Archivo diario: 25 mayo, 2013

El lugar y el sitio de la religión


 

                  El retorno al pasado y la religión evaluable

        No puede negarse el hecho religioso, porque casi toda la humanidad, en algún momento de su vida, ha recibido algún tipo de enseñanza religiosa. El problema radica en qué lugar buscarle o decidir cuál es su sitio. Educar en valores religiosos confiere un notable poder, y por ese mismo motivo La Iglesia es tan reticente a cederlo de manera voluntaria. Italia necesitó una guerra para confinar al Papa en el Estado Vaticano y Francia llevó a cabo un revolución para sacar al Estado del abrazo y del largo brazo de La Iglesia. España lo intentó con la II República y todos sabemos como acabó el proyecto.    

         La religiones, sean cuales sean, siempre se han reservado para sí el acrisolar los valores humanos y morales, de modo que parece difícil encontrarlos fuera de ellas, o gente que se atreva a buscarlos sin el amparo de lo religioso. Sin embargo no solo es claramente posible, sino que debería constituir un deber. Ser bueno, cumplir con determinados preceptos, hacer lo que una religión determina como bien,  para alcanzar el premio del paraíso, es jugar con las cartas marcadas. Lo recomendable sería hacer todo eso por sí mismo, sin buscar un determinado premio. ¿Convierte la observancia religiosa  a un individuo en una buena persona?.  En absoluto, incluso suele observarse lo contrario, que bajo el amparo de las religiones se cometen las mayores atrocidades, y que incluso personas indudablemente malvadas, mueren en perfecto confort espiritual, gracias a ellas y a su conjunto de reglas y prácticas.  Podríamos encontrar decenas de ejemplos para cualquiera de las religiones existentes.

       Por tanto debemos concluir que la respuesta a esta pregunta no está ahí, o no está solo ahí . La religión debería ser una parte más de la formación humana y moral de la persona, pero circunscrita al ámbito individual. Los Estados, no pueden ni deben ser los encargados de formar a las personas en valores religiosos. Los Estados deben formar en valores culturales y sociales. La doble moral y la moral paralela, surge de esta mezcla de esferas.

                                       El atraso de evaluar la religión

      Pedirle a los representantes de una creencia religiosa determinada que renuncie a ese poder de influencia es un esfuerzo baldío. Es lo mismo que pedirle a los partidos políticos que elabores leyes eficaces para luchar contra la corrupción política. Sin la clientelización y  fidelización del voto, la personas votarían en libertad y  lo que ellas quisieran, con que se se acabaría su poder. Lo mismo ocurriría con la enseñanza religiosa. Si la gente se formase en educación religiosa fuera del ámbito del Estado, las religiones perderían influencia de modo rápido, y vivirían únicamente de sus fieles, por ello no resulta fácil que renuncien al adoctrinamiento religioso.

     Lo que sí debemos pedir y exigirle a un Estado o a un gobierno, es que la doctrina religiosa está al margen de la educación pública, que no influya con sus valoraciones morales en el conjunto de la sociedad, de la que solo es una parte más, y que en caso de que por culpa o causa de un Concordato con El Vaticano (que data de la época de Franco), la enseñanza religiosa sea una materia impartida en las escuelas públicas; deben ponerse algunos límites, y es que esta sea voluntaria y por supuesto, no evaluable.