Archivo diario: 24 diciembre, 2015

La Iglesia se mueve en Melilla


 

                Rafael López Cordero, nuevo  Vicario parroquial de Melilla

                                “Preparad  el camino al Señor, allanad sus senderos”

           La Iglesia católica romana es la “roca de Pedro”, pero se mueve (eppur si muove), como dijera Galileo entre dientes, para salvarse de las llamas del fuego. La Iglesia actúa, pero no da razones ni justifica sus actos. Con ella todo debe ser interpretado. Si se quiere atravesar 20 siglos, haber vistos caer imperios, repúblicas, dominar herejías y resistir situaciones que convertirían en cenizas a cualquiera de nosotros, no se puede actuar de otro modo. Nada de esta Iglesia es igual a lo que imaginaron los apóstoles, ni podemos saber en qué  pensaba el mismo Jesucristo cuando dijera a Pedro aquello: Tú eres Pedro (Cefás), y a roca edificaré mi iglesia, pero el caso es que existe una continuidad histórica entre el designado como primer Papa y el actual. Podría decirse que es la misma, aunque haya cambiando absolutamente todo. Es posible vivir sin que la Iglesia te considere entre sus amigos, pero la existencia se torna muy complicada si se está inscrito en la lista de sus enemigos.

         A lo largo de dos milenios La Iglesia ha visto de todo, y también  hemos visto de todo en La Iglesia. En los cinco siglos de historia de la iglesia de Cristo en Melilla podríamos decir lo mismo. Hace poco más de un mes escribíamos que La Iglesia atravesaba uno de los momentos más difíciles de su historia, con un exiguo número de sacerdotes, iglesias cerradas, otras casi sin culto,  y con un Vicario Episcopal enfrentado a casi toda la comunidad católica de la ciudad, y en una situación de aislamiento e incomunicación casi completa. El obispo de la Diócesis llegó por sorpresa el pasado día 2 de noviembre y no trascendió nada acerca de lo acontecido, ni de su labor pastoral, salvo la reposición del culto al Cristo de Limpias, en la parroquia de San Agustín del Real.

                   Rescatar la comunidad eclesial desde la periferia

        En solo un año, el padre Rafael López Cordero, ha devuelto la iglesia de San Agustín al control de la Diócesis, acabando silenciosamente con la comunidad sectaria allí establecida. Esta eficacia le ha convertido en el nuevo sacerdote de confianza de la Diócesis de Málaga en Melilla. El último nombramiento episcopal del día 17 de diciembre le sitúa como Vicario parroquial del Sagrado Corazón y de la iglesia patronal de la Purísima Concepción. También ha sido nombrado administrador de la parroquia de La Medalla Milagrosa. Esta cascada de nombramientos en la misma , hace suponer que en breve será nombrado un nuevo párroco en San Agustín, porque la capacidad humana tiene un límite, y la del padre Rafael López parece haber alcanzado ya los suyos.

          En la práctica este nombramiento supone situar un coadjutor en la Vicaría Episcopal, algo que también se hace en las diócesis, en situaciones especiales, cuando por alguna razón la capacidad del titular está mermada, o cuando se necesita un control muy cercano de éste. El ya nuevo Vicario parroquial de Melilla deberá establecer una línea de diálogo tanto con la comunidad católica, como con el resto de la sociedad melillense. Hay que elevar la imagen de la Iglesia Arciprestal de Melilla, muy afectada por situaciones y acciones, que nada tienen que ver con el año de La Misericordia, ni del Perdón, y que no han sido conocidas públicamente, pero que han fragmentado al clero melillense, y a la comunidad cristiana practicante. El nombramiento de un coadjutor, aunque no existe esa figura en Melilla, supone no desairar abiertamente al titular, y preparar un relevo tranquilo, ordenado, y quizá no muy lejano, en la Vicaría Arciprestal de la ciudad.

     Nota: http://www.diocesismalaga.es/pagina-de-inicio/2014041386/nombramientos-diocesanos-17-diciembre-2015/

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