Panteón de Regulares nº 2Capilla del PanteónEnterramiento de José Sanjurjo en MelillaMausoleo de Las Campañas de Marruecos
Los africanistas y franquistas pasan días de tribulación en la ciudad, por la posible desaparición de la estatua de Franco dictador, cuando en realidad, el que fue siempre considerado como «il vero salvatore di Melilla» , es José Sanjurjo Sacanell, Marqués del Rif. Sus restos, llegados en un último viaje desde la capital navarra, reposan en el cementerio melillense de La Purísima Concepción, desde el 23 de marzo de 2017.
Tenemos las reliquias más importantes del Alzamiento de julio, solo por detrás de Mingorrubio, que alberga ya las de Francisco Franco. El que viajaba desde Portugal a España para hacerse cargo de la sublevación militar contra La República, era Sanjurjo, el único militar bilaureado junto a Varela, el único dos veces golpista y también enterrado dos veces, una en Pamplona y la definitiva en Melilla.
La preocupación por una estatua de bronce no puede entenderse, cuando tenemos en nuestro cementerio, en el panteón de Regulares 2, al cerebro gris de la sublevación de 1936, al general más carismático y mejor vestido del ejército español, y también el menos demócrata de todos.
El general Sanjurjo fue también, por dos veces, Comandante General de Melilla, efeméride solo compartida con el también general, Manuel Romerales Quintero. Muertos ambos en el mismo año, uno en defensa del gobierno y el otro en su asalto. En Sanjurjo todo era doble, incluso el peso de equipaje, causa más que probable de la caída de su avión, aunque en realidad no llegó a despegar por culpa del peso de su célebre maleta. Era una pequeña avioneta que se estrelló en el aeródromo de Cascáis, el 20 de julio de 1936. Fue una accidente probablemente fortuito, porque el piloto era el también conspirador, y militar aviador, Juan Antonio Ansaldo.
La llegada de los restos de Sanjurjo a Melilla, se produjo durante el mandato como Comandante General del hoy diputado por Melilla, Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu. En esa fecha al frente del Ministerio de Defensa se encontraba diputada popular Mª de los Dolores de Cospedal.
La operación, aunque secreta, fue desvelada por El Alminar de Melilla, en abril de 2017 y originó un gran revuelo mediático y varias interpelaciones parlamentarias. Entonces cometimos una imprecisión en la localización de sus restos, que situamos en el Panteón de Regulares 5, cuando en realidad está en otro más pequeño, el de Regulares nº 2. Hoy ha resultado el día apropiado para dar a conocer todo esto.
Juan José ImbrodaOrtiz, 4º presidente de la Ciudad de Melilla, se ha convertido en el defensor del memorial a los soldados y militares caídos en 1921, y en defensor de la estatua de Francisco Franco, que es una estatua erigida a la memoria y exaltación de su figura personal, en lo que se denomina como franquismo tardío. La estatua de Franco dictador no tiene defensa posible. No merece la pena. Ha estado demasiado tiempo, de modo indebido, presente en las calles de nuestra ciudad. La otra opción, está en su derecho de pedirlo y proponerlo, pero también tuvo dos décadas para hacerlo.
Dice el 4º Presidente de Melilla que «los socialistas ya gobernaron dos veces y no retiraron la estatua«, lo que por un lado es cierto y por otro contiene su propia respuesta. Ahora los socialistas gobiernan por 3ª vez en España, y por 2ª vez en la Ciudad Autónoma y por eso mismo, esta vez la van a retirar. A la tercera va la vencida o la definitiva. No es algo pues, que pueda extrañar , es más, resulta lógico.
Monumentos y Mausoleos
Pese a que cuenta con buenos asesores en materia africanista e histórica, el senador y ex presidente Juan José Imbroda, mezcla monumentos y mausoleos, dos categorías totalmente distintas. Los monumentos recuerdan hechos específicos, como La carga de Taxdirt en 1909, o genéricos, como el de los Héroes de las Campañas (1931), que está en la Plaza de España, y que en realidad puede considerarse como un monumento al soldado desconocido. Sin embargo, este monumento, el más hermoso estética y conceptualmente de la ciudad, sí homenajea a todos Los Caídos españoles en todas las Campañas de Marruecos, desde que empezaron las Guerras de África. Implícitamente incluye a los soldados y militares muertos en la más sangrienta de todas, la de 1921, por eso tiene esa denominación.
Estos dos monumentos son, uno específico y excluyente, y otro genérico e inclusivo. El de la Plaza de España, con su bellísimo friso de la Madre Patria, es el monumento matriz de Melilla. Quizá el único que hace referencia a las miles de madres españolas, que perdieron a sus hijos en las Guerras de Melilla.
A los que sucumbieron por la Patria
El Mausoleo o Panteón de los Héroes de las Campañas, cuya construcción se inició el 7 de enero de 1911, con la presencia del Rey Alfonso XIII en Melilla, es un túmulo funerario que consta de capilla, cripta, osarios, nichos y bóveda. Fue costeado con las aportaciones de una suscripción popular llevada a cabo en toda la nación. Su bendición e inauguración se produjo el 8 de junio de 1915. Desde esa fecha se fueron trasladando hasta él, a todos los restos de soldados y militares caídos en combate, de las diversas guerras y combates sucedidos hasta esa fecha, en toda la zona Oriental del Rif.
Tras la catástrofe de 1921, y dados lo miles de restos anónimos, sin posibilidad de identificación, que se fueron encontrando diseminados por todo el territorio, se abrieron dos grandes zanjas, en las que se iban inhumando los restos de los soldados que se iban encontrando, a la par que se recuperaba el territorio perdido.
Monte Arruit tuvo un cementerio propio, denominado La Cruz, en la que se enterraron los más de 3000 restos humanos procedentes de la masacre homónima. Si en Annual, Igueriben u otros lugares puede hablarse de caídos en combate, en Monte Arruit, no. Fue la masacre inmisericorde de un Ejército que se había rendido y depuesto las armas, en espera de que se respetasen sus vidas. La Cruz de Monte Arruit albergó todos esos restos hasta el año 1948, cuando los cementerios de la región oriental rifeña comenzaron a ser trasladados hasta Melilla.
Los muertos españoles en esta localidad marroquí, están enterrados en la cripta principal, bajo la lápida con el célebre soneto de Goy de Silva, desde 1950. En la parte superior se encuentra una lápida con la lista de todos los cementerios exhumados. Por tanto, a los caídos en 1921 se les rinde memoria y agradecimiento en al menos dos lugares, en un monumento y en un mausoleo. Siendo muy puntillosos, se podría decir que lo único que no existe, es una lápida específica que hable de los muertos de 1921. Sin embargo, la mitad del cementerio de Melilla es puro recuerdo a los caídos en las campañas militares.
El monolito de Monte Arruit
El monolito de Monte Arruit, es una piedra que lleva grabado el soneto de Goy de Silva, y que estuvo sobre la cabecera de la Cruz del cementerio. Es por tanto una piedra sagrada, que sin embargo recibió muy mal trato público. Colocada por el 1er Presidente de Melilla, Ignacio Velázquez, en la plaza de España, fue objeto de vandalismo y de deterioro constante, hasta que tras una campaña ciudadana, llevada a cabo en el Foro del diario digital Meliya.com, se consiguió su restauración y traslado al cementerio, durante el mandato de Juan José Imbroda (2000-2019). El monolito fue donado tras una suscripción popular del diario ABC.
El único monumento ausente en el cementerio
El único monumento, o placa conmemorativa que falta, deliberadamente, en el cementerio de Melilla es el que haga referencia y homenaje, a los 300 melillenses abatidos durante la represión franquista. Todo lo demás son ganas de confundir, y de crispar el ambiente social y político de la ciudad. La fosa a la que fueron arrojadas todas estas víctimas, sigue sin recuerdo alguno, 80 años después. Esto sí nos preocupa.
Justo en el lugar en que fue quemado Giordano Bruno el 17 de febrero de 1600, en el Campo di Fiori, no muy lejos del Vaticano, y frente al Castello di Sant Angelo, se alza la estatua conmemorativa del fraile dominico nacido en Nola. La Orden de los predicadores de Santo Domingo, que tuvo a su cargo la dirección de la Inquisición, veía como se quemaba a uno de sus más eminentes pensadores. Desafiar la posición imperante tiene sus riesgos, pero no por ello debe dejar de defenderse la verdad.
En Roma existió un personaje al que se conocía como Catón el censor, y Bruno advertía: «No temáis, pues estos Catones serán muy ciegos y locos si no saben descubrir lo que se esconde bajo estos Silenos«. Era una advertencia a no conformarse con la apariencia de las cosas. Hay que buscar, y mirar por debajo y por detrás de lo que se ve. Esto es así en El Alminar desde hace una década.
En la Cena de las Cenizas, de inquietante y premonitorio título, Bruno, que era muy irónico, describe la teorías de los contrarios, y es verdad que siempre hay una visión y su opuesta, y entre ellas nos movemos siempre. La Cena, redactada en forma de diálogo, es en realidad una conversación consigo mismo, pues alude muchas veces al Nolano, patronímico de Nola, su ciudad natalicia. En 1543 Nicolás Copérnico ya había formulado su teoría heliocéntrica, a la que Bruno dará carácter y forma filosófica y teológica, que lo situará en la diana de la Inquisición. Estamos en la tesitura de estar a favor o en contra, disyuntiva de la que no nos dejan escapar.
Giordano Bruno, de la Orden de Predicadores, no se contentó con el solo seguimiento de las teorías científicas, sino que quiere extenderlas a otros campos, con lo que chocará de modo inexorable con el yugo Tridentino. Cuando recita al gran profeta Isaías: El buey conoce a su dueño (Dios) y el asno sabe buscar su pesebre (Jesucristo), lo hace con una intención prístina, pero no era una observación que La Inquisición dejara pasar como si no la hubiera leído, o como si no la hubieras dicho. Roma podía tolerar lo del heliocentrismo, e incluso la rotación terrestre, pero no algo así.
Ningún objeto natural es puramente redondo, decía Bruno, o sea, perfecto, y esto ya sí empezaba a oler a humo, porque negar la perfección del Universo, era poner en cuestión la Creación. El círculo pitagórico es perfecto, pero es una creación humana. Ninguna órbita es redonda, sino elíptica. Todos los planetas se achatan en los polos. No solo puede existir un planeta habitable, sino muchos, en los que se den las mismas condiciones. Esto quiere decir, por extensión, que no solo nuestro pensamiento, obras y mundo pueden ser perfectos, sino que también pueden caber esas perfecciones en los otros, o en otro lugar.
Las Escrituras Sagradas son contendidos y normas morales, pero no contienen verdades científicas. Son y sirven para un propósito, pero para todo lo demás hay que pensar por nosotros mismos.
Cruces , signos y símbolos
Como en otros autos de fe, a Bruno, un sacerdote le acercó una cruz con una pértiga, para que la besara y se arrepintiera, con las llamas ya encendidas. Como era lógico, giró la cabeza hacia otro lado. En los últimos tiempos, se están retirando «cruces de los caídos» en diversos lugares de España, lo que está creando polémicas bastante agrias. Una cruz en esas condiciones, sin valor histórico, es solo un artefacto callejero. Es una cosa distinta una cruz consagrada o una cruz histórica, como la de La inquisición en Sevilla, erigida para conmemorar el lugar en donde se produjo una quema de herejes en la capital hispalense (1781). No es que sea una cruz inquisitorial, sino que se la denomina así.
La retirada de una cruz de los caídos en Aguilar de la Frontera, ha originado polémicas en donde la gente opinante, comete delitos verbales. Algo muy usual en estos tiempos, en los que se muestran que las mentalidades que denunciaba Bruno, y que le llevaron a la hoguera, siguen plenamente vigentes y actuales. La gente se declara dispuesta a matar si es preciso, por la simple defensa de un objeto.
Esto es terrible, pero como dijera el Nolano, todo tiene un valor y también su opuesto. Con esa cruz que se defiende ciegamente, se quemó también a la religiosa Beata Dolores en Sevilla. La cruces de los caídos, hábilmente reciclada en Melilla por la presión del COCISSFRA (Colectivo Ciudadano para la Supresión de Símbolos Franquistas) albergan también un significado tenebroso. Lo decía también Don Quijote: «Guárdate Sancho, que detrás de la cruz también está el diablo». Todo esto hay que entenderlo siempre del modo más extenso posible.
Las pandemias de peste no solo causan grandes mortandades, sino que además provocan grandes crisis económicas y sociales. Una año después del inicio de «la peste de los murciélagos», la ciudad de Melilla se asoma ya a un crisis económica, que provocará grandes transformaciones. Tras un año de cierre de fronteras, el comercio ha agudizado su crisis en la ciudad, con el cierre de comercios emblemáticos, y algunos de gran calado como Eroski, en una gran superficie instalada demasiado tarde, y con un comprometido futuro.
En este sombrío panorama, sorprende un poco, como indican algunos analistas económicos, la apuesta presupuestaria por las obras públicas y las nuevas construcciones, algunas de carácter fantástico, cuando la realidad recomienda afrontar nuevas perspectivas, menos onerosas para el erario público, y más dedicadas a buscar una nueva orientación económica y de protección social. Desde la oposición no parece acertarse tampoco, cuando ofrecen la construcción de nuevos hoteles, en zonas que ni siquiera han entrado en desarrollo urbanístico, cuando la perspectiva turística tiende hacia la inexistencia. Todo obra compleja necesita un mantenimiento posterior, que luego incrementa el coste.
Los grandes problemas de la ciudad siguen pendientes (sanidad, transportes, infraestructuras, futuro económico y laboral), con barrios y edificios céntricos que se desmoronan, tanto físicamente como de población, a la vez que se ofertan nuevos carriles de bicicletas, cuando su uso es mínimo. Mientras tanto, cae en picado el transporte urbano de la ciudad, que ya no tiene cabida ni accesibilidad, en la mitad del territorio melillense. Dificultar y estrangular el tráfico, no es reducir su agresividad. Los que están perdiendo terreno son los peatones, que es a los que de debe proteger.
La crisis en la Comunidad hebrea melillense
El fallecimiento del empresario textil Isaac Belilty Aserraf, propietario y fundador de los almacenes Rubio Isaque, establecidos en la calle del Padre Lerchundi, y conocidos como «El Corte Inglés de Melilla» (los primeros con ascensor) ha supuesto un durísimo golpe para una de las comunidades tradicionales de la ciudad, y que también constituye uno de sus dinamizadores económicos. Por si faltara algo más, dentro de este enero negro, hoy se anuncia el cierre de uno los establecimientos que constituyen una referencia en el centro urbano de la ciudad, El Palacio de Cristal, tras 90 años de actividad. Son nombres emblemáticos que desaparecen, y que afectan al espíritu de la ciudad.
El plan del amiantoy ciudad ambiental limpia
Melilla está llena de amianto en todo su perímetro. Hacer un plan para su retirada, y solicitar ayudas económicas para llevarlo a cabo, sería una apuesta económica importante, dentro de los objetivos de la agenda medioambiental 20/30. Mejoraría la salud de los ciudadanos, hay cientos de bidones de este material en las azoteas de los edificios céntricos, y generaría una actividad económica continuada. Melilla podría situarse a la cabeza del plan nacional del amianto. Hay que concentrase en objetivos sostenibles y sobre todo, posibles.
La eliminación y reciclado de los vehículos fuera de servicio, la búsqueda de una alternativa a la tenebrosa planta incineradora, podrían constituir interesantes e inexploradas alternativas, más allá del pago permanente de alquileres, por el simple hecho de almacenarlos.
En este negro mes de enero, se ha duplicado la cifra de enfermos de Covid-19 en apenas dos semanas, y deja tras de sí una estela de 6 fallecidos. El año no puede haber empezado peor.
Proto es lo primero, lo que existe con anterioridad. Antes de que existiera El Alminar, ya era. Esto quiere decir que el blog, aunque tomó forma en 2011, tenía ya un trabajo previo de archivo y documentación. Antes de ese momento publicábamos la información en la prensa local (El Faro y Melilla Hoy) y durante años, en el Foro infausto, del que jamás escribiremos su nombre.
En ese lugar, de cuyo nombre no queremos acordarnos, muchos melillenses publicamos, de manera desinteresada, mucha información y fotografías, que terminó desapareciendo para siempre. Allí surgieron los rastreadores, de seudónimos, para desvelar quienes eran los que osaban criticar a la gestión entonces imperantes. Pese a que hubo épocas buenas y buenos colaboradores, se acabó convirtiendo en tierra hostil. La censura se tornó indiscriminada y las expulsiones eran constantes, lo que obligaba a crear nuevos nicks, que eran igualmente rastreados y provocaban nuevas expulsiones. Allí se gestaron los grandes nombres que acabarían haciendo este blog: Hospitalario, Lepanto, Omeya, Alminar y Nerón, fueron los principales. Los últimos fueron muy efímeros (Lucas, Toribio, Bizantino) porque el rastreo era cada vez más eficaz. La censura evolucionó desde negra sombra a pared gruesa. Ese fue el motivo fundacional de este blog.
¿Cómo era aquella ciudad anterior al Alminar? ¿Qué sucedía antes de que pudiéramos dar testimonio de lo que sucedía? Melilla vivía la explosión de la construcción, pero en una evolución descontrolada. La gran imagen de aquellos años prealminarenses (2007) es la de una obra en la calle Aragón, en la que se encofró una farola dentro de un balcón, incluso dejaron dentro el poste de la luz. También merece recordarse el primer servicio farmacéutico de urgencias, un zulo en la Avenida.
Fue una obra maestra, un ejemplo de como salvar una gran dificultad, que hubiese pasado a los anales de la modernidad, de haber dejado la farola pública dentro del salón de la casa, o saliendo por la ventana. No merece perderse algo así.
Es una lástima que el periodismo libre e independiente no tenga cabida en la ciudad, porque como página informativa y periódico digital era muy bueno. Allí trabajaron periodista de gran nivel, algunos muy entrañables, como Salvador Ramírez.
Hemos seguido muy atentamente las elecciones estadounidenses, en donde el voto por correo es una posibilidad ampliamente utilizada y fomentada por los partidos en liza. Existe la modalidad de voto por correo o voto ausente, y la de voto anticipado. En ambos casos, las papeletas de votación son custodiadas por la administración, en urnas que quedan completamente selladas. Las normas varían en cada Estado: Algunos requerirán que los votantes soliciten una boleta por correo, citando una razón por la cual no pueden presentarse en persona. Y otros requieren un testigo para observar al votante que marca la boleta. En el medio están los estados «sin excusa» que enviarán una boleta por correo a un votante que la solicite por cualquier motivo.
Resulta muy interesante esta frase: «citando una razón por la cual no pueden presentarse en persona«. El verdadero caso del voto por correo en Melilla está en el 75% que ejerce el voto desde provincias y municipios de todo el Estado, sin residir en la ciudad. Ese voto está «estimulado» y sigue imparable.
Causas de nulidad
Las elecciones de 2008 se celebraron con el ruido mediático habitual sobre los votantes por correo, solo que unos llevan la fama y otros cardan la lana. La elecciones se celebraron sin que la Junta Electoral detectara anomalías, y proclamó los resultados sin reclamación, sospecha o sombra de ilegalidad. Da igual el modo en que se fomentara el voto o la intención de votar. Lo importante es que el elector meta su papeleta en el sobre, y que luego esa cadena de custodia no se rompa ni altere. Estados Unidos permite el voto hasta con un testigo que verifica que el votante marca la opción que desea: otros requieren un testigo para observar al votante que marca la boleta.
El proceso fue instruido a instancia de parte, el Partido Popular, en medio de una instrucción que no decayó nunca, y con la fiscalía entregada con celo a la causa. Si los delitos resultantes fueron realmente cometidos, como afirmaba la Sentencia N. 29/18, entonces lo lógico hubiera sido declarar fraudulentas las elecciones, y repetirlas. Esto hubiera sido imposible dada la distancia entre los hechos sucedidos y luego sentenciados. Hubiésemos deseado ese mismo celo instructor, y la misma vocación del Ministerio Público, en las presuntas tramas de corrupción denominadas como Ópera y Tosca, investigadas por la UDYCO (Unidad Contra el Crimen Organizado) de la Policía Judicial.
El caso es que la sentencia final, que ahora debe resolverse en el Tribunal Supremo, absolvió a 18 de los 30 acusados iniciales, aunque quizá esto vaya en favor de los todavía acusados. Ya extrañó que los encausados por los mismos hechos, fueran absueltos unos y condenados otros, con el mismo material probado. El abanico de delitos era también demasiado extenso. Era como tirar de una red de arrastre, en la que algo siempre cae.
Al iniciarse el juicio del Procés*, un magistrado afirmó: Los delitos se cometen o no, lo que no es admisible es ver qué comportamientos encajan o no con cada delito. Esto quiere decir que a veces hay más cocina previa al encausamiento, que delito en sí, y esta es la sensación con respecto al caso melillense. En nuestra opinión, El Tribunal Supremo debe decidirse entre la nulidad del proceso del voto por correo; motivos hay, como la más que dudosa intención de los testigos de cargo (Ikram Aanam y Nordim Abdel-Lah), como algunos excesos verbales de la Fiscalía en Sala y que fueron recogidos por la prensa (como la intimidación a testigos) o terminar por absolver a los 12 acusados restantes, de los 30 iniciales.
El Tercer Poder del Estado, La Magistratura, está cansada y da indicios de ello, de los manejos y enredos de los políticos en el ejercicio, uso y abuso, del Poder, y también del recurso a la Justicia para dirimir fricciones políticas, y como método para acabar con los rivales. Los delitos, se comenten o no. No solo cuando interesa.
La Justicia no suele rectificarse a sí misma, al igual que el poder Ejecutivo no suele reconocer errores. Una nulidad o una absolución completa supondría una rectificación de lo instruido y sentenciado en Melilla. Los políticos solo le temen a una cosa, a la inhabilitación para el ejercicio del cargo público. Probablemente la lista de delitos todavía pendientes de revisión desaparecerá por completo, así como la mayoría de los todavía acusados, que pasarán a la categoría de absueltos. Queda solo pendiente la cuestión de la inhabilitación. El Partido Popular ha conseguido inhabilitar a los tres últimos Alcaldes-Presidentes de la Ciudad de Melilla. En todo lo demás no tenemos dudas.
Nota:Melilla revienta el voto por correo | El Alminar de Melilla.* Intento de la Generalitat de Cataluña de proclamar la soberanía e independencia de la Comunidad Autónoma, a pesar de las advertencia de ilegalidad de los letrados del Parlament, del Tribunal Superior de Cataluña y del Tribunal Constitucional.
La circulación social, en nuestras ciudades superpobladas, es la principal vía de permanencia de la pandemia de Wuhan o del Covid-19. Un Intercambiador de Transportes es una modalidad de edificio al que se puede acceder desde una bicicleta o un vehículo privado, y del que se sale en metro, tren de alta velocidad o incluso avión. En la actual pandemia, los colegios funcionan como intercambiadores sociales para el virus SarS-CoV-2.
Lo que no se sabía en marzo de 2019, si se sabe en este momento, en pleno desarrollo y línea ascendente, de la llamada tercera ola. Ha sido un grave error reanudar las clases en enero sin incluir al profesorado en el grupo prioritario para la vacunación, tras el de personas mayores, residencias y personal sanitario. Profesores y maestros es uno de los cuerpos profesionales con mayor número de contactos personales, y que permanece un mayor número de horas en esa situación de contacto. Otros grupos, como cuerpos policiales, no trabajan todos los días, lo hacen por turnos.
El riesgo de contagio aumenta cuanto mayor sea el tiempo y el grado de exposición en lugares sociales o comunitarios. El tiempo máximo recomendado de permanencia en una cafetería es de 30 minutos, y de dos horas en un restaurante. Sin embargo, en un CEIP (Centro de enseñanza Infantil y Primaria) o en un IES (Instituto de Enseñanza Secundaria) es de al menos 6 horas diarias. El número mínimo de contactos, profesorado incluido, se sitúa entre las 15 y 30 personas cada día. En los IES además debe multiplicarse por 6, pues en cada hora se cambia de grupo de alumnos.
El Covid-19 no es un ser vivo, no es una bacteria como la de la peste, por lo que no precisa de organismos vivos para su transmisión, aunque sí para su supervivencia. La peste, necesitaba del animal transportador, las ratas, y de las pulgas y garrapatas para la infección y multiplicación. Al tratarse de una bacteria, su resistencia fuera de organismos vivos era muy baja. No es el caso del Covid-19, que permanece aletargado en cualquier lugar y modo, y está presto a reactivarse. El virus es infinitesimal, por lo que también viaja en las invisibles microgotas que expulsamos al hablar. Las bacterias precisan de gotas gruesas y claramente visibles. Aún así, otros estallidos pandémicos como la gripe asiática de 1957, o la de Hong Kong en 1968, duraron dos años, y causaron entre 1 y 4 millones de muertes cada uno.
¿Dónde se corren más riesgos? En aquellos lugares en donde se habla más: Colegios, centros comerciales, cafeterías, bares y restaurantes. Por eso se llevan mascarillas, se exige distancia social y se limita el tiempo de permanencia, salvo en los colegios e institutos, en los que se ha limitado la permanencia al alumnado, pero no la de los profesionales. Así pues, cada día, ponemos en marcha una circulación social, que mantiene la rueda de contagios como en una noria. El pequeño comercio podría seguir funcionando sin problemas, porque no es un intercambiador social de relevancia.
Los colegios son una actividad esencial, y ya ha quedado claro que no se suspenderá su actividad salvo en la circunstancia final, del confinamiento absoluto. Por tanto, ha sido irresponsable y un error grave, reanudar su actividad sin hacer test a los alumnos mayores, y sin entrar los profesionales en el grupo de vacunación prioritaria, detrás de los ya mencionados. Si llega el turno de vacunación al final de curso, al ritmo actual, sería absurdo. Mientras tanto, los colegios son la estación intermodal del Covid-19.
La lección de Chernobyl no se ha aprendido. No solo es la peligrosidad del agente, sino también el grado y el tiempo de exposición.Seguimos expuestos. Presten atención a los intercambiadores sociales.
Blog de Julio Alejandre, autor de las novelas Reporte de una boda y un entierro, Las islas de Poniente y La corona del marReporte de una boda y un entierro.