Archivo diario: 17 diciembre, 2015

El Pacto, la vaca y el futuro de Melilla


                    Contar con un instrumento propio de expresión, en el que se ha recogido todo lo sucedido en la ciudad en los últimos cinco años es muy útil, porque todo está ahí escrito. En  enero de 2012 el entonces presidente del Consejo de La Juventud de Melilla, José Valdivieso-Morquecho, asombró a Melilla entera denunciando una supuesta trama de corrupción, que afectaría a importantes áreas de gobierno del Partido Popular de Melilla. La credibilidad de aquella denuncia radicaba que se hacía desde dentro del propio partido, por el que había sido uno de los más firmes defensores, casi un autentico fan, del presidente Imbroda. Toda Melilla le creyó, o le creímos, porque aportaba y mostraba abundante documentación sobre pagos desorbitados de la Administración Local, a empresas de servicios, subsidiadas al efecto invernadero de lo Publico.

                 Seguidamente, aparecieron las colecciones de reportajes de la revista Interviú, nunca tan leída y comprada en la ciudad de Melilla. Unos la comprábamos para leerla y otros para evitar que se leyera. Tras aquello, como consecuencia o no, siguieron los registros en dependencias del Ayuntamiento de Melilla, por parte de la Unidad Contra el Crimen Organizado de la Guardia Civil, y las célebres operaciones Ópera y Tosca.

                     El joven Valdivieso era además de un estudiante con curriculum brillante y un futuro prometedor, un artista, que llenó toda la ciudad de coloreadas vacas. Tras sus denuncias, empezaron a desaparecer de las calles y también fue denunciado el hecho. En El Alminar también dimos cuentas de la insólita desaparición de las vacas pintadas. El mundo político conocido parecía desmoronarse en aquellos. Apenas unos meses antes, había desembarcado en Melilla el ex presidente Ignacio Velázquez, con un grupo político llamado Populares en Libertad, lo que quería decir que existían otros populares, pero esclavizados, supuéstamente por el entonces y hoy presidente del Partido Popular, Juan José Imbroda. La verdad, es que los melillenses no respaldaron nunca demasiado a los populares libres y prefirieron seguir siendo cómodamente esclavos, en el sentido político.

                                               El pacto de las vacas

              ¿Qué fue de las vacas?, ¿qué ocurrió con todas aquellas operaciones judiciales y toda aquella documentación incautada?. Las vacas ya solo quedan unas pocas, como testigos de algo insólito y que ya casi nadie recuerda. El PPL ya no existe y se ha desintegrado y disuelto dentro del partido al que ferozmente combatieron. Incluso el propio artista lácteo trabajo hoy para su fantasmal grupo político en dependencias municipales. De lo ocurrido en los juzgados nada se ha vuelto a saber, pese a las decenas de políticos imputados por delitos bastante graves.

                  Cuando por error se publicó en la página del Partido Popular el contenido del pacto de gobierno con los populares libres, decidimos guardarlo, pero solo como curiosidad. Nunca esperamos que algo de aquello fuera a ser algún día cumplido. David venció a Goliat, pero solo en el relato bíblico y mediante un truco, con una honda y a suficiente distancia. La clave de aquel pacto de las vacas, esperábamos verla plasmada en la lista de candidatos del Partido Popular a las presentes elecciones generales. La selección de candidatos muestra quién sigue siendo el “amo del calabozo azul”, y que solo entra o sale quien él decide. Hoy queda claro que aquello no fue un pacto, sino una rendición incondicional. De todo lo prometido y dicho por el PPL, ya no queda nada.

                           La solución para Melilla está en lo que suceda en Madrid. El fin del bipartidismo abrirá forzosamente un nuevo tiempo. El poder estatal  cambiará de manos, y con ello todos sus representantes en nuestra ciudad. Esa nueva política que se va a abrir paso, marcará si nuestra tiene un futuro con esperanza. Nada volverá a ser lo mismo después del 20 de diciembre. Todo ha llegado demasiado lejos en España y claro está, en Melilla. La vida de cualquiera, incluso de aquellos que tienen o tenemos trabajo, ha empeorado mucho en estos cuatro últimos años.

 

Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2012/01/14/liquida-a-una-vaca/. (2) https://elalminardemelilla.com/2011/05/18/la-defensa-de-la-democracia/