Archivo diario: 19 mayo, 2013

La hélice y el eucalipto azul


          ¿Existe una política monumental en Melilla?. Está claro que no. No se consensua ni se debate nada. A quien corresponda se le ocurren cosas y estas se llevan a cabo sin mayor problema. Sí se aprecia una tendencia a conmemorar solamente aquello que sintonice con el entorno palaciego. La ciudad se ha dividido en dos mitades claras y se está intentado recuperar la imagen de la Melilla de la década de 1960. A cada uno se le da lo suyo, si es que corresponde. Otra tendencia que se aprecia es el retorno del carácter militar de la ciudad. Los últimos monumentos tienen que ver con el ámbito militar. No es algo de lo que haya que renegar, porque el pasado de es el que es, pero la imagen proteccionista de lo militar, sobre lo civil, no es algo que se corresponda con estos tiempos, ni con la sociedad real, aunque separada en compartimentos estancos, que conforma a la ciudad.

       Dentro de ese política de neo militarismo, se ha instalado una hélice, en la plaza de La Aviación Española, nombre casposo donde los haya, y también franquista, porque el que corresponde es el de Fuerzas Aéreas, o incluso el de Ejército del Aire. La hélice, desprovista de toda leyenda o explicación  adicional, bien podría ser un monumento al ADN (cadena genética humana), o una receta, porque eso de “avión T12”, no se sabe a qué heroicidad o acontecimiento corresponde. Lo único que indica claramente, es que pertenece al Ministerio de Defensa y que ha sido cedida. ¿Tiene la hélice T12 algo que ver con la ciudad?, ¿tiene algún interés para alguien?. Lo pregunto simplemente porque lo desconozco.

       Lo que mueve también a la confusión, es el eucalipto pintado de color azul. Ya no es un eucalipto, sino un tronco seco. ¿Representa el color de la bandera de Melilla, o el color más significativo del partido gobernante?. ¿Sigue siendo Melilla azul?. No se nos escapa nada, y sobre todo, cuando contamos con las observaciones de nuestros colaboradores.

Pentecostés ( Πεντηκοστή), 2004. Golpe en el Rocío


 

                          Varios caminos y un sólo Rocío

        Haciendo gala de la vieja máxima dominica de:  “donde no cabe la predicación, prevalecerá la estaca”, el Vicario Episcopal D. Antonio Ramos Ayala, forzó la dimisión del último y único Hermano Mayor de la Cofradía de Jesús Cautivo y María Santísima del Rocio, Sebastián Garcia. Digo único porque desde la refundación la cofradía en 1978 no ha habido otro, y digo último, porque desde 2004, Gregorio Castillo, es solo el “gestor delegado” del episcopado de Málaga.  Han pasado 9 años y no se ha resuelto nada, pero:  ¿cómo empezó todo?.

                 El Espíritu Santo

              La celebración de Pentecostés se conmemora el quincuagéismo día desde el inicio de la Pascua. En este día, el Espíritu Santo, descendió en forma de lengua de fuego sobre los apóstoles. Es lo único sobre lo que no se permite blasfemia alguna. La contundencia de Marcos disuade sobre cualquier intento de hacer la más mínima irreverencia: En verdad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres; los pecados y las blasfemias que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrán perdón jamás, cargará con su pecado para siempre. Marcos 3, 28-30

                       Pentecostés 2004. El día del Vicariazo

      La memoria humana es débil y los periódicos no siempre recogen todas las cosas. En el año 2004, según qué periódico consultado, parece que se trata de una ciudad distinta. En aquella época los periódicos locales tenían tendencia política y si algo no se encontraba en uno, podía aparecer en otro. La noticia de la dimisión de Sebastián García como Hermano Mayor del Rocío, sí apareció en los medios de comunicación, el día 30 de mayo de 2004.

         Tras la publicación de la noticia, se extendió la más espesa sombra de silencio. Se empezaron a oír cosas, e incluso apareció una carta, que no hemos podido localizar, en la que se describían, bajo una identidad supuesta, las presuntas irregularidades en la gestión del que había sido Hermano Mayor durante 25 años. Nada se probó, y todo quedó inmóvil y oculto desde entonces, tanto, que 9 años después del Vicariazo o decreto que disolvió la Junta de Gobierno de la Cofradía de Jesús Cautivo y Mª Stsima. del Rocío, nadie ha sido capaz de convocar una elecciones, y restaurar el orden legal de La Cofradía.

       ¿Quién dictó el decreto?. Es algo imposible de saber, porque nadie reconoce su autoría. En el Obispado malacitano remiten a la Vicaría de Melilla, y en ésta envían directamente al Obispado. Cuando la Santa Madre Iglesia no quiere hablar de algo, no suelta palabra alguna, es pétrea.

                                        Semana Santa del 2004

       Los cielos anunciaban tormentas y cambios. La Semana Santa de aquel año se abrió con normalidad con La Pollinica, y se cerró lágrimas y agua, pues las lluvias impidieron todas las salidas procesionales del Viernes Santo. Algo barruntaban los cielos que estaba oculto al resto de los humanos. Tras la romería del Rocío de ese año, celebrada en mayo, en pentecostés, Sebastián García abandona el cargo de Hermano Mayor que había ocupado durante 25 años (1979-2004), y juró ante el entonces Obispo de Málaga Antonio Dorado, acatar la orden de La Iglesia, y no revelar nunca los motivos, algo que ha cumplido.

       Hay una gran frase, proferida por el airado Vicario Antonio Ramos, diciendo a alguien muy inmerso en la todavía Junta del Rocío: “La Iglesia no es una democracia y te irá muy mal si te enfrentas a ella”. No amenazaba en balde. La Iglesia ha acabado con cualquiera que se ha enfrentado a ella. Tras el duro anatema, a mano alzada,  el Vicario Ayala, decide interrumpir cualquier veleidad democrática en La Cofradía rebelde, interrumpe el proceso electoral, el cabildo de cuentas (en el que supuestamente saldrían a la luz las presuntas irregularidades), y nombra como gestor delegado a Gregorio Castillo. El mandato era reorganizar la cofradía, poner en orden las cuentas y convocar elecciones, algo que no se ha hecho casi una década después. ¿Qué ocurrió?, eso seguimos sin saberlo. La Cofradía ha perdido la mitad de sus hermanos en esta década de transición.

           Tras rastrear un año completo de periódicos locales, encontré en Melilla Hoy, una carta de Juan José Aguilar Anaya, publicada el 4 de abril de 2005. Él era el candidato a Hermano Mayor, que fue apartado del camino, por la sospecha de que podía ser el “tapado” designado por Sebastián García para sucederle. Ante la posibilidad de que pudiera ganar las elecciones, se emitió y redactó “el vicariazo”, que no consta en archivo alguno.