Como dijera San José Mª Escrivá de Balaguer: «Bendita la perseverancia del borrico en la noria». Cuando hicimos la primera entrada sobre el hallazgo de lo que pudieran ser los restos del Fuerte de San Miguel el pasado 11 de abril (https://elalminardemelilla.com/2012/04/11/hallazgo-en-el-fuerte-de-san-miguel/), nunca imaginamos que casi dos meses después, nadie fuese capaz de expresar la más mínima opinión sobre este hallazgo, sea importante o no. Lo peor es que el futuro Centro Tecnológico de Melilla lleva dos meses paralizado, y en los medios de comunicación de Melilla no se ha publicado ni una solo línea, información u opinión, ni sobre lo aparecido, ni sobre la paralización de los obras. La Ley Mordaza impone un cerco de hierro impenetrable.
La información circula en redes sociales, en blogs, en «petit comité», o si uno es afortunado y tiene contactos, un pequeño soplo suele ayudar bastante para orientar las indagaciones. Para tranquilidad de «la nomenclatura» diré que hasta El Alminar ya se atreve a acercarse cada vez menos gente. Las consignas de guerra están funcionado: «No vayas allí que te lían.., ten cuidado con acercarte a.., lo manipulan todo.., la verdad nunca está ahí fuera.., se vive mejor entre las paredes de la nomenclatura.., el invierno llega y es frío.., tened cuidado y cerrad todo para que no puedan fisgar..».
No da igual. Tenemos todos fotografiado. Existen nuestros gargantas profundas. Hay gente que nos envía cosas a través de mails absolutamente anónimos. Hay paredes que no tienen puertas, casas que no tienen tejado, puertas que no tienen paredes y somos como el agua, siempre nos abrimos paso. Corremos riesgos en busca de nuestros objetivos, nos arrastramos por el lodo si es necesario, o nos subimos a alturas inverosímiles. Hasta ahora la fortuna está de nuestro lado, nos protege y sobre todo, corregimos nuestros errores.
Volvimos al fuerte de San Miguel para corroborar si lo que había dentro de una de las aspilleras era una bala de cañón y para ello hicimos las fotos más cercanas a nuestro alcance. Era solo una azada, pero lo que hubiésemos dado por que fuera una bala de cañon. Esta mañana había allí ingenieros topógrafos haciendo sus mediciones, no sabemos con qué fin. Expertos dicen que los cimientos de ese fuerte, son a su vez los de otro fuerte más antiguo. Esos sí serían importantes. No busquen nada de esto fuera de El Alminar.
Nota: Solo el blog de mi amigo Carlos Esquembri ha publicado algo sobre este extraño asunto: http://surdealboran.blogspot.com.es/2012/06/los-restos-del-fuerte-de-san-miguel.html






Esto sí que es interesante y está pasando aquí, en Melilla, y ahora. Desde luego que no podrán guardar silencio eternamente, tendrán que pronunciarse sobre este hallazgo, aunque a lo mejor guardan el mismo secreto que con «el libro». Veremos a ver qué pasa, la churreria sigue en su sitio de momento.
Donde el Alminar llega no llega nadie, no hay que temer la luz que arroja. A veces parece el faro que guía entre tanta oscuridad.
No se admiten comentarios, aunque sean bienintencionados, que conviertan al autor del blog en el objeto del debate. Todos estos «valientes» que habitan en las cuevas, tienen la oportunidad de rebatir o confirmar los argumentos que aporto, con nombres y apellidos, como he hecho yo toda mi vida.
Es muy claro que la brecha que estamos abriendo «los blogs libres» en el campo informativo melillense, es cada vez más grande. Ya he dicho muchas veces, que siendo la oscuridad reinante tan grande, hasta la más pequeña lámpara provoca un gran alboroto en la cueva de los murciélagos.
No es que digamos grandes cosas, es que simplemente las decimos (Alminar, Esto es de Película, La otra Melilla,..).
Delenda est nomenclatura http://www.diariosur.es/v/20120702/melilla/hallan-restos-arqueologicos-centro-20120702.html
No aprecio el fin de la nomenclatura por ningun lado, aunque en este asunto han tardado tres meses en decir exactamente lo mismo que hemos escrito en El Alminar desde el mes de abril. He vuelto a viajar, a ver yacimientos arqueologicos, a ver el amplio mundo cultural de otras ciudades españolas y la diferencia en contra de Melilla, es cada vez mas grande. Melilla es una ciudad con respiración asistida.
Muy oportuno tu comentario. Yo añadiría, y con necesidad inmediata de ventilación mecánica.