados «in situ», a la propia distribuidora de prensa. Otros cuentan que había  «ojeadores»  a pie de quiosco, esperando pacientemente a que el quiosquero apartase la lista de los reservados. Efectuado el cálculo, la pregunta era: ¿ Cuántos quedan ?, pues X decía el  vendedor, a lo que  el «ojeador» respondía: «Dámelos todos».

    A las doce de la mañana, no quedaba ni un solo ejemplar de la revista en ningún mostrador de prensa. Algunos vendedores de prensa preguntaban que cuál era el interés de la gente por la revista y obviamente, había que responder la verdad: «No, es que sale una presentadora muy famosa en portada». Pues eso, hemos despejado la X de la revista. Lo sucedido produce una enorme sensación de bochorno. Esto parece el Tercer Mundo, pero el bananero.

      

¿ San Valentín o Pantagruel ?


          Como si de establecer un récord se tratara, año tras año, las celebraciones multitudinarias, llevadas a cabo con cualquier excusa, se suceden en el lugar habitual. El medio millar de personas, 500, es ya una cifra considerable que tras años de entrenamiento ya se alcanza sin dificultad alguna. Por eso, este último San Valentín, o San Pantagruel, merecía una cifra que recordasen los tiempos, de la que se hable en los siglos venideros. Ochocientas personas asistiendo a una actividad, comilona,  de la Viceconsejería del Mayor es una cifra que la asemeja más a una bacanal romana, que a una supuesta conmemoración cristiana. El próximo año, si se puede, habría que intentar llegar a los mil, al millar, que eso sí es un número legendario.

     Hay acontecimientos históricos que se recuerdan por su cifra, los 10.000 de Jenofonte, los 1000 de las Termópilas. Cifras míticas a las que habría que añadir los 1000 de San Valentín.  Algo así pasaría a la historia por sí solo.

     San Valentín:

     Tengo un libro sobre el santoral cristiano que me ha regalado Monseñor Buxarrais, se titula «Santoral» y su autor es el sacerdote de La Curia romana Jorge Sanz Vila. En el libro me informo de la historia de San Valentín, probablemente un santo inexistente del siglo III, dicen que era un obispo cristiano que casaba a los jóvenes en secreto, en época del emperador romano Aurelio. Se trata pues de una fiesta de jóvenes. Obviamente todo el mundo puede estar enamorado a cualquier edad, pero no entiendo porqué se organiza una fiesta exclusivamente «de mayores» por San Valentín.

        Los jóvenes suelen estar sin un euro en el bolsillo, sableando todo el día a los padres, que son los que se hacen cargo de los gastos de San Valentín de sus hijos. Podría entender que las supuestas actividades de la celebración del santo cristiano estuvieran dirigidas a los jóvenes, o que se les incluyera también a ellos, pero nada de nada, ello no eran el objetivo de esa fiesta. Está claro que la intención de ese pantagruélico y multitudinario combite era otro.

       Quien más y quien menos, celebra San Valentín con sus propios recursos, si es que los tiene,  en estos tiempos que nos está tocando vivir. Podría entender que San Valentín se dedicara a parejas y matrimonios sin recursos, pero eso tampoco lo han hecho.  Está claro que «mayores, lo que se dice mayores» tampoco encontraron muchos, pues las fotos muestran que al final se hizo subir el aforo de la comilona recurriendo a todo tipo de personas, salvo que ya se considere como «mayor» a la categoría de 50 años en adelante.

             El que se denomine y titule el asunto como un «san Valentin multicultural», porque se invitó a representantes de otras religiones, resulta como mínimo, excéntrico. La cifra es absolutamente desproporcionada.

 Nota: En Cartagena, celebraron los mayores San Valentín, a través de la Federación de personas mayores, contaron con la colaboración de la Consejería de Servicios Sociales, celebraron una merienda y un baile, en un lugar público y cada asistente, se pagó los 12€ que costaba la conmemoración. Igualito que en Melilla.http://www.cartagenaactualidad.com/2012/02/los-mayores-celebraron-san-valentin/