La gestión de las ruinas


 

                            Un derribo tras otro, hasta la ruina final

      Con el desmontaje de marcos de ventanas, rejas de los balcones, cristales y otros elementos interiores, se ha iniciado lo que parece ser  el próximo derribo de un inmueble modernista, el situado sobre la calle del General Marina. Cuando todo esté desmantelado, y en un fin de semana, cuando el corte de tráfico no cause excesivos problemas, las máquinas demoledoras acabarán con un edificio modernista más. Todo llega demasiado lejos en Melilla. La Administración actúa tarde y mal, y ya no puede evitar el derribo. El expediente de ruina técnica se impone sobre cualquier otra actuación.

     Mientras este emblemático perfil se encamina hacia la desaparición, otro edificio languidece y se deteriora a la vista de todos. Es el inmueble de Correos, que decidió abandonar el anterior gobierno de La Nación. La Administración abandonó un inmueble propio, sin ni siquiera reformarlo, para pasar a pagar un oneroso alquiler en la calle Marqués de Montemar. Es una de las muchas acciones incomprensibles que han llevado a este país a la quiebra económica. Los derroches, lo gastos innecesarios no disminuyen, y la única receta que se le ocurre a los gestores políticos, es la de reducir los sueldos, empobrecer a la población, situar a los pensionistas en la senda de la pobreza, recortar prestaciones sociales, hacer pagar las recetas a la ciudadanía y engrasar la máquina de los despidos. Cualquier cosa antes que recortarse cualquiera de sus privilegios y  de sus  elevados e injustificados sueldos.

            Mientras se inicia la demolición de un edificio, al que seguirán otras decenas, otro se deteriora a la vista de todos (Correos) y sigue sin uso, mientras continúa paralizado el Centro Tecnológico. Es la gestión de las ruinas.

La campaña de la AECC


               La Asociación Española Contra el Cáncer alcanza en el presente año, los 60 de existencia. Por aquellos años era una enfermedad real, como todas, pero desconocida. Después de 6 décadas, el cáncer es una enfermedad muy conocida, y también muy combatida. Los tratamientos son cada vez más eficaces y lo índices de supervivencia cada vez más altos. Para que esto siga siendo así hay dos cosas fundamentales, la investigación y la prevención. sin embargo, los tiempos corren contrarios para estas dos cosas. Los recortes están afectando la base de la atención social y médica en España. Hay decenas de pruebas rutinarias y poco costosas, que se le podrían realizar a los usuarios del sistema de salud, a partir de determinada edad, en la que se sabe que la incidencia puede empezar a manifestarse. Es preferible realizar pruebas preventivas a tiempo, antes que luego tener que someter a los pacientes a tratamientos largos y costosos. Esto sería otra forma de ahorrar costes futuros. Las pruebas de detección son muy eficaces, como la del cáncer de colon, uno de los de mayor incidencia en la población, y los de más fácil cura.

                                            La AECC en Melilla

         La Asociación Española Contra el Cáncer tiene casi dos décadas de existencia en Melilla (1996). Tiene su sede en la carretera de Alfonso XIII, muchos voluntarios y dos pisos en Málaga, frente al Hospital Carlos Haya, a donde acuden muchos melillenses a recibir tratamientos contra el cáncer, y sus diversos tipos. El primer piso se alquiló en 1997 y el segundo en 2005, lo que da una idea del aumento de la incidencia de la enfermedad. Son 6 habitaciones entre los dos, en donde se alojan tanto los pacientes como sus acompañantes. A veces la estancia es de uno o dos días y otras se prolonga por más tiempo. En ocasiones hay listas de espera para poder hacer uso de ellos. Al frente de la asociación se encuentra en la actualidad Ángel Carmona.

            Para discernir las prioridades socio personales de los demandantes, la AECC cuenta en Melilla con un equipo profesional que evalúa las circunstancias de cada paciente, aunque cuando no hay una ocupación completa, no se le deniega el uso prácticamente a nadie. Hay una paradoja, y es que la ciudad que gasta más de 12 millones de euros al año para todo tipo de asociaciones, tiene dificultades para aportar los 15.000€ anuales que necesita la Asociación en Melilla. Cada año tienen más trabas, y todavía no han conseguido dotarse de un convenio que les cubra esta mínima necesidad presupuestaria, sin tener que pasar por el sobresalto y el estrés de tener que renovar anualmente la subvención.

                 La vinculación de Melilla con los hospitales de Málaga es absoluta, por ello es cada día más necesaria la existencia de estas organizaciones y de sus voluntarios, para atender las necesidades médicas de la población. Mantener el alquiler de estos pisos, siempre resulta más económico que pagar las estancias hospitalarias, o las ayudas para el alojamiento en hoteles o pensiones.

          Siguen sin recortar el gasto por donde debería hacerse, que es la eliminación total de cargos de libre designación, el recorte de los sueldos políticos, y de todos sus privilegios y canonjías.

                          Pisos de la AECC en Málaga para melillenses

                     En 1996 la AECC inauguró dos pisos para enfermos oncológicos, frente al Hospital Materno Infantil, uno para niños y otro para adultos. Desde el año 2006, existen dos pisos en alquiler frente al Hospital Carlos Haya.  Hasta el año 2010, la Junta de provincial de Málaga se hizo cargo de todos los gastos. Desde esa fecha los paga la Junta Provincial de Melilla, con las cuotas, las recaudaciones y las ajustadas subvenciones de la Ciudad Autónoma.

           Nota: Mañana instalarán 8 meses petitorias en la ciudad, y una, por primera vez, en el Aeropuerto de Melilla.