El Pacto, la vaca y el futuro de Melilla


                    Contar con un instrumento propio de expresión, en el que se ha recogido todo lo sucedido en la ciudad en los últimos cinco años es muy útil, porque todo está ahí escrito. En  enero de 2012 el entonces presidente del Consejo de La Juventud de Melilla, José Valdivieso-Morquecho, asombró a Melilla entera denunciando una supuesta trama de corrupción, que afectaría a importantes áreas de gobierno del Partido Popular de Melilla. La credibilidad de aquella denuncia radicaba que se hacía desde dentro del propio partido, por el que había sido uno de los más firmes defensores, casi un autentico fan, del presidente Imbroda. Toda Melilla le creyó, o le creímos, porque aportaba y mostraba abundante documentación sobre pagos desorbitados de la Administración Local, a empresas de servicios, subsidiadas al efecto invernadero de lo Publico.

                 Seguidamente, aparecieron las colecciones de reportajes de la revista Interviú, nunca tan leída y comprada en la ciudad de Melilla. Unos la comprábamos para leerla y otros para evitar que se leyera. Tras aquello, como consecuencia o no, siguieron los registros en dependencias del Ayuntamiento de Melilla, por parte de la Unidad Contra el Crimen Organizado de la Guardia Civil, y las célebres operaciones Ópera y Tosca.

                     El joven Valdivieso era además de un estudiante con curriculum brillante y un futuro prometedor, un artista, que llenó toda la ciudad de coloreadas vacas. Tras sus denuncias, empezaron a desaparecer de las calles y también fue denunciado el hecho. En El Alminar también dimos cuentas de la insólita desaparición de las vacas pintadas. El mundo político conocido parecía desmoronarse en aquellos. Apenas unos meses antes, había desembarcado en Melilla el ex presidente Ignacio Velázquez, con un grupo político llamado Populares en Libertad, lo que quería decir que existían otros populares, pero esclavizados, supuéstamente por el entonces y hoy presidente del Partido Popular, Juan José Imbroda. La verdad, es que los melillenses no respaldaron nunca demasiado a los populares libres y prefirieron seguir siendo cómodamente esclavos, en el sentido político.

                                               El pacto de las vacas

              ¿Qué fue de las vacas?, ¿qué ocurrió con todas aquellas operaciones judiciales y toda aquella documentación incautada?. Las vacas ya solo quedan unas pocas, como testigos de algo insólito y que ya casi nadie recuerda. El PPL ya no existe y se ha desintegrado y disuelto dentro del partido al que ferozmente combatieron. Incluso el propio artista lácteo trabajo hoy para su fantasmal grupo político en dependencias municipales. De lo ocurrido en los juzgados nada se ha vuelto a saber, pese a las decenas de políticos imputados por delitos bastante graves.

                  Cuando por error se publicó en la página del Partido Popular el contenido del pacto de gobierno con los populares libres, decidimos guardarlo, pero solo como curiosidad. Nunca esperamos que algo de aquello fuera a ser algún día cumplido. David venció a Goliat, pero solo en el relato bíblico y mediante un truco, con una honda y a suficiente distancia. La clave de aquel pacto de las vacas, esperábamos verla plasmada en la lista de candidatos del Partido Popular a las presentes elecciones generales. La selección de candidatos muestra quién sigue siendo el “amo del calabozo azul”, y que solo entra o sale quien él decide. Hoy queda claro que aquello no fue un pacto, sino una rendición incondicional. De todo lo prometido y dicho por el PPL, ya no queda nada.

                           La solución para Melilla está en lo que suceda en Madrid. El fin del bipartidismo abrirá forzosamente un nuevo tiempo. El poder estatal  cambiará de manos, y con ello todos sus representantes en nuestra ciudad. Esa nueva política que se va a abrir paso, marcará si nuestra tiene un futuro con esperanza. Nada volverá a ser lo mismo después del 20 de diciembre. Todo ha llegado demasiado lejos en España y claro está, en Melilla. La vida de cualquiera, incluso de aquellos que tienen o tenemos trabajo, ha empeorado mucho en estos cuatro últimos años.

 

Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2012/01/14/liquida-a-una-vaca/. (2) https://elalminardemelilla.com/2011/05/18/la-defensa-de-la-democracia/

La Iglesia se aleja del Partido Popular


                      Lejos, muy lejos quedan los tiempos en los que la Iglesia católica de España, sugería en las hojas parroquiales del domingo, el voto para partidos de inspiración católica. No había que ser muy lúcido para deducir que se trataba de una clara recomendación del voto para la derecha popular, integrada en el grupo de los partidos democristianos europeos. Queda claro que una cosa es predicar y otra dar trigo. El Partido Popular ha predicado mucho, pero más bien ha quitado el trigo, el pan y la sal a los más desfavorecidos.

                       La revista Vida Nueva está editada por el Grupo Editorial PPC, uno de las más poderosos del mundo editorial católico y de América latina. La revista es el órgano de expresión de los Misioneros Claretianos. En su revista nº 2966 del 4 de diciembre, le dedica un duro editorial al Partido Popular, y un artículo de fondo en el que expresa de modo claro que las políticas populares, han dejado  desprotegidas a las clases sociales más desamparadas, y que han dañado a los más desfavorecidos.

                                  “No debemos nada al PP”

                  La frase, clara como la luz de un relámpago, muestra el alejamiento de La Iglesia con el partido que aglutina el voto de las clases conservadoras españolas. El editorial se titula: De la decepción a la lección aprendida. La Iglesia, cuando quiere habla muy claro. En el editorial reprocha al Partido Popular haber prolongado un  mes la legislatura, para añadir luego lo siguiente:  Este abismo financiero se salvó a costa del empleo y de los recortes en materia social y sanitaria. Ha sido La Iglesia- como servidora de los pobres- quien ha velado por deshahuciados, parados, familias sin recursos. El reproche es muy duro, para un partido que se proclama cristiano.

          En esta ocasión, La Iglesia se desmarca de la intención del voto dirigida hacia la derecha popular: Frente a la tentación y el riesgo de la identificación del voto católico con un pensamiento único, desde La Conferencia Episcopal se ha aprendido la lección Prueba de ello es que esta vez no hay testimonio gráfico alguno  de Rajoy o Pedro Sánchez con el que fuera presidente del Episcopado, el cardenal Rouco Varela.  Mientras La Iglesia se desmarca de la adscripción a partido político alguno, en Melilla, la derecha popular no solo inició su campaña frente a la iglesia Arciprestal, sino que además, los estamentos de la iglesia local aparece en actos públicos junto a las autoridades melillenses, inaugurando un Belén dentro del Ayuntamiento, una entidad administrativa aconfesional y multicultural. La mezcla de religión y poder político en la ciudad, promovida también  por las cofradías, resulta desalentadora desde cualquier punto de vista.

        “No le debemos nada al PP, no ha hecho nada por La Iglesia“, dice el articulista, José Lorenzo, que afirmó un obispo en la última sesión plenaria de La Conferencia Episcopal. Estos reproches eran dirigidos en materia doctrinal católica, y con respecto a los temas estrellas que el PP prometió combatir en defensa de los principios católicos y que el Partido Popular incluyó en su programa electoral de 2011. Le reprocha el haberlos incluido (por motivos electorales, conocedores de que era imposible llevarlos a cabo).

           La corrupción generalizada, que ha afectado duramente la partido en el gobierno: “sembró la desconfianza en la clase dirigente entre quienes estaban pasando penurias. A este desánimo contribuían las declaraciones gubernamentales que afirmaban que España salía de la crisis económica. Aunque fuera verdad, quienes no notaban esa bonanza se sentían engañados y defraudados, la desesperanza prendió singularmente en quienes sufrían los efectos del paro de larga duración, y la supresión de ayudas sociales.. Afectaba por tanto, a familias enteras, menores y jóvenes. Afortunadamente La iglesia ha paliado esa situación, tanto en la vertiente económica como la anímica”. 

          La Iglesia católica lleva a cabo una acción social que debería corresponder al Estado, gracias a las contribuciones de los españoles en el IRPF, el trabajo de los voluntarios/as, y las donaciones particulares y anónimas, que crecen de modo constantes, realizadas de modo directo, o a través de las campañas de recogidas de recogidas de alimentos. La solidaridad de las personas, para con los  colectivos desprotegidos por la acción del gobierno, no ha hecho sino aumentar, en una legislatura que Vida Nueva califica como: Decepcionante.

            Esta solidaridad no solo corresponde y ha sido llevada a cabo por La Iglesia, sino por multitud de colectivos laicos, y por las acciones individuales de muchas personas, no adscritas a confesión o partido alguno. Cuando el gobierno falla, quedan las personas y las familias, que han soportado el coste de la crisis y de los recortes, lo que ha evitado tensiones sociales, que el Gobierno temía y para las cuales preparó la llamada Ley Mordaza.

                   Mientras La Iglesia del papa Francisco se desmarca del poder político y se sumerge en la denuncia de las injusticias sociales, en Melilla sigue imperando la ley del todo vale.

La imprenta Marfeme cierra su taller


        La aparición de la imprenta Marfe hace 20 años, revolucionó el mundo de la copistería en Melilla. Fue creada por la familia Cerezo y su primer taller estuvo situado en la calle del General Marina, de donde luego pasaron a la calle Castelar. Antes de su aparición era muy difícil y caro hacer un grupo de fotocopias en la ciudad, instrumento básico de los estudiantes. Hoy las fotocopiadoras son de uso común y están  extendidas por toda la ciudad, oficinas e instituciones, pero en aquellos años era casi un aparato de “tecnología punta”. La socialización de las fotocopias, de la encuadernación y posteriormente de la edición, llegó a la ciudad con esta familia.

        A lo largo de esas dos décadas, han editado y llevado a cabo todo tipo de trabajos, fundando en el Polígono Industrial del Real la primera imprenta de la ciudad, abierta al uso común. La popularización de los precios hizo que se pudiera contar con el recurso editorial, como un instrumento más de la publicidad. Como siempre sucede, con el éxito también llegó el escándalo, político en este caso, pues la imprenta Marfe fue la escogida para la edición de “la edición” de la hoja de instrucciones para el voto por correo del año 2003, que edita la Junta Electoral de Zona y que es distribuida por la Delegación del Gobierno.   

        Este fue el famoso caso de “presunta inducción al voto por correo” fomentada por el Partido Popular y que fue archivada por los tribunales de Justicia de la ciudad en el año 2003. La del año 2008, que afectó de lleno al Partido Socialista y a Coalición por Melilla, acabó con una colección de imputados, más amplia que el palo de bastos  de una baraja. Como también suele suceder, unos se quedan con la hoz de la cosecha y otros reciben solamente el martillo en la cabeza. Los hermanos Cerezo, después de aquella amarga experiencia, decidieron sobrevivir sin el amparo de las Instituciones. El endurecimiento de las condiciones laborales, la competitividad extrema, y en este caso la enfermedad, han llevado al cierre a esta empresa familair.

                       Cada año, desde 2009, editábamos un almanaque de bolsillo en la imprenta Marfe, con imágenes religiosas de las iglesias de Melilla. Este año no hemos podido hacerlo con lo que se ha quebrado una tradición de siete años. El mundo que conocíamos va desapareciendo poco a poco. Nos quedaremos con ese buen recuerdo, y con la implicación de la familia Cerezo en el mundo de la edición en Melilla, que ha concluido este año.

                    En el mes de enero desapareció la legendaria Cooperativa Gráfica. El poco equitativo reparto del trabajo existente, lleva a algunas empresas subsidiadas cual rémora al poder autonómico a posiciones hegemónicas, y a otras las fuerza al cierre.

La iglesia de San Silvestro in capite


             La reliquia del cráneo de Juan el Bautista

           Se sabe que Los Templarios llegaron a Tierra Santa en busca de algo, y que veneraban una misteriosa cabeza que se pensaba era la de San Juan Bautista. También que los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén lo escogieron como patrón. El culto al Bautista, pese a lo poco que se sabe de él, es después del de Jesucristo, uno de los más populares y extendidos. Sus reliquias, a las que se consideran como portadoras de capacidades milagrosas y protectoras, son las más buscadas y deseadas por toda la cristiandad. No resulta pues extraño que las iglesias ofrezcan como título de distinción el contar con alguna de sus reliquias.

           La catedral de Amiens en Francia, la iglesia de San Silvestro in capite en Roma y la mezquita de los Omeyas en Damasco, afirman poseer el cráneo del Bautista, un personaje igualmente santo en ambas religiones. ¿Es posible que existan tres cráneos auténticos del Bautista?. Está claro que no, pero el cráneo humano está compuesto de ocho huesos, por lo que es técnicamente posible que todas las reliquias sean auténticas.

                              San Silvestro in cápite de Roma

         En los orígenes del cristianismo, las comunidades se constituían primero como grupo de personas y luego se erigía el edificio. El vocablo ekklesia es de origen griego y significa asamblea o comunidad, pero como el significado de una palabra es su uso en el lenguaje, hoy en día, lo que se conoce como iglesias son los propios edificios, aunque  carezcan de comunidades establecidas en ella. Ha habido pues, una patrimonialización del concepto por parte de la Institución.

          En el frontal de la iglesia de San Silvestro in capite de Roma se puede leer una estela que dedica el edificio a los Papas Sthefani (Esteban 254-257)) y Silvestri (Silvestre 314-335), bajo cuyo pontificado se celebró el Concilio de Nicea, que proclamó el Credo de la Fe católica. La reliquia del Bautista parece proceder, como casi todas las más importantes de la cristiandad, de la Iglesia de Constantinopla. El inicio del culto y la recopilación de reliquias se inicia en la parte oriental del Imperio, que acabó siendo conocido como Imperio Bizantino.

           La cuarta cruzada organizada por la Iglesia de Roma, fue realizada contra Constantinopla en el año 1204, y concluyó con la devastación y el saqueo de Bizancio. La mayor parte de sus reliquias, como el “Mandilion” o rostro de Jesucristo pintado por el evangelista Lucas, desapareció en aquella injustificable orgía de destrucción. Las reliquias que se salvaron, poblaron y llenaron las iglesias cristianas occidentales. El origen de la presencia del cráneo del Bautista en San Silvestre de Roma, debe estar en este hecho. En la iglesia de San Silvestre, la tela con el rostro de Cristo, se llama “il santo volto”, y pretende ser una réplica aproximada del original perdido.

                                      Historia de la iglesia de San Silvestre

              La primera iglesia de San Silvestre estaba ya construida en los inicios del siglo IX. La segunda parece arrancar en la parte final del siglo XI y la tercera y definitiva data de finales del siglo XVI. El Libro de los Pontífices y la tradición, atribuyen al Papa Pablo I su fundación (757-767). No hay que olvidar que Roma fue saqueada y arrasada por los ostrogodos de Alarico en 410, y destruida de modo definitivo por los hérulos de Odoacro en 476, que puso fin al ya nominal Imperio Romano de Occidente. Las iglesias, como edificios, eran destruidas, vueltas a construir, sufrían derrumbes y debían ser de nuevo edificadas. Afortunadamente, las reliquias de los principales santos y santas del cristianismo se mantuvieron a salvo en Bizancio hasta el año 1204, y hasta la conquista definitiva de la ciudad por los turcos en 1453. Sin Bizancio o Constantinopla, la historia de Europa hubiese sido completamente diferente.

                                               Juan el Bautista

            Juan el Bautista es un personaje excepcional. Es el precursor y el profeta que anunció la llegada del Mesías. Lo dirá su primo, Cristo: “En verdad os digo, que entre los nacidos de mujer, ninguna hay más grande que Juan”. Solo uno de los evangelistas relata que tras conocer la noticia de su muerte, se retiró durante unos días a un lugar apartado.

             La reliquia custodia en San Silvestre de Roma no es un fragmento craneal, propiamente dicho, sino diversos fragmentos óseos,  unidos con cera y lino. Los análisis a los que fueron sometidos los restos, los situaron en fechas anteriores al siglo VIII.  El sobrenombre de  in capite,  de la Iglesia de San Silvestre y San Esteban, se debe a la presencia en reliquia del cráneo del  Papa San Silvestre I.

             A lo largo de los siglos, los mejores artistas (escultores, pintores, orfebres, ebanistas), trabajaron en Roma para La Iglesia, cuando ésta estableció allí, de modo definitivo, la Sede Papal. Esto hace que las iglesias romanas sean sublimes y de una riqueza artística incomparable. Las pinturas de las bóvedas, de las capillas, las hacen parecer como “capillas sixtinas”, pero de barrio. Los ornamentos, las esculturas, los cuadros, las convierten en pequeños reinos de los cielos. San Silvestre in capite es una de las iglesias más hermosas que haya visto nunca.

             El patio de entrada es un pequeño museo de lápidas , de esculturas, de frisos y de restos históricos de todo tipo, que muestran su evolución a lo largo de la historia. Otra de sus curiosidades, es que la iglesia pertenece a la archidiócesis de Dublin. Es muy común en Roma, que las iglesias pertenezcan a diócesis de distintos lugares de Europa.

    Nota:  La Chiesa di San Silvestro in capite a Roma. Eileen kane

Adiós a Fernando Belmonte


       Regresar de Roma y sin solución de continuidad asistir al entierro de mi amigo Fernando Belmonte es algo que no esperé hacer jamás. La muerte sorprende como un ladrón en la noche. Hay algunas que causan impacto social y conmueven pese a que no se conozca a la persona, pero hay muertes, como la de Fernando, que tienen un alto impacto personal, además del social. Esto es lo que ha ocurrido en este caso.

         Escribir acerca de una de las personas con las que he compartido una de las más largas etapas de amistad de mi vida, es muy difícil, y también porque es imposible hablar de Fernando sin hacerlo de Irene, su esposa; porque en Melilla ellos eran conocidos como  “Fernando e Irene”, de hecho, los conocí juntos y constituían una de las parejas, que en la ciudad se denominan como históricas.

           Hace una semana, una persona que me llama mi amigo, pero que por edad y conocimientos debo considerarle maestro, me recordada una frase que escribí hace un año, en uno de los obituarios más leídos de la historia del Alminar de Melilla: Toda muerte es segura. Muchas muertes sorprenden, algunas hacen enmudecer. Hoy debo añadir que algunas te dejan helado, pero  obligan a escribir sobre  ellas. A alguien como Fernando Belmonte, no se le puede dejar marchar sin escribir acerca de él. Para Irene Flores ha muerto su esposo, para sus familiares el hermano, el tío o el primo, para los amigos un amigo, para la ciudad un testigo, quizá de los mayores, de todo lo que ha sucedido desde la fundación de La Democracia.

         Aquel obituario hizo  que Fernando me advirtiera de algunos errores, como el de no haberle señalado como el primer director de Televisión Melilla, INMUSA; de hecho puede considerársele el fundador de la Televisión melillense. Tenía la confianza para decirme cualquier cosa, después de tantos años de amistad.  La discrepancia, que aclaré en el propio Alminar,  la zanjó el propio Fernando con esta frase: “Una cosa me ha quedado claro, y es que si algún día me muero, quiero que mi obituario me lo hagas tú”. Dicho por una de las mejores plumas periodísticas que haya dado la ciudad, lo consideré como un elogio. Lo que no pensé nunca, es que solo un año después tuviese que hacerlo.

                        Así en la vida como en la muerte

                Fernando inició la lucha por la democracia desde La Dictadura de Franco, militando en el Partido de los Trabajadores de España (PTE), un partido marxísta-leninista, de línea maoísta, que editaba un boletín llamado La Unión del Pueblo. Su familia era de origen modesto, hijos y nietos de los vencidos en la Guerra Civil. Esa etapa no la conocí, pues mi primer encuentro con él fue en su atalaya del diario Sur, cuando tenía delegación en Melilla y era uno de sus redactores.

            No se puede reducir su actividad a la sola condición de periodista, aunque es la que le define y por la que se le identifica. En el diario Sur escribió probablemente sus mejores páginas como profesional de la prensa. Era un atentísimo observador de la realidad y no se le escapaba ningún detalle. Sabía condensar toda la información en el reducido espacio con el que contaban, solo dos páginas. No desperdiciaba palabras porque las conocía todas. Manejaba el lenguaje (a favor o en contra como le gustaba decir), como nadie ha vuelto a hacerlo. Su capacidad para la ironía era infinita, que era tan afilada, que podía atravesar cualquier pared o metal. En algunos aspectos, como estos mencionados, debo considerarle mi maestro en el oficio de la escritura.

              Destacar, brillar, sobresalir en una ciudad de bandos y de facciones como Melilla, es muy difícil, y a menudo  impiden hacer aquello que se desea, y para lo que tenía un “don natural”, como el de la escritura. Alguien como él, debería haber dejado una mayor obra escrita, que le hubiese inmortalizado en la forma en que sus cualidades merecían. Con la madurez, había alcanzado la estabilidad laboral y personal, y también la consolidación académica. Esto le hubiese permitido narrar aquello de lo que había sido testigo y parte, que es el proceso de La Transición en la ciudad, el establecimiento de La Democracia, y sobre todo, el acceso a la nacionalidad española del colectivo musulmán de Melilla. Si hubiese tenido el tiempo necesario para hacerlo, dadas sus condiciones, se hubiese convertido en el Tito Livio de la historia local. Es un dolor sordo el que no haya dejado una obra escrita a la altura de su talento. Todo esto es solo una mínima parte de lo que ha sido. Queda el Fernando cantante, el tenista (con su autodenominada muñeca de seda), el jugador de mus, el Fernando íntimo, el familiar.

            En cualquier caso, ya nada tiene remedio, pero al igual que el divino Augusto, al acercarse el momento de su muerte, solicitó el silencio de los presentes y preguntó: ¿He desempeñado bien mi papel en el teatro de la vida?, a lo que todos dijeron que sí. Complacido, el divino Ottaviano respondió: Plaudite me ergo (aplaudidme pues). 

         La respuesta la dejo ya a criterio de cada uno. A la hora en que fallecía, me encontraba frente a la representación del Juicio Final de Miguel Ángel, en la sublime e inexpresable Capilla Sixtina. Le dedico la fotografía, y por supuesto, el aplauso.

San Pedro, la cúpula de Dios


        En este mismo momento, en la Iglesia de Cristo existen dos Papas, uno en situación de renuncia, Benedicto XVI, pero que no ha perdido su condición de tal, y otro en ejercicio, Francisco I. Es una situación insólita que nadie pudo imaginar. Son tiempo inciertos. El mundo puede cambiar en cada instante. Benedicto XVI renunció al título de Pontífice Máximo por algo que vio allí dentro y a lo que no pudo vencer. Era un anciano piadoso y gran teólogo, al que derrotó algo que desconocemos. Ahora hay otro Pontífice Máximo, el Papa Francisco I, que recibió un informe de su antecesor, y que ha decidido no vivir dentro del edificio del Vaticano, en los apartamentos papales en los que siempre hemos visto a los Papas. Fl pontífice Francisco lucha contra algo, que seguimos sin saber qué es, y a lo que todavía no ha podido derrotar.

          Estos apartamentos fueron sellados tras la renuncia de Benedicto XVI, y el nuevo Pontífice de la Iglesia ha decidido no vivir en ellos. Los apartamentos están vacíos desde febrero de 2013. Allí fue encontrado muerto un Papa, Juan Pablo I, un 28 de septiembre de 1978. Es un suceso lejano pero todavía no olvidado.

              La catedral de Roma es la Archibasílica de San Juan de Letrán, de la que es obispo Francisco I. La iglesia de San Pedro es una basílica, con la cúpula más grande de toda la cristiandad, construida entre 1506 y 1626. Hasta su terminación, ese honor le correspondía a Santa Sofía de Constantinopla, construida por el emperador Justiniano, en 537, o sea, mil años antes. Bizancio, la ciudad consagrada a la Virgen María, perdida para Occidente en 1543

           Roma se preparaba para la fiesta de La Inmaculada, una de las más importantes de la ciudad, y para la apertura del Año Jubilar Extraordinario, definido como Año de La Misericordia. Los dos periódicos más importantes de la capital italiana Il Messaggero y La República, ofrecían dos suplementos extraordinarios dedicados a este evento.

            Roma es la ciudad de los signos. Los antiguos romanos tenían un “colegio oficial de augures” para interpretarlos. Las aves se comportan de un modo extraño en Roma. Las gaviotas se posan junto a ti como si fuesen palomas, o deambulan por las calles, entre la gente, como si fuese patos. Todavía se ven enormes cuervos pelearse en los parques romanos, como en la época de Julio César o de Octavio Augusto, Ottaviano, como allí se le denomina. Incluso los mirlos y los gorriones parecen estar acostumbrados a las personas , y ni siquiera remontan el vuelo cuando te acercas a ellos a fotografiarlos. Nos hemos retirado lejos, por un periodo corto, pero muy intenso.

El presidente frente a la Arciprestal


Elecciones en el Año de La Misericordia

           Intentamos evadirnos y alejarnos de la realidad, pero no se posible. Encontrarse con el presidente de Melilla, Juan José Imbroda,  iniciando la primera mañana electoral frente a la iglesia Arciprestal, en el inicio del Año de la Misericordia, no es algo que se pueda eludir. Es una imagen que quiere enviar un mensaje. Es un mensaje que debe recoger un lugar como El Alminar.

           En la mañana de San Juan Damasceno, ocultado por los cañonazos de Santa Bárbara, patrona del Arma de Artillería, el presidente de La Ciudad convocó una rueda de prensa bajo los tenues rayos solares. Son tiempos fríos, de cambios en el panorama político. El próximo gobierno ya no será monocolor. El bipartidismo se ha acabado, al menos para unas cuentas legislaturas.

          Frente a La Arciprestal, que vive horas muy bajas y que todavía no tienen colocadas las estelas del Año de La Misericordia, inaugurado por el Papa Francisco en África, el continente negro, Juan José Imbroda, presidente de Melilla, iniciaba la campaña electoral que va a transformar el país. Los creyentes solicitan el perdón en La Iglesia, los partidos políticos en las urnas. Da igual que cumplan o no  sus promesas, que lleven a cabo su programa electoral, o lo conviertan en papel mojado. Que cumplan o no la penitencia o que aprendan de los errores cometidos.

      Si los votantes otorgan a un partido la estela de ser el más votado. o sea, la victoria electoral, poco se puede hacer luego. Es hora de pedir perdón por los pecados y faltas, pero también debe existir el propósito de enmienda. En caso contrario, de nada vale toda esta parafernalia.

     Es hora de cambiar las cosas, de mandar al “purgatorio” de la oposición al que se lo haya merecido. Es el momento y la ocasión, y sobre todo, hay un modo de hacerlo, que es castigando incumplidor retirándole los votos, y premiando o votando al que prometa hacer algo distinto, en beneficio de todos. Esta vez las opciones son muchas. Eso sí, cada uno tendrá una idea distinta de lo que ha sucedido en los cuatro últimos años.