Archivo diario: 15 diciembre, 2015

La imprenta Marfeme cierra su taller


        La aparición de la imprenta Marfe hace 20 años, revolucionó el mundo de la copistería en Melilla. Fue creada por la familia Cerezo y su primer taller estuvo situado en la calle del General Marina, de donde luego pasaron a la calle Castelar. Antes de su aparición era muy difícil y caro hacer un grupo de fotocopias en la ciudad, instrumento básico de los estudiantes. Hoy las fotocopiadoras son de uso común y están  extendidas por toda la ciudad, oficinas e instituciones, pero en aquellos años era casi un aparato de “tecnología punta”. La socialización de las fotocopias, de la encuadernación y posteriormente de la edición, llegó a la ciudad con esta familia.

        A lo largo de esas dos décadas, han editado y llevado a cabo todo tipo de trabajos, fundando en el Polígono Industrial del Real la primera imprenta de la ciudad, abierta al uso común. La popularización de los precios hizo que se pudiera contar con el recurso editorial, como un instrumento más de la publicidad. Como siempre sucede, con el éxito también llegó el escándalo, político en este caso, pues la imprenta Marfe fue la escogida para la edición de “la edición” de la hoja de instrucciones para el voto por correo del año 2003, que edita la Junta Electoral de Zona y que es distribuida por la Delegación del Gobierno.   

        Este fue el famoso caso de “presunta inducción al voto por correo” fomentada por el Partido Popular y que fue archivada por los tribunales de Justicia de la ciudad en el año 2003. La del año 2008, que afectó de lleno al Partido Socialista y a Coalición por Melilla, acabó con una colección de imputados, más amplia que el palo de bastos  de una baraja. Como también suele suceder, unos se quedan con la hoz de la cosecha y otros reciben solamente el martillo en la cabeza. Los hermanos Cerezo, después de aquella amarga experiencia, decidieron sobrevivir sin el amparo de las Instituciones. El endurecimiento de las condiciones laborales, la competitividad extrema, y en este caso la enfermedad, han llevado al cierre a esta empresa familair.

                       Cada año, desde 2009, editábamos un almanaque de bolsillo en la imprenta Marfe, con imágenes religiosas de las iglesias de Melilla. Este año no hemos podido hacerlo con lo que se ha quebrado una tradición de siete años. El mundo que conocíamos va desapareciendo poco a poco. Nos quedaremos con ese buen recuerdo, y con la implicación de la familia Cerezo en el mundo de la edición en Melilla, que ha concluido este año.

                    En el mes de enero desapareció la legendaria Cooperativa Gráfica. El poco equitativo reparto del trabajo existente, lleva a algunas empresas subsidiadas cual rémora al poder autonómico a posiciones hegemónicas, y a otras las fuerza al cierre.

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